Shinobi Gaiden Foro Rol
  • Guías
  • Técnicas
  • Información ▾
    • Mapa del Mundo
    • Virtudes y Defectos
    • Registro de Personajes
    • Objetos
    • Calc. de Estadísticas
    • Censo y Estadísticas
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate
  • Primeros pasos
Kinzo vs Ibuki
忍 SG
知
¿Sabías que… los Yamanaka estuvieron cerca de extinguirse porque eran incapaces de dejar de escuchar las mentes ajenas?
Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?
Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto   ›   Mundo   ›   Pais del Fuego   ›   Konohagakure no Sato   ›   Zona Comercial
« Anterior 1 … 3 4 5 6 7 Siguiente »
  ›   [Común] [Social] Humo Viejo en la Calle Principal
Responder
[Social] Humo Viejo en la Calle Principal
Yokubari
Rango Chuunin
Clan Senju
Nivel 17
Estadísticas
Generales
Fuerza140(5)
Destreza10(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia45(2)
Especiales
Salud10
Velocidad30
Tenketsu20
Sigilo15
805
830
Enlace al Post
18-06-2026, 06:35 PM
Última modificación: 18-06-2026, 06:37 PM por Yokubari.
[Social] Humo Viejo en la Calle Principal
Hora: 3:00pm
Día: 23 de verano
Año: 150
Humo Viejo en la Calle Principal
[Imagen: 61c7c551-48eb-482d-9e2a-7c9420c8ec0a.png]

El día 23 de verano del año 150 caía pesado sobre Konoha, con ese calor de las tres de la tarde que no derrite a nadie, pero sí vuelve lenta a la gente. La calle entre la tienda de dulces y la tienda de BBQ olía a azúcar caliente, carne asándose y polvo levantado por las sandalias de los que pasaban sin mucha prisa. Ahí, apretada entre ambos negocios, había una taberna pequeña, de puerta baja, mesas gastadas y sombra amarillenta. No era un lugar elegante ni pretendía serlo. Servía para esconderse un rato del sol, tomar algo fuerte, hablar bajo y mirar la calle desde adentro. A esa hora había pocos clientes: dos hombres jugando con dados en una esquina, una mujer contando monedas junto a la barra, un viejo dormido con la frente cerca de su vaso y el dueño fingiendo que limpiaba el mismo punto desde hacía diez minutos. Afuera, la aldea seguía con su ritmo normal. Niños corriendo cerca de los puestos, comerciantes llamando clientes, algún ninja joven cruzando con la banda bien puesta y cara de importancia. Pero dentro de la taberna el aire estaba más tenso. Yokubari Ben ocupaba demasiado espacio aunque estuviera sentado. Armadura oscura, hombros anchos, barba rubia, ojos avellana clavados en la barra y un puro apagado entre los dedos. No parecía un genin. Tampoco parecía un simple cliente. Parecía una reliquia de guerra sentada en una silla demasiado chica, tragándose el orgullo con cada minuto que pasaba.

—¡Que les den! Malditos puritanos —escupió Ben al levantarse, con la voz áspera y suficiente fuerza para callar a media taberna. La discusión ya venía de antes. Primero fue un comentario seco del dueño, luego una respuesta peor de Ben, después murmullos de los clientes y finalmente ese silencio incómodo donde todos fingían no escuchar, pero nadie podía mirar a otro lado. Al parecer, Yokubari había tratado de comprar algo de carácter recreativo, algo de esos consumos grises que muchos conocían, pero pocos aceptaban decir en voz alta. Quiso hacerlo con esa autoridad vieja suya, exigiendo más de lo que pedía, como si todavía bastara su nombre para abrir cualquier puerta. No bastó. El dueño se negó. Alguien en una mesa soltó una risa por lo bajo. Otro dijo algo sobre “dar el ejemplo”. Ben lo escuchó. Claro que lo escuchó. Su mano fue a la mesa más cercana y, de un golpe con la bota, la pateó tan fuerte que las patas rasparon el suelo antes de volcarse con vasos, platos y monedas encima. El ruido llenó la taberna. Nadie se movió. Nadie quiso ser el primero en encararlo. Ben se quedó un segundo en la salida, respirando fuerte, con la mandíbula apretada y la mirada metida en todos a la vez. Daba rabia verlo así. También daba pena. Porque algunos todavía recordaban al hombre de antes, al soldado que regresaba de misiones cubierto de sangre ajena y recibía palmadas en la espalda. El héroe de una época más sucia. Ahora la gente solo susurraba mientras él cruzaba la puerta. El que fue un héroe una vez. El que ya no sabía vivir sin pelear.

Ben salió al sol con el puro ya encendido, jaló una bocanada larga y empezó a caminar hacia el oeste sin pedir permiso a nadie. El humo le salió por la nariz y subió torcido sobre la calle, perdiéndose entre el olor del ramen, las flores frescas y la grasa de la BBQ. Caminó con paso duro, sin apurarse, pero sin dejar espacio para que otros se cruzaran en su camino. Primero pasó frente al puesto de ramen, donde el cocinero bajó la mirada justo a tiempo y siguió moviendo los fideos como si no hubiera visto nada. Luego siguió hasta la zona de Flores Yamanaka, donde el contraste fue más cruel: pétalos cuidados, ramos bien armados, colores vivos, y él en medio de todo eso con su armadura oscura, su puro y esa cara de hombre que llevaba años discutiendo con fantasmas. Una muchacha del local lo miró desde detrás de unas flores blancas. Ben no le dijo nada. Ni siquiera la insultó. Eso, en él, ya era una forma de contención. Continuó hasta detenerse frente a la estación policial. Ahí se quedó unos segundos, mirando el edificio con una sonrisa amarga, como si esperara que alguien saliera a buscar pelea o a recordarle que todavía había reglas. Nadie salió. Eso lo irritó más. Giró hacia el norte y avanzó por la calle con el puro entre los dientes, hasta llegar al Shushiya. El bar estaba cerrado. La puerta metálica tenía el seguro puesto y un letrero simple colgaba del frente. Ben lo vio. Lo leyó. Se quedó quieto. Después soltó una risa seca, sin alegría, y pateó la puerta con rabia. El golpe retumbó en la calle. Un par de personas al otro lado se apartaron de inmediato. Ben bajó la pierna, expulsó otra nube de humo al aire y se quedó frente al metal abollado, respirando por la nariz, más solo que furioso, aunque él jamás lo habría admitido.
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
Enlace al Post
19-06-2026, 12:35 AM
El bullicio de la zona comercial seguía su curso alrededor de él como si fuera agua deslizandose a su alrededor, adaptandose a su figura, indiferente a los pasos que avanzaban entre los transeúntes con la banda ninja bien visible sobre la frente. Koga caminaba sin la distracción despreocupada de quienes estaban allí para comprar o matar el tiempo. Sus ojos recorrían los alrededores con una atención constante, con una cierta pereza que observaba más de lo que aparentaba.

Fue entonces cuando aquella figura llamó su atención.

No por el ruido que había provocado antes, pues no había estado presente para verlo o por la forma que ocupaba espacio entre la multitud. Era algo más difícil de definir, una sensación vaga, como una impresión enterrada en algún rincón de su memoria.

Koga empezó a caminar más lentamente hasta que terminó por detenerse unos momentos, y durante varios segundos permaneció inmóvil a unos pocos metros de distancia de Ben, observándolo sin la menor intención de ocultarlo. Su expresión no cambió de esa expresión monotona que parecía tener siempre, de esa seriedad. No había curiosidad evidente, ni simpatía, nisiquiera desconfianza abierta. Solo aquella mirada analítica y distante que parecía medir a las personas como si fueran acertijos mal planteados.

Frunció el ceño entonces, la sensación persistía. Algo resultaba familiar.

Finalmente avanzó un par de pasos más, lo suficiente para acortar la distancia sin llegar a invadirla. Metió una mano en el bolsillo mientras inclinaba ligeramente la cabeza hacia un lado.

— Oye.

Su voz salió seca, directa, estudiandolo unos segundos más antes de continuar.

— ¿No te conozco de alguna parte?

La pregunta fue formulada sin cortesía ni hostilidad. Simplemente la lanzó al aire y esperó, observándolo con la misma intensidad silenciosa con la que había llegado en primer lugar.
Yokubari
Rango Chuunin
Clan Senju
Nivel 17
Estadísticas
Generales
Fuerza140(5)
Destreza10(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia45(2)
Especiales
Salud10
Velocidad30
Tenketsu20
Sigilo15
805
830
Enlace al Post
19-06-2026, 01:22 AM
Ben se quedó frente a la puerta metálica del Shushiya con el cuerpo todavía cargado de rabia, la bota apoyada de nuevo en el suelo y el eco del golpe perdiéndose entre las paredes de la calle. El metal había cedido apenas, no lo suficiente para abrirse, pero sí para dejar una marca fea, hundida, clara. Le molestó más eso. Que ni siquiera romper algo le diera una satisfacción decente. Tenía la mandíbula dura, los hombros tensos bajo la armadura y los dedos cerrados. El puro le colgaba de los labios, torcido, húmedo en la punta, casi apagado. A su alrededor, la tarde seguía normal, demasiado normal para su gusto. Gente caminando, vendedores hablando, niños corriendo, algún civil mirando de reojo y apartando la vista cuando él giraba la cabeza. Antes esas miradas eran distintas. Antes llevaban respeto, miedo sano, gratitud incluso. Ahora tenían otra cosa. Duda. Lástima. Esa puta lástima que se le metía debajo de la piel peor que cualquier kunai. Por un segundo, el ruido de la calle se mezcló con otros sonidos que no estaban ahí: madera rompiéndose, gritos en una operación que ya no podía arreglar, el golpe seco de un cuerpo cayendo donde no debía, una voz de mujer que en su memoria siempre sonaba cansada y suave. Apretó los dientes. No iba a pensar en eso. No ahí. No con el sol en la cara y medio barrio esperando que hiciera otra estupidez para confirmar lo que todos ya decían en voz baja.

Cuando escuchó aquella voz detrás de él, Ben no respondió de inmediato. Se quedó quieto un segundo más, con la nuca rígida, y luego se dio la vuelta despacio, sin prisa, dándole al recién llegado la misma atención que le daría a una piedra atravesada en el camino. Lo vio de arriba abajo. Banda ninja visible, postura tranquila, mirada seca. Uno más. Otro joven con ojos de análisis y la lengua demasiado cómoda. Ben soltó aire por la nariz, pero el puro apenas brilló. El viento de la calle se lo estaba apagando. Eso sí logró irritarlo de verdad. Bajó la mirada al cigarro, lo mordió entre los dientes y empezó a buscar entre sus ropas con una mano, metiendo los dedos bajo una correa, luego en un bolsillo interior, luego en otro compartimento de la armadura. Mientras buscaba, habló con el puro apretado en la boca, haciendo que las palabras salieran más ásperas, más arrastradas. —Tú y cientos más, muchacho. Hubo un tiempo en que media aldea decía conocerme cuando le convenía. —No sonó orgulloso. Tampoco sonó humilde. Sonó cansado de haber sido recordado de la forma equivocada. Al fin encontró la puta cajetilla de fósforos, una cosa vieja, doblada en una esquina, manchada de tabaco y sudor. Sacó uno con el pulgar, se guardó la cajetilla sin dejar de mirar a Koga y levantó la pierna apenas para raspar la cabeza del fósforo contra la suela de su bota. La chispa prendió al primer intento. Ben se inclinó un poco, protegió la llama con la mano, acercó el fuego a la punta del puro y chupó hasta que el tabaco volvió a encenderse con un rojo pequeño y terco. Luego agitó el fósforo una vez, dos veces, hasta apagarlo, y lo dejó caer al suelo sin ceremonia.

Ben miró otra vez el bar cerrado a su espalda. El Shushiya seguía igual, mudo, con su puerta marcada y su letrero inútil colgando como una burla. Gruñó bajo, más para sí mismo que para Koga, y empezó a caminar.  Pasó a su lado con una forma pesada de moverse, ocupando espacio. Cuando estuvo cerca, giró apenas la cabeza, lo justo para dejarle la frase encima sin detenerse. —Si quieres un autógrafo, llega tarde. Ya no los doy. Se acabó el show. —Después dio una inhalada profunda al puro, llenándose los pulmones con humo viejo, fuerte, amargo. Al expulsarlo, giró la boca hacia un lado para no echárselo en la cara. Ben podía ser un imbécil, sí, pero no tan imbécil. El humo salió en una nube espesa que se deshizo hacia la calle, lejos de Koga, mientras él seguía avanzando con el ceño cerrado y la espalda ancha.
[Imagen: Chat-GPT-Image-17-jun-2026-08-28-14.png]
Raizen Sarutobi
Rango Genin
Clan Sarutobi
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza44(2)
Destreza50(3)
Ctrl. de Chakra35(2)
Inteligencia6(1)
Especiales
Salud11
Velocidad12
Tenketsu9
Sigilo13
420
435
Enlace al Post
19-06-2026, 03:47 AM
Última modificación: 19-06-2026, 03:53 AM por Raizen Sarutobi.
Amaru llevaba ya varios días lejos de su monte, y eso empezaba a notarse. El pelaje, normalmente erizado de cualquier manera, ahora le colgaba un poco más chato sobre el lomo, y sus ojos tenían ese brillo apagado de quien preferiría estar en cualquier otro lado menos en el que está. Raizen tenía dos teorías sobre el humor de su compañero. La primera: la nostalgia del monte. La segunda, más probable según él mismo: la dieta forzada que le está haciendo a ese gordo por las deudas que tiene el Sarutobi.

— Sé que es difícil, pero no puedo comprarte más fruta esta semana de las permitidas. — le explicó Raizen, caminando con las manos en los bolsillos mientras Amaru iba sentado en su hombro con los brazos cruzados y una expresión que solo podía describirse como ofendida. — Apenas me alcanza para mis gustos. Aguantá un poco más, ¿sí? Cuando cobre la próxima misión te compro esos mangos que tanto te gustan.
Amaru no respondió. Por supuesto que no. Pero el bufido que soltó por la nariz dejó bastante clara su opinión sobre el tema.


— No me mires así. 

Eso pareció ser la gota que rebalsó el vaso. O la fruta que rebalsó la panza, en este caso. Amaru se bajó del hombro con un salto decidido, aterrizó en el suelo con ese andar bamboleante tan suyo, y antes de que Raizen pudiera reaccionar ya estaba metido entre un grupo de chicos que jugaban cerca de un puesto, robándole una pelota de trapo a uno de ellos para después tirarla lejos sin ningún motivo aparente más que el de hacerlo.

— ¡Amaru!

El niño más pequeño empezó a llorar. Raizen levantó las manos en gesto de disculpa hacia los padres más cercanos y salió corriendo detrás del mono con la sensación clara de que la mañana se le estaba complicando sola. Lo que siguió fue una persecución que ningún entrenamiento shinobi lo había preparado para manejar con dignidad. Amaru se metió entre cajones de un puesto de frutas, salió por el otro lado tirando dos naranjas en el proceso, pasó por debajo de una hilera de sillas de un local de té haciendo que el dueño soltara una maldición, y siguió de largo sin ningún tipo de remordimiento aparente.

— ¡Volvé acá, bicho desagradecido!
El mono no volvió. El mono, de hecho, decidió que el mejor camino de escape era pasar directamente por debajo de los pies de un hombre de cabello rubio que está parado con una compostura tan marcada y que charlaba con un joven de pelo negro, que era de similar tamaño que Raizen.

— ¡Disculpe! ¡Perdón! — gritó Raizen sin frenar, con la respiración ya algo agitada.

Pero Amaru no se conformó con esquivarlo. En un arranque de rebeldía pura, decidió que ese desconocido, el peli negro, era una superficie escalable más que un obstáculo, y le saltó encima sin pedir permiso. Subió por su espalda con un movimiento en espiral, usando la ropa como apoyo, las manitos aferrándose donde podían, hasta llegar al hombro y lanzarse desde ahí hacia adelante, directo hacia donde estaba Ben, todavía con el puro entre los dientes.
Lo que pasó después fue rápido. Sorprendentemente rápido, considerando la panza que Amaru cargaba encima. Aterrizó sobre el hombro de Ben, le arrancó el cigarro de la boca con una precisión que no debería tener un mono con sobrepeso, y volvió a saltar, esta vez directo hacia Raizen, que llegó justo a tiempo para extender los brazos y atajarlo contra el pecho antes de que tocara el suelo.

— No. No, no, no. — Sostuvo a Amaru con un brazo mientras este sostenía el cigarro entre los dientes como un trofeo de guerra, completamente satisfecho de sí mismo. 

Recién ahí Raizen levantó la vista y se topó de lleno con la figura de Ben, ya reconociendo sus aptitudes fisicas: la armadura oscura, los hombros anchos, esa cara de hombre que llevaba demasiados años discutiendo con personas, animales y cualquier objeto fisico. Tragó saliva.

— P-perdón, señor. De verdad, perdón. — Dio un paso atrás instintivo, sin soltar a Amaru, que seguía mordiendo el cigarro sin la menor intención de devolverlo. — Es mi compañero, no suele hacer esto, o sea, sí lo hace, pero no con... no con cualquiera.

Imagen de Amaru
[Imagen: image.png?ex=6a360af9&is=6a34b979&hm=b81...6dbd93d14&] 40cm mide.
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
Enlace al Post
19-06-2026, 02:55 PM
Última modificación: 19-06-2026, 02:57 PM por Koga.
Koga observó cómo el hombre pasaba a su lado sin detenerse. La respuesta no le molestó, de hecho, parecía haber esperado algo parecido. Cuando escuchó lo del autógrafo, soltó una breve exhalación por la nariz, una especie de bufido secor. No hubo sonrisa alguna acompañándolo, solo aquella reacción escueta de alguien que consideraba la idea ridícula desde el principio.

— Como si quisiera uno.

La frase salió sin esfuerzo, casi automática. Después guardó silencio y permitió que el hombre avanzara unos pasos más. Sus ojos permanecieron sobre aquella espalda durante unos instantes mientras repasaba los detalles que había alcanzado a notar, quizás a ver si aquellos detalles le ayudaban a recordar. La armadura gastada. La forma pesada de caminar. La irritación constante que parecía envolverlo como una segunda capa de ropa. Había algo extraño allí. Algo que no terminaba de encajar con la imagen de un simple problemático que iba dejando puertas abolladas a su paso. Era una impresión difícil de explicar, pero suficiente para mantener su atención. 

— No te pregunté por tu firma.

Su mirada se desplazó hacia el perfil del hombre.

— Te preguntaría por tu nombre, aunque parece que prefieres que nadie lo recuerde.

Koga inclinó apenas la cabeza mientras hablaba, observándolo con aquella intensidad analítica tan propia de él que a veces hacía sentir a otros como si estuvieran siendo evaluados. No había burla, o compasión, en sus palabras, simplemente estaba llegando a una conclusión propia.

— Es una pérdida de tiempo intentar borrar las huellas propias. Los que realmente merecen ser recordados terminan siéndolo aunque se escondan.

La frase salió con la naturalidad de quien estaba completamente convencido de ello, pero distaba mucho de ser un consejo o un intento de lección, aquello era simplemente una opinión expresada con la misma sequedad con la que habría comentado sobre el clima. Después de decirlo, guardó silencio una vez más, permitiendo que las palabras quedaran suspendidas entre ellos sin preocuparse por cómo serían recibidas.

Fue entonces cuando el movimiento repentino rompió la monotonía de la escena. Los ojos de Koga se desviaron justo a tiempo para seguir la trayectoria del mono y el pequeño caos que provocó a su llegada. Su expresión se endureció de inmediato. Mientras otros quizá habrían encontrado divertida la situación, él parecía incapaz de verle la gracia. Su ceño se frunció ligeramente mientras observaba al animal apropiarse del cigarro con una familiaridad irritante y luego pasar a manos de aquel recién llegado que acababa de aparecer en escena.

La desaprobación fue inmediata y evidente.

Su mirada pasó del mono a su dueño, luego regresó al mono y permaneció allí varios segundos más. Daba la impresión de estar cuestionando seriamente el juicio de cualquiera que considerara aceptable llevar un animal así por las calles de la aldea. Finalmente cruzó los brazos sobre el pecho y habló, manteniendo el mismo tono seco de siempre.

— ¿Lo has entrenado para robar cosas?

La pregunta iba dirigida al dueño del animal, pero la forma en que la formuló hacía parecer que la respuesta correcta ya estaba decidida de antemano. Observó al mono mordisqueando el cigarro robado poco después; habían muchas personas a quienes los animales pequeños les daban ternura sin importar lo que hicieran. Él no era una. No le sorprendería para nada si Ben decidía darle un puñetazo al animal, o reaccionase con enfado ante lo ocurrido.
Yokubari
Rango Chuunin
Clan Senju
Nivel 17
Estadísticas
Generales
Fuerza140(5)
Destreza10(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia45(2)
Especiales
Salud10
Velocidad30
Tenketsu20
Sigilo15
805
830
Enlace al Post
19-06-2026, 03:51 PM
Última modificación: 19-06-2026, 03:56 PM por Yokubari.
Ben no se movió al principio. Ni gritó, ni levantó la mano, ni salió detrás del mono. Se quedó quieto en medio de la calle, con la boca vacía y la mirada clavada en el dichoso Amaru, que sostenía el puro entre los dientes con una satisfacción descarada. El silencio le cayó encima al lugar. La gente que había estado mirando de reojo dejó de fingir que no veía nada. Algún vendedor bajó la voz, un niño dejó de reír y hasta el ruido de los pasos alrededor pareció hacerse más cuidadoso. Ben tenía la mandíbula apretada, tan marcada que la barba apenas la disimulaba. Sus ojos fueron primero al animal, después al cigarro y después al muchacho que lo tenía entre los brazos. Ahí encontró al culpable real...No el puto mono... El jodido dueño... El que había permitido que una bola de pelo con hambre y mala educación le arrancara algo de la boca en plena calle. Para Ben no era gracioso. Era una falta de respeto pública, directa, justo después de que ya venía con la rabia prendida desde la taberna y desde la puerta cerrada del Shushiya. Le habían quitado el control por un segundo, y ese segundo bastaba para que todo su cuerpo se tensara.

Entonces avanzó. Dio un paso, luego otro, lento y pesado, con esa forma suya de ocupar espacio hasta hacer que los demás pensaran en apartarse antes de que él tuviera que pedirlo. La armadura le crujió apenas con el movimiento, y la sombra de sus hombros cayó sobre Raizen cuando se acercó lo suficiente. Ben no necesitó levantar la voz. Su presencia ya hacía el trabajo. Miró al muchacho de arriba abajo, luego bajó la vista al mono, que seguía aferrado al puro con los dientes, muy satisfecho de sí mismo. Ben inclinó apenas la cabeza, sin sorpresa, sin paciencia y sin una pizca de ternura. —¿Ese bicho tuyo acaba de quitarme el puro de la boca? —dijo, y no a son d pregunta. Sonó a sentencia. Después levantó una mano despacio, con los dedos abiertos, esperando que Raizen entendiera sin necesidad de recibir una segunda explicación. No iba a discutir con un mono. Pero sí iba a dejar claro que alguien ahí iba a pagar el gesto.

Cuando tuvo el puro al alcance, Ben lo tomó con dos dedos y lo sacó de la boca de Amaru con una calma pesada. Lo sostuvo frente a su cara un instante, mirando la punta mordida, húmeda, arruinada. Sus labios se torcieron con asco. Ya no le servía. Lo dejó caer al suelo y lo aplastó bajo la bota con un movimiento seco, hasta que el tabaco se abrió contra el polvo. Luego miró otra vez a Raizen. La mano de Ben subió y se cerró en la ropa del muchacho, con una fuerza medida que bastaba para detenerlo donde estaba. Lo jaló apenas hacia adelante, lo suficiente para que entendiera la diferencia de tamaño, peso y humor entre los dos. —Me debes un puro —dijo, bajo, áspero—. Y una disculpa de hombres —Lo soltó casi de inmediato, pero no se apartó. Ben podía haberle roto la nariz. Podía haber pateado al animal. Podía haber hecho una escena más grande. Todos alrededor lo sabían...Y él también... Y justo por eso y solamente eso no lo hizo. Dejó que la posibilidad quedara ahí, respirando entre ellos.

La voz de Koga terminó de rasparle la poca paciencia que le quedaba. Ben giró apenas la cabeza hacia él, sin darle todo el cuerpo, con los ojos todavía duros. —No necesito traductor, muchacho —soltó, seco—. Y si vas a narrar lo obvio, hazlo desde más lejos. —Después volvió la mirada a Raizen y a Amaru, con el ceño cerrado y la bota todavía encima del puro destruido. La tarde seguía igual, pero el ambiente ya no. Lo que antes era una tontería de mercado se había vuelto otra cosa, una cuerda estirada demasiado. Ben respiró por la nariz, pesado, conteniendo la rabia por pura terquedad y no por bondad. Señaló al mono con un dedo, luego al dueño. —Un compañero que no obedece no es compañero. Es carga. Aprende eso antes de que alguien menos paciente que yo te lo enseñe peor. — Luego bajó la mano, miró el puro aplastado una última vez y escupió a un lado, lejos de los dos. —Esta aldea se fue al carajo. Ahora hasta los monos roban con escolta.



Virtudes y Defectos
  • V011: Fama
  • V015: Presencia Intimidante
  • V020: Primer Acto (100 bingo)
  • V025: Voluntad Férrea
  • V048: Adicción [Fumar]
  • V068: Sangre Caliente 
  • V071: Irritante [Personalidad]
  • V088: Psicopatía 
Raizen Sarutobi
Rango Genin
Clan Sarutobi
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza44(2)
Destreza50(3)
Ctrl. de Chakra35(2)
Inteligencia6(1)
Especiales
Salud11
Velocidad12
Tenketsu9
Sigilo13
420
435
Enlace al Post
19-06-2026, 05:03 PM
La mano de Ben cerrada en su ropa lo dejó sin mucho margen para pensar una respuesta elegante. Raizen sintió el tirón, la diferencia de fuerza, y entendió perfectamente el mensaje sin necesidad de que se lo explicaran dos veces.

— Sí, señor. Entendido. — La voz le salió más aguda de lo que hubiera querido. Tragó saliva y asintió varias veces, como si eso ayudara a convencer a alguien de algo. — Le consigo un puro. El mejor que encuentre. Y la disculpa ya se la estoy dando, esta es la disculpa, esto que estoy haciendo ahora mismo.

Recién cuando Ben lo soltó, Raizen se permitió respirar de nuevo. Fue ahí que la voz de Koga le llegó desde el costado, detrás del fornido tipo, y el propio rubio lo calló antes de que terminara la frase, diciéndole que no necesitaba un traductor. Amaru no pudo aguantarse la risa. Largó una carcajada de voz aguda, casi infantil, con entonaciones bajas y risas cortas pero repetidas, como si fuera lo más gracioso que había escuchado en toda la semana.
El Sarutobi le tapó la boca a su mono antes de seguir con los problemas.

— Te podría dar el dinero para el puro, señor.

Apenas lo dijo, abrió su billetera. Una mosca salió volando desde adentro, escapando del vacío absoluto que la habitaba. Raizen se quedó quieto un segundo, procesando la situación, pensando qué mierda hacer ahora, sin encontrar ninguna respuesta que no implicara quedar todavía peor parado.
Fue en ese silencio que Ben lo regañó por última vez, diciéndole que un compañero no era una carga y que eso tenía que saberlo de antemano. Raizen se bajoneó con el comentario, pero después levantó la mirada y lo enfrentó a los ojos.

— Lo entiendo, pero es joven aún. Lo puedo entrenar y disciplinar. Mis ancestros pudieron. — Lo dijo en un tono desafiante, sintiendo que ya venía recibiendo demasiado ataque de los dos lados. Después suspiró, decepcionado por cómo se había torcido la mañana, y se apoyó las manos en la cara para masajearse las sienes antes de volver a mirarlo. — Te lo pagaré...¿Cómo te llamás? No puedo devolverte nada sin saber tu nombre.

Amaru se mantuvo con los ojos achinados, mirando a los dos hombres, y en el peor momento posible decidió quedarse dormido. Se cayó del hombro de Raizen, que se dio vuelta justo a tiempo para atraparlo entre los brazos, maldiciendo por dentro antes de girarse de nuevo hacia ellos.

— Me llamo Raizen, del clan Sarutobi. Vivimos en el distrito Sur.

Recién después de decirlo, la pregunta de Koga le terminó de caer encima, esa que había quedado flotando desde antes sin que él se hubiera molestado en responderla del todo. "¿Lo has entrenado para robar cosas?" Algo en el tono, en la forma seca y ya resuelta con la que la había dicho, le picó más de lo que hubiera esperado un minuto antes.
Apretó un poco más a Amaru contra el pecho, casi de forma protectora, y giró la cabeza hacia Koga con una mirada que ya no tenía nada de la simpatía de hace un rato.

— No. No lo entrené para nada, y no hacía falta que lo preguntes con esa cara, como si ya supieras la respuesta. — La voz le salió más cortante de lo que pretendía, pero no hizo nada por suavizarla. — Es un mono. Tiene hambre, está de mal humor, y vos apareciste justo cuando estaba teniendo el peor día de la semana. No es maldad.

Hizo una pausa breve, suficiente para tomar aire, aunque no para bajar del todo el tono.

— Y antes de que sigas juzgando, todos tenemos un mal día, pero eso no nos hace una carga o una mala persona. 
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
Enlace al Post
19-06-2026, 05:31 PM
Koga escuchó la réplica de Ben sin que su expresión cambiara un ápice. Ni la molestia evidente del veterano ni el tono áspero con el que respondía parecían impresionarlo demasiado, esa indiferencia áspera tendía a irritar a la gente. Sus ojos se desviaron hacia él cuando volvió a hablarle, manteniendo aquella misma calma distante que a menudo hacía difícil saber si estaba siendo insolente o simplemente sincero.

— Si tanto te molesta escucharme, la calle sigue en esa dirección.

Hizo un gesto breve con la cabeza hacia el camino que Ben ya estaba recorriendo momentos antes.

— Puedes seguir caminando.

Lo dijo con una indiferencia tan natural que casi resultaba más irritante que una provocación deliberada. Como si realmente considerara aquella una solución perfectamente razonable al problema. Después de eso perdió interés en el intercambio. Al menos en lo que respectaba al hombre de la armadura. Su atención regresó al otro joven cuando este finalmente respondió, escuchando la explicación sobre el mono, el mal día, el hambre y todo lo demás sin interrumpir. Después de todo aquello no era algo que alguien viese todos los días.

Cuando terminó, Koga soltó otra de aquellas breves exhalaciones por la nariz que parecían reemplazar cualquier necesidad de reír. Su mirada descendió hacia Amaru, que ahora dormía plácidamente entre los brazos de su dueño después de haber provocado todo el incidente.

Luego volvió a subir.

— ¿Le das cigarros?

La pregunta salió tan repentina como seca. No se le ocurria otro motivo por el cual un mono hambriento fuese a robarselo. Claro, también existía la posibilidad de que el simpático muchacho estuviese mintiendo... Observó unos segundos más al animal antes de añadir:

— No importa. Realmente no me interesa.

Fuera verdad, o mentira, no era de su incumbencia, y el hosco muchacho no tenía ningun motivo para creer cualquier cosa que le dijera al respecto - O la habilidad de discernir si era cierto o no. Sin embargo, cuando escuchó la presentación formal de Raizen, permaneció callado un momento. Había algo en aquello que sí respetaba. Tal vez porque en una aldea de shinobi los nombres importaban más de lo que muchos admitían. Al menos, para él.

Finalmente asintió una sola vez.

— Kogarasu Nara. Ya que te presentaste.

Sus brazos permanecieron cruzados mientras desviaba la vista brevemente hacia las calles que se extendían alrededor de ellos. El distrito sur no estaba demasiado lejos de allí. Conocía bien sus caminos, sus viviendas y los senderos que conectaban con las zonas menos transitadas de la aldea.

— Yo también estoy viviendo en el distrito sur actualmente.

Aquello parecía más información de la que normalmente entregaría a desconocidos, pero tampoco era algo especialmente importante. Después de todo, compartían la misma aldea.

Su mirada regresó a Raizen— Dime una cosa —El tono seguía siendo tan directo como siempre— ¿Sueles pasar por los bosques?

La pregunta apareció sin contexto aparente. No parecía relacionada con el mono, ni con el cigarro, ni con el altercado que acababan de presenciar. Koga observó al otro joven como si estuviera intentando encajar una pieza nueva dentro de algún razonamiento que solo existía en su propia cabeza.
[Imagen: RoaK1gc.png]
Yokubari
Rango Chuunin
Clan Senju
Nivel 17
Estadísticas
Generales
Fuerza140(5)
Destreza10(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia45(2)
Especiales
Salud10
Velocidad30
Tenketsu20
Sigilo15
805
830
Enlace al Post
19-06-2026, 06:07 PM
Ben no se fue cuando Koga le dijo que podía seguir caminando. Al contrario, esas palabras le clavaron los pies en la calle. La frase no había sido un insulto abierto, pero a Ben le sonó peor que uno. Le sonó a algo peor...le sonó a "permiso". A un mocoso diciéndole por dónde moverse, cuándo callarse y qué hacer con su propia rabia. El rubio giró la cabeza despacio hacia el Nara, con la bota todavía cerca del puro aplastado y los hombros tensos bajo la armadura. No había puro en su boca, pero la costumbre seguía ahí; la mandíbula le buscaba algo que morder y solo encontró rabia. La calle seguía observando y esto era lo único que lo mantenía "sensato". Raizen tenía al mono dormido en brazos, la billetera vacía en una mano y una disculpa a medio morir en la boca. Koga, en cambio, seguía cruzado de brazos, seco, tranquilo, hablando con esa calma que a Ben le raspaba los nervios. Durante un segundo, Ben no dijo nada. Solo lo miró con cara de paciencia fea que venía antes de una amenaza.

—La calle no me da órdenes —dijo al fin, con la voz baja y áspera—. Y tú menos. —No se acercó a Koga de golpe, pero sí giró el cuerpo entero hacia él, dándole por fin toda su atención. Eso ya era bastante. Ben ocupaba espacio sin pedirlo, y cuando fijaba la mirada así, el aire alrededor se volvía más pesado. Sus ojos bajaron un momento a los brazos cruzados del Nara, luego volvieron a su cara. —Si tanto te gusta hablar desde la esquina, quédate ahí. Pero no confundas mi paciencia con obediencia, muchacho. —La palabra salió con desprecio viejo, cargada de años y mal humor. Y para ser justos con el Nara y el Sarutobi, no era solo por ellos. Era por todos los genin jóvenes que hablaban con demasiada comodidad hoy en día. Todos estos que nunca habían tenido que aprender a tragarse el miedo con sangre en la boca. Ben soltó aire por la nariz, duro, y apartó la mirada antes de convertir aquello en algo peor. No porque Koga lo hubiera calmado. Porque todavía tenía otro asunto enfrente.

Entonces volvió hacia Raizen. La mirada de Ben bajó a la billetera vacía, luego al mono dormido, luego al rostro del Sarutobi. El gesto le torció la boca. No era una sonrisa. Era algo más seco, más cruel. —Sarutobi, distrito sur, y no tienes ni para pagar un puro —dijo, sin levantar la voz, asintiendo de manera burlista, —. Tus ancestros deben estar aplaudiendo desde la tumba. —Dio un paso hacia él, no tan cerca como antes, pero lo suficiente para recordarle que la conversación no estaba terminada. Amaru podía dormir todo lo que quisiera. Para Ben, el problema seguía despierto y parado frente a él. —No me vendas el cuento del mal día. Los malos días se aguantan. No se los tiras encima al resto y luego esperas que todos te acaricien la cabeza por intentarlo. —Sus ojos se clavaron en el mono un instante.

Cuando Raizen preguntó su nombre, Ben tardó un momento en responder. Parecía estar decidiendo si valía la pena dárselo o si era mejor dejarlo con la deuda colgando. Al final, levantó la barbilla apenas. —Yokubari Ben —dijo, claro, sin adornos—. Grábalo bien. No porque me importe que me recuerdes. Porque vas a necesitarlo para pagar. —Después señaló con dos dedos el puro destrozado bajo su bota. —Me debes uno nuevo. Bueno. No basura barata de puesto. Y si no tienes dinero, consigues un puto trabajo, vendes algo o le enseñas a tu mono a robarle a alguien que no pueda partirte la cara. — Ben no se movió contra Amaru. Ni le gritó al animal, ni intentó arrancarlo de los brazos de Raizen. Eso habría sido fácil, demasiado fácil. En cambio, dejó el peso sobre el dueño. Para Ben, esa era la lección. El animal podía ser una molestia. El humano era el responsable.

Se dio vuelta, los miró a ambos. Luego miró otra vez a Raizen, más serio que furioso, y esa seriedad era peor. —Distrito sur. Sarutobi. Raizen. Bien. Ya tengo nombre, clan y lugar donde cobrar si te haces el muerto. —Ben levantó la bota del puro aplastado y lo arrastró un poco contra el suelo, dejando una mancha oscura de tabaco y ceniza. Luego dio un paso hacia un lado, abriendo camino solo porque él decidió hacerlo, no porque Koga se lo hubiera sugerido. Antes de irse, lanzó una última mirada al mono dormido y después al dueño. Los aborreció. Entonces empezó a caminar, lento, pesado, con la espalda ancha y el humor podrido; dejando la deuda clavada detrás de él. —Esta aldea se fue al carajo —murmuró, lo bastante alto para que lo escucharan antes de terminar de irse camino al norte.
[Imagen: Chat-GPT-Image-17-jun-2026-08-28-14.png]
Raizen Sarutobi
Rango Genin
Clan Sarutobi
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza44(2)
Destreza50(3)
Ctrl. de Chakra35(2)
Inteligencia6(1)
Especiales
Salud11
Velocidad12
Tenketsu9
Sigilo13
420
435
Enlace al Post
19-06-2026, 10:14 PM
Ben se dio media vuelta y empezó a alejarse, pero no sin antes lanzar esa última mirada cargada de desprecio hacia Amaru y después hacia él. Raizen se quedó procesando cada palabra que el hombre había soltado antes de irse. "Sarutobi, distrito sur, y no tienes ni para pagar un puro. Tus ancestros deben estar aplaudiendo desde la tumba." La frase le quedó dando vueltas en la cabeza más de lo que hubiera querido admitir.
Grábalo bien, le había dicho. Como si hiciera falta. Yokubari Ben no era de esos nombres que se olvidaban fácil, ni esa cara, ni ese tono que parecía cargar veinte años de mal humor acumulado.

— Yokubari Ben — repitió en voz baja, más para sí mismo que para nadie. — Anotado. Voy a necesitar ese cigarrillo, y rápido, antes de que se le ocurra venir a cobrármelo de otra forma.

Asintió varias veces más de las necesarias, con Amaru todavía dormido entre los brazos, y no dijo nada mientras la espalda ancha de Ben se perdía entre la gente, murmurando algo sobre la aldea y el carajo. Una cosa era tener sangre caliente y otra muy distinta buscarse un problema con alguien que claramente tenía mucho más kilometraje encima que él.

Recién ahí, con el hombre ya lejos, la cabeza de Raizen empezó a trabajar de una forma que no le gustaba nada. Pensó en cómo iba a conseguir la plata para el puro, en que ya venía con la deuda de sus padres encima, en que el día se le había complicado solo por culpa de un mono con hambre y mal humor. Y después, sin poder evitarlo del todo, pensó en Yugen. En Khira. En cómo cualquiera de los dos hubiera manejado esto sin que terminara así, sin la billetera vacía, sin la cara de payaso frente a un veterano de guerra, sin tener que pedir disculpas en voz alta a un completo desconocido. Ellos habrían tenido control de la situación desde el primer segundo. Él solo tuvo un mono dormido y una mosca saliendo de la nada.
La sensación le pesó un segundo de más en el pecho, esa comparación tan conocida que nunca terminaba de irse del todo, antes de que decidiera enterrarla donde solía enterrar esas cosas y volver a la realidad inmediata, que todavía tenía a un Nara parado frente a él con los brazos cruzados.
Se acercó un poco a Koga, bajando la voz como si el tema mereciera algo más privado.

— ¿Es... amigo tuyo? ¿Sensei? ¿Algo? — preguntó, todavía con cierta cautela en el tono, mirando de reojo hacia donde Ben había desaparecido. — Porque la verdad, no tengo idea con quién me acabo de meter, y prefiero saberlo antes de que se aparezca de nuevo a cobrarme, pero con intereses...

Hizo una pausa breve, reacomodando a Amaru contra el pecho antes de seguir.

— Y disculpá si te molesté recién con lo de Amaru. No fue mi intención meterte en el medio de nada. Menos con alguien del clan Nara. — Lo dijo con sinceridad. — La verdad es que no quiero tener problemas con tu familia ni con nadie, ya tengo suficiente lío hoy como para sumar otro.

Recién ahí pareció recordar la pregunta que había quedado flotando sin respuesta.

— Ah, cierto. Lo del bosque. — Se rascó la mejilla con la mano libre. — Sí, voy bastante. Casi todas las semanas, si tengo tiempo o si puedo escaparme del entrenamiento. — Una sonrisa apareció, esta vez genuina, sin el peso de los últimos minutos. — De hecho, hace poco encontré un sapo de varios colores ahí adentro. Intenté agarrarlo, pero se me escapó entre los arbustos antes de que pudiera acercarme bien. Quedó pendiente. Algo a tener en cuenta, por si te interesa ese tipo de cosas.

Dio un paso más hacia Koga, acortando un poco la distancia, como si lo que iba a decir mereciera quedar entre los dos y nadie más.

— Aunque últimamente escuché rumores de que la entrada al bosque, la que está al lado de un comercio chico de ramen, tiene algo raro. Se escucha algo ahí, no sé bien qué. — Bajó un poco más la voz, casi como si compartiera un secreto que todavía no termina de entender él mismo. — ¿Tenés idea de qué puede ser eso?
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
Enlace al Post
19-06-2026, 11:20 PM
Koga sostuvo la mirada de Ben cuando este se volvió por completo hacia él. No retrocedió, a pesar del peso de aquella presencia que había logrado tensar el ambiente unos momentos antes. Escuchó la advertencia y el tono áspero cuando el veterano terminó de hablar, y su respuesta fue tan breve que casi pareció una ocurrencia tardía.

— [b]No hace falta paciencia para ignorarme. Solo disciplina.
[/b]
No hubo esfuerzo por retenerlo cuando finalmente decidió marcharse. Koga observó cómo la figura de Yokubari Ben desaparecía calle arriba entre comerciantes, peatones y puestos ambulantes. Incluso después de que se hubo alejado, sus ojos permanecieron unos segundos en aquella dirección. Algo seguía molestándolo. No la discusión o las amenazas. Otra cosa. Era una sensación difícil de definir.

Cuando Raizen preguntó si lo conocía, Koga finalmente apartó la vista del lugar donde el hombre había desaparecido y negó con la cabeza.

— No.

La respuesta fue inmediata.

— No tengo idea de quién es.

Guardó silencio unos instantes más mientras repasaba mentalmente aquella impresión persistente.

— Pero estoy bastante seguro de haberlo visto antes, en algún lado. —La respuesta no parecía satisfacerlo ni a él mismo.— No sé dónde. Es solo una sensación familiar. Como cuando reconoces una voz pero no recuerdas el nombre de quien está hablando.

La explicación terminó allí, a medida desviaba su atención hacia la calle por un momento más. Pero, después de eso, no parecía dispuesto a darle más vueltas por el momento. Cuando escuchó la disculpa sobre Amaru su mirada descendió hacia el mono dormido entre los brazos de Raizen. La desaprobación inicial seguía allí, aunque bastante más atenuada ahora que el animal no estaba robando cigarros ni provocando problemas.

— No te preocupes por eso. —Hizo un gesto indiferente con la mano— No era asunto mío.

Y para alguien tan distante como Koga, aquello era probablemente lo más cercano a quitarle importancia a una situación. La conversación sobre el bosque sí logró captar algo más de su interés, sus ojos regresaron a Raizen mientras este hablaba de los senderos y del extraño sonido cerca de la entrada. Asintió lentamente.

— Creo que te he visto por allí alguna vez, no te conocía, pero me pareciste familiar cuando mencionaste el bosque. —Volvió a observar al mono.—Aunque aquella vez no recuerdo haberlo visto encima de ti. Tal vez estaba caminando entre el pasto alto.

Negó con la cabeza cuando empezaron a hablar de la tienda de Ramen.— No... No se nada de eso. —Permaneció pensativo unos instantes, y después alzó los hombros un poco.— Pero podemos averiguarlo. —La propuesta salió con tanta naturalidad que casi parecía una continuación lógica de la conversación.— De todas formas iba camino a entrenar.

Sus brazos finalmente se descruzaron después de tanto tiempo— Y suelo pasar por esa zona de vez en cuando. —La mirada de Koga se dirigió hacia la dirección de los bosques más allá de las calles de Konohagakure. Había algo en la idea que despertaba su curiosidad. No necesariamente el rumor en sí, sino el simple hecho de comprobarlo por cuenta propia. Volvió a mirar a Raizen.— Si realmente hay algo allí haciendo ruido, no debería ser muy difícil de encontrar... Y si no hay nada, al menos habremos hecho algo más productivo que discutir sobre monos y cigarros robados. —Por primera vez desde que se habían conocido, aquello estuvo peligrosamente cerca de una broma, aunque su rostro siguió tan serio como siempre.
[Imagen: RoaK1gc.png]
Raizen Sarutobi
Rango Genin
Clan Sarutobi
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza44(2)
Destreza50(3)
Ctrl. de Chakra35(2)
Inteligencia6(1)
Especiales
Salud11
Velocidad12
Tenketsu9
Sigilo13
420
435
Enlace al Post
20-06-2026, 03:19 AM
Última modificación: 20-06-2026, 03:42 AM por Raizen Sarutobi.
La sonrisa de Raizen se ensanchó casi al instante. No por la propuesta en sí, que ya le interesaba bastante, sino por esa última frase que Koga soltó con la cara más seria del mundo y que, viniendo de él, sonó casi como un chiste real..

— Eso que acabas de decir...— Lo señaló con el dedo, todavía sonriendo. — Eso fue gracioso. No sé si lo notaste, pero fue gracioso.

No esperó ninguna confirmación al respecto. Acomodó mejor a Amaru contra el pecho, que seguía profundamente dormido sin la menor intención de despertarse para nada, ni siquiera para un posible misterio en el bosque.
Algo en Koga, sin embargo, le generaba esa sensación rara que nunca terminaba de poder explicar del todo. No era nada concreto, ni una palabra mal dicha ni un gesto fuera de lugar. Era más una especie de incomodidad de fondo, como cuando entrás a un lugar y sentis las piernas inquietas. Raizen no le puso nombre a eso. Tampoco lo dijo en voz alta.

— La verdad es que hoy ando con poco tiempo — soltó, con una sonrisa que no perdía calidez aunque la excusa fuera bastante floja. — Amaru necesita descansar de verdad, no la siesta de cinco minutos que se pegó recién. Capaz otro día me copo con eso del bosque.

Cambió el peso de Amaru de un brazo al otro, ganando tiempo mientras pensaba en cómo seguir.

— Igual te digo una cosa. Esa ropa que tenés está buenísima. — Lo miró de arriba abajo con genuina curiosidad. — Muy táctica, prolija, parece pensada para mil situaciones distintas. Tenés que conocer a mi amigo Mayura, el Hyuga que estaba antes con Ben. Le encantaría algo así, es de los que les importa cómo se ven hasta yendo a una misión rango bajo.

Hizo una pausa breve, y la curiosidad volvió a ganarle terreno a la cautela.

— Ah, y otra cosa. ¿Es verdad lo de la sombra? Lo de los Nara, que pueden moverla y atrapar gente con eso. — Lo preguntó con honestidad, sin burla. — Nunca lo vi con mis propios ojos. Siempre pensé que era una de esas cosas que se cuentan más de lo que en verdad pasan.

Su mano pasó por la mejilla un segundo, distraída, antes de apoyarse de nuevo sobre la espalda del changuito dormido.



— No soy tampoco alguien que te gustaría enfrentar — agregó, bajando el tono como si de pronto necesitara sonar serio, casi como una advertencia con peso real detrás.

No funcionó. O no de la forma en que él esperaba. La cara de Koga no cambió en lo más mínimo, y eso, en lugar de hacerlo sentir intimidante, le resultó tan gracioso que terminó riéndose de su propio intento, casi a carcajadas.

— Porque si puedo, trato de no ir a los entrenamientos. — Lo dijo entre risas, sin ningún tipo de vergüenza al respecto. — ¡Seguro encontrás mejores ninjas para entrenar! Hay genin mucho mejores que yo dando vueltas por la aldea.
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
Enlace al Post
20-06-2026, 07:13 PM
La acusación lo tomó completamente desprevenido. O al menos eso habría parecido si alguna emoción hubiese logrado abrirse paso en su rostro. No ocurrió. Su expresión permaneció exactamente igual, tan imperturbable como al inicio de la conversación.

— No era un chiste.

La respuesta salió inmediata y completamente seria. Aun así, algo en la forma en que Raizen se reía de ello hacía difícil determinar cuál de los dos estaba equivocado.
Mientras el otro hablaba de su falta de tiempo y del descanso de Amaru, Koga asintió una sola vez. No parecía especialmente decepcionado. La idea de investigar el bosque había sido una posibilidad, no un compromiso. Sin embargo, una parte de la conversación sí llamó su atención. Su ceño se frunció ligeramente.

— ¿El Hyuga que estaba antes con Ben?

Repitió las palabras con evidente confusión, dedicando unos segundos a analizarlas como si estuviera tratando de resolver un pequeño acertijo.

— ¿Te refieres a que estaban juntos...? ¿...Como pareja?

La pregunta salió con total naturalidad, desprovista de cualquier doble intención. Era evidente que Koga simplemente carecía del contexto necesario para entender a quién se refería Raizen. Después escuchó los comentarios sobre la ropa y el supuesto interés de aquel Hyuga por ese tipo de cosas. Bajó la vista hacia sus propias prendas durante un instante, revisándolas con una atención casi innecesaria.

— Son prácticas.

Aquello parecía resumir toda su filosofía respecto al tema. Cuando la conversación derivó hacia las habilidades del clan Nara, Koga volvió a observarlo en silencio durante unos momentos antes de responder.

— Es verdad. Y ocurre más de lo que crees.

No parecía interesado en presumir al respecto. Era simplemente un hecho. Entonces llegó la advertencia. O, al menos, el intento de advertencia. "No soy tampoco alguien que te gustaría enfrentar." Koga permaneció observándolo mientras Raizen se echaba a reír de su propia frase. Esperó a que terminara, sin alterar en lo más mínimo la expresión, y luego respondió con absoluta tranquilidad.

— Ahora quiero pelear contigo. Pero no hoy. Tienes otras cosas que hacer.

La afirmación sseca y directa, no había hostilidad detrás de aquello, ni tampoco era un desafío inmediato. Sonaba más parecido a alguien tomando nota mental de algo para más adelante. Después inclinó ligeramente la cabeza y lo estudió durante unos segundos más.

— Además, eres un shinobi de Konohagakure. Eso significa que eres fuerte.

La frase fue pronunciada con una convicción absoluta.

— Puedes actuar gracioso si quieres.

Sus ojos se desviaron brevemente hacia el mono dormido.

— Y tu mono puede dedicarse a robar cigarros. Pero no voy a subestimarte.

Aquello era, probablemente, el cumplido más sincero que había pronunciado desde que ambos se habían encontrado. Luego se encogió apenas de hombros.

— De todos modos, está bien si estás ocupado. Echaré un vistazo por mi cuenta.

La dirección de los bosques volvió a ocupar parte de su atención. No parecía preocupado por la posibilidad de encontrar algo extraño allí. Más bien parecía intrigado por la idea de lo que le había dicho, incluso si era una mentira, era algo que rompía con la monotonía. Finalmente comenzó a dar media vuelta para retomar el camino que había estado siguiendo antes de encontrarse con Ben y, después, con Raizen. Sin embargo, se detuvo tras un par de pasos y giró apenas la cabeza por encima del hombro.

— Si no regreso, envía al Hokage.

Por primera vez en toda la conversación existía una posibilidad real de que aquello hubiera sido un chiste. El problema era que Koga lo había dicho exactamente con la misma seriedad con la que habría anunciado las instrucciones para una misión.
[Imagen: RoaK1gc.png]
Raizen Sarutobi
Rango Genin
Clan Sarutobi
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza44(2)
Destreza50(3)
Ctrl. de Chakra35(2)
Inteligencia6(1)
Especiales
Salud11
Velocidad12
Tenketsu9
Sigilo13
420
435
Enlace al Post
21-06-2026, 03:53 AM
La sonrisa de Raizen se le congeló un segundo cuando escuchó la pregunta sobre Mayura y Ben. La cara se le puso roja al instante, mezcla de risa contenida y vergüenza ajena por su propia mala elección de palabras.

— No, no, para nada, malentendido total mío — se apuró a aclarar, agitando una mano en el aire. — Es que una vez Mayu me dijo que se comió a un rubio. O a una rubia. O alguna comida rara que le encanta a él, ya ni me acuerdo bien el contexto, pero me gusta crear "ship" a cualquiera, me da risa. — Hizo una mueca, dándose cuenta de que la explicación sonaba todavía peor que la confusión original. — Mejor olvidate de lo que dije. No tiene nada que ver con nada.

La confirmación sobre lo de la sombra le sacó una expresión de sorpresa real, las cejas levantadas un poco.
— ¿En serio? Más de lo que pensaba, decís. — Negó con la cabeza, divertido. — Tengo que verlo en acción algún día. Sonás demasiado tranquilo contándolo, como si fuera lo más normal del mundo.

Pero fue la frase siguiente la que cambió algo en el aire entre los dos. "Ahora quiero pelear contigo. Pero no hoy." Raizen no se puso tenso ni a la defensiva. Al contrario, se relajó todavía más, con una calma tranquila que no tenía nada que ver con la sorpresa de Koga.

— Está bien por mí — respondió, con total naturalidad, casi como si le hubieran invitado a comer en vez de a pelear. 

Escuchó el resto, lo de ser shinobi de Konoha, lo de no subestimarlo, y algo en esa sinceridad tan directa de Koga le llegó de una forma distinta a cualquier otro cumplido que le hubieran hecho ese día.

— Eso sí me lo guardo — dijo, con una sonrisa más suave por un segundo. — Gracias, en serio.

Pero cuando llegó la última frase, esa de mandar al Hokage si no volvía, la risa de Raizen ya no fue la misma de antes. Esta vez fue más corta, más filosa, casi un anticipo de algo. Dio un paso hacia adelante, acortando la distancia entre los dos, con una sonrisa que ahora sí parecía tener una intención clara detrás.

— El querer pelear conmigo tiene un costo.

Levantó la mano y lo señaló directamente, antes de cerrar los puños despacio, sin apuro, disfrutando el momento.

— El costo es que, si te gano, vamos a ser amigos. Para mí es un trato justo. — La sonrisa se le afiló un poco más. — Y si pierdo, vas a tener un amigo que te va a felicitar por la victoria. Es un trato justo.

Imagen Referencia
[Imagen: content.png?ex=6a38b108&is=6a375f88&hm=0...height=826]
Koga
Rango Genin
Clan Nara
Nivel 9
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia30(2)
Especiales
Salud9
Velocidad18
Tenketsu9
Sigilo9
390
465
Enlace al Post
21-06-2026, 05:20 AM
Última modificación: 21-06-2026, 05:21 AM por Koga.
Koga permaneció en silencio mientras Raizen intentaba desenredar la confusión que él mismo había creado sobre el Hyuga y Ben. La explicación solo pareció volver las cosas más extrañas. Su expresión no cambió, pero en sus ojos apareció ese leve indicio de análisis que surgía cada vez que intentaba darle sentido a algo particularmente absurdo.

— Ya veo.

La respuesta fue tan neutra que era imposible saber si realmente había entendido algo. Cuando Raizen terminó de hablar sobre el costo de un posible combate y cerró los puños con aquella sonrisa afilada, Koga se quedó observándolo durante unos segundos. Su mirada pasó del gesto de la mano a la expresión del otro muchacho, deteniéndose allí un momento más de lo necesario. Era una propuesta extraña, pero de buen ánimo. Koga asintió al final.

— Es aceptable.

No parecía considerar la posibilidad de rechazar semejante trato.

— Aunque mientras más rápido, mejor. Nunca se sabe cuando esa práctica puede ser útil.

Su tono seguía siendo tan sereno como siempre, pero había algo apenas perceptible en sus palabras. Una ligera curiosidad, quizá incluso una pequeña anticipación ante la idea de aquel combate que, por alguna razón, ahora incluía la posibilidad de ganar un amigo independientemente del resultado. Después inclinó apenas la cabeza.

— Y supongo que también voy a conocer a tu amigo. —Hizo una breve pausa— Al que le gustan los rubios.

La afirmación fue pronunciada con absoluta seriedad, y sin esperar aclaraciones ni correcciones adicionales, Koga se dio media vuelta y retomó el camino que había interrumpido mucho antes, cuando una extraña sensación de familiaridad lo había llevado a detenerse frente a un veterano malhumorado y, poco después, a un Sarutobi y su mono ladrón de cigarros. Tras dar unos pasos, levantó una mano por encima del hombro en un gesto de despedida, sin volver la cabeza.

— Nos vemos entonces, Raizen. Seguro nos cruzamos por el bosque.

Y continuó alejándose por la calle de la zona comercial, con el mismo paso tranquilo con el que había llegado, desapareciendo poco a poco entre el movimiento constante de la aldea mientras se dirigía hacia los bosques y su entrenamiento, dejando atrás una conversación tan extraña que, de haberlo pensado un poco más, probablemente habría resultado bastante más graciosa de lo que estaba dispuesto a admitir.

Imagen de referencia
[Imagen: MCeOFzp.jpeg]
Responder
Salto de foro:

Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)