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[Autonarrada E] Un paseo muy especial
Kami Inuzuka
Rango Genin
Clan Inuzuka
Nivel 6
Estadísticas
Generales
Fuerza10(1)
Destreza30(2)
Ctrl. de Chakra50(3)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud13
Velocidad9
Tenketsu11
Sigilo9
320
370
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10-08-2026, 12:35 AM
En mi casa nunca hubo una conversación en la que alguien se sentara frente a mí para decirme que no era suficiente. Ojalá hubiera sido tan sencillo. Lo entendí de otras maneras: en las pausas después de contar cómo me había ido entrenando, en ese "está bien" que llegaba cuando esperaba un poco más de entusiasmo, en las historias sobre otros Inuzuka que parecían haber nacido sabiendo exactamente qué hacer con sus vidas. Incluso había aprendido a reconocer esa pequeña sonrisa que aparecía cuando alguien preguntaba por mis progresos y mi familia respondía que "Kami estaba esforzándose". 

Esforzándose. 

Era una palabra que nunca sonaba mal, pero que a mí siempre me hacía sentir fatal.

Con el tiempo dejé de necesitar que me comparasen con nadie, ya lo hacía yo sola. Bastaba con ver a otro Inuzuka desenvolverse con seguridad para empezar a preguntarme qué me faltaba a mí. Si hablaba poco, era porque no tenía nada interesante que decir; si dudaba, era porque no confiaba en mí misma; si algo me salía bien, probablemente había sido cuestión de suerte. Era agotador vivir dentro de mi propia cabeza. Balto era la excepción, él nunca parecía preguntarse si yo era lo bastante buena para ser su compañera. Simplemente me seguía y cuando hacía alguna de sus trastadas, lo hacía con una confianza que a veces me daba envidia.

Quizá por eso, cuando recibí aquella misión, una parte de mí sintió que debía aprovecharla para demostrar que podía hacer algo bien. No era una misión relacionada con el combate ni con el rastreo, precisamente las habilidades por las que los Inuzuka eran conocidos. Solo tenía que acompañar a un anciano hasta el cementerio y ayudarlo a transportar unas flores y algunos objetos. Aun así, mientras esperaba en el punto de encuentro junto a Balto, no podía evitar preguntarme si incluso algo tan sencillo terminaría saliéndome mal.

Mi compañero, por supuesto, parecía completamente ajeno a mis preocupaciones. En cuanto vio la cesta con las flores, se acercó a olisquearla con tanta insistencia que tuve que apartarla de su hocico.

— Quieto

Balto me miró con una expresión de inocencia tan exagerada que durante unos segundos olvidé por completo mis pensamientos. Volvió a acercarse en cuanto bajé la cesta, obligándome a sujetarla con una mano mientras con la otra intentaba mantener su cabeza alejada.

— Balto...

Solté un pequeño suspiro, aunque terminé sonriendo. Al menos no tendría que preocuparme por sentirme sola

Cuando el anciano llegó, nos pusimos en marcha hacia el cementerio. Al principio caminé unos pasos por detrás, sin saber muy bien cómo comportarme. No quería hablar demasiado y terminar resultando molesta, pero tampoco quería permanecer completamente callada y hacer que el trayecto fuese incómodo. Así que me limité a adaptar mi paso al suyo y a vigilar de reojo que Balto no decidiera adelantarse demasiado.

Las calles de Konoha estaban comenzando a llenarse de gente. Comerciantes levantando sus puestos, vecinos cruzándose por las calles y niños corriendo de un lado a otro. Poco a poco, el bullicio fue quedando atrás mientras nos acercábamos a las zonas más tranquilas de la aldea. El camino se volvió silencioso y el sonido de nuestros pasos se mezcló con el viento que atravesaba los árboles.

Fue el anciano quien terminó rompiendo el silencio. Comenzó a hablarme de la persona a la que iba a visitar, contando pequeñas anécdotas sobre ella. No parecían grandes historias; eran recuerdos cotidianos, detalles que probablemente habrían pasado desapercibidos para cualquiera que no los hubiese vivido. Sin embargo, mientras lo escuchaba, comprendí que precisamente aquellas pequeñas cosas eran las que más significaban para él.

Yo apenas intervenía, limitándome a escuchar y asentir de vez en cuando. Curiosamente, no sentía la presión habitual de tener que demostrar nada. No tenía que ser la mejor Inuzuka, ni demostrar que podía superar a nadie. Solo tenía que estar allí.

Incluso Balto parecía haberse dado cuenta. Caminaba tranquilamente a nuestro lado, olisqueando el camino de vez en cuando, pero sin alejarse ni intentar provocar ninguna de sus habituales catástrofes. De vez en cuando levantaba la cabeza para mirarnos y después continuaba caminando.

Cuando finalmente llegamos al cementerio, el ambiente cambió. Las voces de la aldea quedaron atrás y solo permaneció el murmullo del viento entre los árboles. El anciano caminó lentamente entre las lápidas hasta detenerse frente a una de ellas.

Dejé la cesta en el suelo y esperé mientras preparaba las flores. Cuando me indicó dónde colocarlas, me acerqué y las acomodé con cuidado frente a la lápida. Después dejé el resto de los objetos a su lado y retrocedí unos pasos. No sabía si debía marcharme, quedarme o decir algo, así que hice lo único que me pareció correcto: me quedé.

El anciano permaneció allí durante varios minutos, recordando en voz baja a aquella persona. Yo no interrumpí, simplemente escuché mientras Balto se tumbaba a mi lado, apoyando el hocico sobre sus patas. Por una vez, no sentía que tuviera que demostrar nada.

Cuando finalmente emprendimos el camino de regreso, el silencio ya no me resultaba incómodo. Caminé junto al anciano con una pequeña sonrisa, sintiendo que aquella misión, pese a no tener nada de extraordinario, me había dejado algo que no esperaba. Quizá no todas las cosas importantes tenían que demostrarse luchando.

Al llegar de nuevo a Konoha, me despedí del anciano y comprobé que podía continuar su camino sin ayuda antes de marcharme junto a Balto.

— Ha sido una misión bastante tranquila.

Balto soltó un ladrido y yo lo miré de reojo.

— Y no has roto nada. Estoy orgullosa de ti.

Como respuesta, se lanzó sobre mí para intentar lamerme la cara.

— ¡Balto!

Quizá había hablado demasiado pronto.
Masashi Kishimoto
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10-08-2026, 01:21 AM
¡Recompensas de Misión Entregadas!

Tema: [Autonarrada E] Un paseo muy especial (TID 14499)
Tipo: Misión Autonarrada · Rango: E
  • Kami Inuzuka — Autor (100%): 250 Ryos, 2 Tobis, 50 Exp

¡Felicidades a todos los shinobi involucrados en esta misión! Que sigan forjando su leyenda.
Moderador 4
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10-08-2026, 01:21 AM
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Este tema ha sido cerrado.
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