22-08-2026, 06:07 PM
“¿Como andas de despierto hoy?”, pensó el chico estirándose sobre el sillón en el que se encontraba, moviendo sus pies que quedaban algo colgados en aquella posición, tenía un acuerdo que llevar a cabo, había madrugado y estaba medianamente listo con un comprador del cual adquirirá unos cuantos productos, lo había visto tiempo atrás e intercambiaron alguna que otra palabra, no es que Kinzo fuera alguien muy sociable o amigable, nada más lejos de la realidad, se sentía afortunado pues, lo que iba adquirir le parecía sublime, un precio normal por unos artículos extraordinarios, se levantó dando un pequeño salto del sitio para asearse y prepararse el desayuno, el tiempo apremiaba y quería llegar con cierto margen, a fin de cuentas para el muchacho la puntualidad era un gesto claro de respeto.
Desayuno a un ritmo normal visionando el exterior por una de sus ventanas, era increíble esa sensación que trasmitía la lluvia, estaba ensimismado, casi hasta el punto que parecía comer mucho más lento, quedando embelesado ante aquel acontecimiento tan bello, solo tenía que ir al sitio indicado y ver si estaba la persona con la se reuniría, un hombre llamado Naoto, ¿lo había visto antes?, tenía la sensación que, tiempo atrás habían estado en vueltos en algún que otro encargo, aunque seguramente fue de pasada, no interfiriendo mucho juntos, ¿tal vez esta fuera una brillante oportunidad para conocerlo?¿qué podía perder?, Kinzo era algo desastre para los negocios era por esto que, primero prefería cerrar este asunto y luego bueno, Dios diría ¿no?
Comprobando que llevaba todas las pertenecías cerró la puerta de su vivienda y comenzó a caminar derecho al sitio donde se encontrarían, ¿y si no estaba?¿y si cancelo el trato?, era solo suposiciones, pensamientos negativos de un ninja raro como podía ser el Funato, “Vamos no seas un miedica, seguro esta allí”, pensó para sus adentros, recibiendo una especie de reprimenda por la voz que tenía dentro, era como un susurro, representado como un animal en su interior, a veces ni eso, solo una silueta que amenazaba con salir, no le tenía miedo, lo que si le aterraba era la posibilidad de que, aquella cosa pudiera lastimar a un compañero o amigo, una misión que se torciera y aquel “ente” tomara control del chico, era por eso que, cada vez que participaba en esta clase de cosas iba con pies de plomo, cuidado hasta el más mínimo detalle para evitar que la cosa se fuera de madre.
TOC TOC, resonó con los nudillos al golpear la puerta del sitio donde habían quedado, “joder, ¿tan pronto he llegado?”, pensó para sus adentros esperando la señal que le indicara si, podía o no pasar, a fin de cuentas no era su casa, quedaba a la espera de saber si bueno, podría o no hacer aquella especie de trueque.
Desayuno a un ritmo normal visionando el exterior por una de sus ventanas, era increíble esa sensación que trasmitía la lluvia, estaba ensimismado, casi hasta el punto que parecía comer mucho más lento, quedando embelesado ante aquel acontecimiento tan bello, solo tenía que ir al sitio indicado y ver si estaba la persona con la se reuniría, un hombre llamado Naoto, ¿lo había visto antes?, tenía la sensación que, tiempo atrás habían estado en vueltos en algún que otro encargo, aunque seguramente fue de pasada, no interfiriendo mucho juntos, ¿tal vez esta fuera una brillante oportunidad para conocerlo?¿qué podía perder?, Kinzo era algo desastre para los negocios era por esto que, primero prefería cerrar este asunto y luego bueno, Dios diría ¿no?
Comprobando que llevaba todas las pertenecías cerró la puerta de su vivienda y comenzó a caminar derecho al sitio donde se encontrarían, ¿y si no estaba?¿y si cancelo el trato?, era solo suposiciones, pensamientos negativos de un ninja raro como podía ser el Funato, “Vamos no seas un miedica, seguro esta allí”, pensó para sus adentros, recibiendo una especie de reprimenda por la voz que tenía dentro, era como un susurro, representado como un animal en su interior, a veces ni eso, solo una silueta que amenazaba con salir, no le tenía miedo, lo que si le aterraba era la posibilidad de que, aquella cosa pudiera lastimar a un compañero o amigo, una misión que se torciera y aquel “ente” tomara control del chico, era por eso que, cada vez que participaba en esta clase de cosas iba con pies de plomo, cuidado hasta el más mínimo detalle para evitar que la cosa se fuera de madre.
TOC TOC, resonó con los nudillos al golpear la puerta del sitio donde habían quedado, “joder, ¿tan pronto he llegado?”, pensó para sus adentros esperando la señal que le indicara si, podía o no pasar, a fin de cuentas no era su casa, quedaba a la espera de saber si bueno, podría o no hacer aquella especie de trueque.
![[Imagen: e2e57210-3a42-4797-8ba3-9903ac2ca2e0-1.jpg]](https://i.ibb.co/Xxf08pVG/e2e57210-3a42-4797-8ba3-9903ac2ca2e0-1.jpg)