20-06-2026, 07:25 PM
Oh el verano… Que lindas fechas para las almas jóvenes y caritativas, hoy pues nos encontrábamos en la aldea de Kirigakure, aquella que esta oculta por la niebla, pero que hoy producto del incesante calor del verano y la… Extraña y anormalmente baja humedad, era el día perfecto para irse a pegar un baño en aquellos que poseían piscinas o que simplemente disfrutaban de los paseos costeros... La niebla se encontraba bastante baja igualmente para este extraño suceso, pero a diferencia de otros días del año, era bastante visible para los estándares de la misma aldea, lo cual asustaba a la vez que alegraba a distintas personas por igual.
Fuese como fuese, hoy la vista se nos centraba en aquel chiquillo llamado Soma… El cual para bien o para mal (De él) se dirigía a aquella vivienda de famosísimo conde Bassy, ex ninja famoso de Kiri, por un día simplemente a sus sesenta años, aunque aún bastante joven haber quedado mas senil y extravagante que antes… Los dichos decían que durante una pelea a sus sesenta y dos sufrió una contusión que habría matado a cualquiera, pero el regreso de entre los muertos habiendo visto cosas… Otros decías que simplemente se hacia el tonto para ver las faldas de las chicas mas jóvenes y otros finalmente contaban que gritaba durante las noches como pollo sin cabeza, que el salvaría a los inocentes como buen soldado con PTSD. Bueno fuese como fuese, hoy era uno de esos días que le tocaba salir a pasear como si de un perro se tratase, y el desafortunado chico que había salido sorteado para semejante misión era nadie más que ese peliblanco a sus catorce años... Tan joven y lleno de esperanza… Pobre de él.
Una vez estuviste frente a aquella bonita casa, que parecía sacada de una vieja historia sobre tu tío millonario y alocado en alguna historia de cuentos de hadas, porque tenia extrañas decoraciones de dragón dignas de todo Terumi retirado, que te hacían pensar que el también formaría parte de ese clan. Llegando por fin el momento de llamar a la puerta, es que serias rápidamente recibido por aquel portón señorial lleno de patrones en la piedra azulados y lustrados, la puerta por otro lado estaba decorada con tonos verdosos y brillantes pomos y aquellos extraños círculos para llamar a la puerta.
Cosa que por fin hiciste, abriéndote su cuidadora de la semana que parecía llevar la misma cara de vieja bruja que la mala del cuento de alguna novela, pelo liso y negro, labios secos, y una nariz que, aunque fina la hacia parecer una bruja más que una princesa... -Oh…- Diría con un tono fingida de sorpresa -Llego el chico, ven pasa. – complementaria entonces con ese tono agresivo pasivo típico de las malas, para entonces comentarte -El viejo está en la piscina ya tomo su medicación, tú que eres un ninja tal vez puedas sacarlo sin empaparte. – Explicaría mientras pasaban por un cuarto de estar lleno de lo que parecían ser cuadros y reliquias viejas de algunas batallas.
Entonces lo viste, un hombre mayor y con barba de todo un marinero, que parecía estar meditando en el agua como si se una batalla venidera se aproximara, lo que provoco que tu simplemente te hicieras a la idea que podría ser verdad la historia de que estaba bastante cuerdo aún… Solo tocaba esperar a que reaccionase… ¿Cómo lo harías?
Fuese como fuese, hoy la vista se nos centraba en aquel chiquillo llamado Soma… El cual para bien o para mal (De él) se dirigía a aquella vivienda de famosísimo conde Bassy, ex ninja famoso de Kiri, por un día simplemente a sus sesenta años, aunque aún bastante joven haber quedado mas senil y extravagante que antes… Los dichos decían que durante una pelea a sus sesenta y dos sufrió una contusión que habría matado a cualquiera, pero el regreso de entre los muertos habiendo visto cosas… Otros decías que simplemente se hacia el tonto para ver las faldas de las chicas mas jóvenes y otros finalmente contaban que gritaba durante las noches como pollo sin cabeza, que el salvaría a los inocentes como buen soldado con PTSD. Bueno fuese como fuese, hoy era uno de esos días que le tocaba salir a pasear como si de un perro se tratase, y el desafortunado chico que había salido sorteado para semejante misión era nadie más que ese peliblanco a sus catorce años... Tan joven y lleno de esperanza… Pobre de él.
Una vez estuviste frente a aquella bonita casa, que parecía sacada de una vieja historia sobre tu tío millonario y alocado en alguna historia de cuentos de hadas, porque tenia extrañas decoraciones de dragón dignas de todo Terumi retirado, que te hacían pensar que el también formaría parte de ese clan. Llegando por fin el momento de llamar a la puerta, es que serias rápidamente recibido por aquel portón señorial lleno de patrones en la piedra azulados y lustrados, la puerta por otro lado estaba decorada con tonos verdosos y brillantes pomos y aquellos extraños círculos para llamar a la puerta.
Cosa que por fin hiciste, abriéndote su cuidadora de la semana que parecía llevar la misma cara de vieja bruja que la mala del cuento de alguna novela, pelo liso y negro, labios secos, y una nariz que, aunque fina la hacia parecer una bruja más que una princesa... -Oh…- Diría con un tono fingida de sorpresa -Llego el chico, ven pasa. – complementaria entonces con ese tono agresivo pasivo típico de las malas, para entonces comentarte -El viejo está en la piscina ya tomo su medicación, tú que eres un ninja tal vez puedas sacarlo sin empaparte. – Explicaría mientras pasaban por un cuarto de estar lleno de lo que parecían ser cuadros y reliquias viejas de algunas batallas.
Entonces lo viste, un hombre mayor y con barba de todo un marinero, que parecía estar meditando en el agua como si se una batalla venidera se aproximara, lo que provoco que tu simplemente te hicieras a la idea que podría ser verdad la historia de que estaba bastante cuerdo aún… Solo tocaba esperar a que reaccionase… ¿Cómo lo harías?
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