24-08-2026, 06:07 PM
Encargos misiones y quehaceres varios, el chico también tenía claro que a veces uno merecía descansar, no siempre pero a veces si, era por este que hoy tendría que ir a vencer unas cuentas cosas, había hecho recuento en casa y al cabo del tiempo se juntó con un dinero innecesario, quería comprar y deshacerse de ciertas cosas que tenía en su poder, el hecho de tener que tradear o intercambiar forzaría al chico en ser alguien más sociable, nunca se le había dado bien por lo que, esta especie de escusa sería suficiente como para tener que hacer cosas y mejorar quizás, esas cosas que no se le daban bien, “¿Seguro que quieres hacerlo?, vas a quedar en ridículo”, resonó la voz dentro de su mente mientras acababa de tomarse el desayuno, revisando en su propia cosa que tenía todo preparado para llevarlo a la tienda de tasaciones, quizás si tenía suerte podría comprar algo interesante.
Tenía claro que lo quería comprar o ver, tiempo atrás le llamo la atención unos llaveros y algunas otras cosas del sitio pero, no había tenido el tiempo suficiente como para pararse y mirarlo con calma, a veces era eso, no tener el tiempo material para verlo o saber si merecería la pena, el joven Funato era un miserias para eso, le daba demasiadas vueltas a las cosas, repasaba todo y analizaba pros y contras antes de comprar nada, era un verdadero problema ir con él a mirar cualquier cosa, por ello intentaba ir solo, buscaba hablar con la gente y socializar, una asignatura pendiente que, con el paso del tiempo estaba intentado corregir sin mucho éxito, era por esto (y algún que otro motivo más) por lo que se dispuso camino a la tienda, llevando aquella cantidad indecente de Ryos.
No estaba muy lejos de donde vivía el muchacho por eso la posible pereza de tener que moverse hacia el lugar, miró al cielo y cerro luego la puerta de su vivienda, tenía alguna ideas preconcebidas sobre lo que quería encontrar, no sabía si bueno, estaría allí lo que anteriormente vio o si, por el contrario alguien ya lo había comprado, lo que si sabía es que, aquella tienda tenía mucha afluencia de gente, entraban muchas personas a comprar, era increíble cómo, de la noche a la mañana los artículos podían cambiar, pillar una ganga era algo complicado por todos los transeúntes y personas que venían a comprar y vender sus cosas, quien sabe, quizás si tenía la suerte suficiente podría encontrarse con algunos compañeros de misión, no creía que fuera posible, claro que la posibilidad estaba ahí pero ¿Quién podia imaginarlo?, solo se acercó a la puerta del negocio y miro a través del cristal, cada paso llevado hasta allí lo puso mucho más nervioso, casi como si caminara por el patíbulo hacia su propia ejecución.
“Eres un estúpido chico, no cambiaras nunca”
Tenía claro que lo quería comprar o ver, tiempo atrás le llamo la atención unos llaveros y algunas otras cosas del sitio pero, no había tenido el tiempo suficiente como para pararse y mirarlo con calma, a veces era eso, no tener el tiempo material para verlo o saber si merecería la pena, el joven Funato era un miserias para eso, le daba demasiadas vueltas a las cosas, repasaba todo y analizaba pros y contras antes de comprar nada, era un verdadero problema ir con él a mirar cualquier cosa, por ello intentaba ir solo, buscaba hablar con la gente y socializar, una asignatura pendiente que, con el paso del tiempo estaba intentado corregir sin mucho éxito, era por esto (y algún que otro motivo más) por lo que se dispuso camino a la tienda, llevando aquella cantidad indecente de Ryos.
No estaba muy lejos de donde vivía el muchacho por eso la posible pereza de tener que moverse hacia el lugar, miró al cielo y cerro luego la puerta de su vivienda, tenía alguna ideas preconcebidas sobre lo que quería encontrar, no sabía si bueno, estaría allí lo que anteriormente vio o si, por el contrario alguien ya lo había comprado, lo que si sabía es que, aquella tienda tenía mucha afluencia de gente, entraban muchas personas a comprar, era increíble cómo, de la noche a la mañana los artículos podían cambiar, pillar una ganga era algo complicado por todos los transeúntes y personas que venían a comprar y vender sus cosas, quien sabe, quizás si tenía la suerte suficiente podría encontrarse con algunos compañeros de misión, no creía que fuera posible, claro que la posibilidad estaba ahí pero ¿Quién podia imaginarlo?, solo se acercó a la puerta del negocio y miro a través del cristal, cada paso llevado hasta allí lo puso mucho más nervioso, casi como si caminara por el patíbulo hacia su propia ejecución.
“Eres un estúpido chico, no cambiaras nunca”
![[Imagen: q0yojli.png]](https://i.imgur.com/q0yojli.png)