15-07-2026, 10:14 PM
Última modificación: 19-07-2026, 10:18 AM por Issei.
32 de Verano del 150
El silencio de aquella casa me estaba resultando insoportable. Un pergamino permanecía abierto sobre la mesa desde hacía más de una hora, aunque ya había terminado de leerlo varias veces. No necesitaba volver a recorrer aquellas líneas para recordarlas; las conocía de memoria. Cada palabra había quedado grabada en mi cabeza con una claridad enfermiza.
Solté una risa seca—. Qué hijos de puta...
Volví a mirar el informe y los nombres escritos sobre el papel parecían burlarse de mí. Todos eran ancianos respetados o jefes de familia, personas que todavía caminaban por las calles de la aldea con la cabeza bien alta mientras otros seguían repitiendo la historia que ellos mismos habían fabricado. Siempre hablaban del honor del clan, del legado, de proteger el apellido Heizu. Todo era mentira, lo único que habían protegido era su propio poder.
Apreté el pergamino con tanta fuerza que el papel comenzó a arrugarse entre mis dedos. Durante un instante tuve la tentación de hacerlo pedazos, pero me obligué a soltarlo antes de romperlo. No, aquello era demasiado importante, era una prueba de que existía una enfermedad dentro del clan.
Mi respiración empezó a acelerarse. Podía sentir cómo la rabia me subía desde el estómago hasta la garganta. En ese instante empecé a comprender algo que nunca antes había tenido tan claro. No me bastaba con ser fuerte, tampoco con convertirme en Mizukage o simplemente alcanzar un puesto alto. Mientras esa gente siguiera respirando, el clan jamás dejaría de pudrirse.
" ... Hay que arrancar la parte enferma "
Aquella idea apareció en mi mente de una forma tan natural que me hizo sonreír, como si acabara de encontrar por fin la respuesta a una pregunta que llevaba años persiguiéndome. Me levanté despacio, enrollé el pergamino con cuidado y lo guardé bajo varias tablas sueltas del suelo de la habitación, nadie debía encontrarlo.
Cuando salí de casa, la niebla parecía más densa de lo habitual. Caminé sin rumbo fijo durante varios minutos, con las manos enterradas en los bolsillos y la cabeza llena de voces que ya no sabía distinguir si eran recuerdos o pensamientos nuevos. En algún momento terminé entrando en una calle casi vacía, estrecha y húmeda, donde el sonido del agua cayendo desde los tejados era lo único que rompía el silencio.
Al final me detuve cuando vi a un grupo de niños jugando a lanzar kunais contra una diana de entrenamiento apoyada junto a un muro. Se reían entre ellos, demasiado concentrados en acertar el centro como para darse cuenta de que yo me había acercado. Me quedé observándolos unos segundos, hasta que uno de ellos dejó un kunai mal clavado y otro fue a sacarlo con torpeza. Sin decir una sola palabra, me acerqué y les arranqué el arma de las manos con un gesto brusco, casi violento. El más pequeño dio un salto hacia atrás, otro se quedó mirándome con los ojos muy abiertos y el tercero soltó un quejido ahogado al ver cómo le arrebataba también el suyo antes de que pudiera protestar.
Uno de los niños empezó a temblar al instante y no tardó en romper a llorar. Yo, sin embargo, ni siquiera me molesté en mirarlo.
Tomé los kunais uno tras otro, como si fueran míos, y me giré hacia la diana. El primero se clavó con violencia en el centro. El segundo rozó la madera y astilló el borde. El tercero atravesó la tabla con un golpe seco que hizo vibrar el muro. Seguí lanzando hasta vaciarme casi por completo, respirando cada vez más rápido, con una sonrisa que no tenía nada de amable.
Detrás de mí, los niños seguían retrocediendo. Uno lloraba ya sin disimulo, con la voz rota por el miedo, mientras los otros dos apenas se atrevían a moverse. Yo no les presté atención, me limité a observar la diana destrozada, con el último kunai que me quedaba todavía en la mano y la madera convertida en un amasijo de agujeros y astillas. Después de unos segundos dejé escapar una risa breve y seca, completamente fuera de lugar, y apoyé la frente contra el muro con los ojos cerrados.
![[Imagen: q0yojli.png]](https://i.imgur.com/q0yojli.png)