22-03-2023, 03:05 AM
1 de Nigatsu
5 AM
Lluvia torrencial
Las densas gotas limpiaban las manchas de sangre de las mejillas del Rukasu, quien continuaba surcando los cielos portando consigo los cuerpos de sus difuntas compañeras caídas en batalla. Aun en estado de shock y con la mirada perdida mantuvo el silencio hasta arribar finalmente a la cueva donde todo había tenido inicio, era imposible no comenzar a recordar la cantidad de recuerdos vividos en aquella antigua Konohagakure No Sato comandada por el mismísimo Eifen Uchiha a quien el pequeño Rukasu tras la muerte de su padre juro lealtad y devoción hacia el mismo. Dentro de su mente sentía la sensación de haber fallado a su superior al no poder realizar nada para proteger a sus compañeras en aquel combate suscitado en la fortaleza.
El dolor de cabeza iba en aumento, la falta de sueño y de una alimentación acorde comenzaban a hacerse notar pero no había tiempo de preocuparse por eso. Yatagarasu ingresó a la cueva y camino poco a poco hasta recostarse de lado de un gran altar ubicado en el centro de aquel lugar de reuniones para el Uchiha procediera a colocar ambos cuerpos sobre el mismo mientras un centenar de lagrimas caían en silencio sobre las mismas.
- Hokage-Sama lo lamento, he fallado...
Fueron las escasas frías palabras soltadas por el pelinegro mientras intentaba lidiar con su frustración. Momentos difíciles vendrían, importantes decisiones debían ser tomadas y para ello era importante contar con la presencia de todos los que pudieran sobrevivir a la masacre llevada a cabo en el País del Agua. Sin perder tiempo, Rukasu se sentó en el suelo con los ojos cerrados intentando recuperar algo de energía pero sin bajar la guardia, mientras esperaba atento a la llegada de sus compañeros.
Todo parecia una pesadilla pero debían ser lo suficientemente fuertes para superar lo sucedido y poder reorganizar las prioridades de la organización para poder seguir adelante más unidos que nunca.
![[Imagen: Firma-Bishamon.jpg]](https://i.ibb.co/nCcjX0p/Firma-Bishamon.jpg)