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  ›   [Misión Simple] ¿Tengo que compartir mis papas? [E]
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¿Tengo que compartir mis papas? [E]
Kia Akimichi
Rango Genin
Clan Akimichi
Nivel 3
Estadísticas
Generales
Fuerza15(1)
Destreza8(1)
Ctrl. de Chakra15(1)
Inteligencia7(1)
Especiales
Salud11
Velocidad9
Tenketsu10
Sigilo9
267
258
Enlace al Post
18-06-2026, 03:04 AM
Dia 15 de Verano | Año 150 | Konoha

Ya estaba lista para salir y enfrentar cualquier misión que me encargaran ,pero antes de averiguar exactamente qué tenía que hacer, decidí pasar por un puesto de comida cercano, después de todo, una kunoichi necesita energía para trabajar bien. Con una enorme sonrisa, compré una generosa porción de papas fritas cubierta de muchísima salsa, se que tal vez no era el desayuno más equilibrado del mundo, pero definitivamente era el más delicioso. Sosteniendo el recipiente entre mis manos, no pude evitar sentirme de mejor humor todavía. —¡Eso se ve supeeer deli deli! —exclamé feliz mientras tomaba una de las papas —Ahora sí estoy lista para cualquier cosa.— Mientras caminaba por las calles de Konoha rumbo al punto de reunión, iba disfrutando mi pequeña botana con total tranquilidad. Después de todo, nunca se sabe cuánto tiempo puede durar una misión, y además la comida siempre sabe mejor cuando se disfruta antes de una aventura.

Llegué al punto de reunión prácticamente a tiempo, bueno, más o menos. La reunión estaba programada para las 9:30 de la mañana y yo aparecí unos cuantos minutos después, avanzando a toda prisa por la calle mientras sostenía una enorme porción de papas fritas cubierta de salsa. Mi largo cabello azul se agitaba detrás de mí mientras corría, intentando no tropezar y, más importante aún, intentando no derramar mi comida. En cuanto divisé al superior encargado de la misión, levanté una mano para saludar mientras terminaba de masticar una papa. —¡Ya llegué!— Al acercarme, hice una rápida reverencia de disculpa. —¡Tenía que pasar por mis papas! ¡Perdón, perdón, perdón! — Sonreí de forma nerviosa antes de extender ligeramente el recipiente hacia él.

—¿Quiere algunas? Están buenísimas. — La oferta era completamente sincera, después de todo, compartir comida siempre ayudaba a mejorar el ambiente, con una pequeña risita avergonzada, acomodé mejor el recipiente bajo mi brazo y me enderecé. —Pero ya estoy aquí y lista para trabajar. Lo prometo. —asentí con energía —Puede contar conmigo.— Mis ojos grises brillaban de entusiasmo. Fuera cual fuera la misión, estaba preparada para dar lo mejor de mí y si además podía terminarla sin desperdiciar mis papas, sería un día perfecto.

El superior no tardó en explicarme la situación. Durante los últimos días, los almuerzos y meriendas de las personas que visitaban el parque habían estado desapareciendo misteriosamente. Familias, niños, grupos de amigos, nadie parecía estar a salvo del ladrón, y hasta ahora nadie había logrado descubrir quién era el responsable. Debía admitir que aquello me parecía un crimen bastante grave, después de todo ¡Se estaban metiendo con la comida de la gente! y eso era algo que no podía ignorar. Con mi misión en mente, me dirigí al parque para investigar por mi cuenta. Al llegar, decidí observar el ambiente antes de actuar. Había muchas personas disfrutando de un día agradable, algunas familias descansaban sobre mantas mientras compartían sus almuerzos, varios grupos de amigos conversaban animadamente alrededor de cestas llenas de comida y algunas parejas caminaban tomadas de la mano.

Mis ojos se posaron sobre una de esas parejas. —Muah, muah, muah... —imité para mí misma mientras hacía una pequeña mueca divertida, no pude evitar reírme sola. —Qué empalagosos.— Tome una de mis papas y la bese suavemente antes de comerla. —Tu si que eres una buena compañía. — dije a mi plato de papas, aun así, ver a tanta gente disfrutando me sacó una sonrisa, el parque estaba lleno de vida, exactamente el tipo de lugar que me gustaba proteger. Me acomodé bajo la sombra de un árbol y continué observando mientras terminaba mis papas fritas. Presté atención a los movimientos de las personas, a los senderos, a los alrededores y especialmente a cualquier comportamiento sospechoso.

Pasó un rato, pero nada seguía ocurriendo, nadie corría con una cesta robada, nadie actuaba de manera extraña, nadie parecía acercarse a los almuerzos ajenos. —Bueno, esto es más difícil de lo que pensaba. —murmuré cruzándome de brazos. Incluso llegué a caminar por distintas zonas del parque para obtener una mejor perspectiva. Saludé a algunas familias, hablé con varios visitantes e incluso pregunté si habían visto algo raro durante los últimos días. La respuesta siempre era la misma y aquello hacía el misterio todavía más extraño. Si los almuerzos desaparecían tan seguido, alguien debía estar observando cuidadosamente a las víctimas antes de actuar. Mis ojos grises recorrieron nuevamente el lugar, arboles, senderos, bancos, arbustos, personas, comida, mucha comida. Mi estómago rugió ligeramente. —Concéntrate, Kia. —me reprendí a mí misma y sacudí la cabeza y seguí vigilando.

Después de permanecer vigilando durante bastante tiempo, comenzaba a pensar que el misterioso ladrón había decidido tomarse el día libre, fue entonces cuando algo llamó mi atención. Un movimiento, mis ojos grises se desviaron hacia unos arbustos cercanos y vi cómo una pequeña figura peluda emergía con muchísimo cuidado, era un perro. —¿Eh?— Al mismo tiempo, la pareja que había estado observando antes seguía completamente concentrada en sus asuntos. Con una precisión que habría hecho sentir orgulloso a más de un shinobi, el perro se acercó sigilosamente a la manta de la pareja, tomó la cesta de comida con la boca y emprendió la huida y mis ojos se abrieron de golpe. —¡¿EH?! ¡¿EH?! ¡¿EH?! — El animal salió disparado como si lo persiguiera un ejército entero.

—¡Oye! ¡Espera! — Sin perder tiempo, me lancé tras él, lo que siguió fue una persecución absolutamente ridícula, el perro corría entre árboles y yo corría detrás, el perro saltaba bancos y yo rodeaba los bancos, el perro atravesaba senderos llenos de gente, yo iba pidiendo disculpas mientras esquivaba personas. —¡Perdón! ¡Misión importante! — El condenado animal parecía conocer cada rincón del parque. Varias veces pensé que lo había alcanzado, pero siempre encontraba la manera de escapar por apenas unos centímetros. —¿Por qué eres tan rápido para alguien que carga una canasta entera? — Finalmente, después de varios minutos de carrera, el perro se dirigió hacia una zona poco transitada detrás de unos grandes basureros, reduciendo la velocidad, me acerqué con cautela y entonces encontré la respuesta.

Detrás de los contenedores había una enorme acumulación de canastas, envoltorios y recipientes de comida, mis ojos se abrieron por completo. —¿Todas estaban aquí?— Las canastas desaparecidas durante los últimos días estaban apiladas unas sobre otras, algunas seguían teniendo restos de comida, otras estaban completamente vacías y en medio de todo aquel improvisado tesoro culinario se encontraba el perro, observándome con una expresión que parecía decir que no entendía cuál era el problema, permanecí en silencio durante unos segundos y luego suspiré. La verdad era que me esperaba algo mucho más peligroso, un ladrón, un bandido, tal vez incluso algún shinobi problemático, no un perro callejero con demasiado talento para robar almuerzos.

El animal movió la cola y, sinceramente, me costó un poco enfadarme con él, aun así, un robo seguía siendo un robo, me acerqué despacio para recuperar las canastas mientras el perro observaba atentamente. —Bueno, amiguito creo que ya resolví el misterio.— No parecía malicioso, solo hambriento y eso era algo que entendía perfectamente sin embargo, la misión estaba cumplida. Había encontrado al responsable de las desapariciones y también había recuperado la evidencia. Ahora solo quedaba regresar para informar lo ocurrido, devolver las canastas a sus dueños y asegurarme de que aquel pequeño ladronzuelo encontrara una forma de conseguir comida sin tener que apropiarse de la de los demás.
Moderador 2
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18-06-2026, 04:45 AM
Última modificación: 18-06-2026, 04:47 AM por Moderador 2.
RECOMPENSAS ENTREGADAS!!
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