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La oportunidad perfecta [Koga]
Ran Kurai
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 8
Estadísticas
Generales
Fuerza8(1)
Destreza29(2)
Ctrl. de Chakra37(2)
Inteligencia46(2)
Especiales
Salud11
Velocidad10
Tenketsu9
Sigilo14
404
396
Enlace al Post
28-06-2026, 11:04 PM
Y a ciencia cierta, ya a estas alturas, la joven estaba plenamente consciente de que no importaba cuánto ella misma le pusiera empeño a ser cada vez más, más y más capaz de dominar técnicas cómoda genin que era ella en la actualidad, o bien todo el esfuerzo que le colocaba en cada misión que se le encargara, su padre, ese mismo hombre con el solamente compartía el color de ojos, de ese tan intenso color azul, con toda probabilidad nunca la miraría con buenos ojos. Y claro está, todo esto solamente hacía que la chica sintiera una frustración tan, pero tan inmensa, a tal punto que ya dudaba de lleno que algún día pudiera lograr eventualmente ser no solamente digna del apellido paterno, sino que al mismo tiempo ser mecedora de la sangre que corría por sus venas por vía materna. ¿Acaso era que ya no había esperanza para su persona? ¿Era que tal vez, por patético que pudiera sonar esto último, lo mejor era simple y sencillamente renunciar a todo? ¿A sus objetivos, a sus ambiciones, a sus aspiraciones, y solamente conformarse con lo que tenía a la mano? Pero no, la verdad de las cosas era que la joven, a pesar de todas sus dificultades, a pesar de todas esas vallas que constantemente aparecían en su camino, no se rendiría tan fácilmente. No para nada, al contrario, entre más complejo fuese todo para ella, más ahínco que la propia chica le colocaba a la situación. ¿Pero, por cuánto tiempo más podría esto funcionar?

¿No que la muchacha algún día finalmente se rendiría, al no ver ella resultados exitosos ante su búsqueda? No deseando la joven para nada en todas esas cosas, en todos esos pensamientos que aparecían con mucho ruido en su obsesiva mente, y así al fin en el acto solamente conservar cosas que eran positivas para ella, en cosas que podían favorecerla en su camino cómo la shinobi que algún día esperaba ser, la joven entonces se resolvió a salir de sus aposentos, con la única intención de encaminarse hacia el centro de la Aldea, lejos de todos los habitantes del palacete Kurai. La verdad de las cosas era que a la muchacha hasta se le hacía un tanto difícil respirar con calma, con tranquilidad, en ese sofocante ambiente que se construía en ese lugar al cual ella denominaba cómo ‘hogar’, y no sólo porque su madre siguiera ebria y más que vulnerable tanto de día cómo de noche, siendo así ella misma una auténtica vergüenza para los Uchiha, la familia a que ella pertenecía antes de desposarse con el padre de la joven, sino porque también estaba que su padre no dejaba de mirarla con severidad, con desaprobación. Y si a esto le sumamos todos esos cuchicheos que abundaban en el palacete, los cuales tanto eran originarios de los empleados del lugar cómo de los mismísimos miembros de la familia Kurai, pues no es complejo deducir que en la actualidad la vida de Ran era casi, sólo casi, un auténtico martirio… uno el cual ella quería escapar. 

Caminando ahora entonces por las siempres concurridas calles de la Aldea de la Hoja, sobre todo que se encontraban en la veraniega estación,  la chica hizo de verdad que todo lo que estaba dentro de sus posibilidades como para solamente enfocarse en la actividad que ella misma iba a realizar en esa precisa tarde. Resultaba que hace tan solo unos cuantos días atrás ella había tenido un combate, de hecho el primer combate que tenía de forma ‘real’ después de haberse graduado de la Academia Ninja, con un shinobi que ella no conocía con anterioridad, quien además era perteneciente al clan de los Nara… siendo la resolución de aquel combate, para gran asombro de la propia Ran, uno casi que terminó en un empate. El solo pensar en esto último hacía que una sutil, pero genuina sonrisa se esbozara en los delgados labios de la chica, y cómo no si después de todo al haber participado en dicho combate, le había ayudado de mucho, tal vez demasiado. ¿No que la propia kunoichi  logrado al fin y al cabo, demostrarse a sí misma que ella efectivamente era capaz de ser una shinobi relativamente competente…? O bueno, no al menos en el gran fracaso que con tanta constancia sus familiares, tanto Kurai cómo Uchiha, le decían que era. ¿Acaso de verdad había esperanza para ella? ¿Acaso de verdad ella, eventualmente, podría convertirse en el orgullo de ambos clanes? Y sí, todo esto sonaba tremendamente lejano en esos precisos instantes, pero la chica realmente estaba dispuesta a todo para lograrlo  

Sea como sea la compleja situación de la chica, la muchacha a continuación siguió transitando por esas calles, todavía conservando esa tan poco notoria sonrisa en todo momento. ¿Cómo ella no podía dejar de sonreír, si después de todo aquella misma tarde se encontraría justa y precisamente con ese chico con el cual combatió hace tan poco tiempo atrás? Y no, lo cierto era que aunque todo parecía indicar que aquel encuentro previamente concertado era uno de carácter netamente amigable, amistoso, y porqué no decirlo, directamente social, la realidad no podía ser más que distinta. Puesto que sí, no había que olvidar por ningún solo instante, que Ran en la práctica siempre, pero siempre hacía las cosas buscando un bien para ella misma, o más bien dicho, algo que la ayudara a conseguir saciar sus tan altas metas… y, obviamente, este encuentro no sería la excepción. Vistiendo ella discretas y oscuras ropas, las cuales tenían en su estampado el logo del clan de los Kurai, y que a sí mismo sólo resaltaban aún más su cadavérico rostro,  la chica acto seguido llegó finalmente  a donde ella y ese joven de nombre Koga se encontrarían, bajo la  excusa de que la chica quería saber más cosas acerca de cómo eran las misiones que por lo general se le daban a los genin. Y rodeada la joven por unos frondosos árboles, los cuales le servían para protegerse de ese abrasador sol de verano gracias a sus extensas ramas que le daban sombra, la chica se limitó a esperar con calma. 
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