01-07-2026, 01:55 PM
Kirigakure no Sato - Zona comercial // Verano dia 14 - año 150
La zona comercial de Kirigakure no Sato se encontraba especialmente activa aquella noche de verano. La humedad propia de la aldea se mezclaba con el aroma del pescado fresco, las verduras recién descargadas y el vapor que escapaba de los pequeños puestos de comida repartidos a lo largo de las calles. Tu destino era un restaurante modesto ubicado en una de las calles laterales de la zona comercial. El local no era particularmente grande ni muy concurrido. La entrada estaba cubierta del lado interno por una cortina azul oscuro.
El dueño del restaurante, un hombre de mediana edad llamado Sanji, esperaba cerca de la entrada con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Llevaba un delantal manchado de harina, las mangas recogidas hasta los codos y el cabello oscuro atado de forma descuidada. Apenas te vio llegar, se acercó con pasos rápidos, aunque procurando no llamar la atención de los clientes ni de los empleados.
— ¿Eres el asignado para la misión? Gracias por venir. No quería armar mucho escándalo ni reprender a nadie, pero siento que la situación se me está saliendo de control. — Dijo en voz baja, inclinándose ligeramente para que solo tú le escucharas. De inmediato, te invita a pasar adentro.
Allí el ambiente era cálido, estrecho y ruidoso. Había pocas mesas ocupadas por clientes, mientras los empleados se movían entre las mesas y la cocina con la velocidad necesaria a través de la puerta que se encontraba al fondo. El dueño llevó a Douma hacia un rincón algo apartado, junto a unas cajas vacías al atravesar otra puerta trasera que daba directo con el almacén.
— Desde hace unas semanas, la comida de la despensa desaparece. Al principio pensé que era un error de inventario. Un poco de arroz por aquí, verduras que se usaron de más, pescado que quizá se había echado a perder… cosas normales. Pero no. Cada vez falta más.
No hay señales de que alguien haya forzado la puerta. La cerradura está intacta, las ventanas no están rotas y nadie de fuera debería poder entrar sin ser visto. Por eso sospecho que se trata de uno de mis empleados.
En la cocina trabajan cuatro empleados. Dobby, el cocinero, siempre serio y muy diligente. Mina, una chica joven encargada de lavar los trastes. Kalen, es nuestro ayudante de carga, mueve las cosas entre el almacén y la cocina, me ayuda con el inventario. Y Ren, el camarero, siempre amable con todos mis clientes y sus compañeros.
No quiero acusar a nadie sin pruebas. Honestamente aun ni siquiera estoy seguro de que pudiera ser uno de ellos, todos son el empleado perfecto si me preguntas, y tienen mucho tiempo conmigo. Equivocarme sería destruir la confianza del restaurante. Pero si no hago nada, voy a terminar perdiendo más comida de la que puedo pagar y me veré forzado a cerrar.
Puedes revisar la despensa, observar a los empleados o hacer preguntas, como prefieras. Solo te pido discreción. — Podías notar su preocupación, desilusión y las ganas de resolver esto sin tener que hacer un escándalo y poder mantener el lazo que había formado con sus empleados.
Pero un grito llegó desde la cocina. — ¡Sanji! ¡El caldo no se va a vigilar solo sabes que tengo las manos llenas hoy! — Era la voz áspera de Dobby, el cocinero. El dueño apretó los labios fastidiados y se marchó con el paso rápido.
Ahora tenías vía libre en el almacén del restaurante. Allí habían cajas tanto llenas como vacías, harina tirada en el suelo, y la despensa, solitaria y sin cerradura, con una longitud tan larga que ocupaba una de las paredes completa a modo de armario. ¿Qué investigarias primero? ¿El almacén, la actividad en el restaurante, fingirias ser un cliente más, irias directo a hacer preguntas a la cocina?
![[Imagen: Kirigakure-Mapa.jpg]](https://i.postimg.cc/cH8fg1zD/Kirigakure-Mapa.jpg)