20-07-2026, 01:51 PM
Última modificación: 22-07-2026, 02:43 AM por Yokubari.
[Capítulo I] Entre la Niebla y las Hojas
Habían pasado varias semanas desde los incidentes que sacudieron Kirigakure. La desaparición del Daibune, el hundimiento de la Plaza de la Fuente, el incendio del Gran Mercado y la tragedia de la isla del norte ya no ocupaban cada conversación, pero sus consecuencias seguían presentes. Ahora, otra noticia recorría públicamente la aldea: Kirigakure adelantaría su reunión anual con la llamada Gente del Bosque. Su existencia nunca había sido un secreto. Eran una parte importante de la historia de la Niebla y antiguos aliados en la protección de los sellos de chakra. Sin embargo, quiénes eran realmente, dónde vivían y qué había sido de ellos durante el último siglo continuaba siendo un misterio para la mayoría. Hasta el momento, aquella distancia había resultado conveniente para ambas aldeas.
Como había sido costumbre durante décadas, el encuentro tendría lugar en una pequeña península del País de las Olas. La comunidad que habitaba aquel territorio ofrecía hospedaje, alimento y un terreno neutral a las dos delegaciones durante el tiempo que duraba la reunión, normalmente entre una y dos semanas. A cambio de su hospitalidad, los shinobi de Kirigakure y de la Gente del Bosque prestaban sus servicios al pueblo: atendían enfermos, reparaban caminos, protegían las costas, escoltaban comerciantes y se ocupaban de cualquier problema que hubiera quedado sin resolver durante el año. No era únicamente una reunión entre líderes...Después de cien años, ahora también era una tradición compartida, construida alrededor de una deuda que ambas aldeas insistían en pagar.
En la madrugada del día cuarenta y cinco de primavera, los muelles de Kiriminato se encontraban ocupados por una flota considerable. Varios Kiri Daibune esperaban sobre las aguas grises, acompañados por numerosos Kiri Hayate. Marineros, guardias y trabajadores Funato recorrían las pasarelas cargando cajas, asegurando cuerdas y comprobando las embarcaciones por última vez. Después de todo lo ocurrido, ningún navío zarparía sin haber sido revisado más de una vez.
Las bodegas llevaban alimentos propios de la región, aunque reunirlos había resultado mucho más difícil que en años anteriores. Había pescado salado, arroz, algas, conservas, medicinas y barriles de agua limpia, además de herramientas y materiales destinados a los habitantes del País de las Olas. También transportaban los regalos que exigía la tradición: piezas elaboradas por los artesanos de Kirigakure, telas, y otros objetos preparados para la gente del bosque. La cantidad era menor que en reuniones pasadas, pero cada caja había sido llenada con cuidado. Kirigakure tenía poco que ofrecer aquel año y, aun así, se negaba a presentarse con las manos vacías.
Los líderes de la aldea habían convocado a algunos de sus mejores shinobi de diferentes rangos para cumplir tareas específicas durante el encuentro. La mayoría de los seleccionados ya había abordado y el cuerpo chūnin se encontraba distribuido entre las embarcaciones. Solo faltaba organizar al cuerpo genin. A medida que los jóvenes llegaban al muelle, eran dirigidos hacia la zona central, donde recibirían sus asignaciones antes de abordar el Daibune principal o alguno de los Hayate reservados para ellos.
Renjiro Funato, el Mizukage, los esperaba en medio del embarcadero, con el Kiri Daibune y los Hayate destinados a los genin alineados a su espalda. A su derecha se encontraba Masato Heizu, observando las llegadas y revisando una lista de nombres; a su izquierda, Daizen Hoshigaki permanecía con los brazos cruzados, valorando en silencio a cada joven que se aproximaba. El Mizukage no los miró de inmediato. Durante unos segundos mantuvo la vista sobre Kirigakure, visible a la distancia entre los muelles, los tejados y la niebla de la mañana. Tal vez intentaba memorizarla antes de partir. Tal vez se preguntaba cuánto habría cambiado cuando regresaran. Finalmente se volvió hacia los genin y enderezó la postura. —Acérquense y formen filas. Se les indicó que no trajeran su protector de la aldea. Si lo hicieron, depositen su protector de la aldea con los chunnin de las puertas. Recibirán sus equipos y responsabilidades antes de partir. No los abran aún. Lean bien el documento que se les dio en su documento oficial....es su responsabilidad saber en qué nave viajará y qué se espera de ustedes durante estas dos semanas.
Para las reglas del tema se escribió:1- Este tema solo dura 2 rondas.
2- Participar no es obligatorio.
3- Los que participen, no podrán crear temas en la aldea con fecha del 45 al 60 de Verano.
4- Para participar, deben ser nivel 7 o mayor.
![[Imagen: kSBHJF.jpg]](https://imagizer.imageshack.com/img922/1604/kSBHJF.jpg)
![[Imagen: AhAOZ2C.png]](https://i.imgur.com/AhAOZ2C.png)