28-07-2026, 12:55 AM
[Rango C] Marea Negra en el Muelle Viejo
Petición de misión: Aquí
Día 40 de verano, Año 150.
Durante la madrugada, los pescadores del Muelle Viejo, ubicado en la costa noroeste entre los Astilleros Funato y la Lonja Hoshigaki, encontraron una mancha oscura extendiéndose bajo los pilotes. El agua desprendía un olor fuerte y varios peces muertos habían comenzado a acumularse entre las pasarelas. Las marcas dejadas por el arrastre de objetos pesados conducían desde el muelle hasta uno de los almacenes abandonados de la costa. Un guardia aseguró haber visto a varias figuras encapuchadas trasladando barriles sellados antes del amanecer, por lo que las autoridades descartaron que se tratara de una filtración accidental. La zona fue cerrada y se solicitó la presencia de Issei antes de que la corriente llevara la sustancia hacia las áreas de pesca cercanas.
Un guardia portuario esperaba junto a la entrada del muelle, frente a una cuerda que impedía el paso de pescadores y curiosos. Llevaba un pañuelo cubriéndole la nariz y sostenía una lámpara, aunque la mañana ya comenzaba a aclarar entre la niebla. Cuando Issei llegara al lugar, el hombre señalaría primero la mancha bajo los tablones y después las marcas que terminaban frente al almacén. —Las figuras aparecieron cerca de las cuatro. Eran tres, quizá cuatro, y descargaron los barriles desde una carreta sin distintivos. Cuando uno de los pescadores les gritó, dejaron todo y se marcharon hacia el interior de la aldea. Nadie ha entrado al almacén desde entonces. Tampoco sabemos qué contiene esa cosa, así que no toque el agua sin revisar primero. Necesitamos saber qué dejaron allí, quiénes fueron y cómo impedir que siga extendiéndose.—
El extremo norte del Muelle Viejo permanecía vacío, con varias embarcaciones pesqueras amarradas lejos de la mancha por orden de los guardias. Las huellas de la carreta se habían perdido sobre el camino empedrado, pero los surcos producidos por los barriles seguían visibles hasta la puerta cerrada del almacén. Una pequeña cantidad del líquido oscuro escapaba por debajo de uno de sus muros y descendía lentamente hacia el agua. Por el momento, los civiles estaban fuera de peligro y nadie había alterado el interior; sin embargo, la contaminación continuaba avanzando y la corriente comenzaba a empujarla en dirección a la Lonja Hoshigaki.
Petición de misión: Aquí
Día 40 de verano, Año 150.
Durante la madrugada, los pescadores del Muelle Viejo, ubicado en la costa noroeste entre los Astilleros Funato y la Lonja Hoshigaki, encontraron una mancha oscura extendiéndose bajo los pilotes. El agua desprendía un olor fuerte y varios peces muertos habían comenzado a acumularse entre las pasarelas. Las marcas dejadas por el arrastre de objetos pesados conducían desde el muelle hasta uno de los almacenes abandonados de la costa. Un guardia aseguró haber visto a varias figuras encapuchadas trasladando barriles sellados antes del amanecer, por lo que las autoridades descartaron que se tratara de una filtración accidental. La zona fue cerrada y se solicitó la presencia de Issei antes de que la corriente llevara la sustancia hacia las áreas de pesca cercanas.
Un guardia portuario esperaba junto a la entrada del muelle, frente a una cuerda que impedía el paso de pescadores y curiosos. Llevaba un pañuelo cubriéndole la nariz y sostenía una lámpara, aunque la mañana ya comenzaba a aclarar entre la niebla. Cuando Issei llegara al lugar, el hombre señalaría primero la mancha bajo los tablones y después las marcas que terminaban frente al almacén. —Las figuras aparecieron cerca de las cuatro. Eran tres, quizá cuatro, y descargaron los barriles desde una carreta sin distintivos. Cuando uno de los pescadores les gritó, dejaron todo y se marcharon hacia el interior de la aldea. Nadie ha entrado al almacén desde entonces. Tampoco sabemos qué contiene esa cosa, así que no toque el agua sin revisar primero. Necesitamos saber qué dejaron allí, quiénes fueron y cómo impedir que siga extendiéndose.—
El extremo norte del Muelle Viejo permanecía vacío, con varias embarcaciones pesqueras amarradas lejos de la mancha por orden de los guardias. Las huellas de la carreta se habían perdido sobre el camino empedrado, pero los surcos producidos por los barriles seguían visibles hasta la puerta cerrada del almacén. Una pequeña cantidad del líquido oscuro escapaba por debajo de uno de sus muros y descendía lentamente hacia el agua. Por el momento, los civiles estaban fuera de peligro y nadie había alterado el interior; sin embargo, la contaminación continuaba avanzando y la corriente comenzaba a empujarla en dirección a la Lonja Hoshigaki.
![[Imagen: xd.png]](https://i.ibb.co/LztWw14d/xd.png)