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  ›   [Evento] [Side Quest] — El Gran Desfile de las Hojas
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[Side Quest] — El Gran Desfile de las Hojas
Daeru Uchiha
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 14
Estadísticas
Generales
Fuerza5(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra150(5)
Inteligencia55(3)
Especiales
Salud12
Velocidad16
Tenketsu9
Sigilo13
535
595
Enlace al Post
27-06-2026, 01:47 PM
Se encontraba observando el espectáculo cuando un chico de cabello ondulado se quedó mirándolo fijamente. Solo hicieron contacto visual durante unos segundos, pero para Daeru aquello pareció una eternidad. ¿Por qué un ninja lo observaba de esa manera? Su rostro le resultaba familiar; quizás lo había visto antes, aunque no lograba recordarlo. Aun así, no podía evitar sentirse inquieto por la presencia del desconocido.

Poco después, el muchacho se acercó aún más y le extendió el algodón de azúcar que estaba comiendo, invitándolo a tomar un poco. —Gra... Gracias.— Murmuró mientras arrancaba un pequeño trozo con la mano derecha. Sus mejillas se enrojecieron casi al instante y apartó la vista con rapidez. No esperaba que un desconocido le ofreciera comida; aunque aquello pudiera parecer un gesto normal entre personas de la aldea, para él no lo era. «¿Quién es él...? ¿Por qué le ofrecería comida a alguien que ni siquiera conoce?» Pensó mientras volvía la vista al desfile. Por un momento quiso marcharse del lugar, pero eso significaba mezclarse con toda la multitud. Permanecer allí seguía pareciéndole la opción menos incómoda.

Lo ocurrido lo había desconcertado. Ya no prestaba demasiada atención al desfile; tenía la constante sensación de que alguien lo observaba y aquello lo mantenía intranquilo. Sin embargo, sus pensamientos se vieron interrumpidos por los gritos de la multitud y el relinchar desesperado de un caballo. Avanzó unos pasos intentando descubrir qué estaba ocurriendo. La gente corría en distintas direcciones y muchos huían del lugar. Daeru no entendía bien lo sucedido, pero era evidente que algo no andaba bien.

Intentó observar con mayor detalle, girando la cabeza de un lado a otro, hasta que distinguió a un hombre que aprovechaba el caos para robar las pertenencias de quienes se encontraban allí. Mientras todos dirigían su atención al alboroto, el sujeto se movía con habilidad entre las personas, arrebatando bolsos y objetos de valor sin levantar sospechas. «Está aprovechando la confusión... Tengo que detenerlo.» Pensó mientras sentía cómo el nerviosismo recorría su cuerpo. No quería convertirse en el centro de atención, pero tampoco podía quedarse inmóvil viendo cómo aquel delincuente actuaba con total impunidad.

—Sharingan.— Murmuró mientras hacía fluir chakra hacia sus ojos. Sus iris adquirieron un intenso color rojizo y un único tomoe apareció lentamente en cada uno de ellos. De un instante a otro, el mundo comenzó a percibirse con mayor claridad. Su vista se agudizó y sus reflejos respondían con mucha más rapidez. Mantuvo la mirada fija sobre el ladrón mientras este se desplazaba con agilidad entre la multitud, anticipando cada uno de sus movimientos gracias a su dojutsu.

Sin perder tiempo, Daeru comenzó a abrirse paso entre las personas. Esquivaba a quienes corrían despavoridos con movimientos rápidos y precisos, procurando no chocar con nadie mientras reducía la distancia que los separaba. De pronto, el ladrón se detuvo en seco. El Uchiha esbozó una leve sonrisa al comprobar que otro joven, un Hyūga, ya le había bloqueado el paso desde el frente.

Aprovechando la oportunidad, Daeru rodeó al delincuente y se colocó a su espalda. Posó con firmeza una mano sobre su hombro derecho para impedir cualquier intento de huida. —No... No intentes escapar.— Dijo con una voz algo temblorosa. Seguía sintiéndose nervioso, pero al verse acompañado por otro shinobi encontró el valor suficiente para mantenerse firme en su lugar.


off
✔Aprendida · 17-06-2026
◈Yin
✦Nivel: 1
#ID: UCHI101B
◔Coste
40 de Chakra | 30 de Chakra por Turno
▣Descripción

El usuario manifiesta el verdadero poder del Sharingan activándolo en ambos ojos al mismo tiempo. El iris de cada ojo se vuelve rojo, y las astas negras comienzan a surgir conforme se avanza en el dominio de las ramas del dōjutsu, ganando una por cada técnica base desbloqueada. Esta técnica no requiere sellos de mano para ejecutarse.

Cada asta representa una mejora pasiva que amplifica la capacidad visual del usuario y su instinto de reacción. Estas se acumulan entre sí para crear un efecto progresivamente más poderoso en combate.

Beneficios acumulativos por número de astas:

1 asta: -1 nivel al jutsu enemigo al momento de esquivarlo.
2 astas: Permite esquivar técnicas de nivel 0 sin perder potencial de esquiva.
3 astas: -1 nivel al jutsu enemigo al momento de esquivarlo.

Al utilizar ambos ojos, todas las otras habilidades del Sharingan se consideran pasivas (excepto Mejoras) y no consumen chakra mientras la técnica esté activa.

✧Efecto
No tiene efecto adicional especificado.

Vida: 305/305

Chakra: 235/275

Kaito Sarutobi
Rango Genin
Clan Sarutobi
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza15(1)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra65(3)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud8
Velocidad10
Tenketsu10
Sigilo17
395
460
Enlace al Post
27-06-2026, 05:41 PM
Kaito se había separado de Raizen hacía apenas un momento, perdido entre el gentío que se apretaba para ver mejor el desfile. El estruendo de los petardos todavía resonaba en sus oídos cuando notó el caballo encabritado tironeando de las riendas más adelante, y un segundo después, la torre de bandejas tambaleándose sobre la carroza de Chango Dango. Por un instante, como todos los demás, clavó la vista en ambas escenas a la vez, calculando sin querer cuál de las dos terminaría mal primero.

Pero algo lo hizo apartar la mirada.

Tal vez fue la costumbre, ese instinto que el entrenamiento como investigador le había dejado grabado en el cuerpo: cuando todos miran hacia el mismo lugar, lo importante suele estar pasando en otro. Mientras la multitud entera se inclinaba hacia el caballo y los dangos a punto de caer, Kaito dejó que sus ojos se movieran en sentido contrario, peinando los rostros de los espectadores más cercanos.

Lo encontró enseguida. Un hombre de cabello entrecano, rostro común, nada en él que llamara la atención a simple vista — salvo el detalle que Kaito sí captó: sus manos no estaban quietas como las del resto, no estaban alzadas señalando el caos ni sujetando a ningún niño. Se movían con una precisión demasiado tranquila, demasiado segura, deslizándose hacia el cinturón de un comerciante distraído.

No hizo falta pensarlo dos veces. Kaito se abrió paso entre la gente sin perder de vista al hombre, calculando el ángulo más corto para cortarle el paso antes de que pudiera perderse entre los cuerpos apretados. El pulso se le aceleró, no por miedo, sino por esa tensión conocida que aparecía cada vez que una misión rutinaria —o, en este caso, una mañana tranquila— se torcía sin aviso. Aceleró el paso, decidido a interceptarlo él mismo antes de que el carterista notara que ya no era tan invisible como creía.

OFF
Uso mi virtud "Rostro Común"
[Imagen: Y9dbWyr.png]
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
Enlace al Post
27-06-2026, 08:00 PM
Última modificación: 27-06-2026, 08:09 PM por Koga.
El cambio en el ambiente fue tan repentino que resultó imposible ignorarlo. Un instante antes, la avenida había sido un mar de risas, música y colores; al siguiente, el relincho del caballo cortó el aire como una hoja afilada. Koga se detuvo y encontró al animal casi de inmediato. No necesitó observar durante mucho tiempo para comprender lo que estaba ocurriendo. Las orejas echadas hacia atrás, la tensión en las riendas y el peso de la carroza comenzando a desviarse eran señales más que suficientes. El joven caballo había entrado en pánico. A su alrededor, la multitud reaccionó tarde. Algunos retrocedieron por puro instinto; otros permanecieron inmóviles, incapaces de decidir si correr o quedarse donde estaban. Él, en cambio, ya se estaba moviendo.

Abandonó el borde de la calle y avanzó con rapidez, aunque sin precipitarse, abriéndose paso entre los espectadores hasta alcanzar un punto desde el que pudiera intervenir si la situación se salía de control. No se acercó directamente a las riendas ni intentó sujetar al animal, y tampoco se lanzó hacia la carroza. Se limitó a colocarse en posición, con la atención fija tanto en el caballo como en quienes se encontraban cerca de él: comerciantes, encargados y cualquier otra persona que pudiera tener experiencia con animales y actuar antes de que aquello terminara en un desastre. Había gente más adecuada para calmar una bestia asustada que un shinobi dispuesto a emplear la fuerza, y por eso decidió esperar.

Sin embargo, su aparente quietud era engañosa. Sus manos permanecieron cerca de su cuerpo, los dedos flexionándose apenas, acomodándose de manera casi imperceptible en la posición necesaria para formar sellos. La tensión de su postura cambió, volviéndose más firme y alerta, la de alguien que no estaba participando en el caos, pero tampoco era un simple espectador. Si el caballo era contenido y los otros recuperaban el control de la carroza, no haría absolutamente nada. La celebración continuaría y él volvería a perderse entre la multitud. Pero si el animal conseguía romper el arnés o arrastrar aquella pesada estructura hacia los ciudadanos que llenaban las aceras, entonces actuaría sin dudar.

Sus ojos siguieron cada tirón de las riendas, cada golpe de los cascos sobre la piedra y cada movimiento de las personas que intentaban reaccionar alrededor del animal. El ruido del desfile pareció apagarse a su alrededor, reducido a un murmullo distante, mientras toda su atención quedaba centrada en aquel único punto de tensión en medio de la fiesta. Por el momento permaneció inmóvil, silencioso, aguardando el instante en que la situación se saliera de las manos para intervenir.

Resumen
Koga se acerca al caballo, al ya haber otros ocupandose de las riendas y no haber lugar, espera a ver si se les sale de las manos. Está a la espera para utilizar el Kagemane no Jutsu si llegase a ser el caso, y evitar que el caballo salga por ahi causando problemas.
Ran Kurai
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 8
Estadísticas
Generales
Fuerza8(1)
Destreza29(2)
Ctrl. de Chakra37(2)
Inteligencia46(2)
Especiales
Salud11
Velocidad10
Tenketsu9
Sigilo14
404
396
Enlace al Post
27-06-2026, 10:14 PM
Siendo así, fue cuando finalmente el muchacho perteneciente al clan de los Sarutobi, al cual de todas formas la chica en ningún momento rompió contacto visual con este mismo, le respondió a la propia joven ese especie de saludo, ella no pudo evitar sentirse ligera, pero ligeramente decepcionada ante su respuesta. ¿Era que esperaba una reacción distinta por parte del otro genin…? ¿Pero cuál…? Sin embargo, y aunque lo cierto era que la joven sí efectivamente tuvo la eventual oportunidad de seguir intentando al menos por una vez más hablar con ese muchacho, por alguna razón que la propia chica en un primer momento no se pudo explicar del todo bien, se decantó finalmente por no hacerlo. ¿No que toda su experiencia al convivir constantemente con personas las cuales lo único que de verdad querían eran obtener un beneficio a costa del otro, sólo había ayudado a que la muchacha, ya a estas alturas de su corta existencia, fuese un ser el cual era total y absolutamente incapaz de socializar de la manera más adecuada, más óptima? Sintiéndose ahora extremada, extremadamente frustrada, y por qué no decirlo, hasta impotente, al estar consciente de su nula habilidad de interactuar, los ojos fríos de ella se desprendieron de la figura del que alguna vez fue su compañero de Academia, sólo para después fijarla en dirección hacia donde la gente se aglomeraba, siendo su claro objetivo los carros que seguían pasando. Pero a pesar de que su foco estaba ahí, ella no se desprendía para nada de esa sensación…

De esa tan molesta y ruidosa sensación, la cual le decía mediante sutiles siesos en su obsesiva cabeza, que ella, al fin y al cabo, no podría ser nunca cómo las otras jóvenes de su misma edad, en vista que era completamente nula al momento de comunicarse con sus pares. Haciendo entonces Ran todo lo humanamente posible como para deshacerse y así librarse de todos esos pensamientos que sólo hacían entorpecer su rendimiento cómo la kunoichi que era,  fue que a continuación ella misma decidió acercarse un poco más hacia donde estaba precisamente ubicado el propio desfile, con toda las ganas de distraerse un poco, de desvanecer esas obsesivas ideas en su interior, y por sobre toda las cosas desprenderse de esa tan incómoda sensación que estaba más que estancada en su maltrecho pecho. Sin embargo, y ya cuando la chica estuvo a punto de pensar de que podría seguir disfrutando del ambiente, de esa festiva sensación, fue que de un momento a otro ese tan ameno escenario cambió de una forma más que abrupta. Sin poder la propia muchacha a buenas a primeras darse cuenta de que era lo que había detonado toda esa situación, uno de los caballos que tiraban uno de los carros que desfilaban comenzó a perder el control, y en un abrir y cerrar de ojos todo comenzó a ser caos ante la impávida mirada azulada, siempre helada de la joven…ya que en ese preciso segundo ya empezaron a volar platillos de comida por todo ese sector, además de provocar un desorden. 

Y si bien, en un primer momento la chica pensó en simple y sencillamente irse de toda esa liada situación de la forma más discreta y sigilosa posible, todo para así no tener problema alguno ni tampoco que se dieran cuenta que ella había asistido a ese tan concurrido evento prácticamente a escondidas, algo le llamó especialmente la atención a su persona. Resultaba que, cuando la muchacha ya se había dado la media vuelta con toda la intención de regresar al palacete Kurai, algo, o más bien dicho alguien entró casi de inmediato en su campo visual. ¿Había sido solo mero producto de su alterada y poco confiable imaginación, o que ella había alcanzado a ver cómo un individuo de cabello entrecano, se movía entre todo ese gentío estirado sus manos de tal forma que robaba a los presentes de ese ya, a estas alturas, fallido desfile?—¿Me habré equivocado…?—fue el inmediato pensamiento que surcó por la cabeza de la chica, al mismo tiempo que colocaba intensamente su estoica mirada sobre la silueta de ese hombre, procurando ella al mismo tiempo seguirlo de tal manera que éste no se percatara de su presencia. Puesto que sí, la joven estaba plenamente consciente de que sus suposiciones a veces, no necesariamente siempre, no eran del todo fiables. ¿O era que en esta situación, ella sí debía de creer en sus instintos, cómo nunca ocurría? Ya que sí, la chica por lo general le hacía caso más a su lado  frío, lógico, racional, dejando así de lado lo otro. 

Entonces cuando ya Ran había seguido por un par de eternos segundos a ese hombre, no queriendo usar su sharingan para no llamar la atención, comprobando así en el acto que él efectivamente estaba cumpliendo la función de carterista en esa situación, por decirlo de alguna manera, fue que antes de que ella misma tuviera el chance de actuar, un joven fue más rápido que ella deteniendo al carterista utilizando una técnica la cual solamente una persona perteneciente al clan de los Hyūga. Y si bien, la primera reacción por parte de la joven de lacios y largos cabellos azabache, fue la de un inmenso alivio, al instante siguiente, al querer acercarse hacia donde estaba ubicado ese muchacho para preguntarle si necesitaba en una de esas su ayuda, cuando ya ella estaba a escasos centímetros de él, otro shinobi apareció en escena. Fue así cómo la chica detuvo abruptamente su paso, prácticamente en seco, en vista que la persona que estaba ahí era miembro del clan de los Uchiha. ¿Y si él en una de esas la delataba con los Kurai? No pudiendo ella esfumar ese increíblemente paranoico pensamiento de su ser, aunque la chica de verdad que tenía ya más que decidido irse de ahí, por una inexplicable razón, se quedó muy quieta y rígida en su puesto, con esa intimidada postura. ¿No que, después de todo, siempre relacionarse con su familia materna había sido de lo más complicado…?—Lo mejor será llevarlo a las autoridades—logró soltar casi murmurando, queriendo terminar de cuajo esa tan incómoda situación.


---

Resumen: Ran sospecha del carterista siguiéndolo una manera sigilosa si querer llamar la atención. Sin embargo, al llegar ahí, cuando ya el carterista ha sido atrapado,  se topa con un Uchiha quedando prácticamente congelada. 
Mayura Hyuga
Rango Chuunin
Clan Hyuga
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza1(1)
Destreza29(2)
Ctrl. de Chakra27(2)
Inteligencia3(1)
Especiales
Salud9
Velocidad12
Tenketsu9
Sigilo10
264
316
Enlace al Post
27-06-2026, 11:20 PM
Mayura insistió e insistió con el takoyaki sin soltar a Raizen mientras le hacía caras a Amaru por torturarlo de esa forma. Ya conocía al mono de siempre, no era una interacción nueva con la criatura. Entonces, pegó un grito asustándose al ver que Ran se les había acercado. Era esa chica de la escuela, llena de ojeras y evidentemente necesitando una rutina de skin-care y beauty sleeps. — Es ella… — inició con rostro y tonos aterrados. — Te gustaría uno de mis productos para los ojos. ¿Son perfectos para las ojeras? — Ofreció a Ran, aunque no cargara con ellos en el momento, siempre podían ir a buscarlos o indicarles en qué tienda los compraba.

Entonces Naoe apareció, tan formal y recto como siempre, aun en pleno festival. Solo pudo sonreír desvergonzadamente mientras le regañaba. ¿Saltarse protocolos? Por supuesto, era justo lo que hacía hoy, habérsele escapado a su madre para no participar en la caravana con esa decoración tan poco Mayura. — Jejeje, no es común verte con esas ropas. Te sienta bien el verde. — Dijo con amabilidad y confianza mientras se rascaba la parte de atrás de la cabeza. Una estrategia sencilla que buscaba desviar la conversación utilizando un cumplido que no dejaba de ser honesto.

De repente, el caos se desató y Raizen tomó el liderazgo de la situación. Mayura no comprendió mucho lo que estaba pasando y empezó a correr detrás de su equipo, realizando los sellos y activando el Byakugan por puro instinto. Se limitó a seguir órdenes; no sabía adónde corrían y realmente estaba confundido sobre el plan. — ¿Sostenerlo? ¡Al pulgoso que no me quiso dar takoyakis! — respondió sin entender bien cuál era el plan de Raizen. No fue hasta que llegaron frente a la caravana y el mono se transformó en un bastón que entendió lo que debía hacer.

Se lanzó al suelo para sostener la base, en conjunto con Naoe, escuchando sus palabras, pero entendió la mitad de lo que decía. La verdad es que la fuerza de Mayura apenas ayudaba a Naoe o Raizen, era su compañero que cargaba la mayor parte del peso. — ¿Eh? — parpadeó y miró hacia los lados, mientras empezaba a sentir el calor y se daba cuenta de que se había tirado al suelo. El calor le invadió de repente, la calle estaba súper caliente gracias al clima y al sol constante. Volvió a parpadear y su semblante se llenó de terror absoluto. — ¡Mi ropaaaaaaa! — exclamó aterrado, pensando en que pudo haberse maltratado, pero por ahora, estaba siendo parte del centro de atención, tirado en el suelo. Sintió el impulso de salir corriendo, pero no podía soltarlo hasta que Raizen les indicara. — ¡Date rápido! Tampoco quiero que mi madre me encuentre por escaparme esta mañana. Dios… seré hombre muerto. Fue un placer conocerlos, chicos. Seré un sucio hombre muerto. — sus quejas eran tan ruidosas como teatrales y constantes, antes de fingir que lloriqueaba.

Estadísticas de Mayura Hyuga
Mayura Hyuga
Estadísticas Generales
Fuerza
1 M: 1
Inteligencia
3 M: 1
Destreza
29 M: 2
Ctrl. Chakra
27 M: 2
Estadísticas Especiales
Salud
9
Tenketsu
9
Sigilo
10
Velocidad
12
Vida 264 Chakra 316 Reg. Chakra 36


Off

Activo Byakugan y lo mantengo.

✔Aprendida · 17-06-2026
◈dōjutsu
✦Nivel: 1
#ID: HYUG101B
◔Coste
20 de Chakra| 10 de Chakra por Turno
▣Descripción

Al activarse, este dōjutsu otorga al usuario la visión característica del clan Hyūga. En combate, el usuario obtiene una cantidad de puntos de visión independientes equivalente a su modificador de Destreza, los cuales puede mover libremente dentro de un rango definido. Estos puntos le permiten ver a través de paredes y objetos físicos, aunque sin atravesar estructuras creadas o reforzadas con chakra. Si un punto se ubica sobre el propio usuario, este reduce el sigilo de las ofensivas dirigidas hacia él, independiente de la distancia. Si un punto se fija sobre un objetivo, el usuario puede observarlo en todo momento a menos que se oculte mediante una técnica, reduciendo el sigilo de sus acciones y ofensivas. El usuario puede concentrar múltiples puntos de visión sobre un mismo objetivo o sobre sí mismo, potenciando los efectos de las técnicas del estilo Hyūga empleadas en esas zonas. El usuario puede reubicar cada punto una vez por turno, siempre que el nuevo objetivo sea visible dentro de su campo visual, o bien realizar una tirada de búsqueda adicional por cada punto de visión dedicado a detectar si un objetivo se encuentra oculto.

Fuera de combate, el Byakugan amplía su rango de visión al doble del habitual, manteniendo la reducción de sigilo y permitiendo rastrear presencias en amplias zonas con notable precisión. Gracias a sus múltiples focos visuales, el usuario puede controlar el entorno, detectar amenazas y anticiparse a los movimientos enemigos, consolidando la fama del Byakugan como los verdaderos “ojos que todo lo ven".

✧Efecto
20 (MDES) de Rango de Visión, 2 (MDES) de Puntos de Visión, 2 (MDES) de Reducción de Sigilo

Tengo la virtud de Buen Flujo.
331 - 36 = 295
Chakra: 295/331
[Imagen: ab4qP1h.jpeg]
Uchiha Keisuke
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza5(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra55(3)
Inteligencia100(5)
Especiales
Salud9
Velocidad11
Tenketsu13
Sigilo14
485
480
Enlace al Post
28-06-2026, 01:19 AM
Última modificación: 28-06-2026, 01:21 AM por Uchiha Keisuke.
Daeru aceptó el ofrecimiento de algodón de azúcar. Keisuke respondió con una sonrisa honesta, para luego recostarse de la pared del callejón y observar el desfile, sobretodo prestando atención a la carroza Uchiha. No quería invadir el espacio del chico, que parecía bastante callado, solo quería un espacio en ese callejón para … Compartir la soledad, quizás, bueno, no quería estar en medio de la multitud, eso era seguro. Al menos en ese lugar sentía que había tranquilidad. Sin embargo, de un momento a otro todo cambió y se volvió caótico. Las personas corriendo de un lado a otro, un caballo en descontrol, unos niños que necesitaban ser ayudados y un… ¿ladrón?

—Sharingan.

-¿Qué…? - Susurró y se giró para ver el muchacho. ¿Escuchó bien lo que dijo o fue cosa suya…? Se quedó levemente boquiabierto mirándo al muchacho detrás de si. -Disculpa mi retirada drástica. Nos vemos en otra ocasión, hay un caballo que debo ayudar. - O eso QUERÍA haber podido decirle a Daeru para despedirse. Sin embargo, no hubo tiempo. Vió a Daeru partir y sonrió levemente. Entendía el por que, ahora era el turno del jóven Uchiha hacer lo mismo. ¿Cómo ayudaría al caballo antes de que algún imbécil decidiera asesinarlo? Agh, genial, ya habían tres posibles imbéciles sobre el caballo, eso era malo porque alguno de esos podía tener la cabeza mala y le podía hacer daño al equino.

Keisuke respiró hondo para canalizar su propia energía y que el caballo percibiera calma. Si quería ayudar el animal, no podía estar tenso, porque el caballo podría reflejar sus nervios.

Inclinó su cuerpo hacia al frente y se avalanzó hacia el caballo. Había una persona sobre él (Ben), otro por el lateral (Kyoraku) y otro se había unido para intentar hacerle un agarre al caballo. Este último pedía ayuda para que alguien cortara las sogas, algo que pensaba hacer Keisuke antes de que pidiera ayuda, pero lo bueno era que al estar el caballo siendo agarrado, se le haría más fácil que tener que hacer cientos de calculos y tener cuidado de no ser golpeado.

Sacó de sus bolsillos un Kunai… Un Kunai gratis que llegó a su inventario (?)… -¡Cuidado con los cortes! -… anunció en un tono de voz monótono y sin gritar, para que los chicos no fueran a darle un codazo o algo, y con ese Kunai gratis atacó las cuerdas para liberar el caballo de la carroza-peligrosa, aprovechando que era sostenido por Yugen y que las otras dos personas también intentaban sujetarle.

De ser posible liberar al caballo, Keisuke se uniría a Yugen para agarrar el caballo. Pero no tiraría de sus cuerdas ni le diría “¡Tranquilo, caballo bruto!” Intentaría agarrar el caballo y acariciarle la cabeza y los pelajes para calmarlo. -Shhh shhh shh… Todo pasó, tranquilo. Te llevaremos de vuelta a tu hogar, confía en nosotros, caballo-ballo. - Mencionaba con un tono de voz melódico y bajo para que el caballo le escuchara e intentar calmarlo.

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 Ficha

Tecnica usada:

Descripción

Agarre es una técnica de sujeción que busca inmovilizar al oponente mediante fuerza y precisión, superando a los Golpes Fuertes durante Entablar Taijutsu. En este sistema, utiliza una comparativa entre los modificadores de Fuerza y Destreza combinados del usuario. Durante Entablar Taijutsu, el Agarre equivale a tomarle el brazo al oponente o agarrarlo por la ropa. Esto no inflige daño ni restringe totalmente a su oponente, pero, si tiene éxito, otorga ventaja a la siguiente maniobra del usuario sin importar el tipo de técnica contra la que se enfrente. Además, impide que el oponente rompa el Entablar durante su siguiente turno. En caso de que ambos realicen Agarre durante Entablar Taijutsu, el que posea más Fuerza será quien prevalezca.


Fuera de Entablar Taijutsu, Agarre aplica Control Físico directo sobre el oponente, impidiendo que se mueva de su lugar y utilizando la estadística de Fuerza del usuario como base del sometimiento. Durante el Agarre, el usuario podrá mover a su objetivo, golpearlo con Golpe Rápido sin romper el agarre o arrojarlo al suelo con un Golpe Fuerte, rompiendo el Agarre. El Agarre no impedirá que el oponente intente defenderse, siempre manteniendo la lógica del agarre. Si el objetivo es agarrado por la espalda, será difícil que pueda defenderse; sin embargo, si es agarrado de frente, podrá golpear o incluso usar sus manos para defenderse.

Estadísticas

Fuerza: 3

Destreza: 3

Ctrl. de Chakra: 12

Inteligencia: 12

Salud: 9

Velocidad: 10

Tenketsu: 9

Sigilo: 10

Vida: 230/230


Chakra: 205/240


Si hice algo mal que lo arregle el mod (?) Dx

Off:

-Voy hacia el caballo, y uso el Kunai gratis que nos dieron en el discord (?) para ayudar a cortar las sogas que unen el caballo con la carroza, aprovechando que ya hay 3 personas intentando detener el caballo.

-Si corto las sogas ayudo a Yugen a intentar sujetar el caballo con las fuerzas de spaguetti que tengo (?).

-Pero también uso mi Virtud de : V007: Amigo de las Bestias Para intentar calmar el caballo hablandole bonito :3

Uchiha buenazo :3

Ficha || [Registro] - Uchiha Keisuke || Cronologias del Doctor de la Muerte
[Imagen: Kei-Thresh1.png]
[Imagen: Kuroto-Kei1Firma.png]
Narrador 10
Rango Staff
Clan Terumi
Nivel 2
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra0(1)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu9
Sigilo9
180
180
Enlace al Post
28-06-2026, 03:59 AM
El Caballo asustado. 

La reacción no tardó en llegar. El primero en abandonar la seguridad de la multitud fue, curiosamente, un hombre cuya imagen inspiraba cualquier cosa menos confianza. A simple vista parecía un shinobi ya entrado en años para alguien que aún ostentaba el rango de genin; caminaba descalzo, con la ropa desordenada y desprendía un intenso olor a alcohol que hacía sospechar a cualquiera que hubiese comenzado la celebración mucho antes que el resto. Sin embargo, cuando el caballo volvió a relinchar y amagó con lanzarse contra los civiles, todas aquellas apariencias quedaron en un segundo plano. Sin vacilar, el hombre se arrojó directamente hacia el costado del animal. No buscó sujetarlo por la cabeza, donde una coz o una mordida habrían sido inevitables, sino atacar el problema desde el lateral, entrando con el hombro bajo y extendiendo una mano hacia las correas del arnés mientras con la otra aferraba las riendas con todas sus fuerzas. Plantó los pies contra el empedrado con una determinación digna de alguien mucho más sobrio, dejando que el suelo desgarrara la piel de sus plantas mientras era arrastrado varios centímetros. Aun así, el caballo estaba demasiado dominado por el miedo; lejos de tranquilizarse, la resistencia solo incrementó su desesperación y sus movimientos se volvieron todavía más violentos.

Un segundo shinobi apareció casi al mismo tiempo, descendiendo desde los tejados con la rapidez de quien había entendido la situación de un solo vistazo. Era mucho más joven y, pese al fuerte olor a licor y otros fluidos que desprendía el primer voluntario, no perdió un instante juzgando su estado. Alguien ya estaba ocupándose del cuerpo del problema; él se concentraría en la mente del animal. Aprovechando un hueco entre los bruscos movimientos del caballo, rodeó su costado opuesto y llevó una mano hacia la bufanda blanca que descansaba sobre su cuello. La tela se desenrolló con un movimiento limpio y preciso justo cuando otro relincho desgarró el ambiente. El caballo tenía los ojos completamente abiertos, incapaz de procesar el caos que lo rodeaba: banderas agitándose por todas partes, colores intensos, personas corriendo, armas reflejando la luz del sol, música, gritos y el eco de los petardos aún rebotando entre los edificios. Consciente de que gran parte del pánico provenía de aquella sobrecarga de estímulos, el joven evitó colocarse frente al animal y entró por el lateral, sujetando con firmeza la brida mientras extendía la bufanda sobre sus ojos, intentando reducir su campo de visión sin impedirle respirar ni forzarle el hocico. Era una maniobra delicada que buscaba arrebatarle al caballo aquello que más alimentaba su terror: el exceso de información.

La escena no dejó de atraer más ayuda. Un tercer shinobi irrumpió entre los espectadores maldiciendo por lo bajo mientras se lanzaba de lleno hacia el animal. Consciente del riesgo que implicaba acercarse a un caballo fuera de control, gritó a los civiles cercanos para que cortaran las correas que lo unían a la carroza mientras él utilizaba todo el peso de su cuerpo para empujar el cuello del animal hacia el suelo, aceptando el peligro de recibir una patada que fácilmente habría resultado mortal. No muy lejos de allí, un miembro del clan Nara permanecía inmóvil, observando. Como era habitual entre los suyos, no se precipitó a intervenir. Sus ojos recorrían cada tirón de las riendas, cada apoyo de los cascos contra la piedra y cada movimiento de quienes ya estaban actuando, analizando el comportamiento del caballo y las posibilidades antes de decidir cuál sería el instante más oportuno para intervenir. Para algunos podía parecer simple pasividad; para un Nara, era la forma más eficiente de evitar empeorar una situación ya de por sí crítica.

Entonces apareció un cuarto shinobi, identificado por el inconfundible emblema del clan Uchiha sobre su vestimenta. Tras evaluar la escena durante apenas un instante, extrajo un par de kunais y ejecutó un corte limpio sobre las correas que mantenían al caballo unido al resto del tiro. La decisión fue rápida y técnicamente impecable, separando al animal del peso de la carroza y evitando que arrastrara consigo a los otros tres caballos. Sin embargo, aquella maniobra también cambiaba por completo la naturaleza del problema. Hasta ese momento, las correas actuaban como un límite que restringía parte de sus movimientos; ahora el caballo había quedado completamente libre. Si entre todos los presentes no conseguían sujetarlo, inmovilizarlo o encontrar una forma de devolverle la calma antes de que emprendiera una carrera desesperada, el remedio podría terminar siendo mucho peor que la enfermedad. En cuestión de segundos, el destino de decenas de ciudadanos dependía de que aquellos cuatro shinobis lograran imponerse a un animal dominado por el miedo.


Mecanicas para Yokubari, Kyoraku, Yugen y Keisuke

Primero que nada saber que ahora hay un orden de posteo segun sus acciones en el turno anterior; el orden ahora será; Kyoraku, Keisuke, Yokubari y Yugen. 

Kyoraku: Estas intentando una maniobra de alta precisión, colocar una tela sobre los ojos de un animal que no para de sacudir la cabeza, desde un lateral y sin ponerse en su zona de peligro frontal. Por ese motivo deberas lanzar 1d20, si superas 12 logras tapar sus ojos, si sacas 1, pues obtienes un fallo critico con consecuencias terribles y si sacas 20 pues el animal logra controlarse un poco tras haber tapado sus ojos. Al ser un movimiento con destreza puedes tu Modificador de destreza a la tirada. Ten en cuenta que si fallas la bufanda puede quedar mal colocada (tapándole el hocico e incrementando el pánico por asfixia) o el caballo podría morderlo o golpearlo con la cabeza al fallar el cálculo recibiendo 2d10 de daño.

Keisuke: Actuaste y tu acción cambia el escenario para todos. Tu maniobra requería precisión quirúrgica en un segundo y en un animal que no para de moverse. Lanzaras 2d20, uno por Destreza y otro por Velocidad; La suma de estos dos debe superar 20 puntos. De no lograrlo el animal recibirá daño y se alocará mordiendote y embistiendote haciendo un daño igual a 3d10 de daño. En caso de tener exito en tu tirada al haber cortado las correas con éxito, aumentó la dificultad (el número a superar en +5) para todos los demás que actúan justo después, ya que el caballo ahora tiene total libertad de movimiento.

Yokubari: Ya que te encuentras plantando los pies, aguantando el tirón lateral y usando tu cuerpo como un ancla humana en el empedrado. Necesitas músculo puro para resistir el embate y mantener el control de las riendas ahora que la carroza ya no retiene al caballo. Por lo que lanzaras 1d20 + Modificador de fuerza, si sacas cualquier numero por debajo de 12 eres arrastrado por el caballo recibiendo 4d10 de daño. Si sacas cualquier numero por encima de 12 (contando el 12) logras mantener al caballo en su lugar. 

Yugen: Al ser tu el ultimo en aparecer, deberas lanzar primero 1d12 (desde 6 hacia arriba lo logras) para ver si logras evitar que el caballo de te un cabezaso al llegar y despues 1d20 (desde 12 hacia arriba lo logras) para verificar si tienes la fuerza suficiente para hacer que el cuello del caballo llegue al piso. Si fallas el caballo te rechazará con un cabezazo o un violento tirón hacia arriba, lanzándote por los aires y haciendote 2d20 de daño y 1d10 de daño por caida. 

Koga: Al mantenerte al marjen no entras en esta mecanica.
 

La torre de Dangos

En la carroza del Chango Dango, la situación encontró una respuesta casi tan rápida como el accidente que la había provocado. El joven Raizen Sarutobi reaccionó por puro instinto, adelantándose a que la torre de bandejas terminara desplomándose sobre los niños que aguardaban en primera fila. Con un movimiento firme hizo crecer su bastón hasta alcanzar varios metros de longitud y, aprovechando el impulso de la expansión, sujetó su propio abrigo entre ambos extremos, improvisando una especie de red que interceptó buena parte de los dangos aún humeantes antes de que alcanzaran al público. La maniobra fue tan veloz como ingeniosa, arrancando más de un suspiro de alivio entre quienes observaron cómo los dulces rebotaban sobre la tela en lugar de hacerlo sobre la cabeza de los pequeños. Sin embargo, la carroza continuaba avanzando y el constante traqueteo de sus ruedas impedía que la improvisada red pudiera atraparlo todo. Algunas bandejas escaparon del improvisado colchón y el cocinero responsable del espectáculo, completamente desequilibrado tras perder el control de sus malabares, terminó inclinándose peligrosamente sobre el borde de la carroza, amenazando con precipitarse al vacío si nadie conseguía estabilizarlo a tiempo.

Por fortuna, Raizen no estaba solo. A su lado, el joven Naoe Senju también intervino con rapidez, aunque el nerviosismo del momento hacía que apenas pudiera entenderse una sola palabra de lo que decía mientras intentaba coordinarse con los demás. Junto a él, Mayura Hyūga se sumó al esfuerzo para contener el desastre antes de que pasara a mayores. Entre los tres lograron evitar que el incidente escalara, sosteniendo el equilibrio de la situación con la misma determinación con la que el desfile luchaba por mantener viva la alegría de aquella mañana. Durante unos instantes, pareció que el peligro había quedado reducido a un simple susto y que la carroza del famoso restaurante podría continuar su recorrido sin provocar heridas entre los asistentes.

No obstante, el destino parecía empeñado en recordar que incluso las mejores acciones podían traer consigo consecuencias inesperadas. Muy cerca de allí, caminando junto al recorrido del desfile como parte de los invitados distinguidos de la celebración, se encontraban tres miembros de la rama principal del clan Hyūga. Hasta ese momento, ninguno había mostrado interés en intervenir; observaban el desarrollo de los acontecimientos como cualquier otro espectador. Sin embargo, si alguno de ellos decidía activar el Byakugan para evaluar con mayor precisión el estado del incidente, descubriría algo que nada tenía que ver con el caballo ni con los dangos. Entre los shinobis que acababan de intervenir se encontraba Mayura, quien, por asuntos estrictamente personales, debía permanecer en la residencia del clan y no participando de aquella celebración. Lo que para el resto de Konoha era simplemente un joven ayudando durante una emergencia, para la rama principal de los Hyūga podía convertirse en una falta imposible de ignorar. Un conflicto privado, silencioso y ajeno al desfile, que amenazaba con irrumpir en medio de un problema que ya era bastante complicado por sí solo.

Mecanicas para Raizen, Naoe y Mayura


Raizen: Estas sosteniendo tu abrigo caliente con el bastón expansible mientras los dangos humeantes caen como lluvia. Debes coordinar la resistencia para no quemarte y la puntería para atrapar la mayor cantidad posible. Lanza 1d20+Modificador de destreza; 11 o menos (Fallo): El abrigo se desgarra o Raizen se quema las manos con el almíbar hirviendo de los dangos (cualquiera que quieras narrar). Recibe 1d10 de daño por quemadura y la mitad de los dangos caen sobre los niños, ensuciándolos y causando un pequeño alboroto. 12 o más (Éxito), Logras atrapar casi todos los dangos a tiempo. Los niños aplauden y la comida se salva. 20 Natural (Crítico) Atrapa absolutamente todos los dangos de forma tan limpia que el público piensa que era parte del show. Además, gana la simpatía de los civiles.

Naoe: El cocinero se va a caer de la carroza en movimiento. Está nervioso y tus compañeros no te entienden bien, pero necesitas reaccionar con pura rapidez para atraparlo antes de que impacte contra el suelo o sea arrollado por las ruedas. Lanza 1d20 + Modificador de velocidad. 12 o menos (Fallo) No llegas a tiempo. El cocinero cae de la carroza sufriendo 2d10 de daño por impacto. Además, al caer, el cocinero se agarra por puro instinto de la ropa de Naoe, arrastrándolo al suelo y haciendo que Naoe reciba 1d6 de daño por la caída. 13 o más (Éxito) Con un reflejo asombroso, Naoe atrapa al cocinero por el brazo o la ropa justo antes de que toque el suelo (lo que prefieras narrar), estabilizándolo de vuelta en la carroza. El cocinero, agradecido, le regalará el item ¨Dangos del Chango¨

Mayura: Mayura no debería estar ahí y sus familiares están mirando. Necesita camuflarse entre la multitud, bajar la cabeza o usar a sus compañeros como escudo visual antes de que sus familiares activen el Byakugan.  Lanza 1d20 + Modificador de Destreza. 14 o menos (Fallo) Mientras ayuda a contener el desastre, uno de los líderes Hyūga activa el Byakugan. Su mirada atraviesa la multitud y conecta directamente con el. Consecuencia: Mayura es descubierto. El clan no hará un escándalo ahora por etiqueta, pero el sabe que recibirá un castigo severo o arresto domiciliario en cuanto termine el desfile. 15 o más (Éxito) Justo cuando siente la tensión en el aire, Mayura reacciona. Se cubre rápidamente con la bufanda de su compañero, se agacha a recoger un dango o se oculta hábilmente detrás de la corpulencia de Raizen. Los Hyūga de la rama principal apartan la mirada sin notar su presencia. Su secreto está a salvo por ahora.


El Carterista

Para el carterista, las cosas habían dejado de parecer sencillas mucho antes de que pudiera reunir un botín digno de la confusión que reinaba en el desfile. Su recorrido entre los ciudadanos terminó de golpe cuando un miembro del clan Hyūga le cerró el paso por el frente, obligándolo a detenerse en seco. El ladrón sonrió con la confianza de quien aún creía tener una vía de escape entre la multitud, pero aquella seguridad se desvaneció en el mismo instante en que sintió una mano apoyarse con firmeza sobre uno de sus hombros desde la espalda. El contacto fue suficiente para congelarlo durante un segundo; no necesitó girarse para comprender que había caído en una trampa. Frente a él tenía un obstáculo, y detrás, otro. Por primera vez desde que había comenzado a aprovecharse del caos, el ladrón pareció darse cuenta de que quizá había subestimado la rapidez de respuesta de los shinobis de Konoha.

Pocos instantes después hizo acto de presencia otro ninja, Kaito, dispuesto a colaborar en la captura. Sin embargo, cuando llegó al lugar, el delincuente ya había sido interceptado y su margen de maniobra parecía prácticamente inexistente. Todo indicaba que aquel sería el final de una persecución demasiado corta... pero las multitudes tienen la extraña costumbre de convertirse tanto en un obstáculo como en una oportunidad. Los empujones, los curiosos intentando acercarse para ver qué ocurría y los ciudadanos que retrocedían por miedo a quedar atrapados en medio del arresto crearon un desorden suficiente para romper la formación de quienes rodeaban al sospechoso. Fue entonces cuando una cuarta kunoichi apareció en escena para reforzar el cerco. Durante un fugaz instante, el carterista levantó la vista y, lejos de mostrar desesperación, esbozó una sonrisa casi imperceptible, como si acabara de encontrar la salida que tanto necesitaba.

Y la encontró de la forma más inesperada. Mientras los presentes esperaban un forcejeo o un intento desesperado de abrirse paso entre los shinobis, el suelo bajo sus pies comenzó a comportarse de manera antinatural. Poco a poco, el cuerpo del ladrón empezó a hundirse en la tierra firme, como si esta se hubiese transformado en arena movediza. No había sellos visibles ejecutados por ninguno de los ninjas presentes ni señales de una técnica de apoyo proveniente del exterior. La explicación era mucho más simple y, al mismo tiempo, más preocupante: el propio delincuente estaba utilizando chakra. En cuestión de segundos quedó claro que no se trataba de un simple ratero oportunista, sino de alguien con entrenamiento suficiente para emplear técnicas ninja en plena huida. Lo que hasta entonces parecía un arresto rutinario acababa de transformarse en una persecución contra un objetivo mucho más peligroso de lo que cualquiera había imaginado.

Leanme
 
En este momento, solo dos de los tres grupos tienen mecanicas activas, ya que el tercero depende de su velocidad e inteligencia para detener al ladron de su escape. Mi intención con estas mecanicas, sobretodo en el primer grupo es que se pongan en comunicación con ustedes mismos y no posteen sin antes ver el post de sus compañeros. Lean bien, hablen por discord, ponganse de acuerdo y vamos a darle con todo.

時
⏳ Tiempo expirado
El límite de 55 horas para postear ya se cumplió.
Naoe Senju
Rango Genin
Clan Senju
Nivel 9
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440
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28-06-2026, 01:29 PM
La precisión analítica de Naoe Senju calculó los vectores cinéticos con la frialdad habitual, pero la física del desorden civil poseía variables impredecibles que superaban la rigidez de los manuales de estrategia. El latigazo estructural provocado por el traqueteo de la carroza de Chango Dango aceleró la caída del cocinero mucho antes de lo previsto. Era imposible usar toda su velocidad para lograr un rescate limpio en un terreno saturado de transeúntes y polvo en suspensión.

Naoe rompió su anclaje sobre el bastón expansible de Amaru y se lanzó en diagonal, con la mano derecha enguantada extendiéndose en una línea recta y milimétrica hacia la barandilla. Sin embargo, sus botas militares resbalaron levemente sobre una densa capa de pétalos machacados y almíbar derramado que cubría el empedrado. Ese único milisegundo de tracción perdida alteró el ángulo de interceptación.

Sus dedos rozaron el aire a escasos centímetros de la manga del civil. No hubo salvamento limpio. El cocinero cayó de espaldas con un impacto sordo y violento contra el suelo, sufriendo un severo traumatismo por el golpe directo contra la piedra. El desastre, no obstante, arrastró una consecuencia secundaria inmediata. En su desesperación y llevado por un puro instinto de supervivencia mientras rodaba cerca de las pesadas ruedas en movimiento, el comerciante lanzó un manotazo a ciegas hacia lo único sólido a su alcance: la impecable tela de lino de Naoe.

Los dedos crispados del civil se cerraron con fuerza alrededor del dobladillo inferior del haori blanco del Senju. La inercia del cuerpo muerto del hombre actuó como un lastre fulminante.

Naoe sintió el violento tirón en su centro de gravedad. Intentó corregir la postura retrasando el pie izquierdo para recuperar la simetría marcial, pero el tejido tenso cedió y su cuerpo fue arrastrado sin remedio hacia el empedrado. El impacto de la caída fue seco, rompiendo la pulcritud de su flanco derecho contra el suelo de la avenida principal. Un dolor agudo y sordo le subió por el costado debido al golpe, y el crujido de la costura de su preciado haori al desgarrarse bajo el peso del civil resonó como una flagrante ofensa a su disciplina.

Quedó tendido de rodillas, con la tela de gala empañada por el polvo grisáceo de la calle y manchas de caramelo pegajoso arruinando el pulcro verde pino de su kimono inferior. Para alguien que gobernaba su vida bajo la estricta doctrina de la etiqueta militar, verse derribado en medio de la calzada y arrastrado por el pánico de un civil era una alteración intolerable del orden institucional.

—Fallo en el vector de aproximación dinámica... —susurró Naoe, con la voz levemente cortada por el impacto y las cejas arqueadas en un gesto de severidad gélida mientras se incorporaba con parsimonia, ignorando el dolor de su costado—. La falta de adherencia en el cuadrante civil ha comprometido la simetría del despliegue.

Ignorando el alboroto que los niños y los transeúntes causaban a su alrededor al ver al cocinero herido en el suelo, Naoe extendió una mano hacia su haori deslucido, evaluando los daños materiales con profunda insatisfacción táctica, mientras esperaba que la unidad Hyūga y Sarutobi controlaran el inventario restante de la lluvia azucarada.

Daticos sabrosos
En la tirada me fue fatal, así que, al piso. Descuento el daño del dado también. Como resumen, Naoe intenta salvar al viejo pero falla. Luego se pone de pies "ignorando" el dolor y busca ayudar al que se cayó.

Vida: 349/355

Chakra: 390/390
[Imagen: Firma.webp]

Hablo#FF851B - Pienso#C19E00 - Narro
Ficha - Registros - Cronología - Misiones - Relaciones
Raizen Sarutobi
Rango Genin
Clan Sarutobi
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza10(1)
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Inteligencia6(1)
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28-06-2026, 06:26 PM
El bastón siguió recto bajo sus pies, vibrando apenas con cada sacudida de la carroza en movimiento. Raizen apretó la mandíbula, concentrado en mantener el abrigo blanco bien extendido entre ambos extremos, como una red improvisada que se sacudía con cada bandeja que caía.

— ¡Vamos, vamos, vamos!

El primer grupo de dangos cayó casi directo en el centro de la tela, rebotando con un golpe sordo antes de quedarse ahí, todavía humeantes. Sintió el calor filtrarse a través del abrigo, pero no lo suficiente como para soltarlo. Apretó los dientes y ajustó el ángulo, moviendo el cuerpo entero para seguir la trayectoria de la siguiente tanda que caía.

— ¡Esto es peor que atrapar takoyakis calientes con la mano! — gritó, medio en broma, medio en pánico genuino, mientras el sudor le bajaba por la frente del esfuerzo.

Dos, tres, cuatro bandejas más cayeron sobre la tela extendida, cada una sumando peso y calor al improvisado colchón. El abrigo aguantó, tensado al máximo entre los dos extremos del bastón, pero sostenerlo así, en pleno movimiento, con la carroza traqueteando bajo sus pies, le exigía todo el equilibrio que tenía.
Por el rabillo del ojo notó al cocinero tambalearse, completamente desestabilizado después de perder el control de su propio espectáculo. El hombre se inclinaba peligrosamente hacia el borde, a centímetros de caerse de la carroza en movimiento.

— ¡Naoe, el cocinero!

No necesitó decir mucho más. Confiaba en que sus compañeros estuvieran tan atentos como él a cada nuevo problema que aparecía. Mientras Naoe se ocupaba de eso y Mayura sostenía su parte del esfuerzo conjunto, Raizen mantuvo la vista fija en el cielo, calculando dónde caería la próxima bandeja.

— ¡Una más, dale!

Logró estirar el abrigo justo a tiempo para atrapar casi la totalidad de los dangos restantes, sintiendo cómo el peso se acumulaba sobre la tela tensada. Algunos pocos se le escaparon por los bordes, cayendo al costado de la carroza sin tocar a nadie, pero la gran mayoría quedó atrapada, intacta, salvada de terminar aplastada contra el empedrado o peor, sobre la cabeza de algún niño.
Los presentes en primera fila estallaron en aplausos, algunos riendo de puro alivio, otros señalando hacia arriba todavía sorprendidos por la maniobra. Raizen, todavía parado sobre el bastón con las piernas algo temblorosas por el esfuerzo, soltó una risa nerviosa mientras bajaba despacio el abrigo cargado de dangos.

— ¡Listo, gente, nadie se quema hoy! — anunció, con esa sonrisa orgullosa tan suya, aunque las manos le picaban un poco por el calor acumulado en la tela. — Amaru, bajame con cuidado, que esto pesa más de lo que pensé.

El mono, todavía sosteniendo parte del peso de la transformación, empezó a encoger el bastón despacio, permitiendo que Raizen descendiera con el abrigo lleno de dulces todavía humeantes entre los brazos, listo para devolvérselos a los cocineros antes de que el desastre se completara del todo, sin embargo, decide algo más egoista, y decide sacar unos dangos, que ya iban perdiendo el calor y se lo daría a uno de los niños de ahí, él propio Sarutobi baila feliz de poder hacer esto con éxito, pero el que no tuvo exito fue su compañero.

Raizen alcanzó a ver de reojo todo el desastre mientras todavía sostenía el abrigo cargado de dangos, sintiendo cómo el peso le tiraba de los brazos. fue a ver a Naoe arrastrado por el tirón del civil y terminar tendido contra la calle lo que realmente lo alarmó.

—¡Naoe! ¿Estás bien? — preguntó, agachándose un poco para quedar a su altura, con una genuina preocupación reemplazando por completo la adrenalina de hace un segundo. — Te escuché decir algo de vectores y simetría, pero la verdad no entendí nada, solo vi que te caíste fuerte.

Off
Me salió 13 en el canal Dados, así que sería un éxito.
[Imagen: rzcjrdo.png]
Kyōraku Senju
Rango Genin
Clan Senju
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28-06-2026, 08:40 PM
Tirada de dados caballo

[Imagen: Tirada-dado-caballo.png]


El caballo volvió a sacudir la cabeza resistiéndose a los dos individuos que ya se encontraban sobre él. La fuerza del animal no era comparable a la de un hombre normal. Tampoco su miedo. Cada relincho, cada golpe de los cascos contra el empedrado, cada tirón desesperado del arnés hacía que la carroza, los comerciantes y la multitud parecieran piezas demasiado frágiles alrededor de un bestia embriagada de pánico y totalmente imprevisible.

Como un silbido cortando el viento, dos kunais lanzados por Keisuke atravesaron el espacio encontrando el final de su recorrido las correas que unían al caballo al resto del tiro. Eso cambiaba todo. El caballo ya no estaba parcialmente contenido por la carroza. Ahora estaba libre. Y una animal libre, asustado y rodeado de gritos podía convertirse en una tragedia mucho más rápido que una carreta fuera de ruta. Sin embargo, no todo eran malas noticias, ahora aislado seguía siendo una gran amenaza, pero controlar un caballo era más sencillo que controlar toda una carroza

El movimiento Kyōraku fue como el de una hoja arrastrada por una potente ráfaga, ligero, fluido, preciso.

En un instante desenrolló la bufanda blanca de su cuello, dejando que la tela ondeara en el aire. Bajó el cuerpo y entró desde el lateral de la cabeza del animal, pasando la bufanda por encima de esta, de un lado a otro con el objetivó de cegar para el equino los estímulos visuales que lo estaba agobiando.

Sus dedos guiaron la tela por encima del puente de la cabeza, dejando que la bufanda descendiera por si sola sobre los ojos abiertos del animal como una sombra limpia. La tela cubrió la visión sin presionar el hocico, sin cerrar las fosas nasales, sin convertirse en otra amenaza.

Los colores, las banderas, la multitud, Todo aquello desapareció detrás del blanco.

- No mires – La voz fue baja. Fria. Casi impropia para una escena donde todos gritaban.

El caballo seguía respirando con violencia, seguía siendo fuerte. Seguía siendo peligroso. La bufanda no borraba el miedo ni convertía a una bestia aterrada en un animal dócil. Pero le quitaba una parte del caos. Le robaba dirección al pánico.

La mano libre permaneció fija sobre la brida. Firme. Intentando guiar al animal fuera del desastre. No ejercía demasiada presión o fuerza. Para eso sus compañeros ya se encargarían de la sujeción.
[Imagen: Kyoraku-spirit.png]
Ficha de Kyōraku Senju

[Imagen: byakuya-signature.png]
Akira Hyuuga
Rango Chuunin
Clan Hyuga
Nivel 20
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Inteligencia0(1)
Especiales
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Sigilo9
266
314
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29-06-2026, 01:12 AM
La presión en el aire cambió de golpe. Cuando las venas en las sienes de Akira se tensaron con una vibración violenta, no solo se activó la visión mística del clan; la precisión de sus músculos y la agudeza de sus movimientos parecieron agolparse en un mismo punto. El Hyūga ya había previsto que el ladrón intentaría una maniobra desesperada para escabullirse nunca penso que seria por el suelo, y por eso su chakra ya se canalizaba de antemano hacia las yemas de sus dedos.

Para el carterista, que se encontraba con las piernas ya hundidas en el empedrado, la atmósfera debió volverse tan densa como el hierro. El espacio dictado por el símbolo del Yin Yang bajo los pies de Akira se expandiría con una fuerza geométrica perfecta. El control físico total pretendía congelar los músculos del ladrón en plena huida; el incremento masivo en la precisión de Akira buscaba bloquear cualquier micro-movimiento residual, cualquier amago o sello que el delincuente intentara ejecutar para zafarse de la trampa.

Akira flexionó las rodillas, asentando su centro de gravedad con la brusquedad de quien sabe pelear en el suelo inestable de un muelle, pero con la elegancia matemática del Jūken. Extendió su mano izquierda al frente con la palma abierta hacia abajo, marcando el eje, mientras retrasaba el brazo derecho, cargando la tensión en sus tendones.

—Hakke: ocho trigramas, dieciséis trigramas... Estás en mi territorio —masculló el Hyūga con una frialdad cortante.

La velocidad del ataque prometía ser abrumadora. Con destreza implacable, los brazos de Akira comenzaron a moverse con una soltura sobrehumana, trazando trayectorias perfectas e imposibles de esquivar a simple vista. Las agujas de chakra que brotaron de sus palmas no buscarían los puntos genéricos del torso superior: sabiendo que el carterista tenía medio cuerpo bajo tierra, Akira dirigiría la primera ráfaga en un ángulo descendente, apuntando con precisión quirúrgica a los tenketsu expuestos de la base del cuello, los trapecios y los hombros de su presa.

Cada golpe buscaría impactar con el doble de profundidad en los canales del sistema circulatorio del rival. El efecto del Jūken, potenciado por la increíble precisión de su técnica, intentaría desgarrar las vías internas del carterista con una violencia silenciosa. Si el ataque conectaba según lo planeado, la presión del chakra inyectado colapsaría su red interna, transformando el daño directamente en un sangrado interno severo y agudo que forzaría al delincuente a claudicar antes de poder profundizar en la tierra.



OFF


Tecnicas

✔Aprendida · 19-06-2026
◈dōjutsu
✦Nivel: 1
#ID: HYUG101B
◔Coste
20 de Chakra| 10 de Chakra por Turno
▣Descripción

Al activarse, este dōjutsu otorga al usuario la visión característica del clan Hyūga. En combate, el usuario obtiene una cantidad de puntos de visión independientes equivalente a su modificador de Destreza, los cuales puede mover libremente dentro de un rango definido. Estos puntos le permiten ver a través de paredes y objetos físicos, aunque sin atravesar estructuras creadas o reforzadas con chakra. Si un punto se ubica sobre el propio usuario, este reduce el sigilo de las ofensivas dirigidas hacia él, independiente de la distancia. Si un punto se fija sobre un objetivo, el usuario puede observarlo en todo momento a menos que se oculte mediante una técnica, reduciendo el sigilo de sus acciones y ofensivas. El usuario puede concentrar múltiples puntos de visión sobre un mismo objetivo o sobre sí mismo, potenciando los efectos de las técnicas del estilo Hyūga empleadas en esas zonas. El usuario puede reubicar cada punto una vez por turno, siempre que el nuevo objetivo sea visible dentro de su campo visual, o bien realizar una tirada de búsqueda adicional por cada punto de visión dedicado a detectar si un objetivo se encuentra oculto.

Fuera de combate, el Byakugan amplía su rango de visión al doble del habitual, manteniendo la reducción de sigilo y permitiendo rastrear presencias en amplias zonas con notable precisión. Gracias a sus múltiples focos visuales, el usuario puede controlar el entorno, detectar amenazas y anticiparse a los movimientos enemigos, consolidando la fama del Byakugan como los verdaderos “ojos que todo lo ven".

✧Efecto
20 (MDES) de Rango de Visión, 2 (MDES) de Puntos de Visión, 2 (MDES) de Reducción de Sigilo

✔Aprendida · 22-06-2026
◈Taijutsu
✦Nivel: 1
#ID: HYUG001R
◔Coste
15 de Chakra
▣Descripción

El usuario puede ejecutar esta técnica incluso sin tener el dōjutsu activo, realizando una ráfaga de golpes en una secuencia precisa que reproduce los movimientos del Hakke. Durante su ejecución, el objetivo afectado entra en un estado de Control Físico, quedando incapaz de desplazarse fuera del rango Melee del Hyūga.

Al activar el Byakugan, la realidad parece distorsionarse, el mundo se oscurece y bajo los pies del Hyūga aparece un símbolo del Yin Yang de color verde, rodeado por los trigramas equivalentes a su dominio de este arte. Este fenómeno es únicamente estético, representando el absoluto control de sus golpes. Mientras dure la ejecución, la técnica obtiene efectos adicionales según la ubicación de los Puntos de Visión:

En el mismo usuario: Por cada Punto de Visión posicionado sobre el usuario, su Velocidad aumenta, expandiendo proporcionalmente el radio y la precisión de sus ataques dentro del área de ejecución. Además, el Hakke puede afectar a múltiples objetivos dentro de dicha área, considerando al usuario como el centro de la técnica y pudiendo alcanzar a 1 objetivo adicional por cada Punto de Visión invertido.

En un objetivo: Este jutsu aumenta en un nivel la secuencia del Hakke por cada Punto de Visión colocado sobre el mismo objetivo, evolucionando sucesivamente a Hakke 8 Shō (8 Trigramas), Hakke 16 Shō (16 Trigramas), Hakke 32 Shō (32 Trigramas), Hakke 64 Shō (64 Trigramas) y Hakke 128 Shō (128 Trigramas), según la cantidad de Puntos de Visión invertidos. Cada etapa del Hakke aumenta en 1 a la acumulación de niveles de efectos del Jūken y, además, extiende la duración del jutsu en 1 segundo adicional. Asimismo, cada nivel del Hakke incrementa el Control Físico, impidiendo que el oponente pueda Esquivar o Bloquear mediante jutsus de un nivel igual o inferior a la cantidad de Puntos de Visión colocados sobre él.

✧Efecto
19 (CCK) de Daño, 35 (DES) para Comparativa de Control Físico.

✔Aprendida · 23-06-2026
◈Mejora
✦Nivel: 2
#ID: HYUG103M
◔Coste
25 de Chakra
▣Descripción

El flujo refinado del chakra hacia el ojo fortalece el Hakke, mejorando la Destreza para impedir que el objetivo escape.

✧Efecto
3 (MCCK) de Destreza

✔Aprendida · 23-06-2026
◈Mejora
✦Nivel: 1
#ID: HYUG106M
◔Coste
15 de Chakra
▣Descripción

La precisión del usuario al mover su cuerpo dentro del área del Hakke no Jutsu incrementa la efectividad, mejorando el nivel de daño que efectúan sus golpes.

✧Efecto
[+1] de Nivel de Efecto del Jūken

✔Aprendida · 25-06-2026
◈Especialidad
✦Nivel: 1
#ID: HYUG102E
◔Coste
15 de Chakra
▣Descripción

El usuario aprovecha una flexibilidad muscular excepcional para mover sus manos con total libertad, apuntando en cualquier dirección. Visualmente, esta técnica se manifiesta con láminas o agujas de chakra que emergen desde las palmas del usuario y, poco a poco, van formando una red de chakra a su alrededor. En realidad, estas láminas de chakra son una manifestación del Jūken, reemplazando todos sus efectos de Lesión por efectos de Sangrado. A diferencia de sus otras variantes, esta especialidad permite aumentar el alcance del jutsu por cada Punto de Visión sobre si mismo, sin embargo, el Control Físico que este genera solo puede aplicarse dentro del alcance habitual del Hakken.

De manera pasiva, esta especialidad modifica la forma en que el Hakken contabiliza los Trigramas al utilizar el Byakugan, permitiendo distribuir libremente los Puntos de Visión entre cualquier cantidad de objetivos dentro del área de efecto, en lugar de concentrarlos sobre uno solo. La cantidad de Trigramas generados durante la técnica dependerá únicamente del número total de Puntos de Visión invertidos, sin importar cómo se distribuyan entre los distintos objetivos. Además, durante la ejecución del jutsu, el usuario podrá reasignar libremente sus Puntos de Visión entre los objetivos que permanezcan dentro del área de efecto.

✧Efecto
1 (MCCK) de Rango extra por cada Punto de Visión sobre si mismo.

✔Aprendida · 26-06-2026
◈Yang
✦Nivel: Cero
#ID: HYUG003R
◔Coste
5 de Chakra
▣Descripción

El usuario aplica la técnica del Puño Suave a su Taijutsu, pudiendo activarla en cualquier golpe sin necesidad de tiempo de recarga. Cada vez que impacta a un oponente, si la técnica fuera a generar daño, este se sacrifica para en su lugar generar pequeñas lesiones internas sobre el objetivo, desgastándolo gradualmente. Este sacrificio de daño solo se aplica durante el cálculo de la reducción de vida del oponente, permitiendo que el usuario continúe utilizando sus técnicas normalmente para chocar contra jutsus enemigos o romper defensas, sin que el efecto de Puño Suave limite la interacción con otras habilidades.

El Byakugan permite al usuario observar los puntos débiles y estructuras internas del objetivo, guiando cada golpe para maximizar el daño interno sin afectar la integridad externa del cuerpo. Esta habilidad puede aplicarse a todas las técnicas del clan Hyūga sin restricciones, potenciando así todas las formas de Taijutsu con control preciso y desgaste continuo sobre sus adversarios.

✧Efecto
2 (MDES) de Lesión



Resumen de Costes de Chakra

Sostener Byakugan: 30 de Chakra

Activar Hakke no Jutsu: 25 de Chakra

Activar Shugohakke Rokujūyon Shō: 15 de Chakra

Imbuir Jūken: 5 de Chakra

Efecto de Mejora: 25 de Chakra

Efecto de Mejora: 25 de Chakra

COSTO TOTAL DE CHAKRA EN EL TURNO: 125 de Chakra -10% buen flujo= 112



Estadísticas Efectivas durante la Técnica


Destreza Base: 35

Bonificador: +3 de Destreza (MCCK x 3)

Bonificador: +6 de Destreza (MDES x 3)

DESTREZA TOTAL: 44

Nivel de Trigrama: Nivel 2 (MDES x 1)

Rango y Control del Entorno

Distribución del Dōjutsu: 2 Puntos de Visión fijados sobre el enemigo (0 puntos sobre mí).

Rango de Visión (Byakugan): 20 metros en combate (MDES x 10)

Reducción de Sigilo del Objetivo: 2 puntos (MDES x 1). Las acciones y ofensivas del rival ven reducido su sigilo, facilitando su detección.

Cálculo de Rango del Hakke:

Velocidad Base en Combate: 13 / 2 = 6.5  7 metros (Redondeado hacia arriba, al no tener puntos de visión sobre mí).

Radio Final del Hakke (Duplicado por Shugohakke): 14 metros a la redonda desde mi posición.

Efecto de Control Físico: Al tener los puntos de visión fijados sobre el objetivo y estar este dentro del radio de 14 metros, la realidad se distorsiona bajo sus pies con el símbolo Yin Yang. El rival entra en estado de Control Físico, quedando completamente inmovilizado e incapaz de moverse o defenderse mientras se ejecuta la técnica.


Daños y Efectos por Impacto Conectado
  • Secuencia de Ataque: Ejecución sucesiva de Hakke 8 Shō (8 impactos) + Hakke 16 Shō (16 impactos), para un total de 24 impactos en el turno.
  • Daño Físico Directo: 0 (Sacrificado por Jūken para generar desgaste interno).
  • Efecto por cada Impacto individual:
    [sangrado*=3]
    • Fórmula: 1 de Shugohakke (MCCK x 1) + 2 de Jūken (MDES x 1) = 3 de valor.
  • Resolución de Intensidad: Cada impacto se evalúa individualmente con un valor de 3, manteniéndose en Intensidad Básica (1 a 14).
  • Efecto Real por Impacto: Cada golpe exitoso descuenta -1 de Salud de forma directa.
Resolución Total del Combo
Al conectar la ráfaga completa de 24 impactos bajo el estado de Control Físico del rival, el daño interno total resultante en este turno es de:
  • Reducción Directa: -24 puntos de Salud directos a la barra del oponente.



Vida: 246/246

Chakra: 184/334
[Imagen: JK2RddW.png]
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
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29-06-2026, 07:12 PM
Koga no se movió cuando el primer hombre se lanzó sobre el caballo o cuando el segundo descendió desde los tejados ni cuando un tercero irrumpió entre los espectadores para unirse al esfuerzo. Sus ojos siguieron cada una de aquellas intervenciones con la misma atención que había dedicado al animal desde el primer relincho, analizando la situación conforme cambiaba de un segundo a otro.

Entonces llegaron los kunais del Uchiha y las correas se rompieron, dejando  al caballo libre.

Aquello alteraba por completo el problema, pero también aclaraba algo para él. Ya no se trataba de una única persona intentando contener una situación imposible; ahora había cuatro individuos alrededor del animal, cada uno actuando desde un ángulo diferente, cada uno tratando de resolver el problema a su manera. Uno sujetaba las riendas, otro había cubierto los ojos del caballo, un tercero intentaba dominarlo con su propio peso y un cuarto había tomado la decisión de liberarlo de la carroza.

Había demasiadas manos sobre el mismo problema. Koga permaneció donde estaba.

Sus manos terminaron de unirse frente a él, los dedos acomodados en la secuencia necesaria para un jutsu que todavía no nacía. El chakra permaneció contenido, sin ser liberado, como un arco tensado que aún no había soltado la flecha. Su postura era firme, pero carente de urgencia. Porque intervenir ahora sería añadir un quinto cuerpo al caos y de momento no veía coordinación entre los que ya estaban actuando; solo respuestas rápidas, instintivas y bien intencionadas. Saltar él también sobre el caballo no aumentaría las probabilidades de éxito. Al contrario, un nuevo peso, una nueva dirección de fuerza o una nueva distracción podía terminar empeorando las cosas, estorbando a quienes ya se encontraban arriesgando el cuello junto al animal.

Sus ojos pasaron del caballo a los shinobis y de nuevo al caballo, siguiendo el ritmo de la situación como si estuviera esperando un patrón, un instante preciso en el que actuar dejara de ser un estorbo y se convirtiera en una necesidad. Por ahora, ese momento no había llegado. Asi que permaneció inmóvil, los sellos aún formados entre sus manos, preparado para intervenir si el animal conseguía zafarse, si los cuatro eran incapaces de contenerlo o si la situación derivaba en una amenaza inmediata para los civiles. Hasta entonces, se limitó a observar en silencio, dejando que quienes ya estaban comprometidos con el problema agotaran primero sus opciones.

A veces, la mejor manera de ayudar era saber cuándo no hacerlo. Y en aquel instante, un quinto hombre sobre un caballo aterrorizado no era una solución; era simplemente otra variable en medio del desorden.

Resumen
Koga permanece a la espera de ver como se resuelven las acciones de los demas, al ya haber demasiadas personas alrededor del caballo cada una con su propia idea. Si fallan, intervendrá.
[Imagen: RoaK1gc.png]
Mayura Hyuga
Rango Chuunin
Clan Hyuga
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza1(1)
Destreza29(2)
Ctrl. de Chakra27(2)
Inteligencia3(1)
Especiales
Salud9
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Tenketsu9
Sigilo10
264
316
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29-06-2026, 11:55 PM
A pesar de sus nervios, gritos y su arrastrada por el suelo, Mayura no pudo evitar sorprenderse al ver cómo la estrategia improvisada y las maniobras de sus compañeros permitieron que el plan fuera un éxito casi perfecto. Esto le tranquilizó un poco, al menos si algo malo le sucedía en casa, podría morir con la conciencia tranquila. Sabía que habían logrado salvar a un grupo de aldeanos jóvenes, o al menos eso pensó hasta que se permitió relajarse y recorrió el perímetro con su mirada aumentada por el Byakugan.

Todo parecía estar en orden; los pocos dangos que cayeron al inicio no hirieron a nadie. Pero pudo distinguir algo lejos entre la multitud: tres miembros del clan. — Maldición… me atraparán. — Susurró para sí mismo, aún aferrado al palo, empezando a sudar por los nervios. Necesitaba irse, correr, escabullirse entre la multitud, no estar en el centro de atención, pero no podía dejar a sus compañeros tirados a la suerte. Naoe seguía aferrado al bastón y aunque la ayuda de Mayura no fuera mucha, al menos servía para estabilizar con las maniobras de Raizen.

El joven Hyuga aprovechó el tiempo para ir pensando en un plan. Los niños vitoreaban las habilidades de Raizen, eso podría jugarle a su favor. El escándalo de los infantes podía ser una buena ruta de escape. Sin embargo, como al destino le gusta reírse en la cara de los pequeños shinobis, cuando soltaron el bastón en el momento en que Raízen les indicó que estaba listo, Naoe, el cocinero, iba a caer. ¿Pudo ayudar a Naoe? Por supuesto, pero no pensó que necesitara ayuda, de hecho, era el escándalo perfecto para desviar la atención que pudiera caer sobre él.

Desde que soltó el palo, sacudió su túnica bordada con plumas de pavo real y se la retiró, empezando a correr hacia la multitud. — ¡Los veo al rato, chicos, o seré hombre muerto! ¡Suerte! — Exclamó, evidentemente nervioso, utilizando la túnica decorativa para amarrar su pelo, dejando el bordado hacia dentro, realizando el moño perfecto para ocultar su cabellera, de esos que se hace con la toalla al salir de tomar un baño. ¿Su túnica se había llenado de polvo y ensuciaría su pelo? Sí, le importaba bastante, pero su pelo no le serviría en la otra vida.

Afortunadamente, su rostro también se había llenado de un poco de polvo y mugre. No era una sensación que fuera considerada placentera, pero eso, adicionado al moño y a no traer nada que lo identifique como ninja, era la combinación perfecta para mezclarse entre la multitud y alejarse del escándalo que evitaron que empeorara. Por supuesto, mientras se escabullía, revisaba constantemente con su visión para lograr mantener una distancia prudente de los miembros de su clan. — ¿Dónde estás cuando te necesito? Ugh. Si te encuentran, estarás tan muerto como yo. — Musitó en tono de queja, moviéndose entre la gente y las calles, tratando de dar con la posición de Akira, quien tampoco había salido en la carroza Hyuga.



Off

En mi tirada saque un delicioso 20 naturalsh, por lo que me escondo de mi clan con éxito como todo un gran pavo real.

Mantengo Byakugan; Rango = MDES*10 = 20*2 (fuera de combate) = 40 Metros.

Tengo la virtud de Buen Flujo.
Chakra = 295 - 27 = 268

Chakra: 268/331

[Imagen: ab4qP1h.jpeg]
Uchiha Keisuke
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza5(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra55(3)
Inteligencia100(5)
Especiales
Salud9
Velocidad11
Tenketsu13
Sigilo14
485
480
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30-06-2026, 12:54 AM
Carajo.

¿Cómo pudo ser posible que lastimé el caballo? Esto no podía estar pasando. Lastimé un animal. No, no, no, no y no. Eso era un rotundo no. Habían personas con un código de ética, algunos no lastimaban hombres, otros no lastimaban mujeres a la hora de luchar, en mi caso, se me hacía muy difícil dañar un animal inocente. Una cosa era un animal de combate, y otra un animal inocente. Me sentía mal, muy mal, por haber empeorado la situación.


Una parte de mi se sentía aliviada porque ya no nos teníamos que preocupar por la carroza. Alguien pudo haberse quedado pillado entre la carroza y una pared; O alguien pudo haber sido mal herido e incluso aplastado por la carroza. Otra parte de mi se sentía de la mierda porque no pude controlar del todo mi destreza y terminé dañando el animal, cuando mis intenciones eran las contrarias. Justo como la misión que había tenido tiempo atrás: No podía controlar quien estaba a salvo y quien no.

El caballo me había mordido en el brazo, pero eso era lo de menos. El dolor por mordida no era nada en comparación al dolor por el daño que le hice con las kunais. ¿Y acaso así pensaba ser el mejor médico del mundo ninja? ¿Haciéndole daño a otros? En esos momentos me sentía inútil, estaba en un trance. Observaba como otros daban lo mejor de sí por intentar controlar el animal ya descontrolado. Sin embargo yo… ¿Qué más podía hacer para no seguir estropeando la situación? Ya no se me ocurría nada más. ¿Debería simplemente retroceder y dejar las cosas así, o quizás había algo más que pudiera hacer?

¿Soy tan solo un peso extra para este pequeño grupo? No podía estar pasando. Tenía que haber perfección en mis misiones, o al menos, esas misiones donde dependía de mi que estuvieran todos a salvo. No podía ser tan… bueno para nada.

Observaba como todos hacían lo mejor que estuviera en sus manos. Y yo… Yo solo herí un ser inocente que intentaba proteger. Sin darme cuenta, estaba retrocediendo, mientras los demás luchaban.

Skelly: ”¿Y así piensas ser un ninja médico como tu madre? ¿O un ninja más normal como tu padre? ¿Así piensas proteger a tus hermanas? ¿Huyendo a la primera que haces algo mal?”

Era el Esqueleto imaginario que me hablaba, ahora, sentado sobre el caballo. Sin inmutarse a los movimientos bruscos del equino.

Skelly: ”¿Quieres que me lleve al equino al más allá?”

-No… - Susurré.

Reaccioné y volví a intentarlo. La mordida poco importaba en comparación al sufrimiento del animal. Esta vez tenía que ser más cuidadoso. Tenía que evitar que el caballo pagara las consecuencias.

-¡Intenten llevar el caballo al callejón…! - Me acerqué al grupo del caballo donde estaban los muchachos. -¿Pueden intentar llevar el caballo a ese callejón de allá? - Señalé hacia el callejón de donde yo había salido impulsado para llegar al grupo. Después de todo, ahí había estado antes de aparecer: Un callejón tranquilo donde también había estado el otro Uchiha con el que hacen unos minutos atrás había compartido algodón de azúcar.

Quizás en ese lugar, en ese callejón sin tanto ruido el caballo iba a poder tranquilizarse, o nosotros ibamos a salir pateados. Pero él no le haría daño a las personas. Luego podríamos sacar el caballo, cuando los de la multitud dejara de correr como idiotas, o tranquilizar el caballo lo suficiente para llevarlo a otro lugar cuando estuviese calmado.

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Off:
Entiendo que recibo mordidas y el caballo heridas. -Llora-

Me acerco al grupo donde estan Kyōraku Senju, Yūgen Sarutobi, Yokubari
Para decirles que lleven el caballo al callejón donde yo estaba en mi primer post. No estoy sujetando el caballo de ningún lado, así que supondré que le tocará a los demás llevar el caballo allá.

Si me faltó poner algo, dejenme saber y edito. Pongo post para que mis compañeros no se atrasen.
Uchiha buenazo :3

Ficha || [Registro] - Uchiha Keisuke || Cronologias del Doctor de la Muerte
[Imagen: Kei-Thresh1.png]
[Imagen: Kuroto-Kei1Firma.png]
Yokubari
Rango Chuunin
Clan Senju
Nivel 17
Estadísticas
Generales
Fuerza45(2)
Destreza10(1)
Ctrl. de Chakra10(1)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud9
Velocidad15
Tenketsu9
Sigilo9
370
320
Enlace al Post
30-06-2026, 02:35 AM
El tirón se sintió duro, más fuerte de lo que Ben alguna vez llegaría a admitir en voz alta. El caballo ya no tenía la carroza sujetándolo por detrás después del corte de Keisuke, y ahora la fuerza del animal iba limpia contra las manos, los brazos y la espalda del viejo Senju. El peso de la bestia era parecido al peso de los tragos que llevaba encima. Las correas se tensaron de golpe, el cuero crujió, y los pies descalzos de Ben rasparon el empedrado dejando una línea sucia de sangre, polvo y pétalos aplastados. Por un segundo pareció que el caballo iba a llevárselo por delante y lanzarlo contra la multitud con la misma facilidad con la que sacudía la cabeza bajo la bufanda de Kyōraku. Pero Ben apretó los dientes alrededor del puro, bajó el centro de gravedad y clavó el cuerpo entero en el suelo. Sus rodillas se flexionaron, los hombros se abrieron, los músculos del cuello se le marcaron bajo la camiseta de tirantes y el tirón se detuvo ahí, en él. El caballo jaló otra vez, desesperado, herido por la maniobra de Keisuke, ciego por la tela blanca que Kyōraku había conseguido ponerle sobre los ojos sin taparle el hocico, y acosado por demasiadas manos intentando salvarlo a la vez. Ben sintió cada sacudida hasta los codos, pero no soltó. 

—¡Dejen de jalarlo cada uno para un lado, carajo!— rugió Ben, con la voz ronca, cargada de licor y humo. Miró apenas hacia Kyōraku, que seguía junto a la cabeza del animal con la bufanda bien puesta y la mano firme sobre la brida, quitándole estímulos al caballo. Luego vio a Keisuke, alterado y con cara de culpa que Ben no tenía paciencia para consolar. El Uchiha había metido la pata al herir al caballo, pero por lo menos había separado el problema de la carroza y había evitado que el peso entero de Kuzunoha terminara encima de la primera fila.  —¡Oye tú! Si vas a llorar por el caballo, llorás después. Ese callejón que señalaste sirve. Abrí camino y quitá gente de ahí.— Después giró la cabeza hacia donde Yūgen intentaba forzar el cuello del animal hacia abajo, entrando al peligro con el cuerpo por delante. —¡Y vos no lo mates contra el suelo! Bajale la cabeza, no se la arranques.— Dijo Ben; repartiendo peso para que el desastre no se partiera en cuatro desastres más.

Con el cuerpo todavía haciendo de ancla, cambió la presión de las riendas poco a poco, en diagonal, guiando el tirón hacia el callejón que Keisuke había señalado. Cada avance le quemaba las plantas y le arrancaba una mueca, pero él soldado insistía ahí, con el puro apretado en la boca y los ojos clavados en el animal —Eso es… por ahí, bestia de mierda… por ahí.— Ben tiró una vez más, y escupió ceniza al suelo; y siguió caminando descalzo sobre el empedrado, usando su cuerpo viejo, borracho y lleno de cicatrices para hacer lo único que todavía sabía hacer bien: ponerse entre Konoha y algo que venía demasiado rápido.
[Imagen: Chat-GPT-Image-17-jun-2026-08-28-14.png]
Daeru Uchiha
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 14
Estadísticas
Generales
Fuerza5(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra150(5)
Inteligencia55(3)
Especiales
Salud12
Velocidad16
Tenketsu9
Sigilo13
535
595
Enlace al Post
30-06-2026, 03:24 AM
La multitud se encontraba completamente alborotada. Algunos se acercaban para ver qué estaba ocurriendo, mientras otros se apartaban al notar la presencia de los ninjas. Todo era un verdadero caos. Varias personas chocaban constantemente los hombros de Daeru, quien, gracias al Sharingan, lograba anticipar la mayoría de esos movimientos. Se desplazaba con rapidez entre los presentes, esquivándolos como podía para no perder su posición. Al mismo tiempo, se aferraba con todas sus fuerzas al hombro del hombre, resistiendo los constantes empujones de la multitud.

El sudor se apoderó del cuerpo del muchacho. Los nervios comenzaban a superarlo. Por un lado estaba la multitud, que parecía tener la vista puesta sobre él; por otro, el carterista, que no dejaba de buscar una oportunidad para escapar. «Solo falta que llegue un superior...» Pensó mientras intentaba ignorar las miradas y concentrarse únicamente en impedir la huida del delincuente.

De pronto, todo se volvió confuso. El suelo comenzó a deformarse de una manera antinatural y, en cuestión de segundos, la tierra bajo sus pies adquirió la apariencia de arena movediza. Daeru abrió ligeramente los ojos, sorprendido. No entendía qué estaba ocurriendo. Sus pupilas recorrieron el lugar con rapidez, buscando al responsable entre el movimiento de la multitud. «¿Quién está haciendo esto?»

La respuesta apareció casi de inmediato. Gracias al Sharingan logró distinguir que el origen de aquella técnica era el propio carterista. Ya no se trataba de un simple ladrón, sino de alguien capaz de utilizar técnicas ninja.

«Si lo dejo escapar ahora... todo habrá sido inútil.»

Antes de que el sujeto comenzara a hundirse en la arena, Daeru deslizó ambos brazos por debajo de los suyos y lo sujetó con todas las fuerzas que le quedaban, impidiendo que desapareciera bajo tierra. Fue entonces cuando levantó la vista y alcanzó a ver que el Hyūga también había comprendido las intenciones del hombre. Su compañero ya se disponía a lanzar un ataque.

«Es ahora o nunca... Espero que esto no duela.»

Cerró los ojos por un instante. Todo pareció detenerse a su alrededor. En apenas una fracción de segundo imaginó que el ataque también podría alcanzarlo a él. Varias gotas de sudor resbalaron por su frente mientras permanecía aferrado al delincuente, decidido a no soltarlo bajo ninguna circunstancia.

off
✔Aprendida · 17-06-2026
◈Yin
✦Nivel: 1
#ID: UCHI101B
◔Coste
40 de Chakra | 30 de Chakra por Turno
▣Descripción

El usuario manifiesta el verdadero poder del Sharingan activándolo en ambos ojos al mismo tiempo. El iris de cada ojo se vuelve rojo, y las astas negras comienzan a surgir conforme se avanza en el dominio de las ramas del dōjutsu, ganando una por cada técnica base desbloqueada. Esta técnica no requiere sellos de mano para ejecutarse.

Cada asta representa una mejora pasiva que amplifica la capacidad visual del usuario y su instinto de reacción. Estas se acumulan entre sí para crear un efecto progresivamente más poderoso en combate.

Beneficios acumulativos por número de astas:

1 asta: -1 nivel al jutsu enemigo al momento de esquivarlo.
2 astas: Permite esquivar técnicas de nivel 0 sin perder potencial de esquiva.
3 astas: -1 nivel al jutsu enemigo al momento de esquivarlo.

Al utilizar ambos ojos, todas las otras habilidades del Sharingan se consideran pasivas (excepto Mejoras) y no consumen chakra mientras la técnica esté activa.

✧Efecto
No tiene efecto adicional especificado.

✔Aprendida · 17-06-2026
◈Taijutsu
✦Nivel: 1
#ID: TAIJ003R
◔Coste
35 de Chakra, 25 de Chakra por Turno
▣Descripción

Agarre es una técnica de sujeción que busca inmovilizar al oponente mediante fuerza y precisión, superando a los Golpes Fuertes durante Entablar Taijutsu. En este sistema, utiliza una comparativa entre los modificadores de Fuerza y Destreza combinados del usuario. Durante Entablar Taijutsu, el Agarre equivale a tomarle el brazo al oponente o agarrarlo por la ropa. Esto no inflige daño ni restringe totalmente a su oponente, pero, si tiene éxito, otorga ventaja a la siguiente maniobra del usuario sin importar el tipo de técnica contra la que se enfrente. Además, impide que el oponente rompa el Entablar durante su siguiente turno. En caso de que ambos realicen Agarre durante Entablar Taijutsu, el que posea más Fuerza será quien prevalezca.

Fuera de Entablar Taijutsu, Agarre aplica Control Físico directo sobre el oponente, impidiendo que se mueva de su lugar y utilizando la estadística de Fuerza del usuario como base del sometimiento. Durante el Agarre, el usuario podrá mover a su objetivo, golpearlo con Golpe Rápido sin romper el agarre o arrojarlo al suelo con un Golpe Fuerte, rompiendo el Agarre. El Agarre no impedirá que el oponente intente defenderse, siempre manteniendo la lógica del agarre. Si el objetivo es agarrado por la espalda, será difícil que pueda defenderse; sin embargo, si es agarrado de frente, podrá golpear o incluso usar sus manos para defenderse.

✧Efecto
5 (FUE) de Comparativa en Control Físico, 2 (MFUE+MDES) de Comparativa en Entablar Taijutsu

Mantengo el Sharingan.
Vida: 305/305

Chakra: 170/275
[Imagen: 1bb5716d6be2fa2b4e048ccb8fb0d90a.gif]
Hablo - «Pienso» - Narro
Cronología
Yūgen Sarutobi
Rango Chuunin
Clan Sarutobi
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza25(2)
Destreza25(2)
Ctrl. de Chakra25(2)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad12
Tenketsu9
Sigilo11
305
330
Enlace al Post
30-06-2026, 04:45 AM
La fuerza que ejercia aquel animal incluso con varias personas encima era descomunal, pero la voluntad del Sarutobi tampoco debia de ser cuestionada. Yugen actuaria rapido, evitando una mordida del animal, el cual parecia estar repartiendolas a todo aquel que estuviera lo suficientemente cerca. Uno de los sujetos que se lanzo a por el animal parecia haberlo herido, aunque tampoco es que no fuese mala idea sacrificar a aquel caballo ahi mismo. Desde el lateral del caballo habia otro sujeto ayudando, un rubio con barba que olia peor que un Akimichi vagabundo.
 
- Que demonios le pasa a la gente de este lugar y las ordenes?! QUE YO HAGO LO QUE SE ME DE LA GANA!!! -
 
Los ojos del Sarutobi ardian con determinacion, logrando llevar el cuello del caballo lo mas bajo posible. El animal seguia consciente y aun parecia lo suficientemente fuerte como para seguir su camino, lo que seguia frustrando a Yugen. Este voltearia su mirada, asintiendo tras ver el lugar señalado por uno de los que intentaban ayudar.
 
- Mierda! Coincido, llevemoslo a esa direccion!! - 
 
La fatiga que el cuerpo del Sarutobi estaba sufriendo estaba llegando a un limite, pero este debia encontrar fuerzas de donde no la habia. Fue cuando una voz cambio todo para Yugen, la voz de alguien familiar se podia escuchar desde la distancia y tanto alboroto, se trataba de Raizen, su hermano pequeño.
 
- No puedo dar un mal ejemplo... no ahora. -
 
El Sarutobi intentaria girar su cuerpo y la cabeza del caballo hacia la direccion planeada, usando cada fibra de musculo para completar aquella proeza. A pesar de esto la idea de matar al animal seguia dando vueltas en su cabeza una y otra vez, preguntandose si no seria lo mas seguro para evitar un desastre en mitad del festival.

- Seguros de que matarlo no es mejor idea?! -
[Imagen: VDdYHBx.png]
Narrador 10
Rango Staff
Clan Terumi
Nivel 2
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra0(1)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu9
Sigilo9
180
180
Enlace al Post
30-06-2026, 05:06 PM
Última modificación: 30-06-2026, 05:26 PM por Narrador 10.
El Caballo Asustado 

La situación, que apenas unos instantes atrás parecía completamente fuera de control, comenzó a inclinarse lentamente a favor de quienes habían decidido intervenir. Cada uno de los shinobis presentes aportó algo diferente al intento de contener al animal, y aunque ninguno consiguió resolver el problema por sí solo, el esfuerzo conjunto empezó a dar resultados visibles. El joven Kyoraku Senju demostró una agilidad admirable al desplazarse alrededor del caballo, esquivando con precisión las violentas mordidas y sacudidas de su cabeza hasta encontrar el instante oportuno para actuar. Con un movimiento limpio consiguió cubrir los ojos del animal utilizando la bufanda blanca, procurando no obstruir ni su hocico ni sus fosas nasales. Aquella maniobra redujo considerablemente la cantidad de estímulos visuales que alimentaban el pánico del caballo, permitiéndole recuperar una pequeña parte de la calma que había perdido desde el estruendo de los petardos.
 
No obstante, la situación seguía lejos de estar controlada. La intervención de Keisuke Uchiha había cumplido con su propósito principal al cortar las correas que unían al caballo con la carroza, liberándolo del peso que amenazaba con arrastrar al resto del tiro. Sin embargo, la rapidez de la maniobra también tuvo un precio: uno de los kunais alcanzó superficialmente el costado del animal, dejándole un corte que, aunque no comprometía su vida, incrementaba el dolor y la irritación que ya sufría. Cada sacudida del cuerpo hacía que la herida volviera a resentirse, alimentando un estado de nerviosismo que dificultaba todavía más cualquier intento de tranquilizarlo. A ello se sumaban los constantes gritos de Yokubari Senju, quien, entre órdenes, maldiciones y el intenso olor a alcohol que desprendía, terminaba generando una presencia tan invasiva que el caballo parecía incapaz de interpretar sus intenciones como una ayuda. Para un animal dominado por el miedo, cada voz elevada y cada movimiento brusco seguían siendo una amenaza.
 
Fue entonces cuando todos comprendieron que el escenario había cambiado. El caballo ya no permanecía sujeto a la carroza; estaba completamente libre. Aquello, que unos segundos atrás podía haber supuesto un peligro aún mayor, también abría una oportunidad que antes no existía. Permanecer en medio de la avenida, rodeados de música, petardos, ciudadanos y decenas de carrozas, solo prolongaría el sufrimiento del animal y aumentaría el riesgo para todos los presentes. Incluso Yugen Sarutobi, que en un principio había intentado reducirlo aplicando toda la fuerza posible sobre su cuello para llevarlo contra el suelo, modificó rápidamente su estrategia al comprender que inmovilizarlo allí solo complicaría las cosas. Sin necesidad de intercambiar demasiadas palabras, los cuatro shinobis terminaron coincidiendo por primera vez desde que comenzó la emergencia: aprovecharían aquel breve momento de relativa calma para conducir al caballo hacia uno de los callejones cercanos, lejos del bullicio del desfile. Allí, aislado del ruido, de la multitud y del incesante desfile de estímulos que lo había llevado al pánico, tendrían muchas más posibilidades de devolverle la tranquilidad sin poner en peligro a los ciudadanos.

La situación había cambiado por completo. Lo que unos instantes atrás era un caballo completamente dominado por el pánico se había convertido en un animal que, aunque todavía alterado, comenzaba a responder a quienes lo rodeaban. El control sobre él estaba prácticamente asegurado, pero aún quedaba el paso más importante: alejarlo del foco del desfile antes de que cualquier nuevo estímulo deshiciera todo el progreso conseguido. La avenida principal seguía siendo un lugar demasiado hostil para un animal herido y asustado, bastaría otro petardo, un relincho o el paso de una nueva carroza para que el caos comenzara de nuevo.
 
El callejón más cercano se presentaba como el destino ideal. Allí, lejos del bullicio, el caballo tendría espacio para recuperar la calma sin poner en peligro a comerciantes ni espectadores. De no surgir una alternativa mejor, el plan era claro, Yugen Sarutobi, Yokubari Senju y Keisuke Uchiha avanzarían junto al animal, guiándolo con pequeñas palmadas y movimientos pausados, procurando transmitir seguridad en lugar de fuerza, mientras Kyoraku Senju permanecería próximo a su cabeza, utilizando un tono de voz tranquilo y constante para mantener al caballo sereno durante todo el recorrido. No obstante, la situación seguía desarrollándose en tiempo real y ninguna estrategia estaba escrita en piedra. Si alguno de los cuatro consideraba que existía un método más seguro o eficaz para conducir al animal hasta un lugar apartado, tendría plena libertad para ejecutarlo; después de todo, en el mundo shinobi, la capacidad de adaptarse sobre la marcha solía marcar la diferencia entre un problema resuelto y un nuevo desastre.

Mecanica para  Yugen, Yokubari, Kyoraku y Keisuke

Yugen, Yokubari y Keisuke deberán lanzar un número de dados igual a su atributo de Fuerza para sumar los resultados y determinar el total de fuerza ejercida sobre el animal. Si la sumatoria es de 12 o menos, la fuerza es insuficiente y el caballo se plantará, negándose a avanzar; si el resultado se sitúa en un rango de 20 a 34, la acción es un éxito rotundo y logran movilizarlo a la velocidad del personaje más rápido del grupo; finalmente, si la fuerza total es de 35 o más, el exceso de presión hará que el animal se resienta, se sienta acorralado y reaccione violentamente lanzando patadas a todos a su alrededor (todos podran restar o sumar su modificador de fuerza en caso de ser necesario)

Kyoraku deberá utilizar su ingenio y su voz para calmar al animal, lanzando un dado igual a su atributo de Inteligencia e introduciendo su modificador correspondiente. Si el resultado final no supera la mitad de su Inteligencia, el caballo se negará a escucharlo y se moverá erráticamente por donde quiera, ignorando toda instrucción; si el resultado supera la mitad de dicha estadística, logrará guiarlo con palabras sutiles y el apoyo del grupo; por último, si obtiene el valor máximo posible en el dado de Inteligencia, el animal confiará al cien por ciento en él y se dejará guiar sin ningún problema directo hasta el callejón.


Fuegos artificiales

Mientras los cuatro shinobis concentraban todos sus esfuerzos en conducir al caballo hacia un lugar seguro, el desfile jamás dejó de avanzar. La música continuó marcando el ritmo de la celebración, los bailarines siguieron ejecutando sus coreografías y una carroza tras otra ocupó el espacio que las anteriores iban dejando sobre la avenida principal. Para la inmensa mayoría de los asistentes, el incidente no era más que un pequeño contratiempo que pronto quedaría atrás; el festival debía continuar, y así lo hacía, ajeno a que el verdadero peligro todavía no había desaparecido.

A varios metros de allí, el equipo encargado de la pirotecnia se preparaba para la siguiente parte del espectáculo. Los operarios, completamente concentrados en cumplir con el programa establecido para la celebración, ya habían colocado una nueva batería de petardos, esta vez mucho más potentes que los anteriores, calculando su detonación justo cuando las siguientes carrozas alcanzaran el punto central de la avenida. Nadie parecía haberles informado de la delicada situación que aún se desarrollaba a escasos metros de distancia. Bastaría una única orden para que la mecha fuera encendida y una nueva sucesión de explosiones retumbara sobre los tejados de Konoha, exactamente cuando el caballo, todavía herido y apenas recuperando la calma, intentaba abandonar el recorrido del desfile.

Hubo, sin embargo, alguien que sí reparó en aquel detalle. Desde el primer instante en que el caballo perdió el control, Kogarasu Nara había permanecido observando cada movimiento sin dejarse arrastrar por la urgencia del momento. Mientras otros fijaban su atención en el animal, él analizaba el escenario completo, buscando aquello que todavía no había ocurrido, pero que estaba a punto de suceder. Sus ojos recorrieron el avance constante del desfile hasta detenerse en el equipo de pirotecnia y, casi de inmediato, comprendió el problema. Si aquellos petardos eran lanzados según lo previsto, el estruendo volvería a envolver la avenida justo cuando el caballo estuviera siendo conducido hacia el callejón. Todo el esfuerzo realizado hasta ese momento podría desmoronarse en un solo instante. Por ahora, era el único que parecía haberse dado cuenta de que el verdadero peligro aún no había pasado.


Mecanica para Koga

Kogarasu es el único consciente del peligro inminente y debe actuar para detener al equipo de pirotecnia; sin embargo, la presencia cercana de la Guardia Interna de Konoha complica la tarea, ya que si lo descubren, asumirán que intenta sabotear el festival y se enfrentará a problemas legales. Para actuar sin ser visto, deberá realizar una tirada de 1d20 sumando su modificador de Inteligencia: si el resultado es de 12 o menos, su aproximación no será sigilosa y la guardia lo descubrirá en el acto (lo que desatará consecuencias legales inmediatas, aunque todavía tendrá una última oportunidad desesperada para detener las mechas); por el contrario, si obtiene un 13 o más, logrará pasar completamente desapercibido, quedando en la posición perfecta para emplear el método que prefiera ya sea mediante sabotaje físico o usando su jutsu de sombras para evitar que los operarios detonen los fuegos artificiales.


La Torre de Dangos

En la carroza del Chango Dango, el desenlace fue mucho más favorable de lo que cualquiera habría esperado cuando la torre de bandejas comenzó a desplomarse. La rápida intervención de Raizen Sarutobi resultó decisiva; el improvisado sistema que creó con su bastón y su propia ropa consiguió recibir la totalidad de los dangos aún humeantes, evitando que una sola de aquellas porciones ardientes alcanzara a los niños que observaban el espectáculo desde la primera fila. El peligro desapareció casi tan rápido como había surgido y, durante unos instantes, el sobresalto dio paso a una explosión de aplausos y vítores. Los pequeños, ajenos a la gravedad de lo ocurrido apenas unos segundos antes, celebraban la destreza del joven Sarutobi con la misma emoción con la que habían esperado atrapar alguno de aquellos dulces.

No todos, sin embargo, corrieron con la misma fortuna. Naoe Senju intentó auxiliar al comerciante que había perdido el equilibrio sobre la carroza, pero el desenlace escapó por completo a su control. No fue un error del shinobi ni una decisión desacertada; fue el propio civil, presa de los nervios, quien reaccionó de manera equivocada en el peor momento posible. Al intentar recuperar el equilibrio por su cuenta terminó desplazando su peso hacia el lado contrario, arrastrando consigo a Naoe. Ambos acabaron precipitándose al suelo entre un torpe enredo de brazos y piernas, golpeándose contra el empedrado sin que el joven Senju pudiera hacer nada para evitarlo. Afortunadamente, el accidente no parecía haber provocado heridas de gravedad, aunque sí dejó a ambos visiblemente aturdidos por el impacto.

Quien sí se encontraba en posición de impedir aquella caída era Mayura Hyūga. Con su velocidad y capacidad de reacción, bien podría haber alcanzado a sujetar al comerciante o incluso asistir a Naoe antes de que ambos tocaran el suelo. Sin embargo, por motivos que solo él conocía, tomó una decisión completamente distinta. Sin detenerse a comprobar el estado de sus compañeros, giró sobre sus pasos y echó a correr en dirección a la multitud, alejándose del lugar del incidente mientras la celebración recuperaba poco a poco su ritmo habitual. Detrás de él quedaban los vítores dirigidos a Raizen, que tras recibir el reconocimiento espontáneo de los niños no dudó en acercarse para ofrecer una mano a Naoe y al desafortunado comerciante, ayudándolos a ponerse nuevamente en pie y asegurándose de que el incidente no hubiera pasado de un buen susto.

El Carterista

La huida del carterista, que por un instante había parecido una maniobra brillante, terminó desmoronándose casi tan rápido como comenzó. Mientras su cuerpo se hundía lentamente en el suelo gracias a una técnica de Doton, convencido de que desaparecería bajo tierra antes de que cualquiera pudiera reaccionar, Akira Hyūga dio un paso al frente con la serenidad característica de su clan. Sus ojos ya habían leído la situación con precisión y, sin concederle un segundo más de ventaja, ejecutó una de las técnicas más reconocidas del Jūken. Sus movimientos fueron rápidos, precisos y consecutivos, descargando una sucesión de impactos sobre los tenketsu del ladrón que interrumpieron el flujo de chakra necesario para mantener la técnica. El efecto fue inmediato: el cuerpo del delincuente dejó de hundirse y quedó prácticamente inmóvil a medio camino de su intento de fuga, incapaz de completar el jutsu que momentos antes parecía garantizarle la libertad.

Al mismo tiempo, Daeru Uchiha había conseguido cerrar la distancia y sujetar al carterista desde la espalda, asegurando que, incluso si lograba recuperar la movilidad, tendría muy pocas posibilidades de escapar nuevamente. La sincronización entre ambos shinobis resultó suficiente para neutralizar al objetivo, aunque no estuvo exenta de pequeños inconvenientes. En el fragor de la técnica, algunos de los rápidos golpes ejecutados por Akira alcanzaron también a Daeru, una consecuencia casi inevitable teniendo al Uchiha abrazando al delincuente desde tan corta distancia. Afortunadamente, se trató de impactos superficiales que no representaban un riesgo real para el shinobi, más una molestia momentánea que una herida digna de preocupación. Con el flujo de chakra del ladrón bloqueado y sus movimientos completamente restringidos, la persecución podía darse, al menos por el momento, como concluida.

Sin embargo, cuando todo parecía haber terminado, el comportamiento del carterista dio un giro tan brusco como desconcertante. Su cuerpo, hasta hacía un instante completamente inmovilizado por la combinación de la presa de Daeru Uchiha y los bloqueos de chakra ejecutados por Akira Hyūga, dejó de ofrecer resistencia. En lugar de forcejear o intentar escapar una vez más, el hombre comenzó a agitar la cabeza con desesperación, mientras de su boca escapaban gritos incoherentes dirigidos a un enemigo invisible. —¡Deténganse!... ¡Ya basta!... ¡No, por favor!—, repetía una y otra vez con una angustia que parecía completamente real. Sus ojos permanecían abiertos de par en par, clavados en algún punto frente a él que ninguno de los presentes era capaz de ver, como si estuviera presenciando una escena completamente distinta a la que se desarrollaba en la avenida principal.
 
Tanto Akira como Daeru probablemente compartirían un instante de confusión. El ladrón ya no intentaba utilizar chakra, tampoco luchaba por liberarse de la inmovilización; simplemente permanecía atrapado en aquel extraño estado de desesperación, suplicando a alguien que no estaba allí. La explicación llegó un segundo después, silenciosa pero imponente. A espaldas del joven Hyūga se escuchó el sonido pausado de unas botas acercándose sobre el empedrado. Sin necesidad de levantar la voz ni anunciar su presencia, una figura de autoridad se abrió paso entre los curiosos que aún observaban la escena. Era Takeru Uchiha, capitán de la Guardia Interna de Konoha. Su mirada permanecía fija sobre el delincuente, y en sus ojos brillaba el inconfundible patrón escarlata del Sharingan. No había sido un ataque de pánico ni un repentino arrepentimiento. Desde el momento en que Takeru había establecido contacto visual con el carterista, este había quedado atrapado dentro de un Genjutsu, prisionero de una ilusión tan convincente que para él era imposible distinguirla de la realidad. Mientras el hombre gritaba y suplicaba por detener un tormento que solo existía dentro de su mente, el capitán observaba la escena con absoluta serenidad. La persecución había terminado, ahora era la autoridad de Konoha quien tomaba el control de la situación, sin embargo, un Mayura apresurado, huyendo de sus propias situaciones personales choca directamente contra la espalda del Capitan Takeru. 

Informativo

Aquellos que posean una mecanica a trabajar con ella, quienes no, diviertanse interactuando como puedan y como mejor les parezca, tienen total libertad.


時
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Naoe Senju
Rango Genin
Clan Senju
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza25(2)
Destreza30(2)
Ctrl. de Chakra50(3)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud11
Velocidad13
Tenketsu11
Sigilo10
415
440
Enlace al Post
30-06-2026, 09:17 PM
El crujido de las costuras del haori blanco al desgarrarse bajo el peso muerto del cocinero resonó en la mente de Naoe con la nitidez de una afrenta personal. La fricción del empedrado contra las rodillas de su pantalón de gala y la humillante invasión del polvo grisáceo sobre el pulcro verde pino de su kimono inferior completaron una escena que distaba severamente de la simetría operativa que él mismo predicaba.

A escasos metros, el torbellino de la masa civil continuaba vitoreando la impetuosa maniobra de Raizen Sarutobi, quien ya descendía del bastón de Amaru con el abrigo rebosante de dulces humeantes, repartiendo porciones de forma completamente desordenada entre los niños de la primera fila. Para Naoe, el éxito del rescate de los dangos no mitigaba la absoluta falta de protocolo del despliegue: la unidad se había disgregado, el civil yacía aturdido a su lado con un traumatismo severo por el impacto, y el tercer componente del equipo táctico acababa de emprender una retirada intempestiva.

A través de sus pestañas, los ojos oscuros del Senju registraron la aparatosa maniobra de Mayura. El muchacho no solo se había desentendido del auxilio biológico del comerciante herido, sino que, en un arrebato de pánico teatral motivado por la proximidad del Byakugan de la rama principal de su clan, se había despojado de su túnica de plumas de pavo real para anudársela en la cabeza a modo de toalla de baño. Ver a un gennin de la aldea empañarse el rostro con mugre del suelo de manera voluntaria para mimetizarse de forma tan poco ortodoxa entre la muchedumbre provocó un leve pero severo arqueo en las cejas de Naoe.

—La deserción del cuadrante por parte del componente Hyūga para solventar una crisis de índole estrictamente familiar empaña la métrica de este informe —murmuró Naoe, con su voz limpia y pausada recuperando el tono gélido mientras comenzaba a ponerse en pie.

Apoyó las palmas enguantadas sobre la piedra, ignorando el dolor agudo y sordo que le subía por el costado derecho debido al golpe de la caída. Con un movimiento parsimonioso y rítmico, estiró las piernas, juntó los talones en la posición de formación reglamentaria y procedió a sacudirse el polvo gris de los muslos con dos golpes secos de la mano izquierda. La visión de la costura inferior de su haori, completamente deshilachada por el aferramiento del civil, le produjo una profunda insatisfacción logística, pero la disciplina de la aldea dictaba que las contusiones y los daños materiales se archivaban solo tras la estabilización del perímetro.

Cuando Raizen se agachó a su altura, extendiéndole una mano con genuina preocupación y admitiendo con su habitual soltura que no había comprendido absolutamente nada de los vectores y la simetría, Naoe declinó el punto de apoyo con un sutil e imperceptible gesto de cabeza. No por hostilidad, sino por la estricta necesidad de evaluar primero los daños del entorno.

—La terminología empleada, Sarutobi-san, indexa las variables físicas necesarias para contrarrestar la inercia de un cuerpo en caída libre. No es una teoría abstracta; la carencia de adherencia provocada por los pétalos machacados redujo mi coeficiente de fricción en un doce por ciento, imposibilitando la intercepción limpia —explicó Naoe de forma pausada, volviendo su rostro gélido hacia el desafortunado cocinero que continuaba quejándose en el suelo—. El impacto biológico del civil contra el empedrado ha registrado un daño por trauma de dos escalones en la escala de contusiones. Reclinarlo sin una fijación cervical previa habría sido una negligencia médica.

Dando medio paso hacia el frente, Naoe se arrodilló con total corrección al costado del comerciante herido. Deslizando sus dedos cubiertos por el lino blanco, comprobó el pulso carotídeo del hombre y evaluó la rigidez de su caja torácica con movimientos precisos y quirúrgicos, asegurándose de que las ruedas de la carroza no hubieran comprometido los miembros inferiores.

—El ciudadano requiere una transferencia inmediata al cuerpo de camilleros del Sector Este para la administración de ungüentos térmicos y la sutura de abrasiones superficiales. El restaurante Chango Dango deberá auditar el eje de tracción de sus plataformas antes de la siguiente fase del Carnaval —dictaminó, levantándose de nuevo con la espalda recta y la guarda de su espada de esgrima perfectamente alineada con su cadera.

A lo lejos, más allá del bullicio de los niños que aún saboreaban los dangos salvados por Raizen, Naoe peinó el perímetro con la mirada. El desfile continuaba su curso hacia el este, pero la pinza operativa de la aldea seguía activa: Yugen y los Uchiha controlaban el sector del caballo de la tienda Kuzunoha, mientras que la seda negra de Akira Hyūga se recortaba al fondo de un callejón. La anomalía de la marca triangular roja de la semana pasada seguía pesando en el subsuelo de la seguridad de Konoha, pero en la superficie, el desorden civil acababa de ser contenido, aunque el precio hubiera sido la pulcritud de su propio uniforme.

—Su desempeño con el abrigo rojo y la expansión del bastón de Amaru ha sido mecánicamente aceptable, Sarutobi-san —añadió Naoe, permitiendo que una sutil cortesía formal suavizara la rigidez de sus palabras mientras extraía un pequeño pañuelo de lino de su manga para limpiar los restos de almíbar pegajoso de su guante—. Ha salvado el inventario material y ha evitado un alboroto mayor en el cuadrante infantil. No obstante, una vez que el personal de la Guardia Interna del capitán Takeru procese el traslado de este civil, procederemos a la unificación de la unidad. El gennin que se ha retirado con una toalla ornamental en la cabecera requerirá un reporte de amonestación por escrito si no restituye la simetría de su indumentaria antes del crepúsculo. Custodie los dangos restantes; la jornada operativa aún no ha concluido.
[Imagen: Firma.webp]

Hablo#FF851B - Pienso#C19E00 - Narro
Ficha - Registros - Cronología - Misiones - Relaciones
Yokubari
Rango Chuunin
Clan Senju
Nivel 17
Estadísticas
Generales
Fuerza45(2)
Destreza10(1)
Ctrl. de Chakra10(1)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud9
Velocidad15
Tenketsu9
Sigilo9
370
320
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01-07-2026, 01:11 AM
Mecánica Resuelta
Ben(17)+Keisuke(2)+Yugen(2)=21. Lo logramos.
Kyoraku falló el dado.


Ben sintió que esta vez el caballo cedía. La fuerza del animal seguía ahí, pero el cuerpo de Ben consiguió imponerse. Plantó los pies descalzos, con las plantas ardiendo por las raspaduras, y metió todo el peso de sus hombros, espalda y brazos en la presión de las correas. Keisuke y Yūgen..."estaban ahí", apenas sumando desde donde podían, aunque para Ben era evidente que el peso real del movimiento le estaba cayendo encima a él. Uno todavía parecía cargado con la culpa de haber herido al animal, y el Sarutobi seguía cerca del cuello, "ayudando" a contenerlo y proponiendo acabar con el animal. Ben apretó el puro entre los dientes y soltó el aire por la nariz, con la mirada fija en el caballo. —Eso es… movete, carajo… movete.— Y el animal se movió.

El problema fue que moverse no sería tan sencillo sin dirección. La bufanda de Kyōraku seguía sobre los ojos del caballo y al menos eso impedía que la avenida entera le siguiera explotando en la mirada, pero la voz del Senju no terminó de entrarle. El animal no estaba siguiendo una guía tranquila; solo reaccionando a la presión. Ben notó el fallo enseguida. Había querido llevarlo en diagonal hacia el callejón señalado por Keisuke, pero el caballo empezó a avanzar con una dirección torcida, demasiado rápida, empujando el cuerpo hacia donde sus propios instintos le gritaban que había salida. Ben tiró de las riendas para corregirlo, sin soltar la línea, intentando que la fuerza no se volviera exceso. Si presionaban demasiado, la bestia podía sentirse acorralada y patear a todos. Si aflojaban, podía romper el control y lanzarse hacia cualquier lado. —¡No está siguiendo el callejón!— gruñó, sin apartar los ojos del animal. —¡Muévanse con él, no contra él! ¡Si lo cruzamos de golpe nos revienta a patadas!—

Entonces Ben cambió el plan sobre la marcha. Ya no intentó meterlo a la fuerza por la boca exacta del callejón. Primero había que mantenerlo en movimiento sin dejarlo regresar contra la multitud. Avanzó con él, rápido, casi arrastrado por el ritmo que el propio caballo imponía, usando su velocidad para no quedarse atrás y su fuerza para impedir que el animal ganara libertad completa. Sus pies golpeaban el empedrado sin protección, dejando manchas sucias entre pétalos y polvo, pero no se permitió mirar abajo. —¡Abran espacio!— rugió hacia los civiles y guardias que todavía estaban demasiado cerca. —¡No lo encierren! ¡Déjenle salida o nos mata a todos!— Ben no sabía si el destino o la suerte iban a permitir que terminaran en el callejón, en una bocacalle distinta o varios metros más adelante de lo planeado. Lo único que podía hacer era sostener el control físico del animal mientras se movía a toda velocidad, obligándolo a alejarse de la gente aunque la dirección perfecta ya se hubiera perdido.


Virtudes en juego

V017: Líder Nato: El ninja tiene facilidad para dirigir y mandar a otras personas, haciendo que estos últimos lo vean como un líder capaz. No se garantiza que suceda siempre, pero facilita la obediencia de los que rodean al ninja.

V015: Presencia Intimidante: La sola presencia del ninja basta para tensar el ambiente. Hay algo en su porte, en su mirada o en la forma en que ocupa el espacio, que impone silencio y siembra cautela en quienes le rodean.
[Imagen: Chat-GPT-Image-17-jun-2026-08-28-14.png]
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