02-07-2026, 08:12 PM
Uh, recuerdo como era estar sobre la tierra mojada, ese olor a hierba mojada, nunca se olvida ¿sabes?, musito encima de un árbol mirando como cada persona seguía su camino, casi como si fuera espíritu buscando algún huésped, era algo inquietante el modo de pensar del chico, sus ojos azules se clavaban en cada uno de los presentes, casi como si buscara encontrar algún resquicio de algo, ¿de humanidad?, la perspectiva del chico era algo única quizás por qué pasaba demasiado tiempo en sus propios pensamientos o porque todo le parecía excesivamente artificial, era como si nada fuera creíble, el hecho de ser un ninja, poder hacer ciertos jutsus, era curioso como aquello dibujaba una silueta rara sobre la misma persona, ¿solo somos armas o quizás algo más?, no lo tenía claro, solo estaba allí quieto, atento a cualquier infortunio mientras divagaba sobre el hecho de ser un ninja, el montón de pruebas que tendrían que pasar y el hecho de que no conocía a casi ningún compañero suyo.
“Eso es un problema, ¿Quién te salvara el culo si no tienes buenos aliados? O es que acaso te crees tan fuerte como para valértelas por ti mismo”, resonó en su mente la voz tras aquella jaula, una presencia que parecía un muñeco, su piel de porcelana y solo esos ojos profundos como la noche, era algo que se encontraba dentro de si mismo, una presencia que catalogó como “El invitado”, siempre, desde que tenía uso de razón esa cosa estuvo ahí, le mantenía alerta, ayudándolo en los momentos más oscuros, casi como si buscara que ambos sobreviviesen, estaba claro que no era real, un ente ficticio creado para que el chico se sintiera solo, a lo mejor solo necesitaba relajarse, buscar amistades y poco mas ¿no?
Para Kinzo todo eso era chorradas, quizás si podría tener algún amigo más, bueno, algún amigo, no es que fuera brillante en el arte de hablar o socializar aunque, en determinados momentos le ponía ganas, tocaba ver si este hecho cambiaria a partir de hoy o si proseguía por el mismo camino hasta ahora, ¿Qué podía pasar?, no perdería nada por intentarlo, su vida era una serie de infortunios y decisiones no del todo calculadas, quizás como ninja tuviera algún tipo de acuerdo o pudiera encontrar amistades de una manera más “sana”, las misiones o encargos seria cuanto menos un buen hilo del que tirar ¿no?
-Cállate, hacer amigos esta..sobrevalorado.
“Eso es un problema, ¿Quién te salvara el culo si no tienes buenos aliados? O es que acaso te crees tan fuerte como para valértelas por ti mismo”, resonó en su mente la voz tras aquella jaula, una presencia que parecía un muñeco, su piel de porcelana y solo esos ojos profundos como la noche, era algo que se encontraba dentro de si mismo, una presencia que catalogó como “El invitado”, siempre, desde que tenía uso de razón esa cosa estuvo ahí, le mantenía alerta, ayudándolo en los momentos más oscuros, casi como si buscara que ambos sobreviviesen, estaba claro que no era real, un ente ficticio creado para que el chico se sintiera solo, a lo mejor solo necesitaba relajarse, buscar amistades y poco mas ¿no?
Para Kinzo todo eso era chorradas, quizás si podría tener algún amigo más, bueno, algún amigo, no es que fuera brillante en el arte de hablar o socializar aunque, en determinados momentos le ponía ganas, tocaba ver si este hecho cambiaria a partir de hoy o si proseguía por el mismo camino hasta ahora, ¿Qué podía pasar?, no perdería nada por intentarlo, su vida era una serie de infortunios y decisiones no del todo calculadas, quizás como ninja tuviera algún tipo de acuerdo o pudiera encontrar amistades de una manera más “sana”, las misiones o encargos seria cuanto menos un buen hilo del que tirar ¿no?
-Cállate, hacer amigos esta..sobrevalorado.