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[Side Quest] — Cielo Cerrado
Narrador General
Rango Genin
Clan Senju
Nivel 6
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra0(1)
Inteligencia90(4)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu9
Sigilo15
390
300
Enlace al Post
05-07-2026, 08:44 PM
Última modificación: 05-07-2026, 09:03 PM por Narrador General.
[Side Quest] Cielo Cerrado

Mientras el centro de Konoha reventaba con el humo rojo, el águila negra y las aves cayendo sobre la avenida principal, la zona oeste tampoco quedó limpia. Desde la Puerta Principal hasta la Academia, pasando por la Estación de Seguridad y los caminos frente al Edificio Kage, varias parvadas enormes bajaron de golpe sobre la aldea. Eran cientos de aves moviéndose sin orden, chocando entre techos, árboles, faroles y ventanas. La gente dejó de mirar hacia el centro cuando los primeros gritos empezaron a sonar del otro lado. Los shinobi de apoyo recibieron una orden simple: sacar civiles del área peligrosa, mantenerlos juntos y llevarlos al Edificio Kage antes de que las calles quedaran cerradas por completo.

El problema se partió en tres frentes al mismo tiempo. Cerca de la Puerta Principal, un grupo de comerciantes y visitantes quedó atrapado entre carretas volcadas mientras las aves bajaban directo a la cara, picoteando manos, ojos y cuellos cada vez que alguien intentaba correr. En la Academia y la Asignación de Misiones, varios estudiantes y civiles se encerraron dentro, pero los pájaros golpeaban las ventanas con tanta fuerza que algunas ya empezaban a rajarse, dejando vidrios en el suelo y niños llorando bajo los pupitres. Más al norte, entre el Puesto de Ramen, la Piedra Conmemorativa y los Archivos, otra parvada se metió entre los árboles y los techos bajos, tirando tejas, rompiendo faroles y cerrando el paso principal hacia el Edificio Kage justo cuando varios vecinos intentaban evacuar por ahí.

La zona oeste quedó convertida en una ruta de rescate a la fuerza. No había tiempo para investigar marcas, perseguir culpables ni mirar demasiado hacia el centro. Cada minuto que pasaba, más gente quedaba encerrada en casas, locales y esquinas sin salida. Los shinobi tenían que abrir camino entre plumas, gritos y golpes de alas, juntar a los civiles dispersos y moverlos hacia el Edificio Kage sin provocar una estampida. Arriba, las parvadas seguían girando sobre los techos. Abajo, Konoha intentaba sostener el orden con lo que tenía a mano.


Cita:[Side Quest] Cielo Cerrado

  • En este tema solo pueden participar los que no participen en El Presagio de la Bestia Negra
  • Este tema tendrá post cada 48horas.
  • Este tema es dificultad D.
  • Participar no es obligatorio.
時
⏳ Tiempo expirado
El límite de 48 horas para postear ya se cumplió.
Yūgen Sarutobi
Rango Chuunin
Clan Sarutobi
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza30(2)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra25(2)
Inteligencia10(1)
Especiales
Salud9
Velocidad13
Tenketsu9
Sigilo11
340
350
Enlace al Post
05-07-2026, 11:17 PM
Última modificación: 06-07-2026, 03:19 AM por Yūgen Sarutobi.
Estadísticas de Yūgen Sarutobi
Yūgen Sarutobi
Estadísticas Generales
Fuerza
30 M: 2
Inteligencia
10 M: 1
Destreza
25 M: 2
Ctrl. Chakra
25 M: 2
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
9
Sigilo
11
Velocidad
13
Vida 340 Chakra 350 Reg. Chakra 36

Yugen se encontraba caminando cerca de la Academia Shinobi con un joven Sarutobi con el cual conversaba sobre el incidente con el Hyuga en la academia hace varios días atrás. Yugen reía, dejándole claro al chico que aquello fue un error y que nunca tuvo que haber escalado de esa manera. Era cierto que el Sarutobi había perdido y eso junto al regaño de su familia y las palabras del Hokage, Akihiro Sarutobi, este había recapacitado. Luego de la muerte de su abuelo este se había perdido de su camino, buscando demostrar que era fuerte a base de fuerza bruta, desafiando a cualquiera, esto hasta que estuvo a un paso de la misma muerte.
 
Pero las cosas cambian y la gente también lo hace, ahora Yugen debía demostrar que estaba arrepentido y que trabajaría duro para demostrarlo. Esa era la principal razón por la que se dirigía a la Academia, para reunirse con la gente de allí. Pero parecía que el destino le tenía guardado una sorpresa al Sarutobi, una sorpresa en forma de catástrofe. Casi de la nada se podía oler aquella nauseabunda peste a madera quemada y columnas de humo negro salían desde varias partes de la aldea. Una de estas columnas estaba cerca, saliendo exactamente desde donde se encontraba la Academia Shinobi.
 
— ¡La Academia! —
 
Yugen correría hacia la academia, preguntándose que demonios estaba pasando en toda la aldea y si estaban siendo atacados de quién se trataba. Este solo esperaba llegar a tiempo para ayudar y con suerte rescatar a los niños de la academia antes de que algo malo les pudiera ocurrir. Plumas caían por las calles tras ser arrastradas por el viento, lo que no hacía mas que confundir al Sarutobi. Gente corría de un lado al otro y este lograba escuchar que todos debían evacuar hacia el oeste.


Inventario
Espacios: 2 espacios para empuñados(EE), 4 espacios para arrojadizos(EA), y 3 espacios para herramientas(EH).

2 kunais (Chakura to)
1 shuriken
1 senbon
1 botiquín

EE: 0/2
EA: 4/4
EH:1/3
Yagami Nara
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra30(2)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu9
Sigilo12
285
295
Enlace al Post
06-07-2026, 09:44 AM
Yagami Nara salió a la calle con la mirada fija en los cielos. El estruendoso batir de alas se mezclaba con los chillidos agudos; una avalancha de plumas negras y gente corriendo despavorida había convertido las avenidas en auténticas riadas humanas. Apenas regresaba de una partida de caza en los bosques ancestrales del clan Nara cuando se topó con la aldea sumida en semejante manto de caos. ¿Acaso se trataba de un asalto enemigo o de una simple maniobra de distracción? El grupo de caza se dispersó de inmediato y él se dirigió directamente hacia la puerta principal.

Un auténtico ejército de alas oscuras se lanzaba con ferocidad sobre un grupo de comerciantes, atrapados entre los restos destrozados de una caravana. Debían salvar a aquellos civiles, aterrorizados bajo el continuo e implacable embate de picos y garras feroces. Sin embargo, no podía abalanzarse al combate sin estudiar antes el campo de batalla. ¿Podrían cerrar las grandes puertas? ¿Serviría de algo contra la parvada que oscurecía los cielos? ¿Quién podía ser el responsable de ese ataque? ¿Una bestia mágica capaz de influir en la fauna local? ¿Tal vez enemigos de Kirigakure con algún jutsu de control mental? El joven ninja trató de hacerse una imagen mental de todo el acceso principal, observando dónde sería más útil su ayuda y dónde podría marcar la diferencia, mientras anotaba mentalmente los efectivos de los que disponía la aldea para actuar.

Lo prioritario era liberar a los comerciantes, pero aventurarse a campo abierto suponía una maniobra demasiado arriesgada. Avanzó hacia las puertas tratando de no llamar la atención, buscando esconderse en uno de los extremos, lo bastante cerca de los civiles para poder actuar. Realizó el sello de la rata y desplegó su sombra, la cual se arrastró por el suelo con el fin de partir la cárcel de madera y hierro retorcido en que se habían convertido los carros. Liberar a los comerciantes era prioritario, pero tendría que desplegar todo su poder para poder protegerlos y guiarlos a salvo hacia las calles principales.


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Estadísticas de Yagami Nara
Yagami Nara
Estadísticas Generales
Fuerza
0 M: 1
Inteligencia
25 M: 2
Destreza
5 M: 1
Ctrl. Chakra
30 M: 2
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
9
Sigilo
12
Velocidad
10
Vida 285 Chakra 295 Reg. Chakra 36
Vida: 280/280
Chakra: 260/300
✔Aprendida · 03-07-2026
◈Especialidad
✦Nivel: Cero
#ID: NARA302E
◔Coste
Sin coste indicado
▣Descripción

Durante la ejecución del Kage Nui, la sombra del usuario adquiere propiedades físicas completas, funcionando como una verdadera extensión de su cuerpo. Esta puede manipular objetos, blandir armas y ejecutar movimientos precisos, como si se tratara de una mano adicional.

Cualquier acción realizada con armas mediante la sombra se calculará utilizando el Control de Chakra del usuario, permitiéndole incluso ejecutar técnicas de armas a través de ella. Además, esta sombra puede emplearse de forma defensiva, siendo capaz de bloquear ataques con la misma eficacia que el propio cuerpo del usuario. Su índice defensivo será equivalente al poder actual del Kagemane no Jutsu.

✧Efecto
No tiene efecto adicional especificado.
✔Aprendida · 28-06-2026
◈Yin
✦Nivel: Cero
#ID: NARA003R
◔Coste
15 de Chakra | 5 de Chakra por Turno
▣Descripción

El usuario refina su control sobre las sombras, separándolas del suelo y dándoles forma física en un tentáculo oscuro, flexible y tangible que culmina en una punta. A diferencia del Kagemane no Jutsu tradicional, esta técnica sacrifica por completo el efecto de Control Físico, priorizando la capacidad ofensiva por encima del sometimiento del enemigo.

Esta técnica está diseñada para dañar al objetivo con precisión, antes de deshacerse en su forma normal de sombra. La transformación entre el estado tradicional del Kagemane no Jutsu y esta manifestación física del Kage Nui no Jutsu puede realizarse libremente durante el turno, permitiendo al usuario adaptarse a las necesidades del combate.

✧Efecto
15 (CCK) de Daño
✔Aprendida · 26-06-2026
◈Yin
✦Nivel: Cero
#ID: NARA101B
◔Coste
25 de Chakra | 15 de Chakra por Turno
▣Descripción

El Kagemane no Jutsu es una técnica de estilo Yin que permite al usuario extender su sombra para conectarla con la de un enemigo. Una vez enlazadas, el objetivo queda atrapado bajo el estado de Control Físico, forzado a imitar los movimientos del usuario y perdiendo el control sobre su cuerpo. Esta técnica es ideal para interrumpir acciones, inmovilizar o manipular al oponente con precisión táctica.

La sombra solo puede avanzar por superficies conectadas al suelo, pero puede alcanzar a cualquier objetivo que se encuentre dentro del rango lineal entre el usuario y su blanco, sin importar si está volando o posado sobre una estructura elevada como un árbol o una roca flotante. Mientras la sombra se desplaza, el usuario no puede moverse de su posición inicial; sin embargo, una vez establecida la conexión, puede recuperar su movilidad y continuar controlando la técnica sin interrupciones.

✧Efecto
10 (MCCK) de Rango - Control Físico
[Imagen: Gemini-Generated-Image-4h2x014h2x014h2x.png]
Adan Yamanaka
Rango Genin
Clan Yamanaka
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza9(1)
Destreza12(1)
Ctrl. de Chakra12(1)
Inteligencia12(1)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu10
Sigilo10
256
269
Enlace al Post
06-07-2026, 01:19 PM
Estadísticas de Adan Yamanaka
Adan Yamanaka
Estadísticas Generales
Fuerza
9 M: 1
Inteligencia
12 M: 1
Destreza
12 M: 1
Ctrl. Chakra
12 M: 1
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
10
Sigilo
10
Velocidad
10
Vida 256 Chakra 269 Reg. Chakra 40

Un dia mas en la hermosa vida de Adan, el mejor ninja que puede conocer tu mama o tu hermana y el mas odiado por ti, por tu padre y tu hermano. Ese día habia decidido estar en la academia desde temprano, me interesaba estudiar sobre la concentración de chakra en objetos, buscando libros o registros de como esto se podía pasar a letras y de como en letras, con distintas conjugaciones y/o kanjis, funcionaba todo de maravilla.   Fui uno de los primeros en estar en la academia y como era de esperarse,  estaba de "pocos amigos", ósea, entre y salude y/o hable solo lo justo y necesario.  

Me encerré en un aula que estaba vacía, era yo y los libros que busque minutos antes para empezar a estudiar sobre las tecnicas e incluso intentar algunas pruebas "tontas", ya saben, nada que haga explotar el lugar... O eso creia pues mientras estaba leyendo, escuche un desorden el cual solo me hacia gruñir, por eso es que el mundo no avanza, la gente no respeta, no tiene decencia, solo les importa joder ¿Y que ganan? Nada, joder y ya. 

Cerré el libro que estaba  leyendo mientras observaba la puerta  (cerrada) con mala cara, negando con el rostro porque realmente  aquellos gritos eran cada vez mayores,  en eso, un sonido hizo que desviara mi mirada, era hacia la ventana, eran unos pájaros que estaba... ¿Atacando la academia? Querían entrar pero... No se les notaba que estuvieran tranquilos, realmente eran hostiles, eleve una ceja y trate de analizar rápido la situación, obviamente en cualquier momento esa ventana se iba a abrir por lo que las opciones eran claras, lo primero era asegurar el espacio, de esa forma, en esa aula en la cual me "encontraba" solo por ahora, comencé a colocar las mesas  en las ventanas para evitar que ellas entraran,  por ahora estaba la ventaja de tener el cristal aun aguantando pero mientras mas se le diera, mas rápido iban a acabar con èl, por eso lo primero era el refuerzo, no solo era colocar la mesa sino hacerle presión con las sillas colocadas estratégicamente para que  ellas tuviera que hacer realmente bastante fuerza para poder entrar  y atacarme a mi. Adicional,  tenia preparada una pata de una mesa la cual pensaba utilizar como arma, asi como un bate, si se me acercaba algun emplumado 

Mostrar Contenido

-Adan esta solo en un aula
-Ve que los pájaros quieren entrar
-Refuerza las ventanas y tiene una pata de una mesa preparada por si hay que caerle a batazos a alguien
Momo Aburame
Rango Genin
Clan Aburame
Nivel 3
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza40(2)
Ctrl. de Chakra5(1)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu9
Sigilo12
240
285
Enlace al Post
06-07-2026, 06:58 PM
El cielo sobre Konoha había adquirido un tono rojo de lo más espantoso, como si alguien con una absoluta falta de criterio cromático se hubiera puesto a pintarlo. Una columna de humo se levantaba desde el centro de la aldea, visible por encima de los tejados, mientras cientos de aves descendían sobre la zona oeste con la coordinación de una colección de plumas arrojada desde una ventana. No sabía quién había organizado aquel desastre, pero resultaba evidente que no había consultado a nadie con buen gusto.
Una sombra pasó demasiado cerca de mi cabeza. Me incliné por puro instinto, sentí el aire de unas alas sobre los rizos y me llevé ambas manos al cabello antes de revisar cualquier otra parte de mi cuerpo.
—¡Eso fue un ataque directo contra una propiedad cultural de Konoha!
El pájaro siguió de largo sin mostrar arrepentimiento. Varios kikaichū se agitaron bajo mi ropa, retirándose hacia zonas más protegidas de mi cuerpo. No era miedo, sino una redistribución estratégica del personal. Una decisión sensata, profesional y que casualmente coincidía con mis propias ganas de esconderme debajo del alero más cercano.
Las calles frente a la Academia habían dejado de parecer calles. Había personas corriendo en direcciones opuestas, guardias intentando repetir instrucciones por encima de los gritos y pájaros golpeando ventanas, faroles y cualquier cosa que todavía conservara una superficie intacta. La orden que circulaba era llevar a los civiles hacia el Edificio Kage, pero entre decirlo y conseguirlo había una diferencia considerable, principalmente compuesta por picos, garras y gente entrando en pánico de formas de lo más creativas.
Me refugié junto a una pared y observé la Academia. Varias ventanas ya estaban agrietadas. Cada impacto extendía líneas nuevas sobre el cristal, y desde dentro llegaban golpes, muebles arrastrándose y llantos apagados. No necesitaba un informe confidencial para comprender que había personas atrapadas. También comprendí algo aún más importante: correr por el espacio abierto hasta la entrada principal era una sentencia de muerte para mi pelo.
Por fortuna, un muchacho de cabellos claros apareció corriendo hacia el edificio como si hubiera decidido demostrar personalmente que las aproximaciones discretas estaban sobrevaloradas. Lo vi avanzar entre las plumas sin detenerse, completamente concentrado en la Academia. No conocía su nombre, pero sí reconocía un recurso cuando se presentaba solo: era ruidoso, visible y se desplazaba con la delicadeza de una carreta perdiendo una rueda. Excelente.
—El departamento de distracciones acaba de llegar —murmuré.
No intenté detenerlo ni explicarle un plan. Si deseaba anunciar su presencia a toda la fauna hostil de la zona oeste, era una decisión personal que yo estaba dispuesta a respetar desde una distancia prudente. Esperé a que varias aves cambiaran de dirección con su movimiento y avancé por debajo de los aleros, pegada a las paredes. Cada pocos pasos tenía que detenerme para evitar alguna sombra descendiendo frente a mí. Mis insectos normales permanecieron dentro. Lanzar enjambres completos al aire habría sido como presentar un bufé gratuito, y mi equipo de producción tenía contratos mucho más exigentes que aquella mañana. Y unos seguros de bida muy caros que no estaba dispuesta a pagar.
Llegué hasta un tramo lateral de la Academia, donde una ventana baja había resistido peor que las demás. Una grieta nacía en la esquina inferior y se extendía hacia el centro del cristal. Detrás de ella creí distinguir una sombra pequeña agachándose entre los pupitres justo antes de que otro golpe hiciera vibrar el marco. No sabía si se trataba de una sola persona o de un aula entera, si la puerta continuaba libre o si alguna de las aves ya había conseguido entrar por otro lado. Atravesar una nube de picos para descubrir que había arriesgado mi vida por una habitación vacía habría sido heroico, espectacular y profundamente estúpido.
La abertura no era lo bastante amplia para mí, pero sí para alguien considerablemente más pequeño, disciplinado y menos propenso a perder el control de sus esfínteres bajo presión. Separé al Explorador del resto. El insecto apareció sobre mi dedo y permaneció allí, esperando una instrucción exacta. No podía pedirle que encontrara a todos los niños, descubriera al responsable y regresara con una solución completa antes del almuerzo. No tenía iniciativa propia ni una vocación secreta de detective. Necesitaba una ruta y un objetivo concretos.
Señalé la abertura de la ventana.
—Paparazzi, entrá por esa grieta. Recorré el aula, observá la puerta, las ventanas y a cualquiera que esté dentro. Después regresá por el mismo lugar.
Lo acerqué a la pared y el insecto descendió de mi mano. Avanzó pegado a la madera, protegido en parte por el marco y la sombra del alero. Me quedé observándolo hasta que desapareció dentro de la grieta. Ahora tocaba esperar.
No recibiría imágenes mientras estuviera lejos. No sabría si el aula estaba llena, vacía o decorada bien o mal. Tampoco podría avisarme si la puerta estaba bloqueada, si había cristales cubriendo el suelo o si los pájaros habían encontrado otra entrada. Primero tendría que completar el recorrido y regresar; solo entonces podría mostrarme lo que hubiera visto, y sería yo quien decidiera si aquella habitación merecía que arriesgara el resto de mi impecable persona.
Era un sistema perfectamente funcional siempre que el universo tuviera la amabilidad de no derrumbar el edificio durante los próximos minutos, algo que, dadas las circunstancias, no consideraba garantizado.
Una nueva ave chocó contra la ventana varios metros más arriba. El cristal tembló. Me agaché y apreté el kunai entre los dedos, aunque era plenamente consciente de que un solo kunai contra cientos de pájaros constituía más una declaración de principios que una estrategia de combate.
Otro golpe sacudió el edificio. Desde el interior llegó un grito más claro que los anteriores, breve y agudo. Mi atención regresó a la grieta por donde había entrado el Explorador. Todavía no había vuelto.
No estaba allí para salvar toda la Academia. No tenía la fuerza para abrir una ruta a través de una parvada, ni la capacidad de coordinar una evacuación completa, ni el menor interés en escuchar a veinte desconocidos discutir quién debía pasar primero. Solo había escogido aquella aula porque estaba delante de mí, había visto movimiento detrás del cristal y alguien parecía seguir dentro.
Era una diferencia importante.
—Producción permanece en camerinos —susurré a los kikaichū ocultos bajo mi ropa—. Nadie sale al exterior sin autorización. No pienso perder personal por culpa de unas palomas emocionalmente inestables.
Me desplacé hasta el borde del marco, manteniéndome por debajo de la ventana y vigilando el cielo de reojo. El Explorador seguía cumpliendo el trayecto de ida. Hasta que regresara, no tenía información, solo una entrada agrietada, una posible persona atrapada y un edificio que estaba quedándose sin ventanas.
Ajusté la posición del kunai y miré hacia la puerta lateral más cercana. Aquella no era la clase de debut que había imaginado. Faltaban luces favorecedoras, una audiencia civilizada y cualquier mínimo respeto por mi vestuario. Pero, como había aprendido durante mi brevísima y extraordinariamente prometedora carrera, una verdadera estrella no elegía siempre el escenario.
—Bien —murmuré—. Que empiece la función.

✔Aprendida · 01-07-2026
◈Pasiva
✦Nivel: Cero
#ID: ABUR101B
◔Coste
Sin coste indicado
▣Descripción

Los Aburame albergan en su interior a los Kikaichū, una especie de insectos simbióticos que viven dentro del cuerpo del usuario y pueden salir o entrar a voluntad. Estos insectos, aunque vivos, son utilizados como armas a través de comandos mentales emitidos por el usuario, ejecutando instrucciones sin razonamiento propio ni iniciativa, actuando únicamente por órdenes preestablecidas. Cada enjambre de Kikaichū se comporta como un arma de tamaño pequeño, y siempre se movilizan en grupo, no de forma individual. Por sistema, pueden considerarse tanto armas como técnicas de Ninjutsu, funcionando con propiedades únicas y siendo capaces de dañar directamente los tenketsus del enemigo.

El usuario puede mantener activos tantos enjambres como tenketsus posea, y su capacidad para controlarlos de forma simultánea depende directamente de su estadística de Destreza, aplicada al manejo de insectos. Si un enjambre es destruido, ya sea por un choque, una técnica enemiga u otra causa, el usuario puede optar por sacrificar la regeneración natural de chakra de ese turno para generar un nuevo enjambre en su lugar. Además, los Kikaichū pueden ser utilizados como armas arrojadizas en cualquier técnica de Bukijutsu. Sin importar cuántos enjambres impacten al oponente dentro de una misma técnica, solo se aplicará un único efecto de Bloqueo de tenketsu por técnica realizada, incluso si esta es mantenida en el tiempo.

✧Efecto
2 (MDES) de Enjambres Simultaneos - 1 (MCCK) de Bloqueo

✔Aprendida · 02-07-2026
◈Yang
✦Nivel: 1
#ID: ABUR003R
◔Coste
30 de Chakra
▣Descripción

El usuario ha desarrollado la capacidad de manipular dos tipos especiales de insectos individuales dentro de sus enjambres, manteniendo los mismos requisitos que los Kikaichū normales. La primera variante es el Insecto Explorador, un único insecto capaz de desplazarse a una zona específica para observarla y luego regresar al usuario para transmitir información visual detallada. Este viaje debe realizarse en dos turnos distintos, uno de ida y otro de vuelta, y el insecto tarda aproximadamente 2 segundos en entregar la información tras su retorno. Gracias a esto, el usuario puede reconocer el terreno o detectar enemigos sin exponerse directamente.

La segunda variante es el Insecto Reina, una unidad completamente inmóvil que actúa como punto de referencia para el resto de los insectos, guiándolos mediante la emisión constante de feromonas. Esta Reina no puede moverse por sí sola, por lo que debe ser colocada manualmente sobre una superficie, objeto, persona o estructura por el propio usuario. Tanto los enjambres como los Exploradores pueden localizar y regresar a su posición, y sus movimientos o ataques pueden ser dirigidos para que siempre se orienten hacia donde ella se encuentre. Además, gracias al rastro de feromonas, el Insecto Explorador puede informar al usuario de la dirección exacta en la que se encuentra la Reina sin necesidad de acercarse a ella. La Reina tiene un tiempo limitado fuera del cuerpo del usuario, y tras cualquier interacción con los insectos, al menos un enjambre prioriza su retorno seguro al cuerpo del Aburame. Si la Reina muere, no podrá ser reemplazada durante el resto del tema.

✧Efecto
1 (MCCK) de Turnos para la Reina Fuera del Cuerpo - 20 (MDES) de Rango Máximo


Vida: 220/220

Chakra: 220/250


Resumen
Momo llega a la Academia en medio del ataque de las aves y aprovecha la entrada ruidosa de otro shinobi como distracción para acercarse por un lateral. Al detectar movimiento detrás de una ventana agrietada, envía a su Insecto Explorador, Paparazzi, al aula para comprobar si hay personas atrapadas, el estado de las entradas y si las aves ya lograron entrar. Mientras espera su regreso, mantiene a sus enjambres protegidos y se prepara para actuar sin exponerse innecesariamente.
Narrador 10
Rango Staff
Clan Terumi
Nivel 2
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra0(1)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu9
Sigilo9
180
180
Enlace al Post
08-07-2026, 01:43 AM
Academia Shinobi.

La Academia parecía haberse convertido en el punto más castigado de toda la zona oeste. Tal vez el interior aún resistía gracias a quienes se habían refugiado tras sus muros, pero el exterior era un auténtico mar de plumas y alas. Cientos de aves revoloteaban alrededor del edificio, golpeando ventanas, tejados y puertas con una insistencia antinatural. Parecían criaturas malditas, poseídas o sometidas a algún tipo de genjutsu, sin embargo, nadie tenía el tiempo ni la oportunidad de averiguarlo. Desde la entrada principal, uno de los shinobi encargados de la evacuación reunió el valor suficiente para plantarles cara. Justo cuando una nueva parvada descendía en picado sobre la academia, llevó aire a sus pulmones y ejecutó un sello tras otro.

—Katon: Enshōka no Jutsu. — Una violenta corriente de llamas brotó de su boca, semejante al aliento de un dragón, envolviendo de lleno a decenas de aquellas aves. El fuego consumió plumas, carne y alas, haciendo que muchas se precipitaran envueltas en llamas contra el suelo. Sin embargo, las restantes continuaron su avance sin mostrar el menor atisbo de dolor o instinto de supervivencia. Incluso las que ardían siguieron batiendo las alas con desesperación hasta estrellarse contra el shinobi, clavando picos y garras antes de desplomarse finalmente a sus pies. Fue entonces cuando Yūgen Sarutobi llegó hasta las inmediaciones de la Academia. La escena que encontró era caótica. el aire estaba cubierto por un torbellino de alas y plumas, mientras los graznidos se mezclaban con el sonido de cristales resquebrajándose y los gritos provenientes del interior del edificio.

Frente a la entrada principal, el shinobi que había empleado el Katon apenas conseguía mantenerse en pie. Su cuerpo mostraba múltiples heridas provocadas por picos y garras, y la sangre comenzaba a teñir parte de su chaleco. Aun así, se negaba a retroceder. Permanecía firme, convirtiéndose en el último obstáculo entre la interminable parvada y la Academia, donde aspirantes y civiles permanecían refugiados, presa del miedo, aguardando una oportunidad para escapar. La situación dejaba a Yūgen ante una decisión que debía tomar en cuestión de segundos. Podía permanecer en el exterior y reforzar la defensa junto al exhausto shinobi, conteniendo el avance de las aves para impedir que irrumpieran en el edificio o podía aprovechar el momento para ingresar a la Academia y organizar la evacuación de quienes seguían atrapados en su interior, conduciéndolos hacia el Edificio Kage, tal como dictaban las órdenes de emergencia.

Fuera cual fuese su elección, el tiempo jugaba en su contra. Cada instante que pasaba aumentaba la presión sobre la entrada, y el incesante batir de alas anunciaba que aquella horda estaba lejos de dispersarse. No muy lejos de allí, apenas unos metros hacia uno de los laterales de la Academia, Momo Aburame permanecía junto a una de las ventanas del edificio. Antes de detenerse había enviado a uno de sus insectos exploradores a inspeccionar la situación, recorriendo la entrada principal, el perímetro de las ventanas y el interior de la Academia. A través del vínculo con su kikaichū, la joven recibió un panorama tan claro como preocupante. En el interior permanecían refugiados varios aspirantes, algunos civiles completamente aterrados, un genin del clan Yamanaka y otras personas que se habían resguardado allí desde el inicio del ataque.

El ambiente era tenso, pero, por el momento, ninguna de aquellas aves había conseguido atravesar las defensas del edificio. Sin embargo, la calma pendía de un hilo. Varias ventanas ya mostraban profundas grietas tras soportar incontables impactos, y cada nuevo golpe hacía temblar los marcos de madera y esparcía pequeños fragmentos de vidrio sobre el suelo. La entrada principal continuaba resistiendo únicamente gracias al esfuerzo del shinobi usuario de Katon, que contenía prácticamente en solitario el embate de la parvada. Aquella era toda la información que el insecto podía transmitirle.

Bastaba un vistazo para comprender que la situación se deterioraba con rapidez. Si las ventanas cedían o el defensor de la entrada caía, las aves tendrían vía libre para irrumpir en la Academia, convirtiendo el refugio en una trampa para todos los que permanecían en su interior. Era solo cuestión de tiempo antes de que la balanza terminara por inclinarse.

Mientras tanto, en el interior de la Academia, el ambiente estaba lejos de ser ordenado. No se trataba de una multitud corriendo desesperadamente de un lado a otro, sino de un caos contenido por el miedo. Aspirantes, profesores y civiles buscaban refugio donde podían: algunos se encerraban en las aulas, otros se ocultaban bajo los pupitres y no faltaban quienes permanecían inmóviles en las esquinas, abrazando a los más pequeños mientras esperaban que todo terminara. En una de aquellas aulas se encontraba Adan Yamanaka. El joven genin había sido arrancado abruptamente de su momento de tranquilidad cuando los primeros impactos comenzaron a sacudir el edificio. Al comprender la gravedad de la situación, reaccionó sin perder tiempo y comenzó a mover pupitres, mesas y sillas para improvisar una barrera frente a las ventanas, reforzando los cristales antes de que terminaran por ceder.

Del otro lado, las aves continuaban golpeando con una violencia incesante. Sus cuerpos chocaban una y otra vez contra el vidrio sin mostrar el menor instinto de conservación; algunas caían con las alas rotas o el plumaje ensangrentado, pero otras ocupaban inmediatamente su lugar, estrellándose con la misma ferocidad, aquellas criaturas parecían haber abandonado por completo cualquier noción de dolor o supervivencia, impulsadas únicamente por el deseo de abrirse paso hacia el interior del edificio.

Mecanicas

Aves y estadisticas

En esta Sidequest las aves son una clase de enemigos llamadas ¨Hordas¨ cada una está compuesta por al rededor de 100 aves, individualmente no son fuertes, pero juntas son peligrosas, la horda como tal tiene las estadisticas de un genin de nivel 4. En la academia se encuentran un total de tres Hordas, una en el frente, otra chocando contra las ventanas del lado izquierdo y por consecuente una tercera chocando contra las ventanas del lado derecho. 

Sus estadistica son las siguientes: 
|FUE 45| DES 5| CCK 5| INT 5| - |SAL 11| VEL 11| TEN 9| SIG 9| - | 300 PV | 270 PC |

Cada Ave posee 3 PV por lo que pueden optar por ir destruyendolas una a una en cada turno, o bien utilizar jutsus, taijutsu, bukijutsu o lo que les plazca para poder acabar con mas de un solo golpe. Sin embargo les doy la opción de gastar directamente 100 de chakra y utilizar cualquiera de sus tecnicas en area para acabar con una horda de un solo golpe (debe estar bien narrado)

Cada horda hace un daño fisico igual a sus PV/20 es decir ahora mismo hacen un daño fisico de 300/20 por turno que equivaldria a 15 PV de daño. 
Cada horda hace un daño elemental (Fuuton) igual a sus PC/15 es decir que ahora mismo hacen un daño elemental de 270/15 por tuno que equivaldria a 18 PV de daño. 

Puerta Principal

En la puerta principal se encuentra un shinobi del clan Uchiha quien esta intentando detener a la horda que se encuentra en la entrada, sin embargo ha estado hace demasiado rato utilizando su chakra y se encuentra exhausto, si no lo ayudan en los proximos turnos podria morir y quedar la puerta disponible para la horda. 

El joven shinobi solo cuenta con 35 PV por lo que no resistirá dos turnos, es cuestión de que ustedes decidan que hacer. 

Aula Yamanaka

Mientras tanto para Adan, debido a que ha tenido la grandiosa idea de colocar las mesas y sillas las ventanas del lado izquiero han logrado obtener un total de 100 PV por lo que aguantaran bastante, Adan tiene la posibilidad de quedarse allí o salir a los pasillos para ayudar a evacuar, tambien tiene la posibilidad de salir a la puerta principal en caso de que entienda que es necesario y ayudar al shinobi del elemento fuego.

EVACUACIÓN

La misión principal de esta sidequest es evacuar a los civiles hacia el edificio Kage, sin embargo aquel o aquellos que logren salir de la academia con civiles o aspirantes veran reducido su sigilo en -10 debido a que estaran caminando/corriendo con un grupo de personas, llamando la atención de las aves.



Puertas de la Aldea. 

En las Puertas Principales de la aldea, la situación no era menos desesperada. Varias carretas volcadas bloqueaban el camino, dejando atrapados a un grupo de comerciantes y visitantes que, presas del pánico, apenas encontraban espacio para resguardarse. Cada intento de escapar era respondido por una nueva embestida desde el cielo: las aves descendían en picado, lanzando picotazos contra manos, rostros y cuellos, obligando a las víctimas a retroceder entre gritos de dolor. Fue entonces cuando Yagami Nara llegó hasta el lugar y comprendió de inmediato la magnitud del problema. Los civiles necesitaban ayuda, pero alcanzarlos no sería tan sencillo. La parvada permanecía suspendida sobre la zona, describiendo círculos irregulares mientras aguardaba el menor movimiento. Bastaba con que alguien diera un paso fuera de la improvisada cobertura para que decenas de aquellas criaturas se abalanzaran sobre él con una agresividad desmedida.

El joven Nara se encontraba frente a una situación delicada. Podía intentar abrirse paso hasta los comerciantes y organizar su rescate, pero hacerlo significaba exponerse al mismo ataque que mantenía inmovilizados a los civiles. Aquellas aves convertían cada metro de terreno descubierto en una amenaza constante. La cuestión era si aquello supondría un obstáculo insalvable para Yagami o si el ingenio característico de su clan bastaría para inclinar la balanza a su favor.

Mecanicas

Aves y estadisticas

En esta Sidequest las aves son una clase de enemigos llamadas ¨Hordas¨ cada una está compuesta por al rededor de 100 aves, individualmente no son fuertes, pero juntas son peligrosas, la horda como tal tiene las estadisticas de un genin de nivel 4. En la puerta principal se encuentran una horda volando por encima de las carretas caidas. 

Sus estadistica son las siguientes: 
|FUE 45| DES 5| CCK 5| INT 5| - |SAL 11| VEL 11| TEN 9| SIG 9| - | 300 PV | 270 PC |

Cada Ave posee 3 PV por lo que pueden optar por ir destruyendolas una a una en cada turno, o bien utilizar jutsus, taijutsu, bukijutsu o lo que les plazca para poder acabar con mas de un solo golpe. Sin embargo les doy la opción de gastar directamente 100 de chakra y utilizar cualquiera de sus tecnicas en area para acabar con una horda de un solo golpe (debe estar bien narrado)

Cada horda hace un daño fisico igual a sus PV/20 es decir ahora mismo hacen un daño fisico de 300/20 por turno que equivaldria a 15 PV de daño. 
Cada horda hace un daño elemental (Fuuton) igual a sus PC/15 es decir que ahora mismo hacen un daño elemental de 270/15 por tuno que equivaldria a 18 PV de daño. 

EVACUACIÓN

La misión principal de esta sidequest es evacuar a los civiles hacia el edificio Kage, sin embargo si logras acabar con la horda y rescatar a los comerciantes y visitantes para llevarlos al edificio Kage veras reducido tu sigilo en -10 debido a que estaran caminando/corriendo con un grupo de personas, llamando la atención de las aves.


Leanme

Ya que ninguno se encuentra todavia dirigiendose al edificio Kage, el tercer obstaculo se encuentra oculto aun, pero mas adelante se los presentare, ponganse las pilas, lean bien y cuadren la estrategia que mejor les parezca. Cualquier duda sobre las mecanicas preguntenme por discord, suerte con todo y espero que se diviertan cazando pajaros.

時
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Yūgen Sarutobi
Rango Chuunin
Clan Sarutobi
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza30(2)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra25(2)
Inteligencia10(1)
Especiales
Salud9
Velocidad13
Tenketsu9
Sigilo11
340
350
Enlace al Post
08-07-2026, 03:15 AM
Última modificación: 08-07-2026, 03:16 AM por Yūgen Sarutobi.
De camino a la Academia Shinobi el Sarutobi de pelo blanco se preparaba para el combate, colocándose una chakura to en cada mano. Yugen había mejorado tremendamente en su uso de las chakura to y del estilo de pelea Sarutobi, convirtiéndose en un combatiente veloz y con un arsenal mucho mas amplio. Cada vez mas cerca del lugar de origen de aquella columna de humo negro este de percató de algo, cientos de plumas volaban por los aires, al parecer las aves tenían algo que ver en todo aquello.
 
" —Katon: Enshōka no Jutsu. — "
Se escucharía a lo lejos, era un jutsu de estilo Katon siendo ejecutado al frente de la academia. Acaso era el enemigo? No, Yugen rápidamente vería que se trataba de otro shinobi, quién se defendía de una colosal horda de aves. Aquellos animales no le daban respiro alguno, cargando contra el shinobi las veces que fueran necesarias. Yugen vería aquello con un plan en mente, cargando contra el shinobi y la horda de aves. 
— ¡Katon: Haisekishō! —
 
Una gran nube de cenizas negras era expulsada desde la boca del Sarutobi, rodeando al shinobi. Las habilidades de Yugen con las chakura to eran tal que este podía ejecutar una secuencia de sellos y lanzar un jutsu como lo era aquél. Este aprovecharía la nula visión dentro de la nube de cenizas para usar su impulso de Hien, agarrando al shinobi, sacándole del constante ataque de las aves hasta llegar al otro lado de la nube negra.
 
— El dolor es efímero, pero vuestras almas serán purificadas... —
Yugen prendería su encendedor, lanzandolo hacia atrás mientras que por dentro rezaba por las almas de esas pobres aves. Una increíble explosión tomaría lugar al frente de la academia, aunque las buenas noticias eran que el Uchiha se encontraba sano y salvo de esos animales.
 
— ¡Rápido, debemos ayudar a los que estén allí adentro! Reunamos a todo el que pueda luchar, nos hará falta mantener una línea de evacuación hacia el oeste. —
 
Le decía Yugen al shinobi, pues este había escuchado que era la mejor zona hacia la cual escapar de esta locura. Antes de adentrarse a la academia este recogió su encendedor del suelo.
 
Off
Tecnicas usadas & Gastos: (Yugen gasta 100 de chakra para acabar con una horda de aves con su jutsu de cenizas, salvando al Uchiha en el proceso.)
✔Aprendida · 29-06-2026
◈Katon
✦Nivel: 3
#ID: SARU002R
◔Coste
45 de Chakra
▣Descripción

El usuario genera una nube de cenizas frente a sí, cubriendo el área y provocando que cualquier persona dentro o detrás de ella tenga su visión seriamente reducida. Todos los que se encuentren en la nube o detrás de ella entran en estado de sigilo, quedando ocultos para todos los participantes; en otras palabras, la nube funciona como una cortina impenetrable que dura 2 turnos antes de disiparse, bloqueando completamente la vista de lo que ocurre en su interior.

Cualquier chispa que toque la nube puede detonar el jutsu, provocando una explosión dentro de la zona y aplicando el efecto Quemadura, lo que aumenta el daño causado por la explosión. Si el usuario posee afinidad con el elemento Katon, la activación puede realizarse simplemente con un chasquido de dientes, mientras que sin esta afinidad se deberá encontrar otra manera de encender la nube de cenizas para detonar el efecto. La detonación se considera Sigilosa, pues no necesariamente se activará inmediatamente despues de realizar el jutsu."

✧Efecto
25 (CCK) de Daño - 6 (MCCK) de Radio
✔Aprendida · 17-06-2026
◈Fuuton
✦Nivel: Cero
#ID: SARU001R
◔Coste
35 de Chakra, 25 de Chakra por Turno
▣Descripción

El Sarutobi es capaz de recubrir armas pequeñas con chakra, lo que les otorga el efecto Ráfaga, incrementando su sangrado para todos los jutsus con efecto Ráfaga. Cuando el usuario posee afinidad con el elemento Fūton, puede declarar esta técnica como de naturaleza Fūton.

Como parte de la tradición del clan, todo Sarutobi recibe un Chakura Tō – Nudillera Kunai al momento de graduarse por haber dominado el jutsu Hien. Al utilizar el jutsu en esta arma, esta se considerará un arma Mediana. Esta arma, símbolo de su herencia, es perfecta para la correcta ejecución de la técnica y representa el paso a la madurez en el arte marcial del clan.

✧Efecto
2 (MDES) de Sangrado por Ráfaga
Chakra: 235/370
Adan Yamanaka
Rango Genin
Clan Yamanaka
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza9(1)
Destreza12(1)
Ctrl. de Chakra12(1)
Inteligencia12(1)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu10
Sigilo10
256
269
Enlace al Post
08-07-2026, 03:25 PM
Última modificación: 08-07-2026, 03:27 PM por Adan Yamanaka.
Agarre con fuerza la pata de la mesa en mi mano, sintiendo  el peso exacto de mi nuevo bate improvisado. Qué absoluto desastre, de verdad, yo metido aquí intentando descifrar el chakra en los kanjis, un estudio avanzado, intelectual, precioso, que expande la mente y alegra el espíritu, y el universo decide enviarme una horda de palomas homosexuales con rabia. ¿Y por qué? Porque la gente ni las aves tienes decencia, no respetan, solo les importa joder el orden de mi mañana. ¿Y qué ganan? Nada, joder y ya. Pero el deber me llamaba a mí, Adán, el hombre nacido para arreglar los problemas de esta aldea. Escuché los gritos que venían de los pasillos de la academia y de inmediato negué con el rostro, completamente serio, frío e inexpresivo, niños llorando bajo los pupitres, profesores corriendo como pollos sin cabeza... Qué falta de preparación para las crisis, qué asco de educación, si no salía yo a solucionar esto, esos civiles iban a terminar sepultados bajo una montaña de plumas, mugre y picotazos. Como se ve que faltaron a la clase de: Que hacer si aves homosexuales atacan la aldea.

Abrí la puerta del aula con un movimiento rápido, asalir al pasillo, la escena era un insulto, había que mover a toda esa cuerda de inútiles y sacarlos de la academia directo al edificio Kage, pero el problema real no eran los pájaros del demonio, el problema era que caminar con un grupo de civiles asustados iba a arruinar por completo pasar desapercibido.Me paré en medio del pasillo principal, aclarando mi garganta con fuerza para que toda la plebe me observara. Ante sus ojos, era el salvador, el amor de las madres que temen por sus hijos, el terror de las aves homosexuales salvajes. -¡ Todos deben alinearse ya! -exclamé con un tono fuerte, manteniendo el rostro de pocos amigos -Se acabó el llanto y el desorden. Van a formar una fila india y vamos a cubrirnos, no podemos salir mientras ellos sigan afuera, entremos todos a esa Aula - Señale el lugar donde segundos antes estaba metido. Agarré con firmeza la pata de la mesa. La idea era tener un plan  si las aves lograban entrar al Aula pero por ahora, estábamos a salvo, ahí no iban a jodernos tan rapido y se que los refuerzos iban a llegar. No soy la persona adecuada para salir a pelear, por eso, lo mejor era defender pero a su vez tener un plan b. - ¡Sin dañar las mesas que protegen las ventanas! Busquen armas, yo me encargare de hacer un plan por si debemos escapar-  Me quede en la puerta analizando toda la situación con la finalidad de ver como ese cuarto se puede convertir en una "bomba" si es necesario, el plan era simple:

Si las aves logran entrar al aula, iba a hacer que todos salieran y una vez ahi, iba a lograr que, de un solo golpe, todas cayeran ¿Pero como? Eso ya lo iba a ver, por ahora, lo primero era "salvar" a todas estas criaturas inútiles del señor
Yagami Nara
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra30(2)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu9
Sigilo12
285
295
Enlace al Post
08-07-2026, 09:03 PM
Última modificación: 08-07-2026, 09:04 PM por Yagami Nara.
El caos en la Puerta Principal de Konoha no era algo que se pudiera arreglar a lo loco, por mucho que a la mayoría de los ninjas les encante solucionar todo tirando kunais. Pegado al madero frío y al hierro de la entrada, Yagami contenía la respiración. Le ardían los ojos de tanto mirar la carnicería. El ruido ahí abajo te volvía loco: madera crujiendo, los mercaderes chillando atrapados bajo los carros y, por encima de todo, el batir asqueroso de miles de alas negras que tapaban la poca luz que quedaba.

Su cabeza empezó a funcionar en frío, calculando líneas, distancias, lo de siempre.
"Son demasiados", se tragó el pánico en un monólogo interno que le revolvió el estómago. Sentía el sudor bajándole por la nuca. "Esto no es una bandada normal; se mueven en masa, como si alguien les hubiera metido carroña en el cerebro. Si intento sacarlos uno a uno, los picos los van a dejar ciegos antes de que den tres pasos. ¿Cerrar las puertas? Una estupidez, el enemigo ya está arriba. Como la Policía Militar no aparezca ya por el oeste, esto va a ser una escabechina". Vio al grupo más grande de comerciantes metidos debajo de un carromato volcado. Los pájaros se les tiraban encima como un muro de plumas y garras. No había tiempo para pensar en lo pesado que era todo. Si quería sacarlos de ahí, tenía que reventar sus propios límites. Ahora o nunca.


Yagami plantó los pies en el fango, doblando las rodillas para no perder el equilibrio. Juntó las manos en el sello de la rata, pero esta vez no fue el típico truco limpio y silencioso del clan Nara. Notó cómo las venas de las sienes se le ponían a reventar. Abrió los ojos, inyectados en sangre por la rabia y el esfuerzo.


—¡Kage no Yui! —bramó, mandando a la mierda su habitual desgana.


Bajo sus botas, la sombra que proyectaba la enorme puerta de la aldea no se estiró plana por el suelo. Empezó a hervir. Se despegó del pavimento con un crujido seco, asqueroso, que tapó por un segundo los graznidos de los bichos. La puta física se fue al traste cuando la masa negra cobró volumen, subiendo recta hacia el cielo como un tentáculo de tinta pura que desafiaba la gravedad.


El golpe en el cuerpo fue brutal. Yagami sintió que las venas le quemaban como si le hubieran metido plomo hirviendo; los músculos le temblaban tanto que casi se va al suelo por la bestial demanda de chakra. Con un grito sordo que le desgarró la garganta, obligó a esa mole tridimensional a cambiar de forma en el aire. Los bordes se afilaron a lo bestia, ensanchándose en las puntas hasta convertirse en una hoz de muerte gigantesca. Era una réplica exacta, pero colosal y oscura, de su propia arma, flotando sobre los techos de Konoha.


Con un viaje violento de los brazos, Yagami descargó la guadaña en un viaje lateral. El impacto en el cielo fue una maldita locura. La hoz de sombra rebanó el aire a una velocidad absurda, fulminando a decenas de pájaros de un solo golpe. Una lluvia de plumas negras y bultos inertes cayó a plomo sobre la entrada, dejando un claro limpio en mitad del cielo gris. El oeste de la aldea respiró por un milisegundo mientras la extremidad de sombra vibraba arriba, goteando esa energía oscura tan típica de su clan. El esfuerzo le vació las fuerzas de golpe. Yagami hincó una rodilla en el fango, jadeando como un perro, con el pecho dándole botes, pero no apartó la mirada. Aún quedaba faena.


Aprovechando que los bichos se habían quedado atontados por la limpia del cielo, Yagami aguantó el sello con los dedos casi tiesos, entumecidos por el dolor. Volvió a lanzar el apéndice de sombra, pero esta vez directo al suelo, metiéndolo de lleno en el laberinto de hierro y madera donde el otro grupo de comerciantes seguía aislado. La sombra se coló como una culebra negra entre los ejes rotos y los hierros retorcidos de las carretas de carga. Yagami tiró con los brazos hacia atrás, dándolo todo para levantar los escombros y sacar a los civiles, pero la fatiga le metió un viaje al cuerpo como si le pegaran con un mazo. El hierro crujió, las maderas cedieron unos palmos dejando ver las caras de espanto de los tíos atrapados, mientras la sombra crujía al límite de su resistencia. El suelo tembló bajo el carromato y el destino de los hombres quedó suspendido en ese último y agónico segundo, justo cuando el resto de la bandada ya empezaba a juntarse otra vez en el cielo.


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Estadísticas de Yagami Nara
Yagami Nara
Estadísticas Generales
Fuerza
0 M: 1
Inteligencia
25 M: 2
Destreza
5 M: 1
Ctrl. Chakra
30 M: 2
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
9
Sigilo
12
Velocidad
10
Vida 285 Chakra 295 Reg. Chakra 36
✔Aprendida · 28-06-2026
◈Yin
✦Nivel: Cero
#ID: NARA003R
◔Coste
15 de Chakra | 5 de Chakra por Turno
▣Descripción

El usuario refina su control sobre las sombras, separándolas del suelo y dándoles forma física en un tentáculo oscuro, flexible y tangible que culmina en una punta. A diferencia del Kagemane no Jutsu tradicional, esta técnica sacrifica por completo el efecto de Control Físico, priorizando la capacidad ofensiva por encima del sometimiento del enemigo.

Esta técnica está diseñada para dañar al objetivo con precisión, antes de deshacerse en su forma normal de sombra. La transformación entre el estado tradicional del Kagemane no Jutsu y esta manifestación física del Kage Nui no Jutsu puede realizarse libremente durante el turno, permitiendo al usuario adaptarse a las necesidades del combate.

✧Efecto
15 (CCK) de Daño
Chakra: 160/300
Vida: 280/280
Narrador 10
Rango Staff
Clan Terumi
Nivel 2
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra0(1)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu9
Sigilo9
180
180
Enlace al Post
11-07-2026, 02:22 PM
Última modificación: 11-07-2026, 02:29 PM por Narrador 10.
Academia Shinobi
La llegada de Yūgen Sarutobi cambió el curso de la defensa frente a la Academia. Al ejecutar su técnica de cenizas, una espesa nube inflamable envolvió a la parvada que se abalanzaba sobre la entrada y, un instante después, el fuego la consumió por completo. Decenas y decenas de aves quedaron reducidas a cuerpos calcinados que comenzaron a desplomarse frente al edificio, formando un macabro manto de plumas ennegrecidas y humo. Aquel breve respiro fue suficiente para aliviar la presión sobre la entrada. El shinobi que hasta entonces había resistido en solitario pudo finalmente retroceder, librándose de una situación que amenazaba con costarle la vida. Sin perder la oportunidad, ambos cruzaron las puertas de la Academia antes de que una nueva parvada descendiera para ocupar el lugar de la anterior.

Ya en el interior, el hombre respiró con dificultad mientras se llevaba una mano a una de las múltiples heridas que surcaban su cuerpo. Tras recuperar el aliento, dirigió una mirada agradecida hacia el Sarutobi e hizo una breve inclinación de cabeza. —Gracias, Llegaste en el momento justo. Mi nombre es Masaru Uchiha. Aún soy shinobi de la aldea, pero espero convertirme algún día en instructor de esta Academia. — La presentación fue tan breve como la situación permitía. Afuera, el incesante batir de alas dejaba claro que el peligro seguía acechando, y dentro del edificio aún quedaban decenas de personas esperando ser evacuadas. No había tiempo para mucho más.

Con Masaru Uchiha a su lado, Yūgen Sarutobi se internó en los pasillos de la Academia. El suelo aún estaba cubierto por una fina capa de cenizas arrastradas desde el exterior, vestigios del jutsu que había despejado momentáneamente la entrada. El aire olía a humo y madera quemada, mientras los golpes constantes contra el edificio hacían vibrar las paredes y arrancaban pequeños fragmentos de yeso del techo. No tardó en llegar hasta una de las aulas donde se refugiaban varios supervivientes. Frente a la puerta permanecía Adan Yamanaka, serio e inexpresivo, manteniendo una postura firme que dejaba claro que no pensaba abandonar aquel lugar mientras hubiera personas bajo su protección. Detrás de él se distinguían aspirantes, civiles y algunos niños, todos agazapados entre pupitres y mesas improvisadas como refugio.

El objetivo de ambos shinobi era el mismo, poner a salvo a quienes permanecían atrapados en la Academia. Sin embargo, la forma de lograrlo aún debía decidirse. Tendrían que coordinarse con rapidez si pretendían evacuar el edificio sin exponer a los civiles a un peligro aún mayor. Mientras tanto, en el exterior, las aves no daban tregua. Volaban hasta ganar altura para, acto seguido, lanzarse en picado con una violencia desmedida contra las ventanas. Cada impacto hacía crujir los marcos y extendía nuevas grietas sobre el cristal. Como si aquello no bastara, el descenso de la parvada generaba fuertes remolinos de aire que azotaban la fachada una y otra vez, debilitando todavía más las estructuras. Era evidente que aquellas ventanas no resistirían durante mucho más tiempo.

En la Academia, la ausencia de los instructores no era producto del descuido ni de la cobardía. Apenas comenzó la emergencia, todos habían sido movilizados hacia otros sectores de la aldea para hacer frente a una amenaza distinta, animales que, por causas aún desconocidas, habían adquirido tamaños descomunales y sembraban el caos en diferentes puntos de Konoha. La responsabilidad de la evacuación recayó entonces sobre quienes aún aspiraban a convertirse en instructores. Masaru Uchiha, Kairi Yamanaka, Oyuki Aburame y Saya Nara fueron los encargados de mantener el orden y proteger a quienes buscaban refugio entre aquellas paredes. Sin embargo, la magnitud del desastre superó cualquier preparación. Kairi, Oyuki y Saya permanecían completamente sobrepasados por la situación. Ver a la propia naturaleza volverse contra la aldea, con aquellas aves lanzándose una y otra vez contra el edificio como si hubieran perdido toda noción de supervivencia, bastó para paralizarlos. El miedo les había arrebatado la iniciativa.

Solo Masaru Uchiha logró imponerse a ese temor. Sin esperar órdenes ni refuerzos, abandonó la relativa seguridad del interior y salió a defender la entrada de la Academia por su cuenta, convirtiéndose durante largos minutos en el único muro que impidió que la parvada irrumpiera en el edificio y alcanzara a los civiles y aspirantes que se refugiaban en su interior. Incluso ahora, con el cuerpo cubierto de heridas, seguía negándose a abandonar su deber. —Yūgen-san, ellos son los otros aspirantes a instructores: Kairi Yamanaka, Oyuki Aburame y Saya Nara. — Mientras hablaba, Masaru los fue señalando uno a uno. Los tres permanecían repartidos por el pasillo y las aulas cercanas, intentando colaborar como mejor podían en medio del caos. Uno trataba de calmar a los civiles más alterados; otro ayudaba a reforzar los accesos con el mobiliario disponible; el último permanecía atento a cualquier punto por el que las aves pudieran irrumpir de un momento a otro.

Ninguno de ellos presentaba heridas comparables a las de Masaru. A diferencia del Uchiha, no habían salido a enfrentarse directamente a la parvada del exterior, por lo que conservaban sus fuerzas. Aun así, el miedo y la incertidumbre seguían reflejándose en sus rostros. La magnitud de la emergencia había puesto a prueba su temple mucho antes de que estuvieran preparados para asumir una responsabilidad semejante.

Mecanicas

Aves y Estadisticas

En esta Sidequest las aves son una clase de enemigos llamadas ¨Hordas¨ cada una está compuesta por al rededor de 100 aves, individualmente no son fuertes, pero juntas son peligrosas, la horda como tal tiene las estadisticas de un genin de nivel 4. En la academia se encuentran un total de dos Hordas, una chocando contra las ventanas del lado izquierdo y la otra chocando contra las ventanas del lado derecho. 

Sus estadistica son las siguientes: 
|FUE 45| DES 5| CCK 5| INT 5| - |SAL 11| VEL 11| TEN 9| SIG 9| - | 300 PV | 270 PC |

Cada Ave posee 3 PV por lo que pueden optar por ir destruyendolas una a una en cada turno, o bien utilizar jutsus, taijutsu, bukijutsu o lo que les plazca para poder acabar con mas de un solo golpe. Sin embargo les doy la opción de gastar directamente 100 de chakra y utilizar cualquiera de sus tecnicas en area para acabar con una horda de un solo golpe (debe estar bien narrado)

Cada horda hace un daño fisico igual a sus PV/20 es decir ahora mismo hacen un daño fisico de 300/20 por turno que equivaldria a 15 PV de daño. 
Cada horda hace un daño elemental (Fuuton) igual a sus PC/15 es decir que ahora mismo hacen un daño elemental de 270/15 por tuno que equivaldria a 18 PV de daño. 
 
Puerta Principal

Yugen y Masaru han logrado deshacerse de las aves que estaban en el frente del edificio, por lo que ahora mismo es la unica salida que existe a menos que ustedes mismos puedan crear alguna otra

Aula Yamanaka

La puerta se encontraba al inicio con 100 PV debido a que las aves siguen golpeando sin cesar y hacen un daño igual a 33 PV por turno (15 fisico y 18 elemental) Actualmente las ventanas de esa aula solo poseen 67 PV por consecuente en dos turnos mas terminará destrozandose y las aves entraran si es que todavia no han escapado de allí.

Evacuación

La misión principal de esta sidequest es evacuar a los civiles hacia el edificio Kage, sin embargo aquel o aquellos que logren salir de la academia con civiles o aspirantes veran reducido su sigilo en -10 debido a que estaran caminando/corriendo con un grupo de personas, llamando la atención de las aves.


Puertas de la Aldea
En las Puertas Principales, Yagami Nara había llevado su cuerpo mucho más allá de sus propios límites. La ejecución del Kage no Yui exigió un esfuerzo descomunal, obligando a las sombras a desprenderse del suelo hasta condensarse en una colosal hoz oscura. La gigantesca hoja surcó el campo de batalla con una velocidad y una fuerza estremecedoras, cercenando a su paso a la inmensa parvada que asediaba la entrada de Konoha. Decenas de aves quedaron partidas en el aire antes de desplomarse sobre el camino en una lluvia de plumas y cuerpos inertes. Aquel ataque bastó para abrir una ruta de escape. Aprovechando el breve respiro, Yagami consiguió sacar de entre las carretas volcadas a los comerciantes y visitantes que habían permanecido atrapados hasta entonces, alejándolos del peligro inmediato.

Sin embargo, la tranquilidad duró apenas unos segundos. En el horizonte comenzaron a dibujarse nuevas siluetas. Al principio parecían simples puntos oscuros, pero no tardaron en convertirse en otra inmensa parvada que avanzaba directamente hacia las Puertas Principales. Eran cientos de aves más, batiendo las alas al unísono mientras reducían la distancia con rapidez, dispuestas a ocupar el lugar de las que acababan de caer. El cuerpo del joven Nara acusaba el desgaste. Su respiración era pesada y el sobreesfuerzo empezaba a pasar factura, pero el tiempo no le concedería descanso alguno. Frente a él permanecían los civiles, aún desorientados y aterrados, esperando instrucciones.

La decisión debía tomarse de inmediato. Podía conducirlos hasta el edificio seguro más cercano para ponerlos a cubierto antes de que la nueva parvada llegara, o intentar completar la evacuación hasta el Edificio Kage, aun sabiendo que la distancia aumentaba considerablemente el riesgo de que el grupo fuera alcanzado antes de llegar a su destino. La misma pregunta comenzaba a repetirse entre los civiles con una mezcla de miedo, desesperación y frustración. ¿Dónde estaban los shinobi? ¿Dónde se encontraba la Guardia de Konoha? ¿Y el Hokage? Las voces se alzaban una tras otra mientras el caos parecía extenderse sin control.

Lo que la mayoría ignoraba era que la tragedia no se limitaba a la Academia o a las Puertas Principales. Aquel desastre se había propagado por toda la aldea. En distintos distritos, otras parvadas atacaban con una ferocidad aún mayor, las rutas de evacuación colapsaban y decenas de equipos shinobi luchaban simultáneamente por contener la crisis, rescatar civiles y evitar que el número de víctimas aumentara. Para quienes se encontraban allí, la sensación era la de haber sido abandonados. La realidad, sin embargo, era mucho más cruda: Konoha estaba combatiendo decenas de frentes al mismo tiempo, y los recursos de la aldea comenzaban a estirarse hasta el límite de lo posible. Cada shinobi disponible estaba respondiendo donde podía, mientras el resto dependía de quienes ya se encontraban sobre el terreno para resistir hasta que llegaran refuerzos.

Mecanicas

Aves y estadisticas

En esta Sidequest las aves son una clase de enemigos llamadas ¨Hordas¨ cada una está compuesta por al rededor de 100 aves, individualmente no son fuertes, pero juntas son peligrosas, la horda como tal tiene las estadisticas de un genin de nivel 4. En la puerta principal se encuentran una horda volando por encima de las carretas caidas. 

Sus estadistica son las siguientes: 
|FUE 45| DES 5| CCK 5| INT 5| - |SAL 11| VEL 11| TEN 9| SIG 9| - | 300 PV | 270 PC |

Cada Ave posee 3 PV por lo que pueden optar por ir destruyendolas una a una en cada turno, o bien utilizar jutsus, taijutsu, bukijutsu o lo que les plazca para poder acabar con mas de un solo golpe. Sin embargo les doy la opción de gastar directamente 100 de chakra y utilizar cualquiera de sus tecnicas en area para acabar con una horda de un solo golpe (debe estar bien narrado)

Cada horda hace un daño fisico igual a sus PV/20 es decir ahora mismo hacen un daño fisico de 300/20 por turno que equivaldria a 15 PV de daño. 
Cada horda hace un daño elemental (Fuuton) igual a sus PC/15 es decir que ahora mismo hacen un daño elemental de 270/15 por tuno que equivaldria a 18 PV de daño. 

EVACUACIÓN

La misión principal de esta sidequest es evacuar a los civiles hacia el edificio Kage, sin embargo si logras acabar con la horda y rescatar a los comerciantes y visitantes para llevarlos al edificio Kage veras reducido tu sigilo en -10 debido a que estaran caminando/corriendo con un grupo de personas, llamando la atención de las aves.


Informaciones

Momo Aburame
 Como es el primer turno que te salto te mantienes en un estado de sigilo, sin embargo en el proximo turno el sigilo se pierde y las aves podrian atacarte. Se que puedes seguir adelante y te invito a participar ya que te divertiras muchos.

Para todos los demas

Lo hicieron bastante bien, solo recordarles varias cosas. 

Yugen: Ahora posees un npc contigo del clan Uchiha que puedes usar para tus post durante el resto de esta sidequest como mejor te convenga, tambien se presentan otros tres npcs mas que podrias intentar reclutar de alguna forma. 

Adan: Te recuerdo que eres un genin, da igual la edad que tengas, tu actitud puede perjudicar mas de lo que ayuda en caso de que trates mal a los civiles, aspirantes, u otros shinobis, pero por el momento tanto tu plan como tus palabras han funcionado con todo el grupo dentro de la escuela. 

Yagami: Tu hiciste un excelente trabajo, sin embargo al narrarlo de esa forma doy por sentado que tienes un increible desgaste fisico, eso si, mis dieces por tus descripciones, ahora tienes 10 mercaderes/visitantes que son npcs no belicos a los cuales llevar a un refugio, sea un edificio cercano o arriesgarte a llevarlos de golpe al edificio Kage, te deseo suerte.


時
⏳ Tiempo expirado
El límite de 48 horas para postear ya se cumplió.
Yūgen Sarutobi
Rango Chuunin
Clan Sarutobi
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza30(2)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra25(2)
Inteligencia10(1)
Especiales
Salud9
Velocidad13
Tenketsu9
Sigilo11
340
350
Enlace al Post
12-07-2026, 06:50 AM
Última modificación: 12-07-2026, 05:54 PM por Yūgen Sarutobi.
Ambos shinobis entrarían a la academia con apuro, mirando hacia atrás esperando no ser seguidos por otra masa de pájaros poseídos como lo fueron aquellos que se encontraban incinerados en mitad de la calle. Las hojas de chakra del Sarutobi se apagarían tras este optar por mantener sus reserva de chakra lo mas alto posible en caso de un combate de desgaste. Este no perdería el tiempo y cerraría la puerta principal, evitando ser tomado por sorpresa mientras pensaba en su próximo movimiento. 
 
— Mi nombre es Yugen Sarutobi, principal heredero de la familia Hakuen. Vine aquí a pedir perdón por un incidente de hace poco, pero veo que tendré que pagar mi deuda con sangre y sudor. —

Una sonrisa se dibujaba en su rostro, como si la adrenalina del momento estuviera nublando su sentido del humor. Masaru Uchiha, el shinobi rescatado por Yugen quien también era un aspirante a instructor de Academia tenía a otros compañeros que presentarle al Sarutobi. Se trataba de un grupo formado por un Nara, un Yamanaka y un Aburame. Estos shinobis parecían casi que estar ignorando a su compañero herido y al Sarutobi, quién no pudo evitar frustrarse con aquella imagen.
 
— Kairi Yamanaka, Oyuki Aburame y Saya Nara, vengan aquí un momento. —
 
Aquellos tres shinobis junto al Uchiha se reunieron justo delante del Sarutobi, el cual no dejaba de apretar sus nudilleras con fuerza. El aura que este emanaba no era visible, pero el tamaño y la presencia del primero de los Hakuen era evidente y nadie se atrevía a interrumpir aquél silencio momentáneo.
 
— ¡Shinobis de Konoha, hoy nuestro hogar está bajo asedio y no tenemos idea de lo que está pasando ahí fuera! ¡Nosotros somos la primera y última línea de defensa de esta aldea y nuestro deber es dar nuestras vidas para protegerla! ¡¡¡HOY DAREMOS LA VIDA POR KONOHA!!! ¡¿¡¿ME ENTENDIERON?!?! —
 
— ¡SÍ! —
Los cuatro aprendices posaron firmes ante aquél discurso, dejando una poderosa respuesta ante la pregunta de quién estaba tomando liderazgo en aquél momento, Yugen Sarutobi. Este le daría una última mirada a la sala principal, dejando por hecho que aquél sería el punto perfecto desde el cual empezar una evacuación hacia el oeste. 

— Se dividirán en grupos de a dos. Masaru y Kairi, ustedes buscarán y traerán a salvo a cualquier persona atrapada en el ala este. Ustedes dos, Oyuki y Saya, lo mismo, irán al ala oeste. Tengan cuidado con dañar a algún estudiante y recuerden, traigan a todos aquí. — 

Yugen lideraba aquél movimiento de resistencia contra las aves, saliendo de la sala principal en busca de otros pajaros que estuvieran dañando partes sensibles de la academia o acorralando a algún civil.  

Resumen
Yugen se presenta ante el Uchiha y llama al resto de aprendices. El Sarutobi les da un poderoso discurso, dejando claro que eran shinobis y que la protección de la aldea era la mayor prioridad en aquél momento. Como lider de aquél grupo, Yugen les ordena a evacuar a todos de sus aulas a la sala principal.
Off
Yugen tiene tiene tiempo de sobra para recuperar su chakra.
Chakra: 370/370
Yagami Nara
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra30(2)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu9
Sigilo12
285
295
Enlace al Post
12-07-2026, 10:54 AM
Última modificación: 12-07-2026, 10:58 AM por Yagami Nara.
—¡Muevan las piernas si quieren seguir respirando! ¡Al Edificio Kage, ya! —bramó Yagami, con la voz rasgada por el esfuerzo mientras señalaba con urgencia la avenida principal.

La masa de comerciantes y visitantes, paralizada por el pánico y el estruendo de los graznidos que se aproximaban, reaccionó a trompicones. Las ruedas de los carros rotos chirriaban y los gritos de pánico se mezclaban con las quejas desesperadas sobre la ausencia de la Guardia. A Yagami le importaban bien poco sus reproches. En su cabeza, las variables bailaban a una velocidad endiablada, arrojando resultados que no le gustaban en absoluto. El Edificio Kage estaba lejos. Demasiado lejos para un grupo de civiles lentos y un shinobi cuyos músculos empezaban a gritar por el puro esfuerzo.


«Maldita sea, mi resistencia física es un chiste comparada con la de un Akimichi o un Hyūga», se recriminó internamente, sintiendo cómo el sudor frío le escocía en los ojos. Sus piernas temblaban levemente bajo el peso de la fatiga. El Kage no Yui le había drenado las reservas de chakra a niveles peligrosos. Estaba extenuado, al límite del colapso, y la certeza de que no daría la talla físicamente en un combate prolongado le pesaba en las entrañas como el plomo. Él era el estratega, el cerebro que debía coordinar desde la retaguardia, no el escudo humano que se interponía entre el desastre y la masa.


Pero el frente de batalla no entiende de especialidades. Konoha se desangraba en mil distritos a la vez y allí solo estaba él. Si tenía que quemar hasta la última gota de su energía para cumplir con su deber, lo haría. La voluntad de proteger la aldea no era un concepto abstracto; las vidas de esos comerciantes estaban en sus manos. Si su vida era el precio para comprarles el tiempo suficiente, que así fuera. Sin perder un segundo, Yagami echó mano de su portarmas. Sus dedos, rígidos por el cansancio, se movieron por puro instinto militar. Sacó varios kunais y, con movimientos rápidos y mecánicos, comenzó a atar firmemente el hilo ninja a las anillas de las armas. No había tiempo para trampas elaboradas ni sellos complejos. Desenrolló las vendas de sus propios brazos con un tirón seco, envolviendo con ellas las hojas de metal. Con un fósforo y un rápido movimiento, les prendió fuego. Las llamas cobraron vida al instante, reflejándose en sus pupilas oscuras.


—
¡No se detengan por nada! —ordenó a los comerciantes, mientras daba un paso al frente, interponiéndose entre el grupo y la marea de plumas negras que ya oscurecía el cielo.


Yagami sujetó los extremos del hilo ninja y comenzó a hacer girar los kunais encendidos sobre su cabeza y a sus costados. El zumbido del metal cortando el viento se transformó en un rugido ígneo. Las armas se convirtieron en improvisadas boleas llameantes, dibujando círculos concéntricos de fuego en el aire que creaban una barrera intermitente pero destellante.


«Es una soberana estupidez», se insultó a sí mismo en su fuero interno, sintiendo el calor abrasador demasiado cerca de su rostro.
«¿Dónde está la estrategia brillante? ¿Dónde está el plan maestro del clan Nara? Estoy agitando fuego como un vándalo acorralado. No he sido capaz de encontrar una sola alternativa lógica para ahuyentar a estos cuervos malditos». La culpa le corroía el orgullo. Se sentía un inepto, un estratega fracasado que dependía de la improvisación más burda porque su mente no había sido lo bastante rápida para anticipar el segundo ataque.


Con los dientes apretados y los brazos ardiendo por el dolor del sobreesfuerzo, Yagami mantuvo el baile del fuego. Cada rotación le exigía una fuerza que ya no tenía, pero ver que los civiles lograban avanzar unos metros hacia el Edificio Kage le daba el impulso necesario. Si caía allí, al menos se aseguraría de que el enemigo recordara el precio de subestimar a un Nara.


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Yagami Nara intenta escoltar a los comerciantes hasta el edificio Kage, ata su hilo ninja y sus vendas a sus kunais para convertirlos en boleadoras de fuego con las que auyentar los cuervos y proteger a los mercaderes.

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Estadísticas de Yagami Nara
Yagami Nara
Estadísticas Generales
Fuerza
0 M: 1
Inteligencia
25 M: 2
Destreza
5 M: 1
Ctrl. Chakra
30 M: 2
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
9
Sigilo
12
Velocidad
10
Vida 285 Chakra 295 Reg. Chakra 36
Vida: 280/280
Chakra: 160/300
Adan Yamanaka
Rango Genin
Clan Yamanaka
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza9(1)
Destreza12(1)
Ctrl. de Chakra12(1)
Inteligencia12(1)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu10
Sigilo10
256
269
Enlace al Post
13-07-2026, 02:29 PM
Los ataques de los pajaros homosexuales no  paraba, los ataques  se notaban en el aula pero se debía hacer una  estrategia lo suficientemente rápida para que esa aula que ahora mismo nos esta protegiendo sea la misma que se encargue de ser una pesadilla para las aves. Por un momento, mi exterior no existía, yo estaba "tranquilo" por fuera pero por dentro estaba analizando todo  lo que pudiera ser posible, cada escenario y cada variante, a pesar de que la gente afuera hablara,  yo estaba por un momento a solas conmigo en mi mente porque el plan no era solo joder a la comunidad Lgbtwqruytiqwguohspasad+++iphoneplus18 de las aves, sino tambien  lograr que la estructura no sufra tanto, imaginar en crear una bomba era buena idea pero iba a joder la estructura y a ver... Estamos bajo un ataque pero no es el ataque, por eso se debe mantener un plan bueno. 

Por ahora, me mantuve en el aula con la gente que se vino conmigo, mi mano aun tenia aquella arma improvisada mientras que pensaba cual era la forma  correctar de hacer todo lo posible. Ya varios ninjas habian llegado al lugar para tambien tomar el control y poder hacer que todo funcione de forma correcta, entonces, en pocas palabras, la idea era que ellos tomaran el control, asi yo no tenia que desgastarme tanto por lo que solo observe como actuaban los demas mientas me mantenia en el aula, buscando el factor diferencia y distractor que fuera suficiente para darle tiempo a todos de que ,cuando se de la orden, salgan. 


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Adan se queda atento a la ordenes de los demas aun en el aula
Narrador 10
Rango Staff
Clan Terumi
Nivel 2
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra0(1)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu9
Sigilo9
180
180
Enlace al Post
16-07-2026, 02:13 PM
Academia Shinobi

El discurso de Yūgen Sarutobi resonó con fuerza entre los pasillos de la Academia. Durante unos instantes, el miedo que había paralizado a los aspirantes a instructores quedó relegado por algo mucho más familiar para un shinobi, el deber. Los cuatro respondieron al unísono, y aunque el temblor en sus voces no desapareció del todo, sus piernas comenzaron a moverse sin necesidad de una segunda orden.

Masaru Uchiha fue el primero en reaccionar. A pesar de las heridas que aún sangraban bajo su uniforme, asintió con firmeza antes de dirigirse hacia el ala este junto a Kairi Yamanaka. Del lado opuesto, Oyuki Aburame y Saya Nara emprendieron el camino hacia el ala oeste, internándose entre los pasillos para localizar a cualquier rezagado que hubiera quedado aislado por el pánico. Sin embargo, la Academia seguía siendo una bomba de tiempo.
 
 ¡CRAAASH!
 
Uno de los ventanales del segundo piso terminó por ceder. Los cristales estallaron hacia el interior mientras una nueva oleada de aves irrumpía por la abertura, revoloteando de forma errática por los corredores superiores. Varias comenzaron a golpear puertas y techos con la misma violencia que habían mostrado en el exterior, mientras otras descendían escaleras abajo atraídas por los gritos de quienes aún permanecían ocultos, los equipos acababan de separarse y el enemigo ya había encontrado una nueva vía de acceso. Mientras tanto, Adan Yamanaka permanecía junto al aula que protegía. Desde su posición podía escuchar perfectamente el estruendo del cristal rompiéndose varios pasillos más allá, seguido por un coro ensordecedor de graznidos que retumbó por todo el edificio. L

as improvisadas barricadas seguían resistiendo, pero el edificio estaba siendo vulnerado poco a poco. Ya no bastaba con reforzar ventanas; las aves comenzaban a infiltrarse por el interior de la Academia. Los civiles también lo entendieron. Los niños rompieron en llanto, algunos adultos empezaron a empujar las mesas contra la puerta por puro instinto y el murmullo de la desesperación volvió a recorrer el aula. Bastaba un solo error para que el pánico se propagara más rápido que las propias aves.

Puertas Principales

En las Puertas Principales, el escenario tampoco concedía un respiro. Los comerciantes obedecieron el grito de Yagami Nara y comenzaron a correr en dirección al Edificio Kage, nadie discutió la orden, nadie miró atrás. El joven Nara, en cambio, sí lo hizo, las nuevas parvadas ya estaban encima de ellos. Los kunais envueltos en llamas comenzaron a describir amplios círculos alrededor de su cuerpo, formando un improvisado muro de fuego. El efecto fue inmediato. Las primeras aves, incapaces de frenar el impulso con el que descendían, atravesaron las llamas y quedaron envueltas en fuego antes de desplomarse contra el suelo. Otras desviaron apenas su trayectoria, evitando el calor por escasos centímetros.
 
Pero la diferencia numérica era aplastante, donde una caía, otras cinco ocupaban su lugar, el cielo parecía ennegrecerse conforme más y más siluetas llegaban desde el horizonte. Ya no eran simples bandadas, era una marea viviente avanzando sobre la entrada de Konoha, aun así, el sacrificio de Yagami estaba dando resultado. Los comerciantes conseguían ganar metros de distancia gracias al escudo improvisado que el Nara mantenía con un esfuerzo cada vez mayor, el en cambio problema era otro. El humo comenzaba a cubrir parcialmente su visión, sus brazos ardían por el continuo movimiento de los kunais y el chakra consumido por el Kage no Yui seguía pasando factura. Su cuerpo se acercaba peligrosamente al límite. Si las aves decidían ignorar el fuego y lanzarse todas al mismo tiempo, mantener aquella defensa sería prácticamente imposible.
 
En distintos puntos de la aldea podía escucharse el eco de explosiones, técnicas elementales y edificios derrumbándose a la distancia. El ataque no disminuía; por el contrario, parecía intensificarse conforme pasaban los minutos, Konoha seguía resistiendo, pero comenzaba a quedar claro que aquello no era el comportamiento natural de simples aves. Había una voluntad detrás de aquel ataque, una que todavía permanecía oculta entre el caos.


Ambiente General.

Más allá de la Academia y de las Puertas Principales, la Aldea Oculta de la Hoja se había convertido en un escenario de guerra. Columnas de humo comenzaban a elevarse desde distintos barrios, mientras el sonido de explosiones, jutsus elementales y edificios cediendo bajo los impactos viajaba por el aire como un eco constante. Patrullas enteras de shinobi corrían de un extremo a otro intentando responder a las innumerables solicitudes de auxilio que llegaban desde todos los distritos. En algunos sectores lograban contener momentáneamente el avance de las aves; en otros, simplemente evacuaban a cuantos civiles podían antes de verse obligados a retroceder. Las comunicaciones empezaban a romperse y los mensajeros apenas conseguían atravesar calles bloqueadas por árboles derribados, tejados desplomados y bandadas que seguían apareciendo desde todas las direcciones. Aquello ya no era un incidente aislado ni una simple invasión de animales fuera de control. Era un ataque perfectamente capaz de colapsar la capacidad de respuesta de toda la aldea. Cada equipo luchaba convencido de que estaba viviendo el peor frente del conflicto, sin imaginar que, apenas unas calles más allá, otros shinobi enfrentaban situaciones todavía más desesperadas.

Sin embargo, pese al miedo y a la incertidumbre, Konoha seguía demostrando por qué era considerada una de las grandes aldeas shinobi. Ningún civil había sido abandonado deliberadamente; cada genin, chūnin, jōnin o miembro de la Guardia que aparecía en escena lo hacía con un único propósito, ganar unos segundos más para que otra familia pudiera escapar. En la Academia, jóvenes que ni siquiera habían obtenido el puesto de instructores asumían responsabilidades para las que nadie los había preparado. En las Puertas Principales, un genin agotaba hasta la última gota de chakra para proteger a desconocidos. Y en decenas de calles más ocurrían escenas similares, protagonizadas por shinobi cuyos nombres probablemente jamás serían recordados por los libros de historia. Aquella no era una batalla que pudiera decidirse mediante un único jutsu devastador o un héroe salvando el día. Era una lucha de resistencia, de voluntad y sacrificio, donde cada minuto ganado significaba decenas de vidas preservadas. Mientras el cielo continuaba oscurecido por incontables alas negras, una sola certeza permanecía intacta en el corazón de los defensores de la Hoja, Konoha aún resistía y mientras quedara un solo shinobi en pie, seguiría haciéndolo.

Leeme

En este post las aves se llegan a infiltar a la academia, es una horda completa por lo que los que se encuentran dentro deben reaccionar a ello, en cuanto a Yagami, peudes proceder a escapar, correr o envalentonarte aun mas y quedarte en el lugar para que los mercaderes y visitantes logren llegar al edificio Kage sin dificultad gracias a tu valia.
Yagami Nara
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra30(2)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu9
Sigilo12
285
295
Enlace al Post
17-07-2026, 12:37 AM
El aire en las Puertas Principales era irrespirable, una mezcla tóxica de ceniza, plumas chamuscadas y el olor metálico de la sangre que empezaba a impregnar la tierra prensada del camino. Yagami sentía que cada fibra de sus músculos era una cuerda a punto de romperse. Sus brazos, pesados como el plomo tras el esfuerzo constante con los kunais, temblaban con una furia incontrolable. «Cálculo de eficiencia: 12%», martilleaba su mente mientras sus ojos, inyectados en sangre, escaneaban el cielo oscurecido. La marea de aves era un sistema caótico, pero incluso el caos seguía patrones. Si las aves eran piezas de un tablero, alguien debía estar moviéndolas desde una posición elevada, coordinando el ataque mediante una frecuencia de chakra que él aún no lograba decodificar.

«¿Una bestia mágica? ¿Un invocador oculto entre las sombras de los edificios más altos?», sus hipótesis se entrelazaban con el pánico. La precisión con la que se agrupaban y atacaban no era biológica; era táctica. Alguien estaba utilizando la aldea como un laboratorio de exterminio.


—No es instinto. Es una marioneta colectiva —masculló Yagami, escupiendo un hilo de saliva oscura. La desesperación por proteger a los comerciantes que huían hacia el Edificio Kage le daba una lucidez aterradora.


Sus manos, torpes pero decididas, volaron hacia su cinturón. Extrajo tres bombas de humo, pero no las usaría de forma convencional. Con una destreza nacida del puro instinto de supervivencia, envolvió cada esfera con hilo ninja de alta resistencia, conectándolas en una red improvisada.
«El cielo es su ventaja. Voy a llenarlo de humo y sombras». Su propio cuerpo le pedía a gritos que cayera de rodillas, que se rendiera ante el agotamiento, pero su Voluntad de Fuego, esa que tantas veces había cuestionado por considerarla un concepto abstracto, latía en sus sienes como un tambor de guerra. Él era un Nara; su deber no era brillar, era manipular el campo de batalla hasta que la derrota del enemigo fuera la única variable posible.


Con un grito desgarrador que le rasgó la garganta, Yagami clavó los talones en la tierra dura.

—¡Kage Nui no Jutsu! —bramó.


Tres tentáculos de sombra, densos como el petróleo y sólidos como el hierro, brotaron de su espalda, arrastrándose por el suelo hasta curvarse hacia el cielo. La energía Yin fluyó desde su núcleo hasta el límite, haciendo que sus tenketsu ardieran como si fueran atravesados por agujas al rojo vivo. Las sombras se estiraron, atrapando las bombas de humo interconectadas por los hilos. Con un movimiento sincrónico de sus brazos, proyectó los tentáculos hacia arriba, lanzando los dispositivos al corazón de la marea negra sobre el sector de retirada.


El cielo se cubrió instantáneamente de una neblina densa y grisácea al detonar los artefactos. El humo, entrelazado con los hilos que los Nara utilizaban para guiar sus sombras, creó una barrera de opacidad sobre la ruta de los civiles.
Yagami cayó de bruces contra la tierra seca. El chakra se le agotaba, dejando un vacío helado en su estómago.
«¿Es suficiente? Mi capacidad física es un chiste, mi taijutsu es inexistente... soy el eslabón débil», sus pensamientos intrusivos atacaron con más crueldad que las aves. El dolor era absoluto, pero la ejecución táctica estaba completa. Su mente, lejos de descansar, seguía procesando datos, diseccionando el ataque y los vectores de huída como un cirujano. Sabía que sus piernas apenas podrían sostenerlo unos minutos más, pero mientras hubiera un hilo de sombra bajo sus pies, mientras hubiera un plano que trazar, Yagami no se dejaría vencer. Se arrastró hacia la sombra de un árbol derribado, ocultándose de la vista de la bandada. No era un héroe, era un estratega; y en esta guerra de resistencia, la estrategia era la única moneda que importaba. La Hoja seguía en pie, y él, arrastrándose con los dedos entumecidos, comenzó a avanzar hacia el Edificio Kage, buscando desesperadamente alcanzar a los comerciantes antes de que el humo se disipara por completo.


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El joven Nara intenta evaluar la situación. Monta una trampa con hilos ninja y tres bombas de humo que lanzará lo más alto posible con el kage nui con la especialidad Kage Bunretsu no shiko y llenar el cielo de humo para dificultar el ataque de los cuervos y proteger la retirada de los comerciantes al edificio Kage. Luego los seguirá para intentar seguir evacuando a los civiles.


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Estadísticas de Yagami Nara
Yagami Nara
Estadísticas Generales
Fuerza
0 M: 1
Inteligencia
25 M: 2
Destreza
5 M: 1
Ctrl. Chakra
30 M: 2
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
9
Sigilo
12
Velocidad
10
Vida 285 Chakra 295 Reg. Chakra 36
✔Aprendida · 28-06-2026
◈Yin
✦Nivel: Cero
#ID: NARA003R
◔Coste
15 de Chakra | 5 de Chakra por Turno
▣Descripción

El usuario refina su control sobre las sombras, separándolas del suelo y dándoles forma física en un tentáculo oscuro, flexible y tangible que culmina en una punta. A diferencia del Kagemane no Jutsu tradicional, esta técnica sacrifica por completo el efecto de Control Físico, priorizando la capacidad ofensiva por encima del sometimiento del enemigo.

Esta técnica está diseñada para dañar al objetivo con precisión, antes de deshacerse en su forma normal de sombra. La transformación entre el estado tradicional del Kagemane no Jutsu y esta manifestación física del Kage Nui no Jutsu puede realizarse libremente durante el turno, permitiendo al usuario adaptarse a las necesidades del combate.

✧Efecto
15 (CCK) de Daño
✔Aprendida · 26-06-2026
◈Yin
✦Nivel: Cero
#ID: NARA101B
◔Coste
25 de Chakra | 15 de Chakra por Turno
▣Descripción

El Kagemane no Jutsu es una técnica de estilo Yin que permite al usuario extender su sombra para conectarla con la de un enemigo. Una vez enlazadas, el objetivo queda atrapado bajo el estado de Control Físico, forzado a imitar los movimientos del usuario y perdiendo el control sobre su cuerpo. Esta técnica es ideal para interrumpir acciones, inmovilizar o manipular al oponente con precisión táctica.

La sombra solo puede avanzar por superficies conectadas al suelo, pero puede alcanzar a cualquier objetivo que se encuentre dentro del rango lineal entre el usuario y su blanco, sin importar si está volando o posado sobre una estructura elevada como un árbol o una roca flotante. Mientras la sombra se desplaza, el usuario no puede moverse de su posición inicial; sin embargo, una vez establecida la conexión, puede recuperar su movilidad y continuar controlando la técnica sin interrupciones.

✧Efecto
10 (MCCK) de Rango - Control Físico
✔Aprendida · 16-07-2026
◈Especialidad
✦Nivel: Cero
#ID: NARA303E
◔Coste
Sin coste indicado
▣Descripción

Esta especialización otorga al usuario la capacidad de dividir su Kagemane no Jutsu en múltiples sombras independientes. Cada fragmento actúa como una extensión activa de la técnica original, permitiendo una versatilidad táctica superior. Las sombras divididas comparten de forma equitativa el nivel total del jutsu, el daño base y los efectos de mejora aplicados, incluyendo efectos como sangrado o lesión.

Por ejemplo, si el usuario decide dividir el Kage Nui en varias sombras, el daño y el poder de la técnica se distribuyen proporcionalmente entre ellas. Cada sombra puede emplearse de manera individual para atrapar distintos objetivos o para atacar al mismo oponente desde múltiples ángulos. En caso de que todas las sombras ataquen al mismo objetivo de forma simultánea, el daño se suma y se trata como un único impacto consolidado.

✧Efecto
2 (MCCK) de Sombras por Kagemane no Jutsu
Vida: 280/280
Chakra: 120/300
[Imagen: Gemini-Generated-Image-4h2x014h2x014h2x.png]
Yūgen Sarutobi
Rango Chuunin
Clan Sarutobi
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza30(2)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra25(2)
Inteligencia10(1)
Especiales
Salud9
Velocidad13
Tenketsu9
Sigilo11
340
350
Enlace al Post
17-07-2026, 05:40 AM
Última modificación: 17-07-2026, 05:45 AM por Yūgen Sarutobi.
Mientras Yugen avanzaba por los pasillos de la academia tras ordenar la evacuación de todos a la sala principal la estructura del edificio parecía venirse abajo. Los ataques constantes de aquellas aves estaban acabando con las paredes y ventanas de la academia, lo que dificultaba la tarea de evacuación de civiles del edificio. Yugen podía escuchar los gritos de personas venir de uno de los dojos de la academia pero tras doblar por un pasillo solo pudo ver aves entrar por las ventas.
 
Docenas de aves volarían hacia Yugen con toda la intención de hacerle todo el daño posible. El Sarutobi sabía que en caso de dejar aquella horda de aves dentro de la academia eso acabaría con las esperanzas de salvar a la gente allí dentro, por lo que corrió, dejándose perseguir por las aves las cuales no parecían poder alcanzarlo.
 
— Os gusta el viento. ¿Verdad? ¡Entonces tomen vuelo una vez más! ¡Tatsumaki no Jutsu! —

✔Aprendida · 05-07-2026
◈Fuuton
✦Nivel: 2
#ID: FUUT003R
◔Coste
40 de Chakra, 30 de Chakra por Turno
▣Descripción

El usuario genera a su alrededor un remolino compacto de viento giratorio que se extiende aproximadamente un metro desde su cuerpo. Este tornado crea una barrera cortante que daña continuamente a cualquiera que intente acercarse o atacar en combate cuerpo a cuerpo. La fuerza del viento desgasta la piel y provoca heridas superficiales con cada contacto, obligando al enemigo a mantener distancia o arriesgarse a recibir múltiples cortes. Además, cualquier objetivo que impacte contra el tornado es empujado violentamente en la dirección que el usuario elija, siempre y cuando esta no sea hacia arriba, alejándolo del usuario y dificultando que mantenga el contacto cercano.

Esta técnica puede emplearse tanto de manera defensiva, para proteger al usuario y repeler ataques cercanos, como ofensiva, para desgastar y dañar a los enemigos dentro del radio del remolino. Sin embargo, mientras el tornado esté activo, el usuario no puede desplazarse, quedando fijo en el lugar hasta que decida finalizar la técnica.

✧Efecto
2 (MCCK) de Empuje por Ráfaga 25 (CCK) de Daño


Tras una rápida secuencia de sellos de mano una columna de chakra fuuton se levantaría creando un área de dos metros alrededor de Yugen, triturando a todas aquellas aves que seguían volando directo hacia el shinobi a pesar de verse salpicados por la sangre de sus compañeros. Aquél ninjutsu habría dejado el techo y el area a su alrededor hecho añicos, pero por lo menos el peligro ya era cosa del pasado.
 
Yugen no tenía tiempo para descansar, corriendo hacia el dojo del que habría escuchado gente gritar segundos atrás. El Sarutobi llegaría a una puerta aparentemente reforzada, cortando con sus nudilleras kunai partes del marco de aquella gran puerta, derribandola en el proceso. 
 
— ¡Somos shinobis de la aldea! ¡El camino hacia la sala principal está despejado, debemos evacuar el lugar ahora mismo! —

Aquello parecía un pequeño foco de resistencia contra las aves, siendo liderado por un joven de pelo rubio y un palo en su mano. Era esperanzador ver a jóvenes tomar el liderazgo en momentos así pero ahora todos debían evacuar a un lugar mas seguro.
 
— ¡Vamos, vamos, el resto del edificio también está siendo evacuado! Si necesitan asistencia solo griten. Los demás deben de estar esperándonos. —
 
Off
El jutsu tiene un errata ya reportado. Este dice empuje por ráfaga 2 veces pero el segundo es para el área del jutsu.

Yugen recupera el chakra gastado despuésde acabar con las aves.
Resumen
•Yugen se encuentra de frente con la horda de aves.

•Este acaba con la horda enemiga con un jutsu Fuuton.

•Destruye la puerta de un dojo, encontrando a Adan Yamanaka y a los civiles que este protegía.

•Yugen dirige esa evacuación hacia la sala principal.

•Yugen espera ver a los aprendices de instructor en la sala junto a los civiles evacuados.
Adan Yamanaka
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17-07-2026, 02:34 PM
Se puede escuchar perfectamente como  las aves estaban tomando el control del lugar ¿En serio no habia nadie que llegara e hiciera un pollo frito con ellas? ¿Esta es la aldea que realmente merecemos? Es terrible, mas que terrible, es lo peor, esto no sirve, son inútiles, si esto lo ocasiona un montón de aves asesinas ¿Qué podemos esperar de personas pensantes, muy peligrosas? Esto es totalmente ridículo y ha quedado en evidencia que no estamos preparado para nada. 

Poco me interesaban los que estaban ahi alrededor de mi, ahora que todo se estaba saliendo de control, lo mejor era que buscara la forma de protegerme pues... Para salvar a los demás, debo estar bien y si yo estoy mal, como los salvo? Exacto, una paradoja, además, no tengo la capacidad actualmente de defenderlo de todas esas aves, necesito avanzar y hacerlo de muy buena forma. Ya no solo se trataba de las aves que estaban entrando  sino las que intentaba también invadir aquel espacio que habia forjado pero que no estaba aguantando tanto, necesitaba un plan de estrategia. 

Encerrar a esas aves homosexuales no iba a funcionar porque ¡YA HABIA AVES homosexuales! Por eso, necesitaba hacer algo mejor, con aquella arma improvisada, me acerque hasta la puerta, eran 2, observe las bisagras   y con fuerza comencé a golpear esta  para tratar de desmotarla, haciendo el mismo procedimiento con la otra, una vez lograra hacer esto, iba a hacer algo muy libro troll del rubius ¿a que me refiero? Simple, como pude, con esfuerzo ya que mi fuerza no es la mejor, las agarre y forme una especie de escudo para salir al pasillo pero viene un punto importante ¿Y mi espalda? Exacto lo que me iba a cubrir las espaldas iba a ser la misma pared, entonces el plan es:

Tumbar las puertas, colocarlas al frente de mi formando un triangulo entre ellas 2 y la pared, estando yo en el medio e inclinando las puertas para que no mucho espacio arriba porque obvio bobis, las aves vuelan y como vuelan, pueden entrar por arriba, entonces inclinaba un poco, utilizando un gran esfuerzo para cubrirme de estas aves, no se cuanto iba a resistir pero lo importante es que iba a poder lograr aguantar un poco mas


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Resumen:
-Adan tumba las puertas del aula
-Se pega a la espalda y pone las puertas al frente de èl, un poco inclinada para evitar que el techo este "abierto"
-Se cubre de esta forma
Narrador 10
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18-07-2026, 06:40 PM
Última modificación: 18-07-2026, 06:43 PM por Narrador 10.
Puertas de Konoha

La situación terminó de romper cualquier ilusión de que Konoha estaba recuperando el control. Las aves ya no atacaban por impulsos desordenados; parecían haber aprendido. Allí donde una ruta de evacuación se abría, otra parvada descendía para cerrarla. Allí donde un grupo de shinobi conseguía despejar un edificio, nuevas sombras aparecían en el cielo para reemplazar a las anteriores. Era un desgaste constante, calculado, como si una inteligencia invisible estuviera midiendo cuánto podía resistir cada defensor antes de hacerlo caer.

En las Puertas Principales, el esfuerzo de Yagami Nara volvió a marcar la diferencia. Los tentáculos de sombra impulsaron las bombas de humo hacia el corazón de la parvada y, apenas detonaron, una espesa cortina gris cubrió el camino que recorrían los comerciantes. La confusión fue inmediata. Decenas de aves comenzaron a perder contacto visual con sus presas y chocaron entre sí, mientras otras descendían atravesando el humo a ciegas. Aquellos segundos bastaron para que el grupo de civiles continuara avanzando hasta que, finalmente, las puertas del Edificio Kage se abrieron desde el interior y varios shinobi de apoyo salieron a recibirlos, introduciendo a comerciantes y visitantes en un lugar relativamente seguro.

Pero el precio lo pagó el propio Nara, apenas el humo comenzó a disiparse, varias aves que habían sobrevivido al caos localizaron al único objetivo que permanecía rezagado. Yagami apenas tuvo tiempo de incorporarse cuando una de ellas le abrió el antebrazo izquierdo de un profundo picotazo. Otra se estrelló contra su espalda con suficiente fuerza como para hacerlo perder el equilibrio, mientras una tercera alcanzó su rostro, dejando tres marcas sangrantes sobre su mejilla antes de ser apartada de un manotazo. El agotamiento terminó por pasarle factura. Sus piernas dejaron de responder con la misma rapidez y la visión comenzó a nublarse por el esfuerzo y la pérdida de sangre. Aun así, había cumplido. Los comerciantes estaban a salvo pero él había quedado completamente solo frente a una nueva bandada que seguía aproximándose.

Cuando la siguiente bandada descendió en picado, todo indicaba que Yagami Nara ya no tendría fuerzas para responder. Sus músculos apenas obedecían y el dolor de las heridas comenzaba a entorpecer incluso los movimientos más simples. Las aves acortaban la distancia con rapidez, sus picos apuntando directamente hacia el exhausto genin como una lluvia de proyectiles vivientes. Entonces, una silueta cruzó el campo de visión de las propias aves. Fue tan rápida que ni el propio Yagami alcanzó a distinguirla con claridad. Apenas percibió una ráfaga de viento que pasó frente a él y, al instante siguiente, una sucesión de impactos húmedos rompió el silencio. Una tras otra, las aves comenzaron a desplomarse antes siquiera de alcanzar su objetivo. Sus cuerpos caían atravesados limpiamente, como si hubieran sido empalados en pleno vuelo por decenas de lanzas invisibles.

Solo cuando las últimas plumas terminaron de posarse sobre el suelo pudo apreciarse qué había ocurrido realmente. Los largos cabellos del recién llegado se agitaban a su alrededor como si estuvieran dotados de voluntad propia. Cada mechón se había dividido en afiladas hebras que serpenteaban por el aire con la precisión de un depredador, atravesando el pecho, el cuello o la cabeza de cada ave que intentó aproximarse al Nara. En cuestión de segundos, aquellas improvisadas lanzas regresaron a su dueño, recuperando la apariencia de una cabellera aparentemente normal. Si Yagami conseguía alzar la vista a pesar del agotamiento, reconocería finalmente el rostro de quien se había interpuesto entre él y una muerte casi segura.

Kenji Hyūga. El shinobi había permanecido en el Edificio Kage, organizando la llegada de los civiles evacuados, hasta que los comerciantes, aún alterados por lo sucedido, relataron cómo un joven Nara había decidido quedarse atrás para garantizar su escape. No necesitó escuchar nada más. Sin perder un instante, abandonó el edificio y siguió el rastro de plumas, sangre y cuerpos calcinados hasta encontrar el lugar donde Yagami seguía resistiendo en solitario. Frente a ellos, nuevas siluetas comenzaban a dibujarse otra vez sobre el cielo ennegrecido. La amenaza aún no había terminado, pero el Nara ya no tendría que enfrentarla completamente solo.

Academia Shinobi. 

Dentro de la Academia, la decisión de Yūgen Sarutobi de atraer sobre sí a la horda permitió que el resto del edificio ganara un tiempo invaluable. El Tatsumaki no Jutsu convirtió el pasillo en un torbellino de madera astillada, plumas y sangre, triturando a las aves que insistían en lanzarse contra él. Sin embargo, el precio de utilizar semejante fuerza en un edificio ya debilitado no tardó en hacerse evidente. El techo cedió. Una enorme viga de soporte se quebró con un estruendo ensordecedor y cayó sobre el pasillo apenas unos metros detrás del Sarutobi, levantando una nube de polvo que redujo la visibilidad casi por completo. El impacto hizo vibrar toda la estructura, provocando que varias grietas recorrieran las paredes y que otros ventanales terminaran por estallar simultáneamente. Como si aquello hubiera sido una señal, nuevas parvadas irrumpieron por las aberturas recién creadas.

Cuando Yūgen alcanzó el dojo y derribó la puerta, encontró a un reducido grupo de estudiantes resistiendo con improvisadas armas de entrenamiento. Su líder, el joven rubio, apenas tuvo tiempo de reaccionar. Una de las aves atravesó una ventana lateral que nadie había visto romperse y se lanzó directamente contra el Sarutobi. Sus garras rasgaron el hombro derecho de Yūgen antes de que este pudiera apartarla, obligándolo a retroceder un paso. Dos más aprovecharon el momento para abalanzarse sobre él, golpeándolo contra la pared mientras otras comenzaban a entrar al dojo por la abertura. Ya no bastaba con abrir una ruta de evacuación; ahora también tendría que impedir que aquel improvisado refugio se convirtiera en otra trampa mortal.

En otra de las aulas, Adan Yamanaka llevó adelante su improvisado plan con las puertas. A golpes consiguió arrancarlas de sus bisagras y, empleando toda la fuerza que su cuerpo podía ofrecer, formó un estrecho escudo entre ambas hojas y la pared del pasillo. Durante unos instantes, la idea funcionó. Las primeras aves chocaron violentamente contra la madera, arañándola y golpeándola sin conseguir atravesarla, pero aquellas criaturas parecían incapaces de detenerse.

El peso de decenas de cuerpos lanzándose una y otra vez terminó por superar la resistencia de la improvisada barricada. Una de las puertas se partió cerca de la bisagra, abriendo un hueco suficiente para que varias aves se colaran de golpe. Adán apenas alcanzó a girar el cuerpo antes de recibir el impacto. Los picotazos alcanzaron sus hombros y espalda, mientras las garras le desgarraban parte del uniforme y dejaban varios cortes superficiales que rápidamente comenzaron a sangrar. El empuje conjunto terminó por derribarlo contra el suelo, haciendo que una de las puertas cayera sobre una de sus piernas, los civiles que permanecían tras él comenzaron a gritar aterrorizados al ver que las aves finalmente habían conseguido abrirse paso. La Academia estaba siendo invadida. Afuera, el cielo seguía cubriéndose de alas negras. Adentro, los refugios comenzaban a desaparecer uno tras otro. La resistencia de Konoha continuaba, pero por primera vez desde que comenzó el ataque, la derrota parecía una posibilidad real.

La llegada de los comerciantes al Edificio Kage apenas representó una pequeña victoria dentro de una batalla que no dejaba de complicarse. Eran pocos y, gracias al sacrificio de Yagami, habían conseguido cruzar el último tramo antes de que las aves cerraran completamente la ruta. Sin embargo, aquella ventana de oportunidad se desvaneció casi de inmediato. Un estruendo comenzó a propagarse desde el sector comprendido entre el Puesto de Ramen, la Piedra Conmemorativa y los Archivos. Una nueva parvada, mucho más numerosa que las anteriores, descendió sobre la zona utilizando los árboles y los tejados como cobertura. Las aves se estrellaban contra las viviendas con una violencia desmedida, arrancando tejas enteras que caían sobre la calle, derribando faroles y quebrando las ramas más gruesas, las cuales terminaban desplomándose sobre el camino principal. En cuestión de segundos, la ruta de evacuación quedó convertida en un laberinto de escombros, madera y cristal roto.

El problema iba mucho más allá de un simple bloqueo. Decenas de vecinos que intentaban alcanzar el Edificio Kage quedaron atrapados justo en medio del caos. Algunos buscaban refugio bajo los aleros de las casas; otros protegían a niños o ancianos con sus propios cuerpos mientras las aves descendían en picado para atacar cualquier parte expuesta. Los picotazos y arañazos comenzaron a multiplicarse, pero no eran el único peligro. Cada impacto contra los edificios hacía desprender nuevos fragmentos de madera, mampostería y vidrio que caían indiscriminadamente sobre quienes aún permanecían en la calle.

Aquel punto acababa de convertirse en el cuello de botella de toda la operación de rescate. Tanto los civiles que escapaban desde las Puertas Principales como los que serían evacuados desde la Academia tendrían que atravesar inevitablemente ese sector para llegar al Edificio Kage. Si nadie conseguía despejar el camino, ambas evacuaciones terminarían convergiendo sobre un mismo escenario de muerte, donde el avance quedaría completamente detenido y cientos de personas correrían el riesgo de quedar atrapadas entre las aves y los escombros. Konoha ya no solo luchaba por salvar vidas; ahora también debía impedir que su única ruta segura desapareciera por completo


Situación Actual


Yagami Nara: Actualmente cuentas con el apoyo del NPC Kenji Hyūga, quien ha llegado para reforzar tu posición. Su presencia busca equilibrar la situación, ya que permanecías solo en un frente abierto y continuar combatiendo sin apoyo habría incrementado considerablemente el daño recibido. Sin embargo, la evacuación no ha terminado. Aunque los comerciantes lograron llegar al Edificio Kage, su desplazamiento atrajo la atención de cinco hordas de aves, las cuales se concentran ahora entre el Puesto de Ramen, la Piedra Conmemorativa y los Archivos, bloqueando el corredor principal hacia el Edificio Kage. Ese será el siguiente punto crítico y requerirá estrategia para atravesarlo o despejarlo; enfrentarlas de forma frontal puede resultar extremadamente peligroso.

Yūgen Sarutobi y Adán Yamanaka: La Academia Shinobi ha sufrido daños estructurales severos. Varias vigas de carga se han fracturado, el techo presenta desprendimientos y múltiples puntos de acceso ya fueron vulnerados por las aves. En términos narrativos, el edificio se encuentra al borde del colapso, por lo que no pueden permanecer un turno adicional en su interior. La prioridad absoluta pasa a ser completar la evacuación de estudiantes y civiles hacia el exterior. Retrasar la salida implicará que el edificio colapse con personas aún dentro, lo que supondrá el fracaso de la misión de rescate y tendrá consecuencias narrativas para todos los involucrados.

Objetivo común: A partir de este turno, ambos frentes convergen en una misma operación. Los civiles de la Academia deberán dirigirse hacia el Edificio Kage, pero para lograrlo será necesario atravesar el sector actualmente bloqueado por las cinco hordas de aves. La coordinación entre los personajes será determinante para evitar que la ruta de evacuación quede completamente inutilizada.

Daño del turno:
  • Yagami Nara: recibe 33 puntos de daño ineludibles.Yūgen Sarutobi: recibe 33 puntos de daño ineludibles.Adán Yamanaka: recibe 33 puntos de daño ineludibles.
Importante: Este daño representa las heridas acumuladas durante el ataque masivo de las aves (picotazos, arañazos, impactos y el desgaste físico provocado por la situación), por lo que no puede ser evitado, reducido, bloqueado ni anulado mediante acciones realizadas en este turno. Debe aplicarse directamente a la vida del personaje. 

時
⏳ Tiempo expirado
El límite de 32 horas para postear ya se cumplió.
Yūgen Sarutobi
Rango Chuunin
Clan Sarutobi
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19-07-2026, 05:47 AM
Última modificación: 19-07-2026, 05:51 AM por Yūgen Sarutobi.
Justo después de entrar al dojo donde se resguardaban los civiles Yugen sería emboscado por un grupo de aves que entrarían al cuarto por las ventanas, cargando contra el Sarutobi como si fuese su único objetivo en la vida. Sea lo que sea que estuviera provocando ese efecto en las aves era poderoso y de tener el mismo efecto en personas aquello podría ser un desastre como ningún otro. 
 
Yugen usaría su destreza con las nudilleras kunai y cortaría aquellos pájaros a la mitad, quitandoselos de encima de una buena vez. Las telas finas de las que estaba hecha la ropa de Yugen ya no tenía valor alguno, mostrando rasguños, marcas de sangre y cortes del tamaño de una palma, aunque con la vida de civiles por delante los lujos pasaban a importar bastante poco.
 
— ¡Masaru, abre la puerta! ¡Nos largamos de aquí ahora mismo! —
 
Habiendo escuchado la voz de Masaru Uchiha desde lejos, este supo que la evacuación había sido un éxito y debían huir de aquél edificio lo más rápido posible. La estructura del lugar no resistiría más y cada segundo combatiendo allí dentro solo empeoraría las cosas. El grupo evacuado estaba siendo liderado por Yugen a la cabeza, acompañado de cuatro jóvenes aprendices de instructor. Este no era un grupo capaz de ganar guerras, pero sería lo suficientemente efectivo como para salvaguardar las vidas de los evacuados.
 
Yugen sería el primero en salir de la Academia para guiar a los civiles, dirigiéndose directamente hacia al oeste, donde se encontraba la torre del Hokage. Masaru y el resto de aprendices se encargaban de defender la retaguardia y los laterales del grupo, neutralizando cualquier pájaro con intenciones suicidas. Pero una simple mirada hacia atrás cambiaría el rostro de Yugen Sarutobi de uno lleno de esperanza a uno aterrado y desesperado.
 
— ¡¡¡Corran, vuestra prioridad debe ser vuestras propias vidas, así que corran con todo lo que tengan!!! —
 
Una horda de aves tan colosal que imponía una sombra en la aldea se alzaba desde el borde de Konoha. Yugen había visto aquella imagen con horror, intentando motivar a los demás para que corrieran con todas sus fuerzas y así poder tener una chance de vivir.

Off
Vida: 287/320
Yagami Nara
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 7
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra30(2)
Inteligencia25(2)
Especiales
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Tenketsu9
Sigilo12
285
295
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19-07-2026, 12:59 PM
Yagami se desplomó contra el suelo, el costado ardiendo bajo el torrente de sangre que manaba de su antebrazo. El aire mismo parecía pesado, saturado por el graznido de la bandada que, lejos de dispersarse, se reagrupaba con una ferocidad calculada. A su lado, la figura de Kenji Hyūga permanecía impasible, un bloque de granito ante la marea de plumas.

«El tablero ha cambiado», pensó Yagami, mientras su mente, febril y errática, intentaba ignorar el dolor punzante que le subía por el brazo. «El Hyūga es mi Ginsho —el General de Plata—. Letal, versátil, capaz de romper cualquier flanco. Pero si la marea crece, no habrá plata que resista este asedio. Necesito un sacrificio. Un Fu —un Peón— que logre alcanzar la última fila y se promocione, o al menos, que sea lo suficientemente ruidoso para que el oponente crea que es el Osho, el Rey».
El sudor frío le recorría la columna. ¿Era este un plan maestro o el delirio de un genin moribundo? El resentimiento por su propia fragilidad le arañaba el pecho; odiaba cómo cada movimiento le obligaba a negociar con su carne destrozada.


—Escúchame —gruñó Yagami, con la voz quebrada por la fatiga—. Esa bandada es una sola unidad de pensamiento; si ven un objetivo grande, su instinto de depredador los arrastrará hacia él. O eso espero.


Con dedos temblorosos, Yagami comenzó a exponer su estrategia. Mientras, sus manos apenas coordinadas tejían una red de desesperación. Hojarasca, restos de tela de los tenderetes volcados e hilo ninja; una amalgama tosca que serviría de capa de camuflaje. «Si el enemigo es el ojo, debemos volvernos parte del decorado, un movimiento silencioso entre las líneas de ataque».


—Hacia el centro de mando —continuó, obligándose a ignorar el desmayo que acechaba en los bordes de su visión—. Hay carros de suministros. Necesito que atrapes a los caballos que han quedado sueltos en el caos. Con tu habilidad, átalos al carro pesado. Coloca monigotes de paja con restos de equipo ninja. Debes conducirlo por la arteria principal para luego alejarlos.


Kenji lo observó en silencio, sin revelar si aceptaba o no la maniobra, pero Yagami no le dio tiempo a dudar. El dolor en su mejilla, donde la sangre ya empezaba a costrarse, le recordaba que no tenían minutos, solo segundos.


—Serás el señuelo. Debes azotar a esos animales para que galopen enloquecidos. La bandada no distinguirá un aura humana de una masa de movimiento si el ruido es suficiente. Mientras tú atraes la tempestad de muerte hacia las puertas, yo guiaré a los civiles restantes por las vías secundarias bajo este manto de camuflaje.


«¿Es suficiente?», se preguntó, su voz interna atacando con un sarcasmo corrosivo. «¿Crees que un par de caballos y unos muñecos engañarán a una inteligencia que ha cercado Konoha? Eres un estratega de cartón intentando mover montañas con las manos vacías». El dolor le provocó una mueca que casi fue un sollozo. Cada gramo de energía que dedicaba a visualizar el tablero de Shogi era energía que le robaba a su cuerpo para seguir en pie.


—Tú eres la pieza clave, Hyūga —sentenció, forzándose a erguirse apoyado en el tronco de un árbol—. Si mi cálculo es correcto, la bandada se concentrará en el carro y el tablero se despejará.


Avanzó con dificultad, arrastrando las capas de camuflaje hacia un grupo de civiles ocultos tras un muro derruido. El peso de la hojarasca era una tortura. «Si el sacrificio cae, el Rey debe sobrevivir», se recordó a sí mismo, con la mirada fija en el Edificio Kage, símbolo del mando, mientras a su espalda se apiñaban los aldeanos, el verdadero corazón palpitante de Konoha. Ellos eran el Osho que realmente importaba, la pieza que no podía caer si la aldea quería seguir existiendo. La decisión de si su plan era una brillante maniobra o un suicidio táctico quedaba ahora en manos de quien sostenía la plata.


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Estadísticas de Yagami Nara
Yagami Nara
Estadísticas Generales
Fuerza
0 M: 1
Inteligencia
25 M: 2
Destreza
5 M: 1
Ctrl. Chakra
30 M: 2
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
9
Sigilo
12
Velocidad
10
Vida 285 Chakra 295 Reg. Chakra 36
Chakra: 120/300
Vida: 247/300

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Resumen:

Yagami intentarà convencer a su salvador para que coga un carro del edificio, reuna caballos y monte un señuelo para atraer la atención de los pàjaros. Por su lado tratara de montar capas de camuflaje improvisadas para ayudar a evacuar los aldeanos evitando las arterias principales.
[Imagen: Gemini-Generated-Image-4h2x014h2x014h2x.png]
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