05-11-2023, 10:31 PM
Kodokuma solía evitar lo más posible deambular por la aldea, no le gustaban demasiado las miradas de la gente así que si tenía que hacerlo solía colocarse una vieja especie de manta que le cubría la cabeza y parte del cuerpo, le daba un aspecto de mendigo pero no le importaba cubría su rostro, torso y brazo, mostrando sus anormalmente grande pies con sus roídas sandalias.
El genin se cubrió lo mejor posible y espero la noche para salir a hacer sus quehaceres, –Santa mierda no puedo creer que Yumbei haya muerto y ahora me toque ir a comprar los suministros a mí– pensó el encorvado hombre mientras caminaba lentamente a la puerta, –Con todos esos animales… que me miran como un fenómeno– murmuró mientras salía de la pequeña casucha que su familia había habitado por generación en los terrenos del cementerio.
Luego de alguno minutos de andar por callejones y por las calles menos transitada el genin llegó a la zona comercial de la aldea, ya a esta hora muchos de los negocios empezaban a cerrar pero también la afluencia de personas era mucho menor, –Aquí vamos…– murmuró caminando con su disfraz de mendigo, el genin cruzó la calle hasta un puesto de fruta el puesto estaba por cerrar pero el hombre que atendía el lugar se percató de la llegada de un cliente y voleto para atenderlo, –Ho… QUE quieres aquí?– preguntó con un tono de desprecio el comerciante que rápidamente noto por la gran joroba que no era un mendigo común de la zona, –Y-yo… manzanas dame unas manzanas– contesto algo tímido el genin dejando caer unas monedas en el pequeno mostrador frente al comerciante, –LARGO no atendemos fenómenos aquí– respondió el maleducado hombre lanzado las monedas con asco contra el pecho del genin.
El genin se cubrió lo mejor posible y espero la noche para salir a hacer sus quehaceres, –Santa mierda no puedo creer que Yumbei haya muerto y ahora me toque ir a comprar los suministros a mí– pensó el encorvado hombre mientras caminaba lentamente a la puerta, –Con todos esos animales… que me miran como un fenómeno– murmuró mientras salía de la pequeña casucha que su familia había habitado por generación en los terrenos del cementerio.
Luego de alguno minutos de andar por callejones y por las calles menos transitada el genin llegó a la zona comercial de la aldea, ya a esta hora muchos de los negocios empezaban a cerrar pero también la afluencia de personas era mucho menor, –Aquí vamos…– murmuró caminando con su disfraz de mendigo, el genin cruzó la calle hasta un puesto de fruta el puesto estaba por cerrar pero el hombre que atendía el lugar se percató de la llegada de un cliente y voleto para atenderlo, –Ho… QUE quieres aquí?– preguntó con un tono de desprecio el comerciante que rápidamente noto por la gran joroba que no era un mendigo común de la zona, –Y-yo… manzanas dame unas manzanas– contesto algo tímido el genin dejando caer unas monedas en el pequeno mostrador frente al comerciante, –LARGO no atendemos fenómenos aquí– respondió el maleducado hombre lanzado las monedas con asco contra el pecho del genin.