23-06-2026, 04:29 PM
La vivienda del anciano se alzaba en una calle tranquila de Konohagakure, una de esas pequeñas casas de madera cuyos jardines parecían haber sobrevivido a varias generaciones de propietarios. El verano había traído un calor agradable y el aire olía a tierra seca y hojas recién barridas. Algunas cigarras cantaban en la distancia, mientras el vecindario permanecía sumido en la calma propia de la media mañana.
La puerta corrediza se abrió con un leve chirrido y el anciano apareció en el umbral. Desde el primer instante resultaba evidente que estaba inquieto. Sus manos temblaban ligeramente, no por el peso de los años sino por la preocupación de haber extraviado algo de valor. En varias ocasiones miró hacia el interior de su hogar, como si esperara que el pergamino apareciera por sí solo sobre alguna mesa.
Tras un breve intercambio de cortesías, se llevó una mano a la frente y trató de ordenar sus recuerdos.
— A ver... déjame pensar. Salí de aquí poco después del desayuno. El pergamino estaba conmigo, de eso estoy completamente seguro. Lo guardé antes de irme y no tenía ningún motivo para sacarlo.
Guardó silencio un instante, reconstruyendo la ruta en su cabeza.
— Primero fui al mercado del distrito residencial. Necesitaba comprar unas verduras. Estuve en el puesto de un viejo gruñón que vende nabos y cebollinos. Incluso discutimos un poco por el precio del arroz. ¡Todavía recuerdo su cara! Si el pergamino se me hubiera caído allí, seguramente alguien lo habría visto.
Su mirada se desvió hacia la calle.
— Después me dirigí a la tienda de utensilios, la que está cerca de la plaza, cerca de la academia. Me detuve a mirar unas teteras nuevas en la entrada. La propietaria me habló del festival de verano y acabamos conversando más tiempo del que pensaba.
El anciano hizo una pausa y luego levantó un dedo, como si acabara de recordar algo importante.
— ¡Ah! Luego crucé la plaza central cerca de la biblioteca. Sí, sí, estoy seguro. Había mucha gente. Niños corriendo, comerciantes gritando y varios shinobi pasando de un lado a otro. Incluso me senté un rato en uno de los bancos, bajo un árbol. Estas piernas ya no son las de antes.
Dejó escapar un pequeño suspiro antes de continuar.
— Cuando me levanté fui a la tienda de dulces. Compré unos pastelillos. Llevaba semanas pensando en probarlos. Hasta se me cayeron unas migas encima al salir.
Entonces su expresión se ensombreció.
— Y... después regresé a casa. —Las palabras salieron más lentas esta vez.— Ese es el problema. A partir de ahí todo se vuelve confuso. Recuerdo haber pasado junto al pozo comunitario... creo. También saludé a alguien en una esquina, pero no puedo recordar quién era. Y... y tampoco sé si para entonces todavía llevaba el pergamino conmigo.
El anciano guardó silencio y observó la calle frente a su vivienda, como si el camino de piedra pudiera responder a las preguntas que le atormentaban.
— Eso es todo lo que puedo decirte, muchacho. Mercado, tienda de utensilios, la plaza, la confitería y luego el camino de regreso. Si el pergamino sigue en alguna parte, debe de estar esperando en uno de esos lugares. Espero que mi memoria no me esté fallando más de la cuenta... porque ese pergamino es importante. Muy importante.
La puerta corrediza se abrió con un leve chirrido y el anciano apareció en el umbral. Desde el primer instante resultaba evidente que estaba inquieto. Sus manos temblaban ligeramente, no por el peso de los años sino por la preocupación de haber extraviado algo de valor. En varias ocasiones miró hacia el interior de su hogar, como si esperara que el pergamino apareciera por sí solo sobre alguna mesa.
Tras un breve intercambio de cortesías, se llevó una mano a la frente y trató de ordenar sus recuerdos.
— A ver... déjame pensar. Salí de aquí poco después del desayuno. El pergamino estaba conmigo, de eso estoy completamente seguro. Lo guardé antes de irme y no tenía ningún motivo para sacarlo.
Guardó silencio un instante, reconstruyendo la ruta en su cabeza.
— Primero fui al mercado del distrito residencial. Necesitaba comprar unas verduras. Estuve en el puesto de un viejo gruñón que vende nabos y cebollinos. Incluso discutimos un poco por el precio del arroz. ¡Todavía recuerdo su cara! Si el pergamino se me hubiera caído allí, seguramente alguien lo habría visto.
Su mirada se desvió hacia la calle.
— Después me dirigí a la tienda de utensilios, la que está cerca de la plaza, cerca de la academia. Me detuve a mirar unas teteras nuevas en la entrada. La propietaria me habló del festival de verano y acabamos conversando más tiempo del que pensaba.
El anciano hizo una pausa y luego levantó un dedo, como si acabara de recordar algo importante.
— ¡Ah! Luego crucé la plaza central cerca de la biblioteca. Sí, sí, estoy seguro. Había mucha gente. Niños corriendo, comerciantes gritando y varios shinobi pasando de un lado a otro. Incluso me senté un rato en uno de los bancos, bajo un árbol. Estas piernas ya no son las de antes.
Dejó escapar un pequeño suspiro antes de continuar.
— Cuando me levanté fui a la tienda de dulces. Compré unos pastelillos. Llevaba semanas pensando en probarlos. Hasta se me cayeron unas migas encima al salir.
Entonces su expresión se ensombreció.
— Y... después regresé a casa. —Las palabras salieron más lentas esta vez.— Ese es el problema. A partir de ahí todo se vuelve confuso. Recuerdo haber pasado junto al pozo comunitario... creo. También saludé a alguien en una esquina, pero no puedo recordar quién era. Y... y tampoco sé si para entonces todavía llevaba el pergamino conmigo.
El anciano guardó silencio y observó la calle frente a su vivienda, como si el camino de piedra pudiera responder a las preguntas que le atormentaban.
— Eso es todo lo que puedo decirte, muchacho. Mercado, tienda de utensilios, la plaza, la confitería y luego el camino de regreso. Si el pergamino sigue en alguna parte, debe de estar esperando en uno de esos lugares. Espero que mi memoria no me esté fallando más de la cuenta... porque ese pergamino es importante. Muy importante.
![[Imagen: 1bb5716d6be2fa2b4e048ccb8fb0d90a.gif]](https://i.pinimg.com/originals/1b/b5/71/1bb5716d6be2fa2b4e048ccb8fb0d90a.gif)