24-07-2026, 05:03 PM
27 de verano en Kirigakure no sato
No había pasado ni un misero día desde que volvimos de aquellas islas y ya tenía una nueva misión, que agobio había sido estar en altamar… Jamás creí que acabar con la vida de alguien fuese tan miserable y a pesar de todo… Era fácil. Mis manos habían estado manchadas de sangre junto a todo mi cuerpo, las heridas que habría recibido eran menores, nada más un par de moretones, pero con el pesar de mi alma sentía que haber ido a aquella isla había sido un error contundente en vez de una victoria… -Jamás pensé seria así… - Exclame viendo como el agua de mi tinaja se movía, no estaba del todo caliente, seguíamos con fallas estructurales en el baño… Y bueno tal vez en mi mente, pues al recibirme no vi ninguna alma más que la de mi gato ¿Qué significaba el matar a alguien? O incluso… ¿Qué significaba morir en sí? Era doloroso probablemente… Pero, jamás pensé el que tanto seria dejar a alguien en tus manos se desvaneciese entre aquellas brumas que nos daban vida y nos permitían la existencia.Suspire entonces, llevaba ya una hora metida en aquella agua helada como ella sola, tampoco es que tuviese mucho problema en enfermarme, pero sería una molestia ir así a la hora de la misión, pues literalmente, aunque sabia debía estar presentable (Y no manchada con mierda y sangre…), tampoco tenía todo el día, entonces salí del agua tomando una toalla que puse sobre mis hombros y proseguí a cambiarme de ropa por fin, poniéndome un traje ninja que habría lavado por suerte mi madre hace poco… Que haría sin ella, a pesar de que estaba enferma y constantemente ocupada, era mi pilar emocional fundamental para seguir mi vida a pesar de que ella podría irse en cualquier momento, mi única familia, y la única persona del clan en la cual podía confiar.
Entonces salí de mi hogar y terminé llegando al puerto casi por inercia, la situación era sencilla varios barcos queriendo ya dejar descansar a su tripulación tocando tierras firmes, ahora que había salido por fin de la aldea sabia lo difíciles que podrían ser las aguas de aquellos barcos que nos mantenían tranquilos las noches y los días de niebla más espesa, me daban ganas de orar porque no volviesen a tocar alta mar nunca más… Pero aun así… Sabia era imposible, debido a que nuestras vidas dependían de eso… Ayude entonces a orientarse al primer barco, me encontraba cansada, a penas un par de horas de sueño hicieron que casi el barco chocase con la estructura del puerto, en lo cual un marinero casi insultándome comento -¡UNA SEÑORITA! ¡Por razón casi nos hundimos! – Grito a los cuatros vientos haciéndome casi querer agarrarlo a golpes ahí mismo, por lo cual conteste -Esta señorita ha roto más cabezas… Que tu… - Entonces por fin el barco bajo anclas y quedo bien anudado, pero algo se me habría pasado atormentando durante los siguientes tres barcos…
¿Cuánta de la gente que habría pateado el trasero seguirían vivos? ¿Seguía siendo mi culpa lo de la isla finalmente? Digo… Se habría hundido en cualquier momento, hiciese lo que hiciese…
-Supongo que hay cosas que no podemos cambiar- Me dije sumida a mis pensamientos, mientras aquella cuerda casi me cortaba los dedos por lo dura de la tensión -¡AucH!- me quejé entonces viendo que me había hecho una leve herida, mientras un marinero se me acercaba a comentarme algo… En un inicio simplemente le heche para atrás pensando que serían más sandeces, o algo sobre mi color de piel… Pero, no fue así.
-Hola disculpe… Esta herida… Usted es ninja ¿no? - Exclamo el hombre mientras yo simplemente atinaba a resguardarme ocultando de un movimiento el daño que me había hecho a mí misma… -Nah descuide no es nada… Digo… ¡Si! Soy una kunoichi obvio… No tiene de que preocuparse… - Rei nerviosa completamente sumida en mis pensamientos, mientras el marinero de una sola parada, me comento -Señora si tiene tanto tiempo para actuar antes que pensar, mejor tómese un descanso… - Explico mientras miraba entonces mi cara de atónita e incrédula ¿Quería que me fuese así no más? ¿Tenía que tirar mi misión para ello? ¡Ni loca! Estaba indignada, no podría ganar un Ryo con eso… Por lo que mi cara mostro mi estado de ánimo haciendo reír al viejo hombre antes que yo pudiese decir algo -Hombres o mujeres son todos iguales… Cuando son jóvenes creen poder imponerse ante la tormenta y son los primeros en hundirse… - Se limpio una lagrima del ojo entonces -Señorita ya ha pasado más de una hora aquí, la misión suya creo era ayudar… Y créame la mayoría de los barcos ya se han puesto a flote o han tirado anclas… Váyase tranquila a hablar con su supervisor o quien carajos les mande… - Puso una pipa en su boca y simplemente me miro diciendo -A veces los más jóvenes no lo ven, pero la mejor manera de hundir un barco es tomando más de lo que puedes… ¿Por qué no solo toman lo necesario por ahora? Se le ve cansada. – Exclamo tirándome todo el humo a la cara, momento en el cual tosí como nunca había hecho…
Entonces simplemente suspire… Tenía razón había llevado días difíciles con esta misión anterior ¿Por qué no descansar ahora que podía…? Tal vez tomarme un rato con mi familia me vendría bien… Para no pensar en esos fantasmas por ahora.