Shinobi Gaiden Foro Rol
  • Guías
  • Técnicas
  • Información ▾
    • Mapa del Mundo
    • Virtudes y Defectos
    • Registro de Personajes
    • Objetos
    • Calc. de Estadísticas
    • Censo y Estadísticas
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate
  • Primeros pasos
Kishue vs Akira y Kei
忍 SG
知
¿Sabías que… los Terumi eran originalmente monjes guerreros que utilizaban el vapor incluso para meditar?
Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?
Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto   ›   Mundo   ›   Pais del Agua   ›   Kirigakure no Sato
« Anterior 1 … 4 5 6 7 8 … 12 Siguiente »
  ›   [Misión Simple] Recuperando las redes. [Mision E - Sayuri Yuki]
Responder
Recuperando las redes. [Mision E - Sayuri Yuki]
Hayato Miyashi
Rango Genin
Clan Yuki
Nivel 5
Estadísticas
Generales
Fuerza15(1)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra15(1)
Inteligencia5(1)
Especiales
Salud10
Velocidad11
Tenketsu10
Sigilo9
280
300
Enlace al Post
25-06-2026, 06:11 AM
Última modificación: 25-06-2026, 06:12 AM por Hayato Miyashi.
 Kirigakure, Puerto Shinobi Funato. Dia 3 verano, año 150
[Imagen: xUPCV79.png]


La mañana había comenzado torcida incluso antes de que el cielo terminara de cerrarse por completo.

En la zona de pesca cercana a Kirigakure, el agua llevaba horas mostrándose más inquieta de lo habitual. La corriente, todavía manejable al amanecer, había empezado a volverse más agresiva con el paso de las horas, empujando con más fuerza contra los pilotes, arrastrando espuma turbia por la orilla y haciendo que las cuerdas de las redes tensaran de una forma cada vez más peligrosa. Los pescadores más veteranos ya se habían dado cuenta de que no convenía tentar demasiado a la suerte aquel día; más de uno había comenzado a retirar sus aparejos antes de que el clima empeorara del todo.

Los hijos de la familia Nagata, encargados aquella mañana de revisar parte de las redes, no reaccionaron con la misma rapidez.

Fuma y Fuju Nagata, los dos mayores, habían sido enviados junto a sus hermanos menores para vigilar las redes y recogerlas en cuanto la corriente comenzara a ponerse fea. En teoría, la tarea no tenía demasiado misterio: comprobar las boyas, asegurar las cuerdas y retirar las redes antes de que el agua se enfureciera demasiado. El problema era que dejar a Fuma y Fuju al mando de algo juntos era casi una invitación al desastre.

Fuma, el más impulsivo de los dos, insistía en que aún tenían tiempo. La pesca había sido buena esa mañana y, según él, retirar las redes tan pronto solo significaría volver con menos de lo que podrían sacar si las dejaban un rato más. Fuju, por su parte, sostenía lo contrario: la corriente ya estaba tirando con demasiada fuerza y, si no empezaban a recogerlas de inmediato, terminarían perdiéndolo todo. Como ocurría siempre que ambos abrían la boca al mismo tiempo, lo que empezó como una discusión acabó convirtiéndose en una pelea a voz en cuello, con los dos más pendientes de llevarse la razón que de atender lo que estaba ocurriendo frente a ellos.

En medio de aquella disputa estaba Daigo Nagata, el más avispado de los cuatro y probablemente el único que realmente estaba prestando atención a la situación. Mientras sus hermanos mayores se lanzaban reproches de un lado a otro, él iba de una cuerda a otra comprobando cuál estaba más tensa, qué red convenía sacar primero y cuánto tiempo les quedaba antes de que la corriente terminara por arrastrarlas. Fue Daigo quien notó primero que una de las boyas se estaba desplazando más de la cuenta y que una de las cuerdas ya no estaba resistiendo como debía. También fue el primero en decir, con bastante más sentido común que sus hermanos mayores, que dejaran de discutir y se pusieran a trabajar de una vez.

Pero nadie le hizo caso a tiempo.

Yūji Nagata, el menor del grupo, apenas podía seguir el ritmo de todo lo que estaba ocurriendo. Demasiado pequeño para cargar una red por sí solo y demasiado nervioso como para ignorar los gritos de sus hermanos, se limitaba a moverse de un lado a otro con la ansiedad dibujada en la cara, sin saber a quién obedecer. Fuma le ordenó que sujetara una de las cuerdas. Fuju le gritó al mismo tiempo que dejara esa y fuera a ayudar con otra más cercana a la orilla. Daigo, viendo que la situación se les estaba escapando de las manos, intentó mandarlo a avisar a los pescadores adultos para que echaran una mano antes de que fuera demasiado tarde.
Yūji, confundido por tres órdenes distintas y con la presión apretándole el pecho, dudó apenas unos segundos.
Y esos segundos bastaron.

La primera cuerda cedió de golpe, arrancándose de las manos de Fuma con un tirón brusco que casi lo hizo perder el equilibrio. La red salió arrastrada por la corriente y fue a estrellarse contra una formación de rocas cercana a la orilla. Apenas alcanzaron a reaccionar cuando una segunda red, mal asegurada por culpa del caos, comenzó a deslizarse hacia una zona de juncos y barro donde las raíces podían devorarla con facilidad. La tercera, la más pesada, aguantó solo un momento más antes de ser arrastrada por el agua hacia una parte más abierta del cauce, alejándose con rapidez entre la lluvia fina y la espuma.
Lo que siguió después fue todavía peor.

Fuma culpó a Fuju por haberlo distraído con sus gritos. Fuju le devolvió la culpa por haberse empeñado en dejar las redes un rato más. Daigo intentó detener la discusión y organizar lo poco que todavía podían salvar, pero hablar con dos idiotas enfrascados en una pelea era como gritarle a la niebla. Yūji, viendo cómo una red tras otra desaparecía por culpa del malentendido, la corriente y los gritos, acabó rompiendo en llanto, convencido de que lo reprenderían por no haber sabido qué hacer.

Para cuando los pescadores adultos llegaron al lugar alertados por el alboroto, el desastre ya estaba hecho.
Tres redes habían sido arrastradas por la corriente hacia distintos puntos del canal y la costa cercana. Una había quedado, probablemente, atrapada entre las rocas; otra debía de haberse enredado en la zona de juncos; y la última había sido empujada mucho más lejos, hacia un tramo más agresivo del agua. Con el clima empeorando y los hermanos Nagata demasiado alterados como para resolver el problema por su cuenta, no tardó en tomarse una decisión: pedir ayuda a un shinobi de Kirigakure antes de que las redes se perdieran para siempre o regresaran convertidas en poco más que basura mojada.
Sayuri Yuki
Rango Chuunin
Clan Yuki
Nivel 12
Estadísticas
Generales
Fuerza40(2)
Destreza35(2)
Ctrl. de Chakra80(4)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud12
Velocidad15
Tenketsu11
Sigilo10
490
530
Enlace al Post
26-06-2026, 01:29 PM
La misión me encontró poco después de salir de la Academia. Uno de los pescadores de la zona había solicitado ayuda para recuperar varias redes que la corriente se había llevado y, por lo que alcanzaba a entender del informe, el problema no parecía haber sido únicamente el mal tiempo. Todo indicaba que también había habido una buena dosis de desorganización.

Al llegar a la zona de pesca, la escena confirmó mis sospechas. La corriente seguía agitada, el agua golpeaba con fuerza la orilla y varias personas permanecían reunidas cerca del embarcadero. Bastó un vistazo para distinguir a cuatro jóvenes que, por su aspecto y la situación, debían ser los hermanos Nagata. —Vayaaaa, vaya vaya... parece que llegué justo después del desastre.— Continué caminando con tranquilidad mientras observaba el lugar. No tenía sentido intentar averiguar quién había empezado la discusión ni perder tiempo buscando un culpable. Las redes seguían ahí fuera, y cuanto más esperáramos, más difícil sería recuperarlas.

Aun así, no pude evitar dejar escapar un comentario. —Si todavía les quedan energías para discutir, entonces supongo que la situación no es tan grave. ¿Verdad?— 

Mi atención se desvió entonces hacia el menor de los cuatro. A diferencia del resto, no parecía enfadado ni alterado. Solo daba la impresión de estar completamente superado por todo lo que acababa de ocurrir. Me acerqué despacio hasta quedar frente a él y me agaché ligeramente para hablarle sin imponer tanta altura. —Tú debes ser Yūji.— Esbocé una pequeña sonrisa detrás de la mascarilla, aunque probablemente solo pudiera apreciarse en mis ojos. —No sé exactamente qué pasó aquí, pero una cosa sí te puedo decir. Cuando varias personas empiezan a dar órdenes distintas al mismo tiempo, es normal que cualquiera termine sin saber qué hacer.— Le di un par de suaves palmadas sobre el hombro antes de volver a incorporarme. —Así que intenta tranquilizarte. Ya está aqui la mejor kunoichi de la aldea para darles una mano.— 

Dirigí la mirada hacia la costa y recorrí el paisaje con calma. Las rocas cercanas, la zona de juncos y el tramo donde la corriente parecía ganar velocidad destacaban con bastante claridad desde donde me encontraba. Si el informe era correcto, las tres redes debían de encontrarse repartidas entre esos puntos. Crucé los brazos mientras repasaba mentalmente cuál sería la mejor forma de afrontar el trabajo. —Primero necesito saber exactamente dónde fue vista cada red por última vez. Después decidiré por cuál empezar. Si todavía hay oportunidad de recuperarlas, será mejor actuar antes de que la corriente siga haciendo de las suyas.—

Mientras esperaba que alguien me indicara con mayor precisión la ubicación de cada una, repasé mentalmente el informe que había recibido antes de llegar. Si las cosas seguían como las describían, lo más sensato sería comenzar por la red que había quedado atrapada entre las rocas. Si realmente seguía allí, todavía existía la posibilidad de sacarla antes de que el oleaje terminara por romperla o enredarla todavía más. Después ya habría tiempo de pensar en las otras dos.
Hayato Miyashi
Rango Genin
Clan Yuki
Nivel 5
Estadísticas
Generales
Fuerza15(1)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra15(1)
Inteligencia5(1)
Especiales
Salud10
Velocidad11
Tenketsu10
Sigilo9
280
300
Enlace al Post
28-06-2026, 06:09 AM
Última modificación: 28-06-2026, 06:14 AM por Hayato Miyashi.
Fuma fue el primero en reaccionar. Apenas Sayuri terminó de pedir que le indicaran dónde había desaparecido cada red, dio un paso al frente con la seguridad de quien estaba convencido de que debía tomar el control de la situación.

—Está bien, yo te explico lo que pasó.— Se llevó una mano al pecho antes de señalar el canal, donde el agua seguía golpeando la orilla con fuerza.—Esta mañana estábamos revisando las redes cuando empezó la ventisca. La corriente se puso un poco más fuerte, pero todavía pensé que podíamos esperar unos minutos antes de recogerlas. El problema fue que el idiota de mi hermano decidió que...

—¿idiota? —Fuju lo interrumpió antes de que pudiera terminar la frase. Acercándose a el mientras le punzaba el pecho con su dedo indice—. Si alguien metió la pata fuiste tú. Te dije que la corriente estaba cambiando y no quisiste hacer caso.

Fuma frunció el cejo y parecia que volvían otra vez a la misma situación. Con ambos casi chocando cabezas mientras se gritaban el uno al otro.

—¡Te dije que tenia todo bajo control, pero tu no quieres escuchar.!

—Sí, claro... y por eso ahora estamos aquí esperando que una kunoichi venga a sacarnos del problema.

Los dos volvieron a enfrascarse en una acalorada discusión, intercambiando un par de reproches más que pronto empezaron a perderse entre el sonido del viento y las olas. Daigo observó la escena durante un momento y dejó escapar un suspiro resignado, como si aquello fuera una costumbre demasiado conocida. Sin intentar detenerlos, caminó hasta quedar frente a Sayuri.

—Perdón por esto. Cuando empiezan a discutir, dejan de escuchar a cualquiera que no sea el otro.

Su mirada se desvió hacia el canal.

—Aunque... Fuma no estaba del todo equivocado. Estas ventiscas aparecen de repente, pero normalmente no duran mucho. Nosotros vivimos de la pesca y estamos acostumbrados a fijarnos en el tiempo. Si esperamos unos cinco minutos, el viento seguramente habría perdido fuerza y la corriente se habra calmado un poco. Habría sido mucho más fácil sacar las redes. Levantó el brazo y señaló una formación de rocas que sobresalía cerca de la orilla en donde se podia ver en el costado de las rocas mas altas algunas partes de la red que se encontraban envueltas entre las esquinas.

—La primera terminó allí. La corriente la empujó contra esas piedras y debe seguir enganchada entre ellas. El problema es que las rocas están cubiertas de musgo y, cada tanto, una ola rompe con más fuerza de lo normal. No debería ser difícil llegar, pero habrá que moverse con cuidado para no resbalar mientras se intenta liberar la red.

Mientras Daigo hablaba, Yūji permanecía unos pasos más atrás, observando la conversación en silencio. Poco a poco la preocupación que había llevado marcada en el rostro empezó a desaparecer. Al ver que alguien había acudido para ayudarlos de verdad, una pequeña sonrisa terminó dibujándose en sus labios. Sin decir una sola palabra, seguía a Sayuri con la mirada, como si esperara con ilusión que ella pudiera arreglar el desastre que ellos no habían sido capaces de evitar.
Sayuri Yuki
Rango Chuunin
Clan Yuki
Nivel 12
Estadísticas
Generales
Fuerza40(2)
Destreza35(2)
Ctrl. de Chakra80(4)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud12
Velocidad15
Tenketsu11
Sigilo10
490
530
Enlace al Post
29-06-2026, 01:00 PM
Los dos hermanos apenas habían conseguido responder a mi pregunta cuando volvieron a enfrascarse en otra discusión. Durante un instante los observé intercambiar reproches como si el problema de las redes hubiera pasado a un segundo plano. La verdad, esperaba algo así desde que llegué. Solté un pequeño suspiro y desvié la mirada. No tenía sentido perder el tiempo intentando averiguar cuál de los dos tenía razón. Al final, entre gritos y acusaciones, ambos habían aportado algo útil. Uno había confirmado que la corriente había empeorado de repente y el otro que, con un poco de paciencia, probablemente se habría calmado. Lo importante era quedarme con esa información, no con la pelea.

Por suerte, Daigo parecía bastante más centrado. Escuché con atención cada una de sus indicaciones mientras seguía la dirección que marcaba con el brazo hasta localizar la primera red. Incluso desde la orilla era posible distinguir parte de ella atrapada entre las rocas, zarandeada una y otra vez por las olas. —Gracias, Daigo. Con eso es más que suficiente.—  

Antes de acercarme a las rocas, dirigí una mirada hacia los hermanos Nagata. —Voy a necesitar una cuerda larga.— Esperé a que alguno me acercara una y, en cuanto la tuve entre las manos, até uno de sus extremos con firmeza alrededor de mi cintura. Después caminé hasta uno de los gruesos postes de madera que sostenían parte del embarcadero y aseguré el otro extremo con un nudo resistente. No esperaba caer al agua, pero las corrientes no entendían de confianza ni de orgullo. Si una ola decidía jugar una mala pasada, prefería tener un plan antes que lamentarlo después.

Comprobé la tensión de la cuerda con un par de tirones y, satisfecha con el resultado, volví a mirar hacia los hermanos. —Mientras esté ahí fuera, no le quiten los ojos de encima. Si notan que la cuerda se afloja o pasa algo raro, avísenme enseguida.— Con esa precaución añadida, recién entonces volví mi atención hacia la formación rocosa y al trabajo que tenía por delante.


Con la ubicación ya clara, dirigí toda mi atención hacia la formación rocosa. El musgo cubría buena parte de la superficie y cada cierto tiempo una ola golpeaba con suficiente fuerza como para hacer perder el equilibrio a cualquiera que actuara sin pensar. Antes de acercarme preferí detenerme unos segundos a observar el ritmo de la corriente. No era completamente impredecible; entre una embestida y la siguiente siempre existía un breve instante de calma. Aproveché ese momento para reunir el agua de lluvia y parte del agua que salpicaba las rocas. El chakra hizo el resto. Frente a mí comenzó a elevarse lentamente un sólido bloque de hielo, cuya superficie intente que fuese lo menos lisa posible y algo mas rasgada, aproximadamente del tamaño de una persona, que quedó firmemente encajado entre dos grandes rocas. No buscaba bloquear la corriente ni impresionar a nadie. Solo necesitaba un apoyo estable.

Con aquella improvisada columna como punto de apoyo, avancé hasta situarme junto a la red sin tener que confiar todo mi equilibrio en el musgo resbaladizo. Apoyé una mano sobre el hielo mientras la otra alcanzaba las cuerdas atrapadas entre las grietas de la roca. —Mucho mejor... creo.— Desde esa posición empecé a aflojar con calma los primeros nudos que la corriente había formado alrededor de la piedra, aprovechando cada pausa entre las olas para liberar poco a poco la red. No tenía ninguna prisa. En un trabajo como ese era mucho más importante hacerlo bien que hacerlo rápido.
Tecnica
Chakra: 260/285

✔Aprendida · 23-06-2026
◈Hyoton
✦Nivel: 1
#ID: YUKI001R
◔Coste
15 de Chakra
▣Descripción

El usuario moldea chakra Hyōton tras la ejecución de sellos, generando una estructura de hielo de tamaño humano en un punto dentro de un radio de hasta 1 metro a su alrededor, la cual actúa como una barrera defensiva capaz de interceptar ataques directos. Esta creación combina la compresión del Suiton con la proyección del Fūton, permitiendo formar defensas de rápida aparición cuya forma puede adaptarse de manera básica según la intención del usuario, manteniendo su función principal de protección.

Si la estructura permanece en el campo por más de un turno, comienza a regenerar la mitad de los puntos de vida perdidos por turno tras haber recibido daño, representando la reconstrucción constante del hielo mediante chakra. Dependiendo del nivel de control de chakra del usuario, este puede generar múltiples estructuras mediante esta misma técnica, permitiéndole bloquear distintos frentes o establecer defensas simultáneas dentro del campo de batalla.

✧Efecto
80 (CCK) de Resistencia - 4 (MCCK) de Estructuras Simultaneas
-25 de chakra
Hayato Miyashi
Rango Genin
Clan Yuki
Nivel 5
Estadísticas
Generales
Fuerza15(1)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra15(1)
Inteligencia5(1)
Especiales
Salud10
Velocidad11
Tenketsu10
Sigilo9
280
300
Enlace al Post
06-07-2026, 11:54 PM
Los cuatro hermanos permanecieron atentos desde la orilla mientras la joven genin comenzaba a trabajar sobre el roquerío. El agua no dejaba de golpear las piedras, y cada nueva embestida parecía más fuerte que la anterior.

Un estruendo resonó de pronto.

Una ola especialmente violenta se estrelló contra las rocas, levantando una enorme cortina de espuma que ocultó durante un instante la silueta de la kunoichi. El impacto hizo vibrar el roquerío y el agua cayó de nuevo en todas direcciones como una lluvia helada.
Daigo dio un paso al frente por puro impulso.

—¡Cuidado! —exclamó Yūji con evidente preocupación—. ¡Esas olas cada vez rompen con más fuerza! ¡No vale la pena arriesgarse por una mala pisada!
El muchacho permanecía con los puños apretados, incapaz de apartar la vista de las rocas. Sabía perfectamente lo traicioneras que podían llegar a ser cuando la marea comenzaba a enfurecerse.

Sin embargo, sus dos hermanos mayores parecían interpretar la escena de una forma muy distinta.
Fuma observó unos segundos en silencio antes de sonreír de lado.

—Cinco monedas a que termina en el agua.

Fuju soltó una risa nasal.

—¿Solo cinco? Qué poca fe tienes. Yo digo que aguanta un par de olas más... luego resbala. Diez monedas.
Fuma extendió la mano inmediatamente.

—Acepto.

Ambos estrecharon las manos con total naturalidad, como si estuvieran cerrando un negocio importante y no apostando sobre el desenlace de aquella situación.

Daigo giró la cabeza de golpe.

—¿¡Pero qué les pasa a ustedes dos!?

—¿Qué? Hay que hacer la espera un poco más interesante —respondió Fuma con absoluta tranquilidad.

—Además, esas piedras parecen una pista de hielo. Las probabilidades están de nuestro lado —añadió Fuju, convencido de su propio razonamiento.

Yūji abrió mucho los ojos.

—¡No hagan apuestas! ¡Si los escucha va a pensar que somos unas personas horribles!

—Tampoco sería una impresión tan equivocada —rió Fuma.

—Habla por ti.

—Hace cinco segundos apostaste conmigo.

Fuju permaneció callado unos instantes antes de asentir.

—...Es verdad.

Daigo dejó escapar un largo suspiro mientras se llevaba una mano al rostro. Aquella escena resumía a la perfección por qué habían terminado perdiendo las redes: bastaban unos pocos minutos para que Fuma y Fuju encontraran cualquier excusa para distraerse, incluso cuando alguien estaba intentando solucionar el problema que ellos mismos habían provocado.
Frente a ellos, el mar volvió a rugir.

Otra ola comenzaba a levantarse mar adentro, avanzando lentamente hacia el roquerío mientras los cuatro hermanos seguían observando, cada uno con una actitud completamente distinta, el desarrollo del rescate.

Sayuri Yuki
Rango Chuunin
Clan Yuki
Nivel 12
Estadísticas
Generales
Fuerza40(2)
Destreza35(2)
Ctrl. de Chakra80(4)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud12
Velocidad15
Tenketsu11
Sigilo10
490
530
Enlace al Post
07-07-2026, 01:19 PM
La primera ola rompió contra las rocas con mucha más fuerza de la que esperaba. Durante un instante, una cortina de agua me cubrió por completo y tuve que cerrar los ojos para evitar que la espuma me cegara. Cuando el agua terminó de caer, lo primero que hice fue comprobar mi posición. 'Sigue firme, bien.' Apoyé una mano sobre la estructura de hielo que había creado unos momentos antes y comprobé también la tensión de la cuerda que llevaba atada a la cintura. Todo seguía en su sitio. Justamente para eso había tomado aquellas precauciones antes de acercarme a las rocas. —Bien... así está mejor.— Volví a concentrarme en la red. Aún seguía atrapada entre varias grietas de la piedra, así que no tenía sentido intentar arrancarla de un tirón. Lo único que conseguiría sería romperla.

Aprovechando un momento de relativa calma, reuní una pequeña cantidad de agua y formé un segundo apoyo de hielo junto a mis pies. No era más que una sencilla plataforma, suficiente para ganar un poco más de estabilidad sobre el musgo húmedo y trabajar con mayor seguridad. Con el equilibrio asegurado, volví a introducir las manos entre las cuerdas, buscando aflojar poco a poco los puntos donde la red había quedado más enredada. Cada movimiento era lento y medido. Prefería avanzar unos centímetros cada vez antes que estropear el trabajo por precipitarme.

Mientras seguía liberando la red, levanté la vista un instante hacia el mar. Otra ola comenzaba a formarse a cierta distancia y avanzaba directamente hacia el roquerío. Inspiré despacio, aferré una mano al bloque de hielo y afirmé mejor los pies sobre la pequeña plataforma que acababa de crear. Si aquella ola era tan fuerte como la anterior, al menos estaría preparada para recibirla antes de continuar con el rescate. Agarre uno de mis kunais por si era necesario.
Masashi Kishimoto
Enlace al Post
18-07-2026, 02:23 AM
¡Recompensas de Misión Entregadas!

Tema: Recuperando las redes. [Mision E - Sayuri Yuki] (TID 13681)
Tipo: Misión Normal · Rango: E
  • Sayuri Yuki — Participante (100%): 250 Ryos, 2 Tobis, 50 Exp
  • Hayato Miyashi — Participante (100%): 250 Ryos, 2 Tobis, 50 Exp

¡Felicidades a todos los shinobi involucrados en esta misión! Que sigan forjando su leyenda.
Responder
Salto de foro:

Usuarios navegando en este tema: