No sabía cuánto tiempo iba a durar en aquella hazaña que parecía que me había metido. No tenía ni idea de la forma en la que me había metido allí. El caso es que ahora parecía que tras aquella reunión, teníamos un grupo y un pequeño objetivo en común. En varias ocasiones Yatako habría mencionado el tema monetario, y aunque no quería admitirlo, por mi parte también estaba la sensación de volver a formar parte de algo, de una misión y un conjunto de personas, de no estar vagando por el mundo sin muchos objetivos. Quizás ese había sido el motivo por el que había aceptado, además de que estaba el hecho de formar grupo con la rubia.
Un total de diez minutos después de reunión serían los que habrían pasado cuando saldrían de aquel templo donde la reunión, tras horas y horas de reunión, saldría a buscar algo de aire. No habría visitado mucho aquel país, pues en verdad tampoco me llamaba demasiado la atención, aunque algo si estaba claro, el hecho de que seguramente a partir de ahora me pasaría más tiempo del que quería. La misión de momento estaba bien clara, aunque el hecho de compartir un objetivo no obviaba el hecho de que había cierta gente dentro de aquel grupo que no me terminaba de cuadrar. Por parte de Bisha sabía que podía confiar, y en aquellos que venían de su mismo lugar también. Me daban cierta mala espina aquellos que todavía no había terminado de encajar; el autonombrado Komori, el shinobi del Rayo Toji y la loca de los zancos Airine. Quizás serían todavía los que menos me encajarían, aunque claramente tendría que dar un voto de confianza pues estábamos, ya no solo en el mismo grupo, sino también con un objetivo común. Quizás era verdad que todos teníamos un objetivo más secundario y serían los motivos por lo que todos habríamos accedido, pero por el momento, nunca mostraría sus cartas.
Saldría a estirar las piernas y caminaría un poco, dándome la brisa fría en el centro del rostro. Habría avisado en el templo de mi pequeño ida, no duraría más de treinta minutos, tan solo debía despejarme. Y obviamente no habría ningún problema en eso. El bosque empezaba a levantarse cuando frenó mi camino, habían pasado sobre diez o quince minutos caminando, la luz todavía era suficiente para ver sin mucho problema. Un pequeño camino entre los árboles fueron testigos de mi camino. Vestiría un kimono negro con dibujos, así como tatuajes tribales y sin ninguna explicación importante. El kimono haría de protección frente al frío por el acolchado del interior, aunque dentro de este llevaría el chaleco de protección.
El ambiente era tranquilo, aunque algo fue lo que sentí en un momento dado que me llamaría la atención. ¿Quizás no estaba sola?
![[Imagen: Mapa-camino-bosque1.jpg]](https://i.ibb.co/XJgkqPz/Mapa-camino-bosque1.jpg)