El muchacho salió de su habitación para ver el oscuro mar al frente de él en busqueda de aire fresco. Solo él y Kurosame quedaban del peloton enviado por Kirigakure, no era casualidad por algo solo ellos sobrevivieron y debian ser mejores para la proxima misión.
Como Chunin, no tengo permitido esto pero... Debo hacerlo, sé que me ayudará en el futuro de alguna manera-el muchacho miró el cielo y decidió romper la ley y crear un jutsu nuevo, uno que solo él pudiera realizar ¿pero que?
Saito empezó a analizar todo tipo de técnicas chulisimas que podía intentar crear. Técnicas Onmyõji en su gran mayoria ¿y como no sentirse inspirado de la infinita variedad de Yõkai.
Y ahí nació su primer gran obstaculo: Decidir que técnica crear. De ahí su segundo gran obstaculo: Como hacerlo. Y por ultimo: Cuando lp haria.
Ironicamente la ultima era la unica decidida, la crearia apenas llegara a Kirigakure, por lo tanto, debía solucionar las primeras dos en ese momento en su viaje de barco.
Podría intentar invocar a un Baku. Así dormir a mis enemigos-pensó recordando la leyenda de aquel Yõkai de rara apariencia que se alimenta de los sueños de la gente, Saito a conocido algunos y podía intentar convertir uno en Shinigami con sus onibis harai.
Aunque la verdad me gustaria algo mas ofensivo-de pronto miró a un lado y visualizó un Umi bozu. Aquel ser gigante tan negro como la noche era capaz de undir Barcos con facilidad y quizás Saito podía crear uno con sus onibis Yõkai siguiendo los principios del Gashadokuro.
Lo dejaré en un tal vez-suspiró y miró el mar en busqueda de una respuesta.