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[Misión D] La sombra del espantapájaros
Orión Hoshigaki
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11-07-2026, 01:50 AM
Día 13, Verano, año 150
Konohagakure

El verano había sido especialmente generoso con los agricultores de Konohagakure. Las lluvias llegaron cuando debían hacerlo, el sol acompañó sin castigar la tierra y los canales de riego mantuvieron los cultivos en condiciones ideales durante toda la estación. Como resultado, los campos que rodeaban la aldea se encontraban rebosantes de vida. Filas interminables de tomates, nabos, pepinos, calabazas y coles se extendían hasta encontrarse con el límite del bosque, donde los primeros árboles comenzaban a teñirse con los tonos anaranjados del atardecer.

Sin embargo, aquella imagen de abundancia escondía un problema que llevaba varias noches inquietando a los campesinos. Al amanecer, numerosas hortalizas aparecían arrancadas del suelo sin un motivo aparente. Algunas desaparecían por completo, otras permanecían abandonadas a pocos metros del lugar donde habían sido cultivadas y no era extraño encontrar varias completamente destrozadas, como si quien las hubiera arrancado hubiese perdido el interés antes de llevárselas.

Pero aquello no era lo más extraño. Cada mañana, uno o varios espantapájaros aparecían en un lugar distinto. No se trataba de unos pocos centímetros ni de simples postes inclinados por el viento. Los agricultores insistían en que ellos mismos los recolocaban al finalizar cada jornada y, aun así, al amanecer volvían a encontrarlos varios metros más allá, siempre orientados hacia una dirección diferente.

La situación había comenzado a extender rumores entre los vecinos. Algunos aseguraban que se trataba únicamente de un bromista con demasiado tiempo libre. Otros afirmaban haber visto una silueta recorriendo los sembradíos antes del amanecer. Incluso había quienes empezaban a culpar a espíritus del bosque o antiguas historias transmitidas entre generaciones de agricultores.

Fuera cual fuera la verdad, los daños aumentaban con cada noche. Tres campesinos aguardaban junto al sendero principal cuando Ran llegó al lugar. Sus expresiones reflejaban más agotamiento que miedo. Dormían poco, vigilaban los cultivos durante horas y, aun así, cada mañana encontraban el mismo resultado. Uno de ellos caminó hasta un viejo espantapájaros vestido con ropas remendadas. Lo sujetó por el poste y lo sacudió ligeramente para demostrar que permanecía firmemente enterrado.

- No importa cuánto lo revisemos, siempre aparece en otro sitio.

Otro agricultor señaló varias hortalizas desperdigadas entre los surcos.

- Si alguien quisiera robar, simplemente se las llevaría. Pero esto, esto parece no tener ningún sentido.

La única mujer del grupo abrazó con fuerza la cesta que sostenía entre sus brazos.

- Mi padre juró haber visto una sombra caminar entre las plantas justo antes de salir el sol. Cuando intentó seguirla, desapareció.

El tercero soltó una risa nerviosa.

- Yo solo sé que todas las noches escucho algo entre los cultivos, pero cuando voy a mirar, no encuentro absolutamente nada.

El silencio volvió a adueñarse del lugar. La brisa agitó lentamente las hojas de las hortalizas mientras los primeros sonidos del bosque comenzaban a reemplazar el bullicio del día. Todavía quedaban unas horas antes de que la oscuridad cubriera completamente los campos. Si existía alguna explicación para lo que estaba ocurriendo, aquel sería el mejor momento para comenzar a buscarla.

Ran deberá elegir una de las tres líneas de investigación.

Línea 1
Las hortalizas dañadas continúan dispersas entre los sembradíos desde primeras horas de la mañana. A simple vista parecen simples destrozos, pero un examen detenido podría revelar marcas, huellas o pequeños detalles capaces de reconstruir lo ocurrido durante las noches anteriores antes de que el paso de los agricultores termine por borrar cualquier rastro.
Contenido Oculto
El constante movimiento de personas durante la mañana ha alterado buena parte del terreno. Ran consigue confirmar que alguien, o algo, atravesó los cultivos recientemente, pero las marcas resultan demasiado confusas para establecer una dirección concreta.

La investigación continúa avanzando, aunque el tiempo invertido permite que algunas labores del campo alteren aún más la escena.

Resultado: Rastro +1 - Daños +1
Contenido Oculto
Tras dedicar varios minutos a examinar cuidadosamente la tierra, Ran consigue distinguir un patrón entre los daños. Aunque las huellas aparecen interrumpidas en distintos puntos, logra establecer una posible ruta utilizada por la misteriosa silueta para desplazarse entre los sembradíos.

Aquella información podrá orientar mejor sus próximos movimientos.

Resultador: Rastro +2
Contenido Oculto
Entre pequeñas alteraciones del terreno descubre un detalle que habría pasado desapercibido para la mayoría de los shinobi. Además de reconstruir el recorrido seguido durante las últimas noches, identifica una extraña anomalía: existe una zona del cultivo que nunca parece verse afectada, como si quien provocara los daños evitara deliberadamente atravesarla.

Esa observación podría adquirir una importancia inesperada conforme avance la investigación.

Resultado: Rastro +3 - Daños -1 (mínimo 0)
Línea 2
Los agricultores insisten en que todos los espantapájaros son recolocados al finalizar cada jornada y, sin embargo, vuelven a aparecer desplazados al amanecer. Analizar los postes, el estado de la tierra que los rodea o cualquier signo de manipulación podría ayudar a comprender cómo se produce aquel extraño fenómeno.
Contenido Oculto
Los postes muestran señales evidentes de haber sido manipulados recientemente, pero no existe ningún detalle que permita averiguar de qué manera fueron desplazados ni quién pudo hacerlo.

Resultado: Rastro +1
Contenido Oculto
Ran descubre diferencias en la profundidad con la que algunos postes fueron enterrados nuevamente. Todo indica que ciertos espantapájaros permanecieron en otro lugar antes de ser recolocados, confirmando que realmente cambiaron de posición durante la noche.

Resultado: Rastro +2
Contenido Oculto
Mientras examina uno de los espantapájaros encuentra un detalle completamente fuera de lugar. A simple vista parece insignificante, pero no corresponde al desgaste natural del campo y podría convertirse en una pieza clave para comprender lo que está ocurriendo.

Resultado: Rastro +3 Alerta -1
Línea 3
Todavía faltan varias horas para que caiga la noche. Ran puede aprovechar ese margen para estudiar el terreno, elegir un punto estratégico, preparar un escondite o cualquier otro método que le permita observar discretamente los cultivos cuando la misteriosa silueta vuelva a aparecer.
Contenido Oculto
Durante los preparativos, pequeños detalles terminan delatando involuntariamente la presencia de Ran. Unas huellas recientes, ramas desplazadas o un movimiento poco discreto bastarían para alertar a cualquiera que conociera bien aquellos campos.

Resultado: Alerta +1
Contenido Oculto
Tras analizar cuidadosamente el entorno, Ran consigue encontrar un lugar adecuado desde el que observar gran parte del cultivo sin llamar la atención. La vigilancia podrá desarrollarse con normalidad cuando llegue la oscuridad.

Resultado: Alerta -1.
Contenido Oculto
Aprovechando el relieve del terreno, la vegetación y las sombras que comienzan a proyectarse con el atardecer, Ran consigue ocultar completamente su presencia. Incluso alguien acostumbrado a recorrer los cultivos cada noche tendría enormes dificultades para descubrir que está siendo observado.

Resultado: Alerta -2.

Sistema
Sistema de Investigación Dinámica
Esta misión utiliza un sistema de investigación dinámica diseñado para que las decisiones del jugador y el resultado de sus tiradas influyan directamente en el desarrollo de la historia.
El objetivo del sistema no es determinar si la misión se aprueba o fracasa, sino construir una investigación donde cada acción tenga consecuencias y donde el mundo reaccione de forma coherente a las decisiones de Ran.

Funcionamiento General
Los posts 1, 2 y 3 presentarán distintas líneas sugeridas para avanzar en la investigación. Cada línea dispondrá de tres posibles resultados según la tirada de un dado de diez caras:
  • Tirada Baja. 1,2,3 o 4
  • Tirada Media. 5, 6, 7 o 8
  • Tirada Alta. 9 o 10
Antes de redactar cada uno de estos posts, el jugador deberá realizar en Discord una tirada de 1d10, mencionando al narrador para dejar constancia del resultado.
Una vez conocida la tirada, el narrador desbloqueará el contenido oculto correspondiente (Baja, Media o Alta) y el jugador desarrollará su narración teniendo en cuenta únicamente la información obtenida mediante ese resultado y la línea seleccionada.
Cada resultado modificará uno o varios de los valores ocultos de la investigación.
El jugador podrá aplicar un único modificador, si la narración lo detalla, a la tirada realizada. El valor del modificador se sumará al resultado del dado para determinar el nivel final de la tirada.
Ejemplo: 1d10 = 3 + MFUE +3 = 6.
Cada modificador solo podrá utilizarse una vez por ronda y no podrá repetirse en dos tiradas consecutivas.

Variables de la Investigación
Durante toda la misión el narrador llevará un registro de tres variables.
Estas variables representan el estado general de la investigación y evolucionarán conforme avance la misión.

Rastro
Representa el nivel de información obtenida por Ran.
Cuanto mayor sea este valor, mejor comprenderá el comportamiento del responsable, su recorrido y las pistas existentes.
  • Valor bajo: la información es escasa o incompleta.
  • Valor medio: Ran comienza a relacionar las pistas.
  • Valor alto: comprende casi por completo lo que está ocurriendo y puede anticipar determinados acontecimientos.

Alerta
Representa el grado de sospecha del responsable respecto a la presencia de Ran.
  • Valor bajo: el responsable continúa actuando con normalidad.
  • Valor medio: comienza a mostrarse más precavido.
  • Valor alto: modifica su comportamiento, cambia sus rutas o intenta evitar ser descubierto.

Daños
Representa el estado de los cultivos durante la investigación.
  • Valor bajo: los daños permanecen controlados.
  • Valor medio: continúan apareciendo desperfectos.
  • Valor alto: la situación empeora y los agricultores comienzan a sufrir pérdidas importantes.
Este valor modificará la forma en que reaccionan los campesinos y el estado del escenario conforme avance la misión.

Adaptación dinámica
Las variables no sirven únicamente para calcular el desenlace.
Durante los posts siguientes, el narrador adaptará la historia según los valores alcanzados.
Por ejemplo:
  • Un Rastro elevado permitirá ofrecer nuevas pistas o situaciones que de otra manera permanecerían ocultas.
  • Una Alerta elevada provocará que el responsable actúe con mayor cautela o altere sus movimientos.
  • Un nivel alto de Daños hará que aparezcan nuevos desperfectos, aumente la preocupación de los agricultores o surjan situaciones adicionales relacionadas con la cosecha.
De esta forma, cada investigación evolucionará de manera diferente dependiendo de las decisiones tomadas por el jugador.

El Código Final
Al finalizar el cuarto post, el narrador comprobara el estado alcanzado por las tres variables. 
La misión contará con un Código Final previamente definido por el narrador, presente en contenido oculto en el primer post. El cual sera revelado en el cuarto post
Este código representa las condiciones necesarias para alcanzar el desenlace considerado óptimo para esa investigación.
Si al finalizar la investigación las variables cumplen estas condiciones, Ran logrará interceptar al responsable antes de que escape, obteniendo el desenlace más favorable de la misión.
Si una o varias condiciones no se cumplen, la misión no fracasará.
Simplemente el desenlace se adaptará al desarrollo de la investigación. Por ejemplo:
  • El responsable podría escapar tras ser identificado.
  • Ran podría descubrir la causa de los sucesos sin llegar a capturar al culpable.
  • La cosecha podría sufrir daños adicionales antes de resolver el caso.
  • Los agricultores podrían obtener una solución parcial al problema.
En todos los casos la misión continuará hasta su conclusión natural.

Final
El Post 4 corresponde al desenlace de la investigación.
En este último post se revelarán todos los contenidos ocultos que no hayan sido desbloqueados durante la misión, permitiendo al jugador conocer cómo habrían evolucionado las demás posibilidades y comprender el funcionamiento completo de la investigación.
Este sistema busca recompensar la observación, la interpretación y la toma de decisiones del jugador.
Las buenas tiradas ayudan a obtener mejores resultados, pero por sí solas no garantizan el desenlace óptimo. Del mismo modo, una mala tirada nunca impedirá continuar la misión.
Cada investigación será diferente, permitiendo que el desarrollo y el desenlace sean consecuencia directa de las decisiones tomadas por el personaje a lo largo de la historia.


Código Secreto Final
Contenido Oculto
Rastro ≥ 4 

Alerta ≤ 2 

Daños ≤ 2

[Imagen: l93r50D.png]

Hablo - Pienso
Ran Kurai
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 8
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Destreza29(2)
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Inteligencia46(2)
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12-07-2026, 01:21 AM
Entonces aquel día, y tal cómo ocurría desde ese preciso instante en el que la muchacha se había graduado de la Academia Ninja de la Aldea Oculta de la Hoja, y así en el acto convertirse en la genin que la chica era hoy por hoy, ella salió de la manera más sigilosa que pudo del inmenso y magnífico palacete del  cual era la morada de su familia por vía paterna. ¿Acaso era factible que, en una de esas, la joven pudiera eventualmente irse de esa edificación a la cual de momento denominaba cómo ‘hogar’, de una forma que no fuese cómo si ella estuviese algo malo, algo indebido, algo que no debía ser? Ciertamente, al menos en esos precisos instantes, la chica no tenía respuesta alguna ante esa incógnita recién formulada en su alterada cabeza, pero de lo que ella sí estaba muy, pero muy segura, era de que ya ser shinobi era su máxima prioridad, incluso más que esa especie de enfermiza lealtad que le profesaba a su lejano padre, haciendo ella así lo que sea, pero de verdad que lo que sea, con tal de cumplir sus deberes cómo la kunoichi que ahora mismo ella era. Y es que sí, efectivamente sí, la chica en su nueva labor, en su nuevo puesto, ella se había topado con una dicha, con una satisfacción, con una plenitud que jamás antes había experimentado con anterioridad. ¿Tanto acaso había cambiado su apagada, insulsa y más que frustrante vida, al obtener ese grado al interior de su aldea?

¿Era que acaso, después de todo, la joven sí había hallado su real propósito para seguir existiendo? No teniendo la muchacha del todo claro este último punto, fue que esta misma al fin logró salir  de manera exitosa de la morada del aristocrático y nobiliario clan de los Kurai, sin que nadie se diera de su abandono a ésta, rumbo fijo así a donde se iba a efectuar su más reciente misión designada, siendo este en la zona agrícola de Konohagakure. Recordando a continuación la información que se le había entrado a ella acerca de dicha situación, para la joven fue invertible sentirse un poco, muy ligeramente decepcionada, y es que ya ella al haber completado dos misiones, pues se esperaba algo más ‘emocionante’ que hacer la investigación de encontrar una respuesta lógica, una respuesta  racional, y por sobre todas las cosas, una respuesta  certera que pudiera explicar a ciencia cierta qué había detrás del problema que aquejaba a los agricultores y campesinos de aquella zona. —Seguramente todo esto se trata de un par de bromistas, que se quisieron reír de los  trabajadores de esos cultivos y ya—fue lo que pensó la propia muchacha, no dándose cuenta para nada que estaba cometiendo el craso y gran error, de subestimar la misión sin antes haber investigado del todo bien sus factores. Siendo así, no faltó mucho, tal vez unos cuantos minutos, que se le hizo excesivamente corto, para que Ran llegara hacia donde se efectuaría aquella misión, encontrándose así ella con quienes que la habían solicitado para esa tarea. 


Sin embargo, cuando la chica empezó a escuchar cada testimonio relatado por todos esos campesinos, ella recién ahí se dio cuenta que no, que tal vez esa situación tal vez no era debido a simple  y sencillamente, unos chicos quisieran jugarle una broma a esos agricultores. Tomando ahora nota mental de cada palabra emitida por los solicitantes de esa misión, aunque era verdad que la joven no era en lo absoluto buena haciendo calmar a la gente, y cómo no si ni siquiera se podía ella hacer lo mismo consigo misma, ella al notar la angustia, el nerviosismo, la desazón y hasta cierto punto la desesperación en ellos, pues la muchacha quiso al menos hacer el intento—No se preocupen, les aseguro que encontraré una explicación lógica a todo esto—soltó primeramente la joven de ojerosa y sombría mirada, y si bien ella tenía toda la intención de sonar cálida y amena, cómo sintiendo una real y genuina empatía por ellos, el tono de voz de la chica sonó más bien frío, lejano, parco, estoico, y hasta cierto nivel, un tanto soberbio, no dándose cuenta Ran misma que era probable que esos campesinos no tomarían de la forma que ella desearan que tomaran, sus propias palabras. ¿Acaso la genin conseguiría que su desplante, hablando física cómo emocionalmente, pudiera cambiar en algún momento de su liada vida, y así poder ella comunicarse cómo una persona común y corriente lo haría? ¿O era que ya, ciertamente, estaba todo perdido para su persona, y que ya era demasiado tarde cómo para cambiar?

Y percatándose la chica que ya estaba por oscurecerse, y que por ende toda esa zona se quedaría sin luz alguna natural, ella se dio cuenta de inmediato que ya era hora, ya era tiempo, de comenzar a actuar. Siendo así, y justo ya cuando Ran iba a comenzar hacer lo suyo, pensando que tal vez sería bueno recolectar testimonios de otros habitantes de las cercanías, fue cuando un par de esos mismos campesinos que la recibieron en un primer momento, se dirigieron otra vez a ella, siendo éstos especialmente enfáticos y a la vez  muy insistentes en que, siendo estas literalmente sus palabras, todos los espantapájaros eran recolocados al finalizar cada jornada y que , sin embargo, volvían a aparecer desplazados al amanecer. En base a esto, la shinobi tomó la decisión de analizar los postes o bien cómo era el actual estado de la tierra que rodeaba a estos mismos, con la única finalidad de encontrar algún tipo de signo de manipulación que indicara el origen del movimiento de los espantapájaros. Fue así mientras que la chica se tomaba todo el tiempo del mundo en dar hasta con el más mínimo detalle, ya que a estas alturas cualquier tipo de alteración era más que significativa para el resultado de su investigación fuese uno positivo, uno que le diera una solución a todos esos agricultores. Esperando tras todos estos meditabundos y reflexivos pensamientos que todo pudiera resultar cómo ella esperaba,  la chica siguió concentrándose en hallar las pistas, casi olvidando de todo lo externo de su alrededores. 

Fue así como los siempre meticulosos ojos azulados de la chica se posaron de manera impecable y analítica sobre la forma en la cual estaba la tierra adherida a los postes, y si bien era más que cierto que en un primer momento la joven llegó a pensar que toda esta situación sería más que fácil, más que sencilla, y por qué no decirlo directamente, meramente un simple trámite de papeles y nada más que eso, lo que la joven comenzó a darse cuenta, era de que no, que lo que estaba detrás de esa situación era una cosa mucho más problemática de lo que en apariencia lo era. Y es que, viendo en específico cómo eran los raspados que se dejaban entrever en las comisuras de esos postes, la obsesiva cabeza de la muchacha empezó a unir cabos sueltos, aún cuando por ningún motivo llegaba a lo que de verdad estaba detrás de eso. Fue así cómo entonces la chica se dio cuenta de que, gracias a la profundidad de éstos, al interior de la tierra, los postes fueron enterrados otra vez, indicando así que ciertos espantapájaros permanecieron en otro lugar antes de ser recolocados, confirmando que realmente cambiaron de posición durante la noche, dándole así la razón a los campesinos del lugar. Quedando entonces la muchacha con más dudas que respuestas, al preguntarse ella internamente hablando qué por cuál razón alguien desearía cambiar de posición esos mismos espantapájaros, fue que una vez más fijó su intensa mirada sobre los restos de tierra de estos mismos. 
Orión Hoshigaki
Rango Chuunin
Clan Hoshigaki
Nivel 13
Estadísticas
Generales
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Sigilo15
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535
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12-07-2026, 11:50 AM
Rastro: 2
Alerta: 0
Daños: 0

El análisis de Ran terminó por disipar las dudas que aún flotaban entre los agricultores. La joven no había encontrado al responsable, pero sí había demostrado algo que hasta entonces solo existía como una sucesión de rumores y supersticiones, los espantapájaros realmente eran desplazados durante la noche. Las diferencias en la profundidad de los postes, la tierra removida y la forma en que habían vuelto a ser enterrados descartaban por completo la posibilidad de que el viento o un simple descuido explicaran lo sucedido.

Las miradas de los campesinos cambiaron casi de inmediato. Ya no hablaban entre ellos intentando convencerse mutuamente de que no estaban imaginando cosas. Ahora observaban el campo con una preocupación mucho más real. Si alguien se tomaba el trabajo de mover aquellos pesados postes noche tras noche, entonces existía un motivo detrás de todo aquello. El anciano que había recibido a Ran apoyó lentamente ambas manos sobre su bastón antes de recorrer los cultivos con la vista.

- Lo sabía. Siempre dije que nadie me creía.

La mujer que sostenía la cesta bajó lentamente la cabeza.

- Entonces la sombra sí existe.

Nadie respondió. Porque, por primera vez desde que comenzaron los incidentes, aquella posibilidad dejaba de sonar absurda. Ran logra recorrer el sembradío con la mirada. Las posiciones de los espantapájaros ya no parecían simples elementos dispersos por el campo. Después de haber examinado cuidadosamente la tierra alrededor de los postes, resultaba inevitable preguntarse si aquellas ubicaciones escondían algún tipo de recorrido o si, por el contrario, alguien pretendía comunicar algo utilizando el propio cultivo como escenario. Fuera cual fuera la respuesta, la investigación acababa de dar un paso importante. Ya no era necesario demostrar que los desplazamientos ocurrían realmente. Ahora el verdadero desafío consistía en comprender por qué sucedían.

El sol descendía lentamente hacia el horizonte mientras una tenue brisa recorría las largas hileras de hortalizas. Las prendas viejas de los espantapájaros comenzaron a balancearse suavemente y, durante un breve instante, la combinación de sombras y movimiento hizo que varias de aquellas figuras parecieran observar en silencio todo cuanto ocurría a su alrededor. Aún restaban algunos minutos antes de que la oscuridad terminara de cubrir completamente los campos. Ran había conseguido una primera ventaja sobre quienquiera que estuviera detrás de los extraños sucesos. Gracias a sus observaciones, la investigación comenzaba a revelar un patrón donde hasta hacía apenas unos instantes solo existían dudas. El siguiente paso sería decisivo. Cada decisión tomada a partir de ese momento podría acercarla al responsable o darle el tiempo suficiente para volver a desaparecer entre los cultivos.

Línea 1
Si los espantapájaros realmente eran movidos cada noche, quizá todavía fuera posible averiguar el orden en el que eran desplazados. La posición de cada poste, las pequeñas marcas dejadas en la tierra y la distancia entre unos y otros podían esconder un recorrido que hubiera pasado desapercibido para los agricultores.
Con suficiente paciencia, Ran podría intentar reconstruir el camino seguido durante las noches anteriores e incluso adelantarse al próximo movimiento.
Contenido Oculto
Tras recorrer lentamente los cultivos, Ran consigue establecer algunas relaciones entre varios postes, aunque demasiadas marcas se superponen unas con otras. El constante paso de agricultores durante el día ha borrado gran parte de las evidencias.

Aun así, logra descartar varias posibilidades y confirma que el desplazamiento no es completamente aleatorio. Quien mueve los espantapájaros parece seguir una lógica que todavía resulta difícil de comprender.



Resultado: Rastro +1 - Alerta +1
Contenido Oculto
Comparando cuidadosamente la orientación de los postes y la forma en que la tierra fue removida alrededor de ellos, Ran descubre algo que nadie había advertido hasta entonces. Los espantapájaros parecen desplazarse siguiendo siempre una misma dirección. No forman una línea recta, pero sí una secuencia constante que atraviesa lentamente los cultivos hacia uno de sus extremos. Todavía desconoce el motivo, aunque por primera vez siente que la investigación deja de depender del azar. Si aquella lógica se mantiene durante la noche, podrá anticipar cuál será el siguiente sector afectado.



Resultado: Rastro +2 - Daños +1
Contenido Oculto
Cada nuevo detalle confirma la hipótesis anterior. Ran invierte largos minutos revisando uno a uno los postes, comparando la profundidad de las marcas, el estado de la tierra y la orientación de cada espantapájaros. Poco a poco, las piezas comienzan a encajar. Lo que parecía un conjunto de desplazamientos sin sentido termina revelando un recorrido casi completo. Más importante aún, descubre un punto del cultivo que jamás ha sido utilizado como destino de ninguno de los movimientos. No sabe por qué, pero tiene la sensación de que ese lugar es demasiado importante como para tratarse de una casualidad. Si el responsable mantiene el mismo comportamiento, Ran podría llegar antes que él.



Resultado: Rastro +2  Alerta -1

Línea 2 
Las conclusiones obtenidas hasta el momento permitían descartar gran parte del terreno. Si el responsable seguía realmente un recorrido concreto para desplazar los espantapájaros, vigilar cualquier punto al azar sería desperdiciar un tiempo demasiado valioso. Ran podía aprovechar los últimos minutos de luz para estudiar cuidadosamente el entorno, elegir un lugar elevado o bien ocultarse entre los cultivos, preparando una vigilancia que le permitiera observar sin ser descubierta. Cuanto mejor escogiera su posición, mayores serían las posibilidades de sorprender al responsable antes de que este notara la presencia de un shinobi en la zona.
A fin de cuentas, una investigación podía terminar antes de empezar si el culpable comprendía que estaba siendo observado.
Contenido Oculto
Ran encuentra un escondite aparentemente adecuado, pero durante los preparativos desplaza algunas ramas, deja varias pisadas recientes sobre la tierra húmeda y altera ligeramente la vegetación de los alrededores. Para cualquiera resultaría un detalle insignificante. Sin embargo, alguien acostumbrado a recorrer aquellos campos noche tras noche podría notar que algo ha cambiado desde la última vez que pasó por allí. Aunque la vigilancia sigue siendo posible, existe el riesgo de que el responsable actúe con mucha más cautela o incluso modifique su recorrido habitual.



Resultado: Alerta +1 - Rastro +1
Contenido Oculto
Después de recorrer lentamente el perímetro, Ran encuentra una posición privilegiada entre los cultivos. Desde allí puede controlar buena parte del recorrido que sospecha utiliza el responsable, permaneciendo parcialmente cubierta por la vegetación y las sombras que comienzan a extenderse sobre el terreno. No dispone de una visión completa de toda la zona, pero sí de varios puntos clave donde cualquier movimiento resultaría fácilmente detectable. Si la información obtenida hasta ahora es correcta, aquel lugar podría convertirse en la pieza más importante de toda la investigación.



Resultado: Alerta -1 - Rastro +1
Contenido Oculto
Ran aprovecha cada elemento del terreno a su favor. La dirección del viento, la altura de las hortalizas, las sombras proyectadas por el bosque e incluso la posición de los propios espantapájaros terminan formando una cobertura prácticamente perfecta. Desde su escondite domina silenciosamente el recorrido más probable sin dejar un solo indicio de su presencia. Si alguien aparece durante la noche, creerá encontrarse completamente solo. La iniciativa comienza a inclinarse lentamente a favor de la kunoichi.



Resultado: Alerta -2 - Rastro +1

Línea 3
Otra posibilidad consistía en dejar de limitarse a observar. Si el responsable actuaba siguiendo un patrón, quizá bastara con modificar ligeramente el terreno para obligarlo a reaccionar de una forma diferente. Cambiar discretamente la posición de algunos elementos, reforzar ciertos sectores del cultivo o colaborar con los agricultores para proteger las zonas más vulnerables podría romper la rutina que parecía repetirse noche tras noche. En ocasiones, la mejor forma de comprender el comportamiento de alguien no consistía en seguir sus pasos, sino en obligarlo a improvisar.
Contenido Oculto
Ran y los agricultores trabajan con rapidez para reforzar parte del cultivo, pero el terreno resulta demasiado amplio y el tiempo disponible demasiado escaso. Consiguen proteger algunos sectores, aunque inevitablemente otros permanecen completamente expuestos. Si el responsable aparece durante la noche, todavía dispondrá de numerosos lugares donde actuar sin demasiadas dificultades. No obstante, la propia reorganización del terreno permitirá comparar mejor cualquier cambio que se produzca después. 



Resultado: Daños +1 - Rastro +1
Contenido Oculto
Ran distribuye a los agricultores para reforzar únicamente los puntos más vulnerables del cultivo. Sin necesidad de alterar demasiado el entorno, consigue proteger aquellas zonas donde un nuevo ataque provocaría mayores pérdidas. Además, introduce pequeños cambios que pasarían inadvertidos para cualquier campesino, pero que podrían delatar inmediatamente el recorrido del responsable si vuelve a actuar. El terreno comienza a convertirse poco a poco en una herramienta de investigación.



Resultado: Daños -1 - Alerta +1
Contenido Oculto
Cada modificación realizada responde a un propósito concreto. Ran reorganiza cuidadosamente varios elementos del cultivo sin alterar su apariencia natural. Refuerza los sectores más delicados, marca discretamente algunos puntos de referencia y deja preparado el terreno para que cualquier alteración posterior resulte evidente incluso a simple vista. Si el responsable mantiene sus costumbres, no solo encontrará mayores dificultades para causar nuevos daños, sino que además dejará tras de sí una cantidad de información muy superior a la obtenida hasta el momento. Por primera vez desde que comenzó la misión, parece que es la investigación la que obliga al responsable a reaccionar, y no al contrario.



Resultado: Daños -2 - Rastro +1 - Alerta +1

[Imagen: l93r50D.png]

Hablo - Pienso
Ran Kurai
Rango Genin
Clan Uchiha
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Estadísticas
Generales
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Enlace al Post
13-07-2026, 03:41 PM
¿Pero qué era lo que realmente estaba ocurriendo ahí? ¿Por qué era que esos espantapájaros se movían de esa manera tan, pero tan sospechosa de un lugar a otro? Y aún más importante, quedando así esa duda más que fija en la alterada mente de la chica, ¿qué sacaban con hacerlo…? ¿Acaso buscaban simple y sencillamente asustar, inquietar a  los agricultores de la zona, casi como si de una cruel jugarreta se tratara, o era más bien que sí, efectivamente sí, detrás de esa tan enigmática situación se escondía algo más tétrico, algo más oscuro, algo más perturbador? Entonces ahora la muchacha más que intrigada por los resultados de su investigación, si es que se podría denominar a sus más recientes acciones de esa forma, ella de un momento a otro olvidó ya por completo sus dudas acerca si la misión que se le había asignado, era de verdad de relevancia o no, y es que lo cierto era que a cada segundo que transcurría, más y más y más la muchacha se convencí a nivel interno que todo esto no era mera cosa del azar. Llamándole acto seguido especialmente la atención la manera en la cuál los restos de tierra estaban metidos en los postes de uno de los tantos espantapájaros, fue que a sus oídos llegaron las palabras emitidas por los campesinos del lugar… y surgió una duda en el interior de la muchacha, ¿era que tal vez la persona, o las personas que habían provocando esa situación querían aterrar a los campesinos?

¿Que, al fin y al cabo, lo que buscaban era crear una histeria colectiva entre los trabajadores de ese sembradío? ¿Que, en una de esas, sólo deseaban que la histeria, el miedo, el temor, se apoderada por completo de los trabajadores? Con muchos cuestionamientos en su mente, la chica se decantó finalmente por no decirle absolutamente nada a los agricultores que estaban prácticamente rodeando la escena y también a sí misma, y cómo no si después de todo el tema les era de su extrema conveniencia, más que nada porque ella sentía que no tenía nada que realmente aportara. Puesto que sí, eran esas precisas ocasiones en las cuales Ran misma se daba cuenta de que su inteligencia emocional, la verdad de las cosas, era prácticamente nula, siendo con toda probabilidad que cualquier cosa que ella le dijera ellas, sólo haría que la situación se volviera más incómoda, más incierta, más dudativa. Sea como sea, y tras hacer una vez más nota mental de cada palabra dicha por los agricultores, los aún sombríos ojos de la joven se posaron otra vez más sobre de una manera suma, sumamente meticulosa en los raspados de tierra de la madera de los pedestales, y fue cuando a continuación la mirada de la muchacha dio a parar justa y precisamente en los rastros de barro, dándose así cuenta en el acto que tal vez los movimientos de esos espantapájaros no era meramente al azar, al contrario, tenían un patrón en específico que sólo parecía indicar que sí, que todo estaba meticulosamente planeado. 

Siendo así, todo de a poco empezó a tener sentido para la joven… los rastros de tierra, cómo era que los espantapájaros estaban ubicados, como era que todo estaba entrelazado y, por sobre todas las cosas, cómo era la reacción de los campesinos ante esa rara situación. ¿Era que toda esa situación sólo había sido para en cierta forma, sabotear las cosechas, ante el susto de los campesinos? ¿O era que la  siempre alterada imaginación de la chica estaba siendo demasiado productiva? Sin embargo, cuando la joven volvió a su realidad, esa en la que aún no todo estaba de verdad definido, que todavía no había encontrado una razón de peso y lógica como para dar con la respuesta ante todos esos misteriosos sucesos,  y ya cuando la genin estaba comenzando a atar cabos sueltos, a darse cuenta ella de lo que verdaderamente estaba ocurriendo ahí, fue que, de manera lenta y gradual, el sol comenzó a descender, haciendo así que el ambiente se fuera oscureciendo cada vez más, más y más, algo que sería más que perjudicial para su investigación. Dándose ahora cuenta la muchacha, de la cual sus cabellos negros azabaches se movían al son del viento, que no le quedaba demasiado tiempo antes de que el sol desapareciera por completo, fue que ella se percató de que, ciertamente, los espantapájaros se movían en una dirección en específico, que si bien no era una línea recta, sí efectivamente era una secuencia constante… una secuencia constante que sólo parecía indicar que todo ya estaba muy planeado. 

Que los responsables de todo ese problema, los responsables de esa especie de histeria colectiva, se habían tomado el trabajo de que todo estuviera planificado hasta el más mínimo detalle. Sintiéndose Ran más confusa que antes, y es que la verdad de las cosas era que una idea sólo anulaba a la otra, fue que la chica llegó a concluir que si ella era lo suficientemente astuta, si ella era los suficientemente sagaz como para anticiparse hacia dónde sería el siguiente movimiento. Ya algo más calmada al sentir que volvía a en cierto modo tener el control de la situación, en vista que sentía si ella era capaz de hacer lo mencionado con anterioridad pues eventualmente podría resolver la misión, seguidamente la fría mirada de la kunoichi se desprendió por primera vez en un largo rato de ese poste impregnado de tierra, el mismo del cual sacó todas esas temporales conclusiones, sólo para después fijarla en dirección a donde estaban ubicados los otros espantapájaros, a lo cual sus ojos se estrecharon. ¿Era que ella estaba tal vez dando con dónde sería el próximo sector afectado? —Vamos, puedo encontrar una solución a todo ésto—se dijo la chica a sí misma, haciendo un gran esfuerzo por utilizar lo más que pudo sus habilidades lógicas, sus habilidades relacionadas propiamente con el raciocinio. Y fue cuando su mirada volvió a fijarse en los postes de antes, como intentando ella seguir sacando más respuestas a todas sus inquietantes y horrorosas preguntas, que rondaban con mucha molestia en su obsesiva e imaginativa cabeza. 
Orión Hoshigaki
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13-07-2026, 09:27 PM
Rastro: 4
Alerta: 0
Daños: 1
El ambiente en los cultivos había cambiado de forma casi imperceptible desde la llegada del shinobi. Lo que horas atrás era un grupo de agricultores confundidos, incapaces de encontrar una explicación para los extraños sucesos que se repetían cada amanecer, comenzaba poco a poco a adquirir una forma mucho más definida. Las dudas seguían presentes, pero ya no se trataba de un misterio completamente caótico. Entre los postes, los surcos y la tierra removida empezaba a dibujarse una lógica silenciosa que hasta entonces había permanecido oculta.

Los campesinos recorrían el sembradío con una atención que no habían tenido durante los días anteriores. Algunos señalaban viejos espantapájaros intentando recordar dónde habían aparecido la mañana anterior; otros caminaban entre las hortalizas observando las marcas del terreno como si esperaran encontrar una respuesta que siempre hubiera estado frente a ellos. Aunque sus recuerdos seguían siendo imprecisos, por primera vez todas las conversaciones comenzaban a coincidir en un mismo detalle, los desplazamientos nunca parecían producirse al azar.

El anciano apoyó lentamente una mano sobre uno de los postes mientras observaba el resto del campo.

- Llevamos días mirando estos cultivos y jamás se nos ocurrió contemplarlos como un todo.

Nadie respondió. El silencio que siguió ya no estaba cargado de incertidumbre, sino de expectación.
Varias hortalizas continuaban mostrando los daños ocasionados durante las noches anteriores. Algunas permanecían arrancadas sobre la tierra húmeda, otras presentaban tallos quebrados y hojas dispersas que todavía conservaban el rocío de la madrugada. Sin embargo, el estado general de la cosecha seguía siendo bueno. Los desperfectos preocupaban a los agricultores, pero aún estaban lejos de convertirse en una pérdida irreparable. Si aquello lograba detenerse esa misma noche, gran parte del trabajo de toda la estación podría salvarse.

La suave brisa volvió a recorrer lentamente el sembradío. Las viejas ropas de los espantapájaros se agitaron al unísono, produciendo un leve roce de tela y madera que rompió durante unos segundos el silencio del lugar. A lo lejos, el bosque comenzaba a oscurecerse antes que el resto del paisaje. Los primeros grillos iniciaban su canto mientras las aves abandonaban los árboles en busca de refugio antes de la llegada de la noche.

El responsable aún ignoraba que sus movimientos comenzaban a ser comprendidos. No existían señales de que hubiera modificado su comportamiento durante las jornadas anteriores. Si realmente seguía el mismo patrón descubierto hasta aquel momento, todo indicaba que volvería a actuar con la misma confianza de siempre, convencido de que nadie era capaz de anticipar sus pasos. Aquella circunstancia convertía el paso del tiempo en un factor decisivo. Cada minuto que transcurría acercaba el momento en que la oscuridad cubriría por completo los cultivos. Las sombras comenzaban a unir unas hileras de cultivo con otras, reduciendo lentamente la visibilidad y transformando los espantapájaros en figuras inmóviles cuya silueta parecía confundirse con la propia penumbra.

Por primera vez desde que comenzaron los incidentes, los agricultores tenían la sensación de encontrarse un paso por delante de aquello que llevaba noches atormentándolos. Ahora solo quedaba decidir cómo aprovechar esa ventaja antes de que el sol desapareciera definitivamente tras el horizonte.

Línea 1 
Todo parecía indicar que actuaban como discretas referencias repartidas por el sembradío. Vistos de manera aislada no significaban absolutamente nada, pero contemplados como una única secuencia formaban un recorrido continuo que atravesaba prácticamente toda la plantación. El supuesto desorden comenzaba a revelar un orden casi perfecto.

La trayectoria serpenteaba entre las distintas parcelas evitando siempre determinados sectores del cultivo. Cruzaba el pequeño canal de riego por un único punto, continuaba bordeando varias hileras de hortalizas y terminaba aproximándose lentamente hacia el límite más alejado del sembradío, justo donde la vegetación comenzaba a mezclarse con los primeros árboles del bosque. Cada nuevo detalle reforzaba la misma conclusión. Aquel recorrido había sido repetido una y otra vez. Siempre de la misma manera. Siempre siguiendo el mismo camino. Sin embargo, aquella precisión también despertaba una nueva duda.

Si alguien había invertido tantas noches en mantener un itinerario tan exacto, resultaba difícil creer que no hubiera tomado ninguna precaución para impedir que otra persona pudiera descubrirlo. La tierra comenzó a presentar pequeñas diferencias conforme el recorrido se acercaba a su aparente final. Algunas zonas permanecían firmemente compactadas pese al constante tránsito de los agricultores, mientras que otras mostraban un aspecto mucho más reciente. No se trataba de simples huellas. Eran porciones de terreno cuidadosamente removidas y posteriormente disimuladas para confundirse con el resto del sembradío.

A simple vista pasaban completamente desapercibidas. Solo una inspección tan minuciosa como la realizada hasta aquel momento permitía advertir que algo no encajaba del todo. Quedaba un único tramo por recorrer. El último. Aquel que debía confirmar definitivamente el patrón descubierto, o revelar que todavía permanecía oculto un último secreto.

Fue entonces cuando ocurrió. Al apoyar el pie sobre una pequeña porción de tierra cuyo aspecto difería apenas unos milímetros del resto del terreno, un sonido seco emergió desde debajo de la superficie.

Click.

No fue un estruendo. Ni siquiera un ruido especialmente fuerte. Tan solo un leve chasquido metálico. Pero bastó para que el silencio se apoderara por completo del sembradío. Durante un instante, el viento pareció detenerse. Los espantapájaros permanecieron inmóviles. Y la sensación de que algo acababa de activarse comenzó a extenderse por todo el campo.
Contenido Oculto
El sonido apenas alcanza a escucharse cuando el mecanismo responde de inmediato. La tierra estalla bajo los pies levantando una lluvia de barro y restos de vegetación. Varias estacas ocultas emergen violentamente mientras un grueso tronco, liberado por un sistema de poleas rudimentario, atraviesa el sembradío derribando dos espantapájaros y aplastando varias hileras de hortalizas. Al mismo tiempo, una cuerda oculta acciona una campana improvisada suspendida entre los árboles del bosque. El sonido metálico resuena por todo el lugar. No es una trampa para matar. Es una trampa para avisar. Quien colocó aquel mecanismo sabrá inmediatamente que alguien recorrió su camino.

ResultadoRastro -1 - Alerta +4 - Daños +3
Contenido Oculto
El "click" provoca una reacción inmediata.

Ran alcanza a apartarse justo cuando el mecanismo comienza a activarse. Un pesado tronco pasa rozando el recorrido principal y termina impactando contra uno de los espantapájaros, arrancándolo de raíz antes de estrellarse sobre varias hortalizas. Aunque evita la peor parte de la trampa, una segunda cuerda termina tensándose. Segundos después, una campana escondida entre los árboles comienza a sonar con fuerza. El mecanismo era doble. La primera parte buscaba detener al intruso.

La segunda, avisar al responsable. El patrón continúa siendo comprensible, pero ahora el culpable sabe que alguien ha descubierto parte de su

Resultado Rastro +1 - Alerta +3 - Daños +2
Contenido Oculto
El leve "click" basta para comprender que algo no va bien. Antes de cargar completamente el peso sobre el terreno, Ran consigue detener el movimiento y localizar una fina cuerda enterrada apenas unos centímetros bajo la superficie. Siguiendo cuidadosamente el mecanismo descubre el resto del sistema. Un tronco suspendido.

Varias estacas ocultas. Y, al final del recorrido, una campana conectada mediante poleas.

La trampa es desactivada antes de que llegue a dispararse. Sin embargo, para desmontarla resulta necesario excavar parte del terreno y desmontar cuidadosamente varias piezas del mecanismo. Cuando todo termina, el recorrido permanece intacto pero cualquiera que vuelva a pasar advertirá inmediatamente que alguien manipuló el lugar. El secreto del patrón permanece descubierto. El secreto de la investigación, ya no.

Resultado Rastro +4 - Alerta +3 - Daños +1
Linea 2
El patrón ya no dejaba demasiadas dudas. Los desplazamientos observados durante las últimas noches permitían reconstruir con bastante precisión el recorrido seguido entre los cultivos, pero conocer un camino no era suficiente para resolver el misterio. La verdadera oportunidad residía en otra cuestión. Si aquel itinerario realmente se repetía noche tras noche, entonces no solo era posible comprender lo ocurrido hasta ese momento. También era posible adelantarse a lo que todavía no había sucedido. Los espantapájaros dejaban de representar el pasado de la investigación para convertirse en una herramienta capaz de predecir el futuro inmediato. El extremo final del recorrido parecía concentrar todos los indicios obtenidos hasta entonces. La distribución de los postes, las zonas del cultivo que permanecían intactas y la forma en que el itinerario bordeaba siempre los mismos obstáculos sugerían que existía un punto concreto donde el responsable necesariamente tendría que aparecer si pretendía continuar actuando exactamente igual que las noches anteriores.

Aquella posibilidad abría un camino completamente distinto. En lugar de seguir buscando nuevas pistas, todavía quedaba tiempo para preparar cuidadosamente el terreno antes de que la oscuridad cubriera los sembradíos. Cada detalle podía convertirse en una ventaja. La dirección del viento.
La posición de las sombras. Las largas hileras de hortalizas capaces de ocultar completamente a una persona agachada. Incluso los propios espantapájaros podían utilizarse como referencia para calcular la distancia exacta desde la que observar sin ser visto. Sin embargo, aquella decisión también implicaba un riesgo. El recorrido reconstruido no garantizaba que el responsable actuara exactamente igual una noche más. Bastaba una pequeña variación para convertir toda la preparación en una espera inútil. Además, permanecer demasiado tiempo cerca del supuesto punto de encuentro aumentaba la posibilidad de dejar pequeñas señales sobre el terreno, tierra removida, vegetación aplastada o discretas huellas capaces de llamar la atención de alguien acostumbrado a recorrer siempre el mismo camino.

Aun así, si la reconstrucción del patrón era correcta Aquella podía ser la última oportunidad de llegar antes que el desconocido. Y, por primera vez desde el inicio de la misión, la investigación dejaba de depender únicamente de encontrar respuestas. Ahora también consistía en saber esperar.
Contenido Oculto
La espera se prolonga durante varios minutos sin que ocurra absolutamente nada. El punto escogido parecía el más lógico según el patrón reconstruido, pero la oscuridad y el silencio comienzan a jugar en contra. Cuando finalmente una silueta aparece entre las hortalizas, lo hace exactamente donde la investigación lo había anticipado.

Sin embargo, antes de aproximarse al siguiente espantapájaros, el desconocido se detiene en seco.

Permanece completamente inmóvil. Su cabeza gira lentamente hacia distintos sectores del cultivo mientras observa el terreno con una calma inquietante. Apenas unos segundos después abandona el recorrido habitual y comienza a desplazarse por una ruta completamente distinta, evitando cuidadosamente el punto donde se había preparado la vigilancia. No parece haber descubierto la posición exacta de Ran. Pero sí percibe que algo ha cambiado. Por primera vez desde que comenzaron los extraños sucesos, el responsable rompe deliberadamente su rutina y desaparece entre los cultivos sin ofrecer una oportunidad clara para intervenir.

Resultado Rastro +1 - Alerta +3 - Daños +2
Contenido Oculto
El lugar escogido resulta ser correcto.

La silueta aparece siguiendo exactamente el recorrido previsto y avanza entre los espantapájaros con absoluta naturalidad, utilizando cada uno de ellos como referencia para orientarse entre la oscuridad. Todo parece indicar que la investigación había llegado a la conclusión adecuada. Sin embargo, cuando el desconocido alcanza el último tramo del recorrido, algo llama su atención. Una pequeña alteración en la tierra. Una hoja desplazada. Una huella demasiado reciente. No llega a descubrir la vigilancia, pero comprende inmediatamente que alguien ha recorrido aquel lugar durante el día. El responsable interrumpe sus movimientos, observa cuidadosamente los alrededores y, sin llegar a mostrarse, retrocede lentamente sobre sus propios pasos hasta desaparecer entre la vegetación. Antes de desaparecer entre la vegetación, la escasa luz de la luna permite distinguir por primera vez un detalle que hasta entonces había permanecido oculto. La figura viste prácticamente igual que uno de los propios espantapájaros. Las prendas remendadas, el sombrero de paja y los jirones de tela hacen que, a simple vista y en plena oscuridad, resulte casi imposible distinguirlo de cualquiera de las figuras repartidas por el campo. Solo cuando comienza a moverse puede apreciarse que no se trata de un poste más, sino de alguien que ha utilizado aquella apariencia para confundirse con el paisaje durante todas las noches anteriores.

Resultado Rastro +2 - Alerta +2 - Daños +2
Contenido Oculto
El lugar escogido resulta ser exactamente el que el patrón indicaba. La espera se prolonga durante varios minutos, mientras el viento mueve lentamente las hileras de cultivo y las sombras de los espantapájaros se confunden unas con otras bajo la tenue luz de la luna. Entonces, cuando el silencio parece haberse adueñado por completo del sembradío, una figura emerge desde el extremo del recorrido reconstruido durante la investigación.

No improvisa. No duda. Avanza con una seguridad absoluta, siguiendo exactamente el mismo itinerario que había sido reconstruido horas antes. Cada cambio de dirección coincide con la posición de un espantapájaros, utilizándolos como discretos puntos de referencia para desplazarse entre los cultivos sin perder la orientación. El patrón era completamente real. Y, lo más importante, volvía a repetirse exactamente igual.

La escasa iluminación permite apreciar un detalle que hasta ese momento había permanecido oculto. El desconocido viste ropas desgastadas, un sombrero de paja y varios jirones de tela prácticamente idénticos a los que cubren a los espantapájaros repartidos por el campo. Cuando permanece inmóvil resulta casi imposible distinguirlo de cualquiera de ellos. Solo el leve movimiento de su respiración y la forma cuidadosa en que avanza revelan que se trata de una persona y no de otra figura clavada en la tierra.

El responsable jamás imaginó que alguien hubiera logrado descifrar su método.

Continúa avanzando con absoluta tranquilidad, completamente ajeno a que cada uno de sus pasos había sido previsto desde antes de que la noche comenzara. La distancia, la cobertura ofrecida por las hortalizas y el momento elegido convierten aquella situación en la mejor oportunidad que la investigación podía ofrecer. Por primera vez desde el inicio de la misión, todas las piezas encajan a la perfección. El misterio ha sido resuelto. Ahora solo resta actuar antes de que el falso espantapájaros alcance el final del recorrido y desaparezca nuevamente entre la oscuridad.[

Resultado Rastro +3 - Daños +1
Linea 3
La investigación había permitido descubrir mucho más de lo que cualquiera de los agricultores imaginaba. El recorrido utilizado durante las noches anteriores comenzaba a cobrar sentido y el comportamiento de los espantapájaros ya no parecía responder al simple azar. Sin embargo, mientras todas aquellas conclusiones acercaban poco a poco la verdad, una realidad seguía siendo imposible de ignorar.

[Los daños continuaban aumentando. Cada amanecer aparecían nuevas hortalizas arrancadas, surcos destruidos y horas de trabajo perdidas. Para los agricultores, descubrir la identidad del responsable tenía importancia, pero recuperar la tranquilidad de sus cultivos resultaba todavía más urgente. Una sola noche más podía significar la pérdida de buena parte de la cosecha de la temporada. El conocimiento obtenido durante la investigación ofrecía una ventaja evidente. Gracias al patrón reconstruido, era posible prever cuáles serían los sectores con mayor probabilidad de verse afectados aquella misma noche. En lugar de concentrar todos los esfuerzos en localizar al desconocido, todavía existía tiempo suficiente para reforzar las parcelas más comprometidas, redistribuir a los agricultores y preparar obstáculos que dificultaran el paso entre las hileras de cultivo. Carretas, herramientas, sacos de tierra e incluso los propios espantapájaros podían utilizarse para cerrar algunos accesos y obligar al intruso a modificar su recorrido habitual. La cosecha quedaría mejor protegida y los campesinos ganarían un valioso margen de reacción si el responsable volvía a aparecer.

Sin embargo, aquella decisión también suponía un riesgo considerable. El patrón descubierto señalaba dónde probablemente aparecería el desconocido, pero emplear el tiempo organizando la defensa significaba dejar de observar directamente aquel punto. Si el responsable modificaba ligeramente su itinerario o encontraba un paso alternativo, bastaría un único descuido para atravesar los cultivos antes de que cualquiera pudiera reaccionar. Aquella noche no solo estaba en juego descubrir al culpable. También estaba en juego conservar intacto el trabajo de toda una estación.
Y, en ocasiones, intentar protegerlo todo terminaba provocando pérdidas mucho mayores de las que se pretendían evitar.
Contenido Oculto
Los preparativos parecen dar resultado. Varias entradas al cultivo son bloqueadas utilizando carretas, sacos de tierra y herramientas agrícolas, obligando a cualquiera que desee atravesar el sembradío a modificar su recorrido habitual. Sin embargo, cuando la noche termina de caer, el desconocido no intenta atravesar ninguno de aquellos accesos. Desde la oscuridad arroja una antorcha improvisada sobre uno de los montones de paja utilizados para reforzar una parcela. Las llamas se propagan rápidamente entre la vegetación seca y el caos obliga a todos los agricultores a abandonar sus posiciones para evitar que el fuego alcance el resto de la cosecha.

Mientras el incendio concentra toda la atención, la misteriosa figura atraviesa tranquilamente otro sector del campo, arrancando varias hortalizas antes de desaparecer entre la oscuridad.

La defensa termina convirtiéndose en la causa del mayor desastre sufrido hasta ese momento.

Resultado Rastro -1 - Alerta +2 - Daños +4
Contenido Oculto
La reorganización de los agricultores consigue proteger gran parte de los sectores más vulnerables del cultivo. Durante varios minutos todo permanece en calma y parece que el responsable ha decidido no aparecer. Sin embargo, la tranquilidad resulta engañosa.

El desconocido observa discretamente la distribución de los campesinos y evita por completo las parcelas protegidas. Aprovechando que la vigilancia se concentra únicamente sobre los puntos considerados más importantes, atraviesa una zona secundaria del sembradío que había quedado prácticamente desprotegida. Cuando los agricultores consiguen reaccionar, varias hileras de hortalizas ya han sido arrancadas y dos espantapájaros vuelven a aparecer desplazados, confirmando que el responsable continúa llevando la iniciativa.

La cosecha sufre menos daños de los esperados, pero el culpable vuelve a escapar sin dejar oportunidad de intervenir.

Resultado Rastro +1 Alerta +1 Daños +3
Contenido Oculto
La defensa resulta prácticamente impecable.

Las parcelas más importantes quedan protegidas y los agricultores ocupan cuidadosamente las posiciones previstas antes de que anochezca. Durante buena parte de la noche el plan parece funcionar. Ninguna hortaliza resulta dañada y el desconocido tarda mucho más de lo habitual en aparecer. Finalmente lo hace. Pero, lejos de enfrentarse a la vigilancia preparada, comprende inmediatamente que el cultivo ha sido reforzado. Sin llegar a internarse entre las hortalizas, se limita a mover discretamente varios espantapájaros desde el borde del sembradío y abandona el lugar utilizando un recorrido completamente distinto al observado durante las noches anteriores.

Los agricultores celebran haber evitado una parte importante de los daños.

Sin embargo, al amanecer descubren que el responsable había aprovechado la confusión para sabotear una parcela situada más allá del sector protegido, donde nadie esperaba un ataque.

La cosecha vuelve a sufrir pérdidas importantes y, lo más grave, el desconocido consigue escapar sin revelar su identidad, auqnue afirman que vestia como un espantapájaros.

Resultado Rastro +2 - Daños +3

[Imagen: l93r50D.png]

Hablo - Pienso
Ran Kurai
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14-07-2026, 09:09 PM
Ya a estas alturas el ambiente que reinaba todos esos sembradíos no podía ser más que distinto, más que diferente; resultaba que ahora no solamente los agricultores ya estaban prácticamente concluyendo que sí, efectivamente sí, el cambio de ubicación de esos espantapájaros había sido algo meticulosamente planeado con atención, y que no, ciertamente no, no había sido por el simple azar. Y es que el cómo se habían movido de ubicación los postes, las tierra impregnada en estos mismos, las huellas en las hortalizas además de ese patrón en específico de cómo se habían cambiado de lugar los espantapájaros, así lo indicaba. Escuchando a continuación la propia genin lo emitido por uno de los tantos campesinos, uno de lo más ancianos, que aún estaban presentes, fue que ella misma se dio cuenta de que efectivamente había estado en lo correcto al pensar que quienes estaban detrás de todo esto tenían algo más allá en mente. Fijando ahora ella misma una vez más toda su atención en los rastros de barro en los postes, además de otra vez repasar mentalmente hablando de esa líneas imaginarias que estaban entre los mismos espantapájaros y dónde estos estaban anteriormente, fue que ya el sol comenzó a ocultarse por completo… y si bien, antes la chica pensó que tal vez eso pudiera ser un obstáculo en su investigación, ella en ese preciso minuto pensó absolutamente lo contrario. ¿No que, al fin y al cabo, esa era la oportunidad perfecta como para, según esos patrones, dar con quienes habían provocado esa situación?

Sea como sea, y ya Ran pensando en su siempre alterada mente cómo utilizaría el que ya anocheciera para su propia ventaja, fue cuando entonces a continuación su siempre analitica mirada sobre discretas referencias repartidas por el sembradío, esas mismas las cuales después de tan sólo un par de fracciones después, la muchacha logró vislumbrar una única secuencia formaban un recorrido continuo que atravesaba prácticamente toda la plantación. Siendo así, la chica tomó la decisión, al ya estar ella más que en plena consciencia de que toda esa serpenteante ruta la podría llevarla hacia, o bien se ubicaría próximamente un espantapájaro removido o bien  dar directamente con quién o quiénes estaban planeando todos esos extraños sucesos. ¿Acaso tal vez la chica estaba siendo demasiado optimista, al pensar en todas esas cosas…? Siendo así, la joven acto seguido cruzó un acotado canal de riego, el cual bordeaba muchas hileras de hortalizas, terminado así cerca del límite más lejano del sembradío, ya donde la vegetación empezaba a combinarse con el bosque en sí, al mismo tiempo que una vez más muchas ideas comenzaban a inundar en su interior… qué cómo era posible que alguien hubiera logrado hacer todo eso, que tal vez  había una razón más de peso que ella no había tomado en consideración con anterioridad, y aún más importante, si es que esos mismos responsables habían sido tan, pero tan inteligentes y astutos al momento de hacer mover tan detalladamente esos postes, por qué era que habían dejado todas esas pistas que pudieran guiar hacia ellos mismos. 

¿Era que la joven estaba ignorando algo? ¿Era que la joven no se percataba de algún detalle? A continuación, la tierra por donde la chica estaba transitando, empezó a mostrar diferencias en el trayecto, y justo cuando parecía que llegaba a un final, fue que notó que algunas zonas estaban compactas aún cuando el tránsito de los campesinos era constante, además de mostrar que en otras mostraban alteraciones más recientes… no tratándose de simples huellas.  Deteniendo la joven abruptamente su paso, la mirada de la kunoichi llegó de lleno a esas huellas, en vista que ella sabía a la perfección que ya este punto, pues cada cosa, por más mínima que fuese, correspondía ser investigada. ¿No que sólo así ella misma había llegado a todas esas pistas…? Gracias a esa última acción, la joven consiguió darse cuenta de que algo no estaba encajando del todo bien ahí, y tras esto la chica se percató de que ya era ese el último tramo que le quedaba, y queriendo creer que ya se estaba acercando a al desenlace final, al preciso instante en el que la propia muchacha colocó un paso sobre un montículo de tierra que muy ligeramente  resaltaba del resto, fue que pasó algo totalmente inesperado, produciéndose así un sonido seco. Click. La mirada de la shinobi se ensanchó de una manera más que desmesurada, y es que esto no se lo esperaba para nada, en lo absoluto, todo esto al mismo tiempo que ya con un total cielo nocturno, una fría brisa surcó todo el lugar. 

Pasando todo en una especie de cámara lenta ante la más que abierta e impactada mirada de la muchacha, muy inesperadamente  la tierra bajo de ella levantó una lluvia de barro y algunos restos de vegetación, sólo para después cierta cantidad de estacas surgieran de un momento a otro con mucha violencia de ahí mismo, a la vez que un tronco, gracias a un sistema rudimentario de poleas, atravesara el sembradío, derribando así en el acto dos espantapájaros y aplastando hileras de hortalizas. Estando todos los sentidos de la shinobi completa y absolutamente alerta, cómo temiendo lo peor, ella a continuación activó su sharingan para así poder ver a cabalidad y a detalle lo que realmente estaba sucediendo ahí, a lo cual de un instante a otro sonó de manera clara y nítida una campana, la misma que siguió resonando por todo la zona, accionada por cuerda oculta, delatando así la presencia de la muchacha en ese lugar. Sabiendo la joven a ciencia cierta que lo que haría a continuación sería más que decisivo para lo que vendría para la misión, su mirada que a pesar de todo seguía sombría, casi apagada, se paseó velozmente por todo el lugar, aún con su sharingan activado, como intentando dar con el origen de la cuerda que había hecho sonar esa campana. Concluyendo que esperaban visitantes... o  que vigilaban ese sendero con relativa frecuencia, sin perder un segundo, Ran abandonó el sendero y buscó cobertura mientras analizaba desde qué dirección sería más lógico que apareciera quien había preparado aquel recorrido. 


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✔Aprendida · 21-06-2026
◈Yin
✦Nivel: 1
#ID: UCHI101B
◔Coste
40 de Chakra | 30 de Chakra por Turno
▣Descripción

El usuario manifiesta el verdadero poder del Sharingan activándolo en ambos ojos al mismo tiempo. El iris de cada ojo se vuelve rojo, y las astas negras comienzan a surgir conforme se avanza en el dominio de las ramas del dōjutsu, ganando una por cada técnica base desbloqueada. Esta técnica no requiere sellos de mano para ejecutarse.

Cada asta representa una mejora pasiva que amplifica la capacidad visual del usuario y su instinto de reacción. Estas se acumulan entre sí para crear un efecto progresivamente más poderoso en combate.

Beneficios acumulativos por número de astas:

1 asta: -1 nivel al jutsu enemigo al momento de esquivarlo.
2 astas: Permite esquivar técnicas de nivel 0 sin perder potencial de esquiva.
3 astas: -1 nivel al jutsu enemigo al momento de esquivarlo.

Al utilizar ambos ojos, todas las otras habilidades del Sharingan se consideran pasivas (excepto Mejoras) y no consumen chakra mientras la técnica esté activa.

✧Efecto
No tiene efecto adicional especificado.

Chakra: 272/312
Orión Hoshigaki
Rango Chuunin
Clan Hoshigaki
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Estadísticas
Generales
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Sigilo15
560
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14-07-2026, 10:22 PM
Rastro: 3
Alerta: 4
Daños: 4

El estruendo provocado por la trampa tardó varios segundos en extinguirse. La campana continuó resonando entre los árboles con un sonido seco y repetitivo que parecía extenderse mucho más allá de los límites del sembradío, rebotando contra el bosque hasta perderse en la distancia. Durante unos instantes, nadie comprendió realmente lo que había sucedido. Los agricultores permanecieron inmóviles, paralizados por la sorpresa, observando el profundo surco que el pesado tronco había abierto al atravesar varias hileras de cultivo.

Después llegó el caos. Los campesinos corrieron en distintas direcciones intentando contener los daños antes de que fueran mayores. Algunos levantaban los espantapájaros derribados por el mecanismo mientras otros retiraban con desesperación las hortalizas que todavía podían salvarse bajo el peso del tronco. Varias familias abandonaron momentáneamente cualquier preocupación por el misterioso saboteador para concentrarse únicamente en rescatar el trabajo de toda una estación.

La tierra húmeda se mezcló con restos de madera, hojas arrancadas y barro levantado por la explosión del mecanismo oculto. Aquello no había sido un simple accidente. Todo estaba preparado. Cada cuerda, cada polea y cada estaca habían sido colocadas con el único propósito de avisar a quien recorría aquellos campos de que alguien había descubierto su camino. Mientras el desorden dominaba el sembradío, una extraña sensación recorrió a varios de los presentes. Casi al mismo tiempo, varias miradas se dirigieron instintivamente hacia el límite del bosque. Allí permanecía una figura. Inmóvil. Silenciosa. Observando.

La escasa luz de la luna apenas alcanzaba para dibujar su silueta entre los árboles, pero resultaba suficiente para distinguir un detalle que hizo contener la respiración a más de uno de los agricultores. Vestía exactamente igual que uno de los espantapájaros. El sombrero de paja ocultaba completamente su rostro. Los viejos harapos cubrían su cuerpo con el mismo aspecto desgastado que las figuras repartidas por todo el sembradío y, de no ser por el leve movimiento con el que inclinó la cabeza para contemplar el resultado de la trampa, cualquiera habría jurado que se trataba simplemente de otro poste clavado en la tierra. No hubo amenazas. No hubo palabras. Ni siquiera un gesto de sorpresa.

Durante unos pocos segundos permaneció completamente quieto, como si estuviera evaluando el alcance de lo ocurrido. Parecía haber comprendido exactamente lo que significaba aquella campana. Alguien había seguido su recorrido. Alguien había encontrado el patrón. Y aquello bastaba para abandonar el lugar. Sin apartar la vista del sembradío, comenzó a retroceder lentamente hacia la espesura del bosque. Sus movimientos eran pausados, casi antinaturales, aprovechando cada sombra proyectada por los árboles para confundirse nuevamente con el paisaje. En apenas unos instantes, la oscuridad terminó por engullir su figura y, cuando algunos agricultores intentaron señalar el lugar exacto donde lo habían visto por última vez, ya no quedaba absolutamente nada. Solo el murmullo del viento. Y el eco lejano de la campana que todavía oscilaba entre los árboles. Nadie se atrevió a perseguirlo.

La prioridad seguía siendo contener los destrozos ocasionados por la trampa y comprobar que nadie hubiera resultado herido. Poco a poco, los campesinos comenzaron a recuperar la calma mientras inspeccionaban los desperfectos. Varias hileras de hortalizas habían quedado completamente destruidas y dos de los viejos espantapájaros yacían partidos sobre la tierra, pero la mayor parte de la cosecha continuaba a salvo. El anciano que había acompañado la investigación desde el principio observó durante unos instantes el sendero por el que la figura había desaparecido antes de dirigir nuevamente la mirada hacia Ran.

- No conseguimos atraparlo pero ahora sabemos que nunca estuvimos luchando contra fantasmas.

Otro agricultor dejó escapar un largo suspiro mientras volvía a clavar uno de los postes derribados.

- Durante días pensamos que nos estábamos volviendo locos. Algunos hablaban de espíritus, otros de maldiciones. Si hoy no hubieras venido, probablemente habríamos seguido creyendo esas historias.

La mujer abrazó con fuerza la cesta que llevaba consigo y esbozó una tenue sonrisa de alivio, todavía con el susto reflejado en el rostro.

- Escapó... pero ahora sabemos que existe. Ya no tendremos que mirar estos campos con miedo sin saber qué ocurre cada noche.

Los tres intercambiaron una breve mirada antes de inclinar respetuosamente la cabeza.

- Gracias, shinobi.

Aquellas sencillas palabras parecían aliviar parte del peso que había dejado escapar al desconocido.
La misión no había terminado con una captura. Tampoco había respondido al verdadero motivo que llevaba a aquel hombre vestido de espantapájaros a recorrer siempre el mismo itinerario entre los cultivos. Pero sí había conseguido algo igual de importante. Los rumores habían llegado a su fin.
Los agricultores ya no volverían a atribuir aquellos sucesos a supersticiones o viejas leyendas del bosque. Ahora conocían la verdad. Detrás de cada espantapájaros desplazado, de cada hortaliza arrancada y de cada extraño recorrido nocturno existía una persona real, meticulosa y extremadamente precavida, capaz de preparar trampas de aviso para proteger su secreto.

Sin embargo, mientras los campesinos comenzaban lentamente a reparar los daños y el silencio regresaba poco a poco al sembradío, una última pregunta permanecía suspendida en el aire. Si aquel hombre había protegido con tanto cuidado aquel recorrido. ¿Qué ocultaba realmente al final del camino que los espantapájaros señalaban? Aquella respuesta no sería encontrada esa noche. Pero la figura que se perdió entre los árboles dejó claro que aquella historia estaba lejos de haber terminado. Una nueva pista había nacido entre las sombras del bosque, aguardando el día en que alguien decidiera seguir nuevamente el rastro del misterioso Hombre Espantapájaros.

Final
Con este post se da por finalizada la misión. A partir de este momento quedan desbloqueados todos los Contenidos Ocultos correspondientes a las distintas líneas de investigación, permitiéndote descubrir los caminos alternativos que la historia pudo haber tomado y las consecuencias de cada decisión.
El Código Final diseñado para esta misión era el siguiente:
Rastro ≥ 4
Alerta ≤ 2
Daños ≤ 2
Aunque no se alcanzó esa combinación, la misión se considera aprobada. Gracias a tu investigación lograste demostrar que los extraños sucesos no eran producto de supersticiones ni de fenómenos sobrenaturales. Descubriste que detrás de los desplazamientos de los espantapájaros existía una persona real, preparada y lo suficientemente precavida como para proteger su recorrido mediante trampas de aviso.
El responsable consiguió escapar antes de poder ser capturado, dejando tras de sí numerosas preguntas sin respuesta. Su identidad, sus motivaciones y el verdadero propósito de aquel recorrido permanecen envueltos en el misterio. La historia, sin embargo, no termina aquí.
Si lo deseas, este desenlace puede servir como punto de partida para una nueva misión o incluso para una cadena de misiones, ya sea narrada por mí o por cualquier otro narrador, siguiendo el rastro del misterioso Hombre Espantapájaros y descubriendo qué ocultaba realmente entre los cultivos de Konohagakure.
Cuando hagas tu cuarta respuesta puedes pedir las recompensas de esta misión. 
¡Muchas gracias por participar!

[Imagen: l93r50D.png]

Hablo - Pienso
Ran Kurai
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 8
Estadísticas
Generales
Fuerza8(1)
Destreza29(2)
Ctrl. de Chakra37(2)
Inteligencia46(2)
Especiales
Salud11
Velocidad10
Tenketsu9
Sigilo14
404
396
Enlace al Post
15-07-2026, 10:17 PM
Todo entonces pasó otra vez cómo una especie de cámara lenta ante la ojerosa y fría mirada de la joven. Que la campana siguiera sonando tal vez con demasiada, pero demasiada fuerza, provocando así en el acto un silencio prácticamente sepulcral en todos los presentes de esa apremiante escena, que todos esos espantapájaros estuvieran botados de una forma sumamente desordenada sobre el barro, sobre la tierra, y  todas esas hortalizas regadas por aquí, regadas por acá, lo cierto fue que de un momento a otro todo fue caos, todo fue confusión, todo fue inquietud. ¿Cómo no ser esto de distinta forma, si tomamos en cuenta que ya gracias a la trampa activada, pues todo se había convertido en un enorme lío, un enorme lío del cual era hasta complejo salir con facilidad? Y aunque ahora no sólo los agricultores, sino que sus cercanos corrían por aquí y por acá casi con desesperación intentando salvar lo que quedaba de cosecha , la muchacha de pálido y demacrado semblante, era total y absolutamente incapaz de conectar con el actuar de los campesinos, muy posiblemente porque su cabeza, cómo antes no lo había hecho, no dejaba por ningún motivo replicar el exacto momento en el que ella misma detonó la trampa. ¿Cómo era que ella había sido tan poco hábil, tan poco eficaz, tan poco certera, al no darse cuenta de que se estaba enfrentando a una trampa…? Pero, y no que de todas formas, ¿qué realmente importaba eso en esos instantes, cuando ya todo ciertamente había ya pasado? 

¿Qué relevancia tenía el que ella no se hubiera alertado lo de esa trampa? ¿Acaso era que eso de verdad le perjudicaba? Sintiéndose entonces la chica impotente, frustrada, y por qué no decirlo directamente, hasta de lleno fracasada por según ella misma haberle fallado a esos campesinos, y así mismo errar en su misión, por permitir que la trampa fuese activada, conllevando así todo esos desastres, fue que de un momento a otro, al preciso instante en el que la muchacha desprendió por primera vez en todo ese lapso de tiempo su mirada de todo ese puñado de agricultores, que hacían lo humanamente posible como para arreglar la situación, al fijarla en el límite del bosque, ella notó algo… algo que no había notado antes. Era una especie de discreta silueta, una que apenas sí la chica lograba divisar gracias a que la luz nocturna no era lógicamente tan nítida cómo la del sol, a la que la propia joven, haciendo aún uso de jutsu cómo para lograrlo, notó que esa misma misteriosa figura estaba vestida propiamente tal como lo estaban los espantapájaros, o sea usando un sombrero de paja y unos ropajes de lo más andrajosos. Y si bien, Ran de verdad quiso acercarse a esa figura, averiguar quién era, si esta misma pertenecía a quien había provocado todo esa tan enigmática escena, por algún inexplicable motivo simple y sencillamente sus piernas no respondieron, y fue cuando esa silueta comenzó a esfumarse entre la oscuridad que proyectaban los árboles de ese mismo bosque. ¿Por qué actuó así?  

¿Por qué ella no consiguió juntar la suficiente voluntad y el coraje, el atrevimiento como para ir hacia esa silueta? Y justo cuando la chica una vez más estaba por sentir esa horrible frustración, fue cuando uno de los campesinos, los cuales en ese mismo segundo estaban ocupados en hacer lo posible para recuperar algo del sembradío dañado por la activación de la trampa, se acercó a precisamente a su persona. Entonces, al escucharlo la genin, su mirada se ensanchó incluso más que antes, y es que ella no se esperaba para nada esas palabras, ni mucho menos lo que los otros dos agricultores le dijeron después… a lo cual la chica sintió una sensación en su apretado pecho que nunca antes había experimentado con anterioridad. Y es que sí, sí y sí… hasta ese momento lo único que a la muchacha sus más cercanos le habían dicho, esas personas de su familia paterna y por ende miembros de la alta aristocracia de la Aldea, era que ella era propiamente un  error, que su nacimiento había sido una equivocación y que por lo cual su existencia llevaría al clan de los Kurai a la desgracia. —No hay de qué, es mi labor cómo genin de Konoha—fue lo que le respondió la muchacha a ellos, y si bien ella conservó en todo momento su usual tono de voz, ese mismo helado, gélido, lejano y hasta cierto punto apático, mirándolos así con una extrema frialdad, ella tras decir esas últimas palabras, dibujó una muy discreta sonrisa en su cara.  

¿Era que al fin estaba haciendo las cosas bien…? ¿Era que ahora sí ella estaba dando con la vida que aspiraba a tener? Haciendo acto seguido también la muchacha una  pequeña reverencia a esos campesinos, aunque ya en cierta forma la misión había acabado, en vista que al menos ya estaba claro gracias a su investigación que el cambio de ubicación de esos espantapájaros había sido gracias a un plan muy meticuloso y detallado, y no por mero azar o por alguna razón sobrenatural, la mente de la shinobi no dejó en ningún instante de pensar de que todo esto, en la práctica, no había terminado. ¿Cómo no la muchacha podía alejar todos esos fijos y ruidosos pensamientos de su obsesiva y alterada cabeza, si aún no se descifraba el misterio que estaba tras esa misteriosa silueta, que estaba claramente relacionada con el movimiento de una zona a otra de esos postes que sostenían a esos espantapájaros? Decidiendo seguidamente la joven ir hacia el centro de la Aldea, para así informar a sus superiores qué cómo había terminado aquella misión, la joven dio un último adiós con un gesto de cabeza a los campesinos, que todavía seguían trabajando en la tierra, siempre teniendo muy en claro que ella, de alguna forma u otra, volvería a ese lugar en busca de quien había sido el real responsable de todo esto. ¿Acaso era que ella se estaba comprometiendo más de la cuenta con esa misión, o era más bien que su compulsivo carácter le impedía no desprenderse de esta?  
Moderador 2
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16-07-2026, 02:04 AM
Recompensas entregadas:
Orion (Narrador que pone 300 acciones ocultas): 500 Ryos, 50 de Exp, una accion oculta y un Pergamino Rango E

Ran: 500 Ryos, 5 Tobis, 70 de Exp


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